martes, 19 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (81-85)


81. "NEVERMIND" / Nirvana (1991)
82. "BAKESALE" / Sebadoh (1994)
83. "WELCOME TO THE INFANT FREEBASE" / The Soundtrack of Our Lives (1996)
84. "BROTHERS AND SISTERS" / The Allman Brothers Band (1973)
85. "DAISIES OF THE GALAXY" / Eels (2000)

A modo homenaje para con Nikochan y familia por la buena nueva me ha dado hoy por resaltar una serie de discos con obvias connotaciones infantiles en la cover. Ni que decir que todas la felicitaciones y buenos deseos de la familia blogueril aparecidos en los comentarios de la entrada anterior le serán trasnmitidos a los afortunados padres (quienes sin duda lo agradecerán aunque de momento, me temo, deben ir como bastante de culo con las consabidas burocracias, horarios extraños y demás). Volviendo al posteo que toca conviene dejar muy claro que, cuidado, no es solo por el leit motiv apuntado que aparecen aquí... Nada más lejos que Melbourne. Me parecen puros discazos y, de hecho, la cantidad de covers de buenos discos con niñ@s de por medio es ingente. Y algunos, muy famosos en determinados casos, no aperecen hoy aquí de manera intencionada (ni hoy ni nunca en la verbena esta, en verdad) y otros fueron considerados pero bien asomarán más adelante, bien siguen siendo fuente de dudas por parte de servidor... Y vamos ya con el "Nevermind" de marras. A muchas gentes nos da a veces por tocar la pera con él: es una versión facilona de los (infinitamente superiores) Pixies y su estructura lQl, el auténtico gran disco de esta gente (o de Cobain que es lo mismo) es el siguiente, el aire mesiánico de gurú para la borregada teenager que se gastaba Kurt resulta insufrible (ahí tirado y ejerciendo de espada justiciera desde sus multiplatinos veinticinco años con esas paridas sentenciosas que acostumbraba a largar), etc etc etc... Y dicho eso y más, toca ir al disco en si. Y ahí no queda sino callarse pues, qué duda queda, "Nevermind" es un trallazo imparable, con un tracklist infalible, cuya impronta en la historia es como bastante absurdo discutir. En su día se lo comió todo y propició que una cantidad de nuevas bandas tuvieran "su momento" ya que de repente, del día a la noche y viceversa, todo cristo en la industria quería su/s banda/s de rock alternativo... Pero finalmente, y para no alargar tanto, este disco tiene (y tendrá siempre) más que asegurada la inmortalidad por pura y dura calidad intrínseca, más allá de los fastos, dires y diretes que floten a su alrededor por parte de fans y no-fans;  Y, sigamos, el "efecto nevermind" tuvo tantos matices positivos como al revés. Facilitó que un montón de medianías de "one hit wonder" lo petaran como que, lamentablemente, otras cosicas muchos más conspicuas y a considerar pasaran un poco de rondón... Para el caso este magnífico "bakesale" de los Sebadoh de Barlow quienes, curiosamente, ahora están de vuelta tras casi tres lustros desde su último elepé. El séptimo disco de Sebadoh es una de esas virguerías que uno no puede dejar de escuchar a poco te pique el bicho (tan extraña como innegable me resulta siempre la adicción generada). Lejos del yugo de Mascis, Barlow (y cia -que su colega Lowenstein tiene su mismo peso en las composiciones-) pudo dar rienda suelta al reverso que más le interesaba del discurso del Dino Jr (el reverso punk, el rollo angst-de angustia-, y una querencia folkie que, aunque presente, siempre quedaba supeditada a los rebuznos eléctricos de su melenudo colega en la banda madre). Esto dio con una serie de ensayos que fue puliéndose de a poco cada vez para emerger del todo en esta intachable colección de canciones que, para mí sin duda, configuran su mejor disco. Muy bueno, vaya (y si lo tenías grabado en cassette con el "painful" de los YLT por la otra cara como para no tenerle cariño además, claro); Lo de la saga de Olsson-Lundberg (pero sobretodo el segundo) de Union Carbide Productions a The Sountrack of Our Lives , que parte del segundo lustro ochentero y llega (hasta que se nos diga lo contrario) al año pasado, es algo tan