martes, 2 de abril de 2013

CINEAÑADAS: 1975 y... ENTRADA 500 !!


Cagonla, 500 que podrían ser 1000 sino me hubiera dado, tiempo ha, por cargarme entradas y espacios con barbas y a lo loco... En fin, fue una lección arduamente aprendida: el blog no se borra nunca por mucho que a uno, llegado cierto punto, le llegue a aburrir lo indecible y lo abandone durante tiempo indefinido (como diría Capone: "más vale tener una pistola y no necesitarla que al revés"). En cualquier caso a modo celebración y en pleno ejercicio de egolatría total me marco la cineañada del año en que a su humilde servidor lo parieron. Hala.

Y antes de meternos en harinas, como ya anuncié que haría en la última "cineañada" y en adelante, queda el momento de los "figureos". Primero los films videados pero que  cayeron de la lista guzzera: "Saló o los 120 días de Sodoma" (Pier Paolo Pasolini), "Los aristócratas del crimen" (Sam Peckinpah), "Rollerball ¿Un futuro próximo?" (Norman Jewison), "La carrera de la muerte del año 2000" (Paul Bartel), "Con el agua hasta el cuello" (Stuart Rosenberg), "Nashville" (Robert Altman), "El espejo" (Andrei Tarkovsky) y "Vinieron de dentro de..." (David Cronenberg). Y después los no vistos pero que por autoría (u otros motivos) si creo que deben mencionarse: "La ley del más fuerte" (Rainer Werner Fassbinder), "En el curso del tiempo" (Wim Wenders), "Diario íntimo de Adela H." (François Truffaut), "Lo importante es amar" (Andrzej Zulawski), "Mandingo" (Richard Fleischer), "La flauta mágica" (Ingmar Bergman) y "Número dos" (Jean-Luc Godard). Y ahora ya sí y, como siempre, con las sinceras disculpas por las omisiones que sin duda se puedan dar, al tema... Dieciséis que quedaron:

16. Rojo oscuro (Dario Argento). Inmejorable puerta de entrada a toda la martingala del subgénero de cine de terror/suspense setentero italiano conocido como "Giallo" merced a una de las mejores referencias (para mi la mejor por lo menos de lo hasta hoy visto) de su cara más reconocible. Con este film, a medio camino del De Palma de la época y el thriller de Serie B militante (sin faltar sus charcos de sangre de por medio), Argento empezaba su etapa más aplaudida para propios y extraños. Y, de acuerdo, admito que es un film que recuerdo con cariño (quzá demasiado) de esa ya lejana etapa teenager de adicto compulsivo al cine de terror (aay, esos videoclús de los mid-80's qué peligro...) pero que, a día presente, resulta poco o nada probable me vuelva a atrapar... Pero, ojo, fue parte significante en algún momento de mi vida y no quiero que me ocurra como con la omisión de "Aterriza..." en la cineañada de 1980 (que se ma pasó y fue un film que me sabía de memoria pura y literalmente de crío), además, se insiste -con Rojo Oscuro- en su plus de baluarte más que destacable de todo un subgénero (independientemente de lo que se piense del susodicho).

15. The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman). Desmedidamente sobre o infravalorada según gustos, con su eterna curva de reconocimiento que oscila del "obra maestra bizarra" al "estupidez galopante inexcusable" tan ricamente y por bandera. Maniqueísmo en estado puro lo de este multicolorido musical psicotrónico en clave de comedia-terror, sí señor. Aquí, para resumir, lo suyo es dejarse arrastrar por la anarquía imperante, entregarse al juego de excesos propuesto y (vital) dejarse la capacidad analítica bien guardada bajo llave y para otra ocasión, de lo contrario... Póngamos que, muy a pesar de su incontable legión de fanáticos irredentos, no ha envejecido demasiado bien... Aunque, por supuesto, ese Curry traveloso, lo muy burro de los momentos puramente de musical, lo bien que se lo pasaron todos haciéndola (que logra transpirar sobre lo que sencillamente se ve on screen) y lo inabarcablemente forzado de sus virajes hacia el "terror" (dobles comillas si prefieren) le dan esa potestad de film de difícil comparar. Propuesta única, guste o no guste (que no creo que a Rocky y cia les importe mucho). No acercarse homófobos y demas tristes y/o amargados de la vida varios en cualquier caso.

