miércoles, 15 de mayo de 2013

EL PROCESO PARADINE (1947)

INTRO. Lo que me ocurrió con este film cuando lo recuperé hace algo más de un año es de esas cosas que te dan un algo por el backstage pero que, ay, ya ocurren de vez en cuando... Recordaba "el Paradine" como una de las obras tapadas y reivindicables de Hitch. Atesoraba en la memoria a un gran Laughton (que es normal, mi actor predilecto y que segura e igualmente sentaría cátedra de interpretación hasta haciendo de Don Pimpón), un Peck con empaque y una Alida Valli ("la chica" del "3rd man" o del "Senso" de Visconti, por ej) ejerciendo de cautivadora femme fatale "noirense"... Y de hecho, en realidad y tras la mentada "recuperación" por mis partes, aunque  Peck me quede aquí una algo pétreo y falto de intensidad, ahí siguen estando Sir Charles y la Valli como los recordaba... El problema, como veremos sobretodo en la "conclusión", sobrevino por otros derroteros... Y es que "El proceso Paradine, ahora lo sé, tiene su intrahistoria y tejemanejes varios. Y, atención, no me resulta fácil, por cierto, bajar del "recomendable" un film de uno de mi póker sagrado en cuanto a realizadores cinematográficos predilectos de all the times pero, claro, se trata de ser honesto (o intentarlo al menos) y tal...

 "SINOPSIS PRESTADA". La hermosa señora Paradine (Alida Valli) es acusada de haber asesinado a su marido ciego. De su defensa se encarga el abogado Keane (Gregory Peck) que, aunque está casado con una atractiva mujer (Ann Todd), se enamora perdidamente de su cliente y se deja convencer de su inocencia.

A FAVOR. Nadie se confunda... En "Paradine" tenemos los habituales movimientos y encuadres maestros en b/n que tan bien aprendió (y desarrolló) Sir Alfredo de Murnau y Lang desde su ya entonces lejano (en el tiempo) "erasmus" expresionista-alemán (que acabaría, con los años, desenbocando en lo mejor y más granado del estilo y formas del "noir yanqui" de la época dorada del género). Además repite aquí también el Sr. Waxman con otra de esas partituras que ya nacen con el epíteto "clásica" a cuestas y por derecho propio. Los actores ya se comentaron antes pero, por supuesto que no dejaré nunca de aprovechar oportunidad existente, cabe destacar (de nuevo) desde su rol secundario al Sr. Laughton con su orondo (y baboso -esa manita en el muslo de gratis Sires... vaya par de salidos los dos granujas-) juez y a otros secundarios del oficio y renombre de Charles Coburn o Louis Jordan, sin olvidarnos de la eterna Ethel Barrymore o esa sufrida esposa interpretada con solvencia por Ann Todd. La trama, con muchos altibajos, funciona por momentos aunque se vea venir por donde irán los tiros desde los títulos de crédito iniciales (cosa regular para un film de intriga, si)...  Ejercicio de estilo para con el cine de la época, que se dice y en resumen, que puede entretener francamente bien aunque (es innegable) habite muy alejado de las cimas del descomunal cineasta (y de las grandes referencias de la época en esa dirección, ya puestos).

EN CONTRA. ¿Saben cuando hablan con alguien que les está atendiendo descaradamente sin prestar auténtica atención y con el auto-pilot encendido?... Eso ocurre aquí, para entendernos bien y rápido. El porqué de ello ya lo comento algo más abajo pero, ciñéndonos al tratar de delimitar las "derrapadas" de este film, aquí nos encontramos con un trabajo bastante deslavazado en su guión (todo un estira-afloja entre la señá Hitchcock y el capitoste Selznick, en verdad), sin inflexiones emocionales y que parece flotar/funcionar sin enjundia ni mordiente a considerar seriamente hasta alcanzar, en algún momento puntual, una sensación (inhóspita en el cine del genio británico) de "¿hacia dónde coño va todo esto?"... O sin perdernos en semánticas de baratillo: no te atrapa y punto. A pesar de los campos de profundidad exhibidos en determinados momentos y algún movimiento marca de la casa (de los de babero) los gazapos argumentales y la falta de pulsión acaban por puntuar demasiado... Y, si, debieron hacerle caso al Maestro y ficharle a Olivier (que Peck con los años será cada vez mejor y mejor actor pero aquí o está descuidado -culpa de Sir Alfredo- o le quedaban algunas sopas aún -culpa del propio Gregorio-).

