martes, 19 de febrero de 2013

"FADE" / YO LA TENGO (2013)


Buenas tardes, me llamo Guzz ("Hola Guuuzz" -aplausos y vítores, incluso-) y soy un adicto a "Fade"... Ni me dí cuenta de cómo pudo suceder. Todo empezó hace unas pocas semanas. Escuchaba un par de canciones un día, otro par al siguiente. Al principio todo estaba bajo control, era un poco como: "qué buenos son estos tres la madre que los parió, otro discazo más". Pero por pura inercia, e insisto en que ni lo ví venir aún siendo ferviente seguidor de la banda desde el año los videojuegos de cartucho, el par de canciones de un día se convirtieron en cinco, después en seis, ocho... Ahora lo escucho compulsivamente, no puedo parar ni escuchar otra cosa. Me afecta en el trabajo cuyo rendimiento se resiente, en mis momentos de calidad familiar ya que me resta tiempo para estar con mi mujer e hija, en el blog que lo tengo más aparcado que el 127 de mi tia abuela del pueblo, incluso en mi higiene personal (ya ni me afeito, ni me corto las uñas ni nada -NdA. No es asqueroso del todo si uno es consciente, ojo-)... Solo quiero escuchar el maldito "Fade" all the day and all the night. Apenas presto atención al nuevo de los Eels (y eso que me parece, en general, cojonudo) y ni tan siquiera me he puesto a buscar como un loco por la interné el nuevo They Might be Giants (alabados sean por loanzas mil) que saldrá a principios de marzo... Me la pela prácticamente todo, vaya, que no sea el nuevo y flamante álbum de los Yo La Tengo (y con o sin perdón). Hasta le comenté a mi sra la posibilidad de pedirme una excedencia de dos meses en el curro (que no medró pero los argumentos en contra me parecen harto egoistas -me desahogo aquí, si-). Joder, ya es que ni veo películas... Bueno sí, alguna cosa: el tercer Batman de Nolan (que me parecio una Bat-sura mu cara), la de "Hitchcock" (que ni fú ni lo otro) y (al fin) la de "Prometheus" (que contra todo pronóstico me gustó y que ya comentaré/defenderé en breve, o eso espero).