14. Tommy (Ken Russell). Inolvidable musical a mayor gloria (si tal cosa es posible) de los básicos, rockeramente hablando, The Who. Algo inferior a "Quadrophenia" (al menos en mi humilde opinión) pero, no cabe engañarse, es la banda que es y son las canciones que son... Además en este film sale hasta el Tato (tanto actores como músicos y no me lio que no acabamos -aunque la palma para Keith, por supuesto-) y aunque el argumento es tan trillado como uno/a quiera (imposible contraste de la tragedia del muchacho ciego sordomudo, tras las circunstancias de ello inductoras, con algo tan vanal y chorras como el puto pinball -acentuado por el hecho de alcanzar el estatus de celebridad con ello-) al final el mito, por su propio peso, se impone sin excesivos problemas. También supongo que ayudó el lustro que va del disco al film a la hora de limar asperezas... En fin, a qué más: see me, feel me, etc... y qué de puta madre son los Who, caray.

13. El regreso de la pantera rosa (Blake Edwards). Recuperaba la dupla Edwards-Sellers  una década después de "A shot in the dark" (mi favorita de la saga) al megatorpe Clousseau para una nueva colección de tarascadas y jerigonzas varias. Y de acuerdo que puestos a sustituir al gran Niven el Sr. Plummer es cosa fina pero, a la postre, da igual... Kato, el Jefe Dreyfuss, los disfraces... la "mierda de siempre" (y que quien toque bendiga a sus hacedores por ello mismo). No son las mejores películas del mundo, quizá ni sean susceptibles de ser destacables (aún dentro de la filmografía del propio realizador -y exonerando las dos primeras, eso sí-) pero me caiga un burra preñada en pleno colodrillo y en lo mejor de la siesta si no me lo sigo pasando como un enano y por años que pasen con estos films  (excepto  con el último de la franquicia con Sellers acreditado y ya finado, claro, que linda prácticamente con la estafa el tema)... En resumen: Katoooooo !.

12. La noche se mueve (Arthur Penn). El director de "Bonnie & Clyde" o "La jauría humana" (entre otras) se descolgaba ese año con éste, el mejor de sus largometrajes en base a mis gustos. Que lo és, porque (ojo) estamos ante un revival -sin disimule que medie- del mejor noir cuarentero de alto copete (con toda la retahíla de tics a cuestas y bien por ello) a tener en seria consideración. A partir de ahí, y recordando que el "cine negro" es mi predilecto de tener que quedarme con un género si me obligan a punta pistola, solo queda dejarse llevar por un Gene Hackman espectacular (como siempre, independientemente de como sea el film que toque) embutido en este papel de detective perdedor (que perdedor es poco, a decir verdad) que no podía estar más alejado de los "polis duros-tipo" de la época ... Gran protagonista (bien rodeado de secundarios además), buena dirección y meritorio guión, en definitiva, y (al tanto) como bastante reivindicable película, por cierto y ya puestos, por lo injustamente caída en el olvido que ha quedado.

11. Los caballeros de la Mesa Cuadrada (Terry Jones, Terry Gilliam). La inclusión de esta es fácil de entender... Si eres pythoniano (como el que suscribe) no hay nada que comentar y si no lo eres tampoco te convencerán a estas alturas donde todo queda a tres "clicks", me imagino. Las leyendas artúricas en la absurda clave acostumbrada del inolvidable sexteto en cualquier caso. Casi nada. Conviene decir, eso sí (que hasta el mismo grupo lo admite sin problemas), que el conjunto final se resiente del hecho de tener dos directores (y a cual más chalado ni que decir) y no se alcanza aquí la cohesión de la ulterior Brian. Pero claro, me apresuro a precisar, quien se acerque a Monty Python demandando cohesión va a tragar paletadas de heces a dos carrillos, bien mirado... Anarquía pythoniana al fin, claro qué sí. Con las aves migratorias que transportan cocos, los caballeros que dicen "rodilla", el "Caballero Negro" desmembrado, el rescate de Lancelot Cleese y/o (entre tantas posibles) ese final que aunque por muchos criticado a mi me parecerá por siempre una genialidad absoluta.