CONCLUSIÓN. Y ahora si que si... "Paradine" es el último film que Hitch realizara para Selznick y que le permitiría utilizar el contrato que firmara al cruzar el charco (unos siete u ocho años antes del estreno de esta película) para limpiarse, al fin, esa parte concreta donde la espalda pierde su nombre... Y que putas ganas que tenía, claro. Hitchcock, el genio y niño mimado del cine británico (la primera peli sonora de la historia en ese país corrió por su cuenta, por ejemplo), no encajó bien el papel de "funcionario" que tenían los directores en el Hollywood de los primeros cuarenta... Eran solo "otra voz" que escuchaban los productores  quienes, estos si, metían mano en guiones, direcciones, castings, músicas y lo que se les pusiera donde te dije... Y entre todos ellos, claro, Selznick aún hoy conserva la fama de haber sido el mismísimo Satanás (y más desde el pelotazo de "Lo que el viento..." en adelante). Es por ello, qué fácil todo cuando se saben las cosas, que esta última colaboración/encontronazo de trenes egomaníacos consiste en, directamente, un Hitchcock que aparecía de vez en cuando por el set y que se limitó a montar el film cuando este fue mínimamente "montable" (bendito Eisenstein que debió pensar) para entregarlo a las primeras de cambio a su negrero "jefe" (de hecho se afirmó tiempo después que este film es un "primer copión" apenas sin pulir) y, nada, a pedir la dolorosa... El film, ojo y para terminar, no es ninguna mierda (quede claro desde ya que, a mi al menos, no me lo parece -sobretodo desde su impecable elección de decisiones en lo visual, obvio-) por aquello de que "un poco de un genio es mucho" pero, desde luego, no es un largometraje "tapado", "ninguneado" o "reivindicable" en el  impagable opus del famoso artista. Obra menor... de un mito, uno de los más grandes e incuestionables, pero menor al fin.

GUZZTÓMETRO: 6'5/10

5 comentarios:

  1. La recuerdo un poco teatral, dicho sea con la mayor reserva y respeto al maestro. Saludos.

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  2. Tendria q volver a verla tras tantos años. recuerdo una época que en TVE dabab un ciclo de Hitchcock y la recuerdo muy interesante pese a noser un clásico

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  3. Para mí "El proceso Paradine", "La soga" y "Atormentada" son lo peor de la obra norteamericana de Don Alfredo. La primera por lo que tú apuntas; las dos últimos porque la técnica se olvida de la emoción y prevalece sobre cualquier otra consideración.

    ¿Laughton haciendo de Don Pimpón? ¡Válgame Dios, pobre Don Pimpón!

    Un abrazo, Guzz.

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  4. Pues yo la recurdo con mucho cariño y ese 6,50 me parece un poco deficiente...La soga como bien dice Gionzalo me parece de lo peor de Alfred! Pero esta le tengo cierto cariño.
    Laughti¡on con su sola presencia llena en todos los sentidos la pantalla!
    A+

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  5. Espero que el recuperarla no os cause una decepción, relativa o no, como a mí... Pero, ay, veo que Gonzalo y Tsi/Gump hacen causa común con mi sra madre con "The rope"... Esto tiene lo suyo... A mi siempre me gustó ese film (más allá de como esté montado o lo que subyace en su argumento) y, por contra, aún hoy cuando voy a visitar a mi madre, revasados ya los setenta la buena mujer, le "amenazo": "madre, como no me guste el papeo te pongo la Soga"... La detesta, claro, y hasta el punto de ponerse de mala leche ("es que es ridícula", "no tiene la más mínima credibilidad", etc...). En fin... Family matters que se dice. Y abrazos guzzeros, por supuest.

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