"Fade", volvamos al asunto. Vaya disco. Que a estas alturas, tocando ya las tres décadas de vida, un pedazo de formación como el trio de Hoboken se descuelgue con algo que bien pudiera pasar sin problemas como el mejor trabajo de su singladura es algo que, aún atendiendo al altísimo nivel que nutre toda su tan recomendable carrera hasta fecha presente, sorprende. Y bastante, y para bien. Muy para bien. Hasta, tiene narices, le empieza a ganar según como a los puntos a mi idolatrado "Painful" de hace veinte años (para mí uno de los mejores discos de su década y mi predilecto de la banda... ¿hasta ahora? -tiempo al tiempo y que "Big day coming", querida vieja amiga, me perdone por si acaso-). Con este disco, por cierto, los Yo La Tengo me completan, directamente, mi podio del indie rock yanqui definitivo (del bueno, "del de verdad") de 4 (Pixies, Replacements, Sonic Youth, Dinosaur Jr -los intocables de Guzzest Ness-) + 2 (Rem, Hüsker Dü/Sugar), para ponerse en medio de los unos y los otros y conformar así lo que ya vendrían siendo mis "7 samurais" en ciernes... Sí, quizá es al fin la obra que les faltaba (en las cuentas propias, aclaro si procede) para ponerse justo en el escalon superior de formaciones, tan distintas entre si y queridas por mi, como Pavement, Superchunk, Afghan Whigs, Throwing Muses, Fugazi, Mudhoney, Galaxie 500, Sebadoh, Built to Spill, Feelies, Guided by Voices (apreciable etcétera ochenta-noventero)... Quizá, ups (la onomatopeya no la empresa de reparto), a alguien pueda parecer que su humilde servidor viene exagerando un algo... Pues no. Lo aseguro. Los que conozcan y aprecien la obra previa de YLT pueden (o no) convenir fácilmente, y aún conservando tras "Fade" algún otro elepé del combo como "el-suyo-más-mejor-forever" en sus preferencias, que todo lo antes parido parece desembarcar al fin en este disco. La puesta de largo total de su propuesta que más y mejor les define. Y puede que, por qué no, alguien eche en falta la "sugarcube" de turno o alguna tempestad eléctrica de alto voltaje distorsionado (que Ira es un guitarrista del caerse uno de culo, quieras que no), pero siempre he pensado que es en esos pasajes melódico-eléctricos tan pausados como hermosos donde los YLT encuentran el camino que más y mejor les desmarca del resto. Para la bronca ya tenemos todos nuestras neuras pero esas particulares caricias sónicas (y muchas veces eléctricas también al fin, no se obvie) les son propias por derecho propio (y aunque cabe señalar, efectiviuonder, la sombra de La banana warholliana es muuuy alargada damas y caballeros). Y yendo ya al material en si, a los diez temas que integra "Fade", es de recibo prevenir por enésima ocasión al incauto que nunca fueron YLT un grupo de "primeras escuchas"... Te acabarán venciendo, no se dude, pero siempre exigen un algo (no mucho quizá, pero si "un algo") al hablar en clave de álbumes (hace falta escucharlos muy de cerca un tiempo para echar unos pasos atrás y verlo después como un todo en perspectiva para sintetizar lo magníficos -enormes- músicos que son esta gente). A partir de ahí, se antoja meramente coyuntural que tu favorita pase por la emblemática e inicial "Ohm" (con esa guitarraza hacia el final tras los uh-uuh que bien logran, ni que sea esporádicamente, que me coma eso de "disco mayormente reposado" que antes venía significando), los violines de la siguiente "is that enough" (que Kaplan es un apasionado de Reed no sería la novedad del año precisamente -aunque esta es incluso más "rollo Cale" si me apuran-), o la amabilidad de la para mi más que adictiva "well you better" (que el último de los Eels es la reoca pero, yes... "hay niveles" que se dice)... Coyuntural insisto, porque iremos cambiando las querencias (o su órden, mejor) por supuesto. Tras ese tripleta inicial llega la más movidita "paddle forward" (lo más parecido a "sugarcube" que hallaremos aquí) que será el tocarse para los fans de los Flaming Lips, la solemnidad de "stupid things" con ese inquietante bajo (a lo Joy Division) acompañando la preciosa canción de cuna que resulta, y pocas canciones definen tan bien eso de las "caricias sónicas" que me saqué antes de la manga de gratis como "I'll be around" (toda una sacrosanta porción de paz en estos tiempos mierderos que nos vienen tocando ya no tan "últimamente"). Y capítulo aparte para una Georgia Hubley que se pone los zapatos de Nico para esa absoluta preciosidad que és "Cornelia and Jane" que es como para escucharse hasta el desmayo. La traca final llega con "two trains" que continua las melosas formas y maneras de la anterior (si alguien espera llegados a este punto algún tipo de aceleración le digo que mejor se vaya buscando otro disco, sea de YLT o no) pero ahora con Ira al frente y cierto posillo de folk psicodélico, lo que te deja el estado de ánimo adecuado para enfrentarte a "the point of it" que es incluso más bonita que la anterior la cabrona (seguramente la más "bonita" de las tratadas por Mr. Kaplan para mí... hoy... en este rato) y la postrera "before we run" atacada de nuevo por Georgia (y coros ocasionales de su señor marido) que con sus vientos y cuerdas aquí a recuperar nos llevan de la mano al final del paseo. Paseo más que recomendable, sobretodo si se le da el tiempo que merece (que yo, por suerte, aún sigo y seguiré -presumo- arrancándole candela a esto una apreciable temporada), aunque por supuesto (me repito) sus partes, una vez te empiezas a hacer con él, pueden hacer que se pase por alto de primeras y segundas lo enorme que resulta el todo. Precioso y muy necesario disco cuya aparición además, y por aquello "del espíritu de los tiempos" que tocan, se asemeja al tópicazo de la flor que nace en un mar de gris cemento. Y lo que me alegra que sea de los Yo La Tengo, coñe. Disco del año guzzero por el momento (que solo estamos en febrero, de acuerdo, pero dicho queda ya). 


Pd. En honor al amigo Chals, la primera persona que me hizo conocedor de este "Fade", linkeo aqui hacia su posteo sobre el ahora penúltimo disco de la formación ("Popular songs", 2009), que por supuesto se recomienda sin reservas y humildemente también desde casa Guzz.

Pd2:
 
Pd3. Para quien no se fie del que suscribe añado finalmente aqui la reseña sobre este pedazo de álbum facturada hace cuatro días por nada menos que Maese Johnny del espacio Woodyjaggeriano (que quien busque más caché rockero que éste en la bloguería no lo va a tener nada fácil, por lo menos a mi sincero entender).

viernes, 1 de febrero de 2013

"WHERE YOU BEEN" / DINOSAUR JR (1993)

Parece que "I bet on sky" se alzó definitivamente como uno de los mejores discos del pasado 2012 (para mí  el mejor de largo con solo los McDonald y sus Redd Kross siguiendo el paso en la lejanía -muy lejana eso si-). Fantástico. Una de mis bandas de rock fetiche de cualquier época como bien sabrán parte de los amigos de la bloguería cuya bondad les acerca, ni que sea eventualmente, a este lugar. Tras la enésima retahíla de lisonjas y reivindicaciones mil por parte de la prensa especializada y los seguidores acostumbrados de pro (que ya pasó lo mismo con "Beyond" y "Farm") , los tipos (o el tipo si se prefiere) han movido ficha rápidamente y se publica en breve (de no haberse hecho ya) el live del 87 titulado "Chocomel Daze" que da(ba) buena cuenta del ya clásico "You're living all over me" , que cumplia el cuarto siglo el pasado año (excelente ocasión pues para recuperar las "The lung", "sludgefast" y cia en su forma más sulfúrica y primigenia). Muy listo/s y bien hecho, claro qué si (además con la chapa Merge -como ya ocurrió con "You're living...", de hecho- del señor McCaughan, muy bien). Sin embargo, oh hermanos/as del noise melódico con dejes folkies, lo que hoy nos trae aquí es que a principios de este ya presente febrero se cumple otro aniversario... Los veinte añazos de "Where you been". Mi disco favorito de Dinosaur Jr, el primero que escuché de ellos, el que me atrapó ya por siempre jamás a su particular discurso y, honesta/sinceramente, uno de los que más debo haber escuchado en la vida.