10. Habitación para cuatro (Mario Monicelli). Partamos de la premisa que no es imposible pero si complicado encontrar a un intérprete con el carisma en pantalla del gran Ugo Tognazzi. A partir de ahí pa'lante. Monicelli (cuyo film más célebre y celebrado se encuentra en aquella "Rufufú" de 1958 con la Cardinale, Gassman y Mastroianni) realiza una magnífica y agridulce oda a la amistad mediante las gamberradas varias y la interacción constante de su cuarteto - +1, a posteriori- protagonista. En la retina se quedan las collejas burreras a los pasajeros del tren y demás, claro, pero lejos de detenerse ahí el argumento se empieza a dramatizar llegado cierto punto del metraje y es entonces donde vemos al fin ese plus que añade la pura amistad (repito sí, ya que es el concepto madre y padre del asunto) pero no el coleguismo o la camaradería. Para terminar, mentar que "Amici miei" tuvo una secuela ("Un quinteto a lo loco" re-titulada aquí por la luminaria de turno), rodada varios años después y con las mismas cabezas visibles del tema en danza, que gozó del mismo consenso crítica/público que su predecesora y que el menda, argh, todavía no ha visto nunca... Cagonla...

09. El reportero (Michelangelo Antonioni). Admito, yendo de cara, que de los cinco o seis films del reputado cineasta italiano que he visto solo hay tres que me han agradado plenamente ("The blow-up", "El eclipse" y especialmente la que ahora nos ocupa). Soy lo peor lo sé (que tampoco es nuevo), pero de verdad que me aburrí bastante con "El grito" y mucho con "La noche"... Es lo que tienen estos cineastas/autores tan personales que, maestros o no, congenias, congenias esporádicamente o no  congenias y punto con su narrativa/propuesta visual. Para el caso con Antonioni me quedo en el segundo grupo ya que, en efecto -y recordando el otro par mentado-, ésta "El reportero" (y aunque tenga el cartel de "su film más accesible", que me la trae bien floja) me parece fetén. Curioso y como bastante magnético film de suplantación de identidad en el que el protagonista (un sobrio y notable Nicholson), lejos del estilo Highsmith y su Ripley, va desbrozando las capas de la vida de aquel a quien imposta en real time y a la vez que el espectador apoyándose más en el lógico desconcierto que en la pura intriga (por mucho que sea lo que vendan en algunos sitios).

08. El viaje de los comediantes (Theodoros Angelopoulos). Que me va de narices a colación de la anterior... Angelopoulos no era un cineasta precisamente "fácil" tampoco (ritmo pausado, planos fijos de considerable duración, metrajes holgados...) pero, volviendo a lo de congeniar o no, sí tenía un estilo a la hora de plasmar imágenes on screen que ya és más de mi agrado por defecto (y aún sin reconocerme yo como acérrimo total e incondicional de su cine -lo poco visto me ha gustado y no poco, eso sí-). En cualquier caso, conviene aclarar al incauto, nos enfrentamos a cuatro horas de film que cubren bastantes años de historia griega del siglo pasado (con sus regimenes dictatoriales, impacto de la guerra, etc...) através de los testimoniales ojos de los integrantes de esa compañia teatral (con sus martingalas personales de por medio las veces) elegida por el cineasta a modo guía. Véanla en más de una sesión si es menester (a mí me gusta este film, lo he visto dos veces y me parece -en sus registros, especialmente- harto recomendable pero, en el mejor de los casos, la ví en dos tandas -que no me avergüenzo en absoluto de ello, ojo-), que este viaje vale muy mucho la pena a la postre. Impacientes abstenerse, eso sí.