brutal que no hay cuartos para pagarlo... Del high energy garajero con especial denuedo melódico de los inicios a la psicodélia pseudofolkie (que si hay que sacar a pasear la guitarras pues se sacan, ojo) de orfebre, y que practicaran tras el cambio de nombre, esta gente ha dejado algunas de las mejores canciones del mundillo este del rocanrol del último cuarto de siglo... ¿Y por qué no son más conocidos pues?. Fácil su persistencia en ser suecos y no anglosajones les condena al eterno reconocimiento de la crítica especializada pero, por contra e injustamente, al desconocimiento masivo fuera de las fronteras del país del Ikea. Este primer álbum bajo etiqueta TSOOL es la mena que explotará en su inmediata continuación (de interminable nombre y mi favorito en última instancia del combo -bajo esa label mentada-) y cristalizará del todo en "behind the music", lo más parecido a un hit total que jamás editaron. La variedad de palos a tocar por parte de este personal, trabajo tras trabajo, es del caerse de culo más de una vez y, en verdad, al ver el nivel que se gastaban UCP y TSOOL la única duda real en remanente és: ¿qué coño dejo fuera en esto de "los 1002..." de esta gente?. Está claro que el disco del bebé llorón, y el grandioso renacer que supone no solo por lo evidente de la portada , no es una opción en cualquier caso; El classic album de la tanda, por sus partes, corre de la cuenta de nada menos que los imprescindibles Allman Bros. Quinta esencia del llamado southern rock (aunque a ellos esa etiqueta no les ha acabado nunca de convencer) que sorbió todo el tuétano del blues añejo hasta dejarlo seco en una serie de canciones repartidas entre el primer par de studio albums y uno de los mejores directos que jamás se hayan registrado en esta puñetera vida. Desde ahí, el también excelente poutpourrí melocotonero (la coda al grandioso Duane) y, por supuesto, este "brothers and sisters" donde Greg se apoya en lo compositivo en el también honorable Dickey Betts (mayormente) y se logra la última gran colección de canciones de los Allman del periodo clásico. En base a gustos propios mentar que, en efecto, quizá no sea su trabajo más incontestable (a pesar de su fama y admisión sin peros en el olimpo) pero, sin duda, sí que me resulta el más bonito. Sin más. Ya no tenemos al virtuoso brother ni esto es el Filmore, claro, pero su concreción me lo hace superpoderoso, igualmente y de cabo a rabo. Aquí no hay fisura que valga, desde las "wasted words" al "pony boy" todo es escándalosamente enorme, encontrando sus picos definitivos -siempre para mí- en la animalada de canción que es "Jessica" y la descomunalidad de "ramblin' man". En definitiva, de esas cosas que se inventaron para poder utilizar el palabro "clásico" sin margen/riesgo de error; Y, cambiando mucho el registro y para terminar, el daisies del barbudo Everett y su alter ego de las Anguilas. Tras firmar uno de los mejores discos de los 90 un par de años atrás donde el camándula se rebozaba en la agonía y calamidades de su vida (que tiene tela la cosa, sí), emergía del velatorio con este disco mucho más positivo y, siempre a su manera, alegre. Por supuesto no es "daisies" la fiesta de la huerta de cabo a rabo pero aún en las pistas más minimalistas, y/o abiertamiente folkies, se perdía el tono fatalista (aunque intachable) del anterior disco y, de paso, se abrían las puertas a lo que podríamos llamar el "disco tipo" de Eels de cara al futuro... Que no despiste que el disco empiece con una cosa denominada el blues de Grace Kelly (y su fanfarria de réquiem). Aquí tenemos para todos los gustos, dentro del discurso habitual del músico, y aunque mis favoritas sean otras ("Jeannie's diary", "a daisy through concrete", "wooden nickels", "tiger in my tank" o "flyswatter") no pude estarme de poner el blues del propio E que cierra el disco y, según lo veo, es la alfombra a todo o mucho de lo que seguirá en el opus de tan sugerente pájaro (de cada diez discos solo uno flojea y otro no está realmente a la altura, el resto... a por ello de cabeza !). Long live.
 

