viernes, 29 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (96-100)


96. "BLACK MONK TIME" / The Monks (1966)
97. "PAUL SIMON" / Paul Simon (1972)
98. "JESUS OF COOL" / Nick Lowe (1978)
99. "NUGGETS: ORIGINAL ARTYFACTS FROM THE FIRST PSYCHEDELIC ERA, 1965 - 1968" / Varios Artistas (1972)
100. "FROM ELVIS IN MEMPHIS" / Elvis Presley (1969)

Pues, hala, ya estamos en los 100 discos... Ahora solo falta multiplicar por diez y sumarle un par al final (lo primero está tirao, claro, pero lo cierto es que esa pareja postrera me jode un algo, mire usté). Partiendo de la base que, y con perdón por recordarlo siempre pero el concepto se me antoja que debe quedar harto cristalino, el número que precede a cada álbum no implica preferencia (el quinientos veinte me puede gustar más que el cuarenta y siete pero menos que el novecientos catorce, por ejemplo y sin problemas), es de cajón que es un acontecimiento que no implica necesariamente trompetas y desfile de majorettes... Pero, coñe, que ya son 100 en definitiva quieras que no y por lejana que (no) se vea aún la meta. Y, para celebrarlo como procede, que mejor que entrar en los tres dígitos de la mano del mismísimo Rey, claro, al que le reservo con toda la intención ese (por así decirlo) privilegio. Finales de los 60, con la psicodélia repartiendo setas a toda máquina, el folk fusionándose con el rock ya de forma definitiva o/y la invasión "britera" -aunque agonizante- todavía dejando referencías de excelencia indebatible (y muchas otras cosas como el zeppelin que ya había hecho acto de presencia o ese proto-prog a punto de perder la primera parte de la dualidad de no haberlo hecho ya)... Con todo eso, digo y sigo, Elvis volvía a casa y, anda, porque su majestad es así de chulo y lo vale, se marca la que para muchos siempre nos resultará su mejor grabación registrada... "El mejor disco de soul jamás grabado por un blanco", que es lo que reza el prospecto, es -con perdón por la sonada obviedad- parte insaltable (que no meramente activa) del rock... Hay mejores músicos, no componía, la abuela fuma... Vale sí, polleces (con perdón y en resumen): nadie había cantado así antes de él y nunca lo ha hecho después. Historia sin más;   A continuación todavía tiramos algo más atrás en el tiempo para llegar al único disco de los pseudoignotos The Monks... Otra suerte de "proto-todo" lo de estos soldados yanquis autoexiliados en las germanias que ya pasaron por la cochambra hace algún tiempo (autolinkeo) y, en base a eso, ya doy el tema por finiquitado. Eso sí, para aquellos/as que no estén por la labor de clickear en el ahora último paréntesis, resumo el tema con un: revelador -y como mínimo- lo de este personal; Como revelador resulta el adentrarse en la historia del maestro Lowe, ni qué decir. Ese primer disco (en cualquiera de sus dos ediciones) y la inmediata continuación (sin obviar, by the way, la animalada resultante del proyecto Rockpile), son parte indispensable para entender y asimilar lo que fue aquello de la new wave (por lo menos en su acepción británica) de la que Nick fue algo así como el padrino oficioso. Tras varias décadas de picar piedra y varios discos a considerar muy seriamente, Lowe goza de una consideración y respeto a prueba de todo en el mundillo este del rocanrol pero, no se dude, siempre por debajo de lo merecido (sí, aún hoy, en tiempos del flujo internáutico y aunque -joder, si ya tocaba- el master haya abandonado al fin ese perfil de "solo para sibaritas", de un tiempo a esta parte)... El aquí adorado Costello, Parker, Jackson, Dury, Wreckless y tantos otros deben eterna pleitesía al Jesus of Cool que, ay, por desgracia para su cuenta corriente y en favor de un relativo anonimato, y generalizando siempre más allá de algunos rockeros de pro habidos y por haber, decidió ser músico antes que intérprete; Aunque, ojo, por complicado que pueda resultar a alguien, todavía más allá que vamos (al menos para el menda) para lo/el que sigue: Paul Simon. Seguramente la voz con cromosoma de distintas letras más cálida y dulce (why not) que se pueda mentar. Sin gritos, sin efectismos ni vacuos tics habituales de rock star, Simon reflota su carrera, en aquellos first 70's, tras partir peras con su larguirucho compañero (que ya caerán, si no media descuido inexcusable, los discos que tienen en mente del célebre par de dos, ya -de momento lo dejo así para no eternizarnos hoy-) con un elepé que, para mí, sigue siendo el favorito de su tan apreciada singladura. Con el tiempo Simon tendrá que escucharse que nunca superó en solitario lo logrado en comándita con Art o, también, verse ninguneado en muchos listados de los grandes del folk de la época dorada... Pero a él plimes, of course (debe ser -mayormente- la envidia generada por haberse beneficiado a la Princesa Leia o algo, me supongo). Y es que Simon no es un grande meramente, no... Es uno de los Más Grandes (con mayusculazas y si se quieren hacer chistes fáciles -de estaturas- adelante que es gratis, pero es lo que hay), poseedor de uno de los registros vocales más personales e inimitables habidos y una colección de canciones que hacen, hicieron y harán derretirse al mismo y puñetero sol; Dejamos para el postre el que posiblemente sea el único disco firmado por varios artistas que aparecerá en el tinglado (esporádicas soundtracks al margen). El puñetero "Nuggets" de 1972. Disco este, con más canciones que habitantes tienen varios pueblos, de más que singular importancia. De hecho, más que de compilación o selección es de documento histórico del rock de lo que debiera aquí hablarse. Ventana abierta por y para siempre a la psicodélia del segundo lustro sesentero donde encontramos a un sin diox de formaciones que, en no pocos casos, dejan aquí su huella de vida mientras que, de paso, se nos enseña toda una acepción y método de un tiempo concreto de la historia del medio (eso me resulta, particularmente, mucho más necesario y meritorio que el que tuviera ascendencia sobre tal o cual cosa futura -lo uno es empírico y lo otro subjetivo, según lo veo-). En fin, más que merecidamente conocido que la pesícola el disco este y, obviando las eternas gratitudes a sus "maestros compiladores", atención al box set de cuatro discos o a esas reediciones vinileras de cuarenta kilos... Pastizal inmundo pero, argh, eterna tentación en la que me temo acabaré cayendo tarde o temprano... Y long live.
 