07. Tarde de perros (Sidney Lumet). Seguramente, y no es decir poco, uno de los mejores films de un pedazo de crack como el gran señor Lumet. Enorme Pacino, bien secundado por el nervudo y antipático Cazale (y sin olvidarnos de Charles Durning como el voluntarioso negociador que trata de mitigar daños), para esta historia de atraco y tentetieso en la superfície y fervorosa crítica (el fuerte de Sidney) a los estadios mediáticos en la profundidad. Como siempre, en sus registros más inspirados, el realizador aprovecha para endilgarle una coz burrera al estamento socio-político que para el caso le apetezca pero, no vale lo de trampas y solitarios (y por bien que esté el guión además, con esa cadencia de menos a más bien palpable), en síntesis y honestamente dos palabras (y se insiste tanto como haga falta) : Al Pacino. Sencillamente. Y de acuerdo que estamos ante mi actor yanqui predilecto con diferencia de su generación  (esa que integran entre otros De Niro, Nicholson, Beatty, Hoffman, Walken o Keitel) pero de verdad que todo aquel que quiera o guste a veces de recrearse con una gran interpretación on screen por el mero derecho de darse el gustazo halla aquí un solaz eterno. Monstruo !.

06.La última noche de Boris Grushenko (Woody Allen) . El film que cierra la primeriza "etapa gamberra" de Mr. Allen es, por supuestísimo, el mejor en dichas ciernes (o de la mano con "Sleeper" como única duda razonable y al menos para mí). Entre diálogos descacharrantes y frases para la posteridad Woody se las arregla además para colar su particular homenaje a la literatura rusa (lo de la insistencia en la personificación de la Muerte es de un tolstoniano que tira de culo, mismamente) y de paso su imposible trama, ya en el último tercio de metraje, de intento de asesinato de Napoleón. Además, que mejor recurso (por ejemplo) que arreplegar con la obra del legendario Prokofiev para contextualizar y envolver musicalmente la Rusia rural de hace dos siglos. Eso sí, "Gruschenko" es ante todo una comedia alocada con todas las de la ley y orgullosa de militar en ello: -"Si un hombre me dice eso le parto la cara"... "Yo soy un hombre !"... "Sí, pero yo me refería a un hombre más bajito". Como esta varias y a qué más, vaya.

05. El hombre que pudo reinar (John Huston). El film del género "aventuras" recurrentemente favorito por un ingente incontable y, faltaría, no es para menos. Claro, contando con el talento de Caine, el carisma de Connery y basándose el tema en los textos del Sr. Kipling pues el director ya lo tenía todo como bastante de cara... Pero es que si el director además es John Huston pues ya el tema es el cagüense en todo y, no nos detengamos ahí, la transformación definitiva de un film que igualmente hubiera sido "recomendable" (es fácil de adivinar) hasta la obligatoriedad que implica una "masterpiece" del santo copón bendito como esta. Brutales los actores, preciosa la historia y hasta se marca el enésimo tanto el viejo granuja de Huston otorgando al magnífico Plummer el breve pero atinadísimo rol del propio Rudyard Kipling. Otro día ya les convenceré a todos de porque Huston es uno de los veinte mejores realizadores cinematográficos de la historia pero, por esta vez, lo dejo en que no haber visto y revisto este film es el morirse de asco por dentro un poco y más.

04. Alguien voló sobre el nido del cuco (Milos Forman). Siempre me ha parecido interesante el hecho de que un film, si se analiza siquiera un algo, con una propuesta tan alejada del cine comercial-tipo goce de tanta y merecida fama. Seguramente ayuda que Nicholson realice el papel de su vida (hay -y no son pocos- quien afirmará siempre que esa sempiterna cara de colgado de Jack es debido a lo mucho que se involucró en este McMurphy), claro, o que Douglas Jr. pusiera una pasta importante, o hasta que veamos a una retahíla de entonces jóvenes promesas que acabarían siendo harto populares... Eso sí, aquí nos quedaremos siempre con el duelo McMurphy-Ratched (soberbia Louise Fletcher) en primera instancia y para los restos. Tan triste como hermosa (según lecturas que bailan lo mismo con "el canto a la vida" que con "la oda a la mezquindad humana"), el "cuco" mantiene vigente su excelencia y sigue descojonándose del paso del tiempo sin problema alguno, amén de (por supuesto) regalar uno de los finales más emblemáticos y "hiela-sangres" nunca habidos. Bravo Mr. Forman, faltan manos para aplaudirle.

