viernes, 11 de octubre de 2013

LA CASA DEL HORROR (1927), y etc...

Esta entrada va a ser algo extraña (dejémoslo así). De esas en las que vamos -voy- a dar un par de vueltas a la galaxia antes de hacer referencia alguna al film que reza en título. Avisados pues los incautos e impacientes: para allá que vamos -voy, reprise-.

Para empezar nos tenemos que retroceder unos veinte añitos en el tiempo, a la muy tardía adolescencia o primerísima mayoría de edad guzzera ("pos vamos bien...", sí, ya te digo). Es una edad muy puta y engañosa esa en varios sentidos pero, especialmente (por lo que a este texto toca), en aquello de que uno se cree "algo" a poco que escuche, lea o conozca según qué (lo que suele y puede alargarse durante los "veintialgunos" tranquilamente -va a casos, vaya-)... Después uno ya cae, de tener un mínimo de consciencia de realidades y tal, en que todo es un aprendizaje inabarcable continuo y que, por la cuenta que le/nos trae, por algún lado hay que cortar a fin de, básicamente,  matizar gustos propios dado que, obvio, a no ser que sea uno un heredero forrado de pasta y con inquietudes "condenado" a hacer toda la vida lo que salga del hinojo (el/la hijo/a de puta, añado con perdón), no es posible estar en todas partes, y menos a según qué profundidad, con el tiempo que nos ha sido dispuesto. En esas pues, continuemos, andaba su humilde colega para resumir mucho ("¿Nirvana... bah, prefiero mil veces a los Pixies y a los Sonic Youth" -coñe, en eso no he cambiado tanto, jeje-, "¿Pero tú te has leído "La conjura de los necios" y "El perfume", chaval?", ¿De verdad no sabes quién és Brian De Palma?,  etc, etc, etc... Las acostumbradas repelencias teenagers y post-teenagers de a granel, en definitiva)... Y parte del "proceso", que esto es muy común, es decantarse por algún tipo de actividad ("voy a hacer la mejor película/cuadro/fotografía/canción/novela... de todos los tiempos"), sí, por mucho que (ya entonces introspeccionándose un mínimo)se tenga la certeza de que los sueños es lo que explicaba Calderón... Para el caso, el que suscribe, se decantó por tratar -en vano- de escribir guiones cineros o/y novelas (que lo de la guitarra es muy chungo oigan, y "si no puedo ser Hendrix pues ya ni empiezo" -taruuuugo, ya me lo digo yo-)... En vano, reitero, y siempre le podré echar la culpa al Sr. Heineken o a la vegetación jamaicana pero, a qúe engañarse a estas alturas, haraganería pura y dura al fin. No quepa duda. En fin, una de esas "ideas magistrales" que me acudían a borbotones por aquellos tiempos era una historia que a continuación paso a resumir lo más brevemente que pueda:


Viaje turístico a la luna (perfil sci-fi, está claro). Hora de volver. Un tripulante -turista- es olvidado (a saber como coño explicaba esto pero la cuestión es que no hubiera la más mínima oportunidad/esperanza de rescate) y abandonado a su suerte en la inmensidad de la superfície lunar con oxígeno para tres horas (de lo que es perfectamente consciente). A partir de aquí la trama se debate entre la agonía del diablo deambulando (un rollo visual tipo lo de la famosa excursión de parte de los habitantes del Nostromo -que aún me quedaba considerable tiempo antes de videar "Stalker"-) y una serie de flashbacks a mansalva con la recapitulación de lo que había sido la vida del pollastre en cuestión lo que, a la postre, debía sugerir al espectador una sensación encontrada de: "pues mira, casi que se joda"... Y la gracia (la que yo le encontraba) es que las faltas del protagonista, lo que debía suscitar la mentada sensación final, fueran una serie de pequeñas gaitas de esas que por si solas apenas puntuan seriamente pero que, vistas en su totalidad y concentradas, afean bastante el asunto... Esto es: algo extrapolable a un altísimo porcentaje de la población mundial. Lo que en resumen debía hacer pensar algo al personal (la indiferencia ante la agonía sin redención posible de un igual y, vital según lo entendía, en riguroso real time -la peli/historia debía durar lo mismo que el O2, por supuesto-) y lo que, en resumen igualmente, era una inmensa paja monuMENTAL total por parte de su entonces mucho más joven y atlético servidor.
Bien. Yendo incluso más allá en mis derivas mentales, imaginaba/soñaba la discusión con el productor de turno a fin de venderle la martingala (había leído ya por entonces una bio de Kubrick y la figura del director fuerte e intransigente se hacia muy atractiva, claro). El asunto, por lo poco que recuerdo (aunque fue algo recurrente en su momento -y es que uno tiene la almendra como la tiene de siempre, vaya-) no-fue más o menos como sigue:

-(Productor -P, a partir de ahora-): Entre, entre... Hola. (cara indisimulable de "bueeeno, otro niñato toca cojones")
- (Guzz -G, ídem de lo anterior-):  Hola, buenos días. (cara indisimulable de "vaya, ya me tocó el mindundi sin poder de decisión real de turno")
-P: Así que una del espacio, ¿no?. ("me cagon en la puta, qué pérdida de tiempo")
-G: Bueno sí, en parte sí. (ver paréntesis anterior)
-P (tras condescendiente bocanada de aire):  Pues no está mal del todo tu guión, es bastante ambicioso y la historia es bastante cinematográfica aunque, claro, hay que trabajarlo y limar según que cos...
-G (en "interrupción mode"):  Perdón. ¿Qué quieren quitar? (con cara de "no me toques la papas fritas del plato que si querías habértelas pedido")
-P: Hombre, de entrada esto de la duración de entre tres y cuatro horas es completamente inviable, hágase a la cuenta...
-G: Pero si todo el tema se basa en que se viva la experiencia y desgracia del protagonista en tiempo real...
-P: ¿Y si le ponemos oxígeno solo para una hora?
-G (con expresión de "¿acabas de decir "podemos" carapán?"): Hombre, poca agonía me parece y no deja mucho lugar a los recuerdos que son lo que debe hacer posicionarse al espectador y tal...
-P (para la ocasión cara de "adiós, el crío este es el único de clase que ha visto "El séptimo sello" y a saber quién coño se cree que és..."):  Eso se arregla al montar, se aceleran según que imágenes de las que sean más de relleno para, así, dar mayor envergadura a las partes realmente dramáticas y arreglado...
-G: ¿"Aceleran"? (y ya me cuesta dejar pasar lo de "relleno", hijo de la Great Britain, que lo sepas)
-P: Sí.
(pausa tensa de unos veinte segundos)
-P: ¿Y el casting qué tal?
-G: Pues mire, para el protagonista había pensado en un actor ya de cierta edad (o que al menos lo parezca) con cierto renombre pero que tampoco sea una superstar que pueda eclipsar el proyecto... No sé, Ed Harris, Gabriel Byrne, Jonathan Pryce, alguien así...
-P: Pues ya tenemos apalabrado a Antonio Resines...
-G: Me cago en la puta !
-P: ¿Perdón?
-G: No nada... ¿No pueden conseguir a Sacristán, al menos?
-P: Pues no y tampoco te preocupes demasiado chaval... Piensa que esto al fin no es más que un sueño y lo podrías haber notado de inicio con el hecho de que soy Chewbacca vestido de lagarterana y, en verdad, ya me he aburrido de tu tontería y me largo que se me hace tarde para la clase de tango freestyle con Nina Hagen, hala.
... Justo antes de salir por la puerta de la cabina de pilotos del Halcón Milenario lo último que puede oir el "productor Chewie" es un grito desgarrado: "vaaale, cabronazo, pero de Resines nada o me llevo el guión a otra parte !"... Y ahí, nomás, que me despierto: -Aaah, Gabriel Byrne !!
(joder, qué mal rato)

Y ahora ya sí, volvemos al presente y, en cierta medida, al sentido común. Estábamos ayer noche mirando en casa los dos últimos capitulos de la 3rd season de la bastante recomendable serie inglesa "Whitechapel" cuando en un momento dado de la trama se menciona el film "London after midnight" (Tod Browning, 1927 -titulada aquí "La casa del horror", quien toque sabrá porqué-)... Aparece una imagen del mismo y ahí tenemos al inefable Lon Chaney con un icónico aspecto que, a buen seguro, a más de uno/a sonará conozca o no el film. Se nos presenta aquí al "hombre de las mil caras", en una de tantas colaboraciones con Browning, convertido en una suerte de pseudo-vampiro con sombrero de copa algo jorobado y dentadura puntiaguda (que por lo visto el propio y legendario Chaney se encargaba siempre de sus propias caracterizaciones y no quería ni oir hablar de otra opción que no fuera esa). En la serie se nos explica que esa película de la era silente se "perdió" en el tiempo (solo queda una copia intacta que tiene un personaje especialmente chalado del capítulo que... pero eso ya es otro tema, sí). Investigando a posteriori, que curioso es uno, me entero que, en efecto, este film fue víctima de un incendio en los estudios de la Metro en algún momento de los 60's y después -mucho después- como a principios del nuevo milenio se hizo una "restauración"... Y dejemos ahora ese presunto lifting en celuloide para la parte final de la entrada... Me llamó mucho la atención repasando documentos varios sobre datos de este largometraje el que, en algunos lares, se le considere "el segundo film "perdido" más importante de la historia tras "Avaricia"...". Hombre, a eso se le puede sacar mucha (muchísima)  punta. Empezando por que el film del maestro Erich Von Stroheim no fue "perdido" sino más bien "mutilado" por el productor/artistaso de turno de la época... Voy rápido que la cosa es bastante vox populi: el realizador tiene entre nueve y diez horas rodadas pero se "conforma" y queda tranquilo con una versión reducida y supervisada por él mismo que ronde las cuatro horas (repartido ello en dos films a estrenarse a días consecutivos), entra en juego un viejo "amigo"/productor suyo y por sus narices e-li-mi-na todo excepto la dos horas y cuarto aprox. que todos conocemos del mítico film (no guarda, ni archiva, no... a la hoguera que lo envia todo el desgraciado -y hablamos, al tanto, de uno de los mejores films no ya del mudo sino de la historia cinera toda ella-)... En fin, que poca motivación necesitaba Von Stroheim para ese papel en "el crepúsculo" de su paisano Wilder (por el azotador trato que ahí se da en buena medida a los tejemanejes de los "grandes estudios" de antaño), vaya. Y pensando en esa manera de proceder tan abyecta como la del mierda del anónimo-productor referido me dio por pensar en que, por desgracia, ello no es nuevo en la Historia (así, en general)... Cuantos reyezuelos acortaron (o alargaron) óperas de irrepetibles genios por sus mismísimos, cuantos archiduques de los Santos Huevos Colganderos agrandaron (o enpequeñecieron) murales y pinturas de grandes maestros (etc), sin saber (obvio) en su ignorancia el crimen contra la especie que, demasiado comúnmente es de buen imaginar, estaban pergeñando... Y puestos a imaginar no pude evitar pensar en Von Stroheim... ¿qué expresión pondría?, ¿se lo tuvieron que llevar de urgencias?, ¿cómo se le explicó -lo de la mutilación de su obra, se entiende- tras tantos meses y meses de trabajo y pasión dedicada?... Y, así, siguiendo en círculos durante un rato no pude evitar acordarme de aquella imagen recurrente que me atormentó durante un breve periodo hace ya un par de décadas... Por supuesto Von Stroheim es un gran maestro, un genio seguramente, de la historia del medio/arte y yo un pelacañas divagando sobre algo que nunca ocurrió pero, miren, los recuerdos son así de cabritos (qué le haremos)... Se agarran al subconsciente y vuelven, cuando menos lo esperas y sin avisar por años que hayan habitado en el limbo interior. Y ahora, el film del título (o similar).