10 comentarios:

  1. Mi preferecia son Eels y sobre todo soundtracks que me parece un discazo,

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  2. imposible discutir el Nevermind, si es perfecto... In útero es genial y bestial, pero el otro es mas redondo...

    puesto 81?? vamos ja.... salu2...

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  3. Bernardo. TSOOL, como Union antes, son un bestialidad de banda, sí Mr. Un tesorazo de gemas a extraer para los restos.

    JLO. Ay, que me matas. Lo he explicado en casi cada entrada de esto de los "1002..."... La numeración no indica número de preferencia (solo es para saber cuantos llevo en cada momento que me disperso fácil). De ser así, por supuesto, ni borracho aparecería "nevermind" entre los 100 primeros, jaja.

    Abrazo guzzero x2

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  4. Si tengo que elegir el de Nirvana, aunque el de TSOOL me gusta también bastante. Por cierto, el de Sebadoh me lo descubriste tú, o mejor dicho sería decir me lo redescubriste y en cierto modo ahora cada vez que leo u oigo algo de ellos me acuerdo de tí, cosas que pasan. Un abrazo.

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  5. Si tuviera que votar entre estos cinco me iba a quedar más solo que la una pues, en efecto, me quedaría con "bakesale" en última instancia. Ese disco, junto al primer Pavement y el "Alien lanes" de los GbV conforma mi hat-trick final del llamado lo-fi a sumar, además, los muchos años ya que lleva haciéndome compañía. Abrazo guzzero maestro woodyjaggeriano.

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  6. Toda la razón en lo de Nirvana (sobre lo bueno y lo malo) y toda la razón en lo de los Pixies (enormes!), mira tú que hace un par de horas estaba acariciando ''Doolittle'' con el deseo de rayarlo una vez más. Del resto tengo discos pero no los que publicas (excepto los de TSOOL y Sebadoh).

    Saludos!
    PD: Veo que usted es fan de Sonic Youth y Replacements, al parecer nos vamos a llevar bien...

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  7. Hombre de Nirvana no soy fan, de Eels tampoco, Bakesale ni idea...eso si el Brothers & Sisters es una POM.
    Abrazo Guzz.

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  8. Hombre, Alfredo, ya te digo si nos llevaremos bien con esas guías... Y es que los Pixies (como los Sonic Youth, los Mats y Dino Jr) son reverenciados en este hogar (hasta el punto de hacerme pesado, sin duda)... que el propio Cobain reconocía sin problemas que no aspiraban sino a tocar parecido a ellos (lo que le honra -aunque para mí se quedara como bastante lejos-), vaya.

    Tremendo ese disco de los Allman, Addison (que alguno más aparecerá de este personal, sin duda, claro). No hubiera desentonado un pimiento en el ahora penúltimo capítulo de la coña esta de "los 1002" y, viendo lo que ahí figura, a qué añadir nada.

    Abrazo guzzero x2

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  9. Ese disco de Eels me lo compré a ciegas tras vuestros comentarios (los tuyos y los de tu archienemigo) del ultimo discazo de este genio crepuescular. Y me parece una absoluta delicia. Su portada de cuento, sus melodias, todo. Una joya.

    PD: Nevermind me pasa como con Appetite For Destruction. Lso tengo originales pero no recuerdo cuando los pude escuchar seguidos. No me gustan Nirvana...

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  10. Ese disco de Everett es toda una liberación emocional viniendo del otro. Y merece mucho más peso en la historia del folletín a mí entender, desde luego. Para mí, tras "eso" que precede precisamente, el predilecto es "shotenanny !" pero a la postre da igual... Salvo el ahora penúltimo (y parte del antepenúltimo), en mi humilde opinión, todo lo de Eels es de recomendable para arriba y como mínimo. Abrazo guzzero.

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