03. Barry Lyndon (Stanley Kubrick). Aunque como comentaba, no hace demasiado, la única película coloreada de Kubrick que entraría en mi top-5 particular del afamado realizador se encuentra en el laberinto helado de "The Shining", ésta sin duda me parece definitivamente "la más bonita de mirar". Posiblemente sea producto ello de, conocido dato, la fijación del iracundo barbotas en no añadir luces artificiales para dar mayor autenticidad a la textura de las imágenes (si es que sabía más que los ratones coloraos el pollastre). Además es de buen y fácil suponer que el carrusel de ambientes y contextos son los restos del naufragio para con esa "Napoleón" que siempre soñó y nunca pudo realizar (lástima y de las gordas). Por lo demás solo queda aplaudir la interpretación de O'Neal (magnífica elección) y deleitarse con el sinfín de parabienes que se implementan en toda la parte técnica del asunto. No es mi Kubrick favorito, en resumen, pero es -con perdón por la obviedad- muy grande y (en cualquier caso) de "visita obligada" que se dice.

02. Tiburón (Steven Spielberg). Una de las grandes manzanas de la discordia (ayer, hoy y siempre) para un tropel de puristas para con la historia del cine. Con este film es con el que, para muchos, se alza definitivamente el "cine-espectáculo" por encima del "cine-arte"... Bien, pajas mentales del personal al margen, y con todo lo sobrevalorado que me parece su realizador (tremendo en aventuras de acción, discreto en dramas varios-generalizando para resumir y en mi humilde opinión, con las excepciones que cada uno/a quiera mentar-), "Jaws" es un peliculón brutal de todas todas (que no despiste su archimegapopularidad, nadie se equivoque). Y punto. Intachable el trabajo de su tripleta protagonista, gran trabajo de guionización de Benchley desde su propia y "melvillera" novela (que también recomiendo por cierto)  y una realización impecable (especialmente en las secuencias de alta mar, ni qué decir). Ah, y la banda sonora inmortal de Williams, por supuestísimo. Y por supuestísimo también que quien quiera quedarse con el concepto de "peli con monstruo" está en su derecho (que también lo és, evidente) pero, según lo veo, aquí lo importante es la interacción de roles, tensiones y situaciones logradas... que sea el antagonista un escualo de siete metros o una lata de boquerones en escabeche bailando la conga no es tan importante como pudiera parecer. Espectacular y, atención ninguneantes del orbe, muy buena. Buenísima en verdad.

01. Dersu Uzala (Akira Kurosawa). Lo fácil de esta lista de hoy es que la consideración de posiciones ha empezado a partir de la segunda... La primera me parece tan evidente que liarme además a comentar todos los parabienes del que considero el film de exteriores más bello jamás filmado resulta (casi) hasta misión imposible. No acabaríamos. Recuerdo que en esta casa se cuentan los realizadores de la historia del cine de la siguiente manera: Lang, Wilder, Hitchcock, Kurosawa y "todo lo demás" (cuestión de gustos, mire usté). Y de tal póker de Maestros es el nipón, sin duda, el que más busca y consigue siempre retorcerte las entrañas en cuanto al factor humano de sus obras. Y con el peregrinaje guiado de Dersu, faltaría, ello alcanza cotas de devoción eterna para con un incontable número de amantes del cine de cualquier tipo y pelaje. Como curiosidad mentar que es el único film con producción no japonesa (es un film ruso, aunque a alguien pueda sorprender) en el medio siglo de impagable producción del irrepetible artista. "No disparen, soy persona !"... Madre mía. Y el carrusel de infinitos planos sin fin. Panorámicamente superior, indispensable oda a la amistad y, de paso, el ejemplo definitivo de la irrelevancia del ser humano en relación a la inmesidad de la naturaleza. Uno de los mejores largometrajes de la Historia del Cine y mi favorito del genio de la mano con "Rashomon". Y fin.



14 comentarios:

  1. Entradooooon, Guzz. Chapeu.

    Año 75. Año de mi venida al mundo. Año acojonante en lo musical, y no digamos en lo cinematografico.