"SINOPSIS PRESTADA".     La casa abandonada de un hombre asesinado es ocupada por un grupo de espectrales figuras. ¿Serán vampiros? El inspector Burke investiga a un sospechoso que, bajo hipnosis, puede estar cometiendo nuevos crímenes disfrazado de vampiro. 
A FAVOR. -
EN CONTRA. -
CONCLUSIÓN. Resumiendo: no vean ni a punta pistola esa "restauración" de principios de los dosmiles. No es el film. Punto. Son una colección de planos... qué coño planos... puros fotogramas (estáticos y sin movimiento, pues) que van cambiando de cara a cara de los personajes, entre los cartelones de rigor (que alguno parece más falso y pillado que un billete de diecisiete euros, por cierto), sin rubor alguno. Su idea del movimiento, en verdad, es pura y llanamente el "zoomear" esas fotos rescatadas hasta alcanzar los tres cuartos de hora que este nada recomendable reboce oferta. Y si, le han puesto música clásica muy grandilocuente, preciosa y tal (que reconocí "la incompleta" de Shubert por ahí en medio, cuidao conmigo) pero, definitivamente, ni por esas compañeros/as... Esto és: no he visto, ni se puede ver ya este film realmente, cuya impronta en la historia (através de los diversos pareceres registrados en sus treinta y tantos años de existencia) oscila del "bosta infumable" al "obra maestra incuestionable"... Caldo de cultivo fetén para una "cult-movie", pues. A nosotros solo nos queda el especular en balde y, eso sí, ese remake (que tal vez busque o no, según por donde me de) realizado por el propio Browning pocos años después y con Lugosi de protagonista (quien, de alguna manera, tomó el relevo de Chaney como actor fetiche del realizador tras el óbito de este). 

GUZZTÓMETRO: ?/10




Pd.
-P:  A todo esto, ¿cómo se llama tú historieta?.
-G: Había pensado en "Viaje a la luna 2".
-P: Qué te follen mal, Guzz !
-G: Gracias, Chewie.

5 comentarios:

  1. Guzz, menuda empanada que tenías. No me engaño, este post tiene su encanto pero es para cinéfilos empedernidos. Se te lee con gusto. Abrazo guzzero!!

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  2. Bueno, todos hemos sido adolescentes... De hecho, la idea para "Viaje a la Luna 2" no me parece mala ni mucho menos.

    Sobre "Avaricia", es una obra maestra absoluta pese al desastre pergeñado por los productores. He visto una versión que intercala fotografías y rótulos que explican los fragmentos desaparecidos.

    Saludos.

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  3. No, si quien más quien menos :)...La versión a la que hace referencia Ricard puede que sea la de Rick Schmidlin, un intento muy recomendable de ver por acercarnos un poquito más a la idea original que concibiera en su obra maestra Von Stroheim. Saludos.

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  4. Estás peor de lo que pensaba querido Archi. Que tal una versión erótica o soft-porno.... ????

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  5. El viaje a la luna me gusta, a ver si lo montas..
    por cierto, en whitechapel no se vuelven locos los que ven la peli? O algo similar...

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