5 comentarios:

  1. Me tendría que poner con los Nuggets!!!! soy un descuidao! lo del pequeñín Simon y ese disco de Elvis sabes que me gustan mucho muchísimo. Hasta luego piltrafa!

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  2. Yo soy un orgulloso poseedor -y degustador- de la boxset de 4 discos de los Nuggets, mi consejo: beg, borrow or steal!!!! jajaja

    No suena mal ese tal Elvis, investigaré...un saludo.

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  3. El de los monks no se me quedo con los Sonics. simon ,lowe ..y nuggets la caja buena si la segunda de los 80 no . yo me quedo con los Standells

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  4. Joder Guzz!, en la portada a mi chica favorita, ¡Natalie!..., viéndola ya hasta me dan igual los discos.
    Saludos,
    JdG

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  5. Archienemigo. Sé que te debo aún el regalo de la semana pasada pero te recuerdo que el 23 del mes que viene pasa lo que pasa y que en verdad te digo, chatín, que incluso me hace más ilusión la edición vinilera que el pedazo boxset en cuestión del "Nuggets"... Claro que las dos cosas ya sería el cagüense en todo...

    Coops. He empezado por el beg Agente pero ya te digo que pienso seguir, efectiviuonder, tus directrices... Como más vueltas le doy mejor pinta el asunto, en verdad.

    Bernardo. De esta camada en concreto, y que su majestad me perdone, me quedo con el pequeño gran Paul (si me queda alguna duda recuerda la tan posterior "under african skies" y ya me desaparece del todo -que es hacer trampos pero también lo que hay-... habrá melodia más bonita, leñe)

    Mr. Fuzzy. Treinta y dos años Javier desde aquel fatal asunto del yate , Wagner, Walken, etc... Pero prensa amarilla al margen hablamos sin duda de una de las mujeres más rematadamente guapas jamás aparecidas on screen (amén de una actriz a considerar seriamente a pesar de las pizpiretas que le solían endilgar mayormente)... Mi top-1 en ciernes, mis beatles en dicha tesitura, es la Tierney pero, desde luego a Natalie no me la bajan del podio ni a pedradas. Y dicho todo ello resumiendo, ojo.

    Abrazo guzzero x 4 !

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