    Tiburon, siempre. Una de mis peliculas favoritas de todos los tiempos y que habré visto (sin exagerar, Guzz) unas 90 veces, por lo menos. Obra maestra de mi infancia, juventud y madurez. Sueño con ir un dia a Martha´s Vyneard al Jaws Fest. Mira en youtube y flipa.

    Detras, Tarde de Perros, con el mejor Pacino posible.

    Alguien volo es muy buena pero tras tantos visionados se me ha hecho pesada.

    El Hombre que pudo reinar seria mi tercera. Una de las mejores peliculas de aventuras que se han hecho nunca.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Y por insistir: Fantastica entrada y felicidades por esas 500 lecciones guzzescas!

    ResponderEliminar
  3. Muchas felicidades, en primer lugar, querido Guzz. En el año 2005 Ruta 66 publicó un artículo mío en el que se celebraban los treinta años de "Dersu Uzala", "Tiburón", "El viaje de los comediantes" y "Barry Lyndon". Quedaron fuera "El reportero" y "La noche se mueve", otras dos películas que venero. Son las seis que cito mis favoritas de tu lista: leídas del tirón es para pensar si hubo año mejor en la historia toda del cine.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. ENHORABUENA 500 es un gran número. Seguiremos otros 500 más por lo menos. De 1975 recuerdo ir a ver Tiburon un impacto total. De ese año sin ser una gran pelicula recuerdo Yakuza con un casi jubiilado Mitchun. Un primer acercamiento a los gansters japos antes del boom de los manga

    ResponderEliminar
  5. Felicidades por esas 500 guzzosas entradas, casi ná!!!!

    Menudo Top-5, difícilmente irrepetible.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Upss, difícilmente REPETIBLE...éste Bob, siempre jugándome malas pasadas...

    ResponderEliminar
  7. Felicidades Guzz. Una entrada para ir repasando. Veo que somos unos cuantos del 75, añada born to run a tener en cuenta. hay unas cuantas que ya he visto, y otras muchas que no. Por cierto, recuerdo haber visto Tarde de perros en tv y no recordar el título, me impactó. Con la de pelis güenas que hay y la mierda de tdt que tenemos. Podrías hacer oposiciones para entrar en ese antro digital. Saludos Guzz

    ResponderEliminar
  8. Enhorabuena por la entrada 500. Sobre la lista del 75... ¡bien, bien, bien! ¿Qué se puede decir de una lista/añada que contenga títulos como "Dersu Uzala", "Tiburón", "Barry Lyndon" o "La última noche de Boris Grushenko"?

    También me gusta la inclusión de "Tommy", un título seguramente discutible pero que me encantó cuando lo ví en su día.

    Recuerdo que me gustó también mucho "El enigma de Gaspar Hauser", de Werner Herzog.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  9. Enhorabona! A ver si consigues mantener el ritmo..
    Las primeras no las he visto, pero el top es canela.

    ResponderEliminar
  10. Enhorabuena por esas 500 entradas y esa gran colección de referencias cinematográficas. Qué lleguen muchas más. Saludos!!!

    ResponderEliminar
  11. Bravo por esas 500, Mr Guzz! No sabría con que película quedarme, son todas, todas Impresionantes!!
    A+

    ResponderEliminar
  12. Pedazo de post maestro... Totalmente de acuerdo además con Dersu Uzala POM...
    Qui´zás eche de menos Furtivos peliculon de Don Jose Luis Borau...
    Enhorabuena por este gran trabajo y esos 500.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Ando algo out últimamente pero felicidades por los 500 y gran selección. Sin que sirva de precedente, jejeje, coincidiría con tu número 1, vaya pedazo de película, recuerdo que la vi en una reposición que hicieron hace unos veinte años en un cine desaparecido actualmente y flipé muchísimo. Abrazo.

    ResponderEliminar
  14. me gustan estas listas y ademas se puede coincidir tranquilamente por cuestión de gustos... 500 ya, muchas mas que yo con casi 2 años menos de blog, así que no es poco eh!

    Kubrick siempre será el favorito en cada año que haya hecho un film...salu2...

    ResponderEliminar