De hecho, como ya comentaba en aquel posteo a colación, Mascis afirmaba en las promos sobre el rutilante, acojonante, y tan reciente aún "I bet...", que algunas personas le habían dicho que "recordaba bastante a WYB"... Y parcialmente al menos (en sus temas más hirientes, los de menor inmediatez pero mayor calado ulterior) así és.  Pero, no, no del todo. Este disco, como el otro par inmediatamente anteriores de sus álbumes de estudio ofertados desde la celebrada Reunión del bicho original, caerían fácilmente en mi top 10 de discos predilectos de rock en lo que llevamos de milenio (tal cual se lo cuento, oigan). Pero ni tan siquiera en tan bombástica tripleta encuentro el disco que me alcance al (para mí) totémico trabajo de hoy. Casi, por supuesto, pero no plenamente a ese nivel.


Y es que "Where you been" es una gema de inabarcables proporciones en base a mis gustos. Es más, si se me permite, me gusta (por el debate a destilar y mi ferviente disconformidad) eso de que estando ya fuera Barlow desde antes del anterior "Green mind" y siendo la banda ya un coto privado para con su lider a todos los niveles, Dinosaur Jr perdiera parte del favor de la crítica especializada (aunque solo relativamente, claro)... Esto hace que siempre se presenten "You're living..." y "Bug" como sus dos grandes masterpieces exgeradamente por encima del resto  y, a su vez, esto me viene a demostrar que a la crítica (especializada o no) solo se le tiene que hacer caso hasta cierto punto... Como fan irredento afirmo sin problemas que cualquiera de los discos posteriores a "Bug" no tiene nada que envidiar a ese par y, es más, quizá va un poco en sentido contrario el asunto (que a mi me parecen todos la reoca, vale, pero ahí queda eso)... A partir de la marcha de Barlow (zambullido por entonces en la época dorada y archirrecomendable de sus Sebadoh), Mascis empieza a cambiar noise por folk (sin sacrificar jamás su pericia eléctrico-guitarrera que es el buque insignia, nos jodió el mosen y faltaría) y a presentar unos temas menos agresivos pero mucho (muchísimo) más ricos en matices. Así, en el muy honorable "Green mind" -seguramente el disco menos "noise" del bicho- o los tan cruelmente ninguneados "Without a sound" o "Hand it over" (para mí brutales, que no meramente buenos, los dos)  tenemos unas canciones como para que se te caiga todo al suelo. Y la bandera de ese nuevo planteamiento de sonido, por supuestísimo, brilla más y mejor que nunca en el disco que encabeza esta entrada y que, ya mismo e ipso facto, paso a analizar en modo guzzero.

1. "OUT THERE".  Imaginemos por un momento como sonaría una imposible fusión entre Sonic Youth y The Cure producida por el tito Young... Qué estulticia, qué parida gratuita, claro qué si... Y sin embargo, qué cosas, eso existe. Y suena de puta madre. Tanto en ese 93 donde su humilde servidor lograría la mayoría de edad como a fecha presente. La eléctrica oscuridad, vamos ya al tema, de la enorme "out there" tras la atenta contemplación de la feucha portada fue (y es) uno de los momentos más felices que me ha dado esto del rocanrol. De calle. La febril voz de Mascis, las distorsiones, las campanitas del final, el riff criminal... Me olvidé de todo, con contadísimas excepciones, me descojoné del grunge y sus sucedáneos por entero... ¿Nevermind?. Esto atraviesa médulas, joder. No hay tiempo para jugar a las cocinitas con imitaciones de brocha gorda de los Pixies... Y ese volver al final con la voz ya agónica de la puñetera "out there"...  Escandalosa forma de empezar un disco (y aunque no nos demos cuentas de primeras a lo mejor).

2. "START CHOPPIN". La primera canción que escuche (por la radio) de la formación. Con ese gritillo en falsete tan memorable como chorras (¿acaso tienen por qué excluirse mutuamente sendos conceptos?), pero en cualquier caso, es escuchar aún hoy ese rasgar cuerdas del principio o la poderosa progresión guitarril tras el mentado grito y para mi que ya le sale el sol hasta al día más cabrón. Que, claro y hablando de guitarras, aquí además las tienes de todos los colores. El amigo Jay no perdona una y, no se dude, hace aparecer su rasgo más claro, indiscutible y diferencial a la mínima. Así, cual superhéroe de manual: ahí donde se necesita un guitarraso ahí que aparece Mascis al rescate. Temazo que hasta parece alegre y todo por momentos.

3. "WHAT ELSE IS NEW". Enorme y para aplaudir hasta el dolor con su emblemático riff de entrada y lo de "I'd like to see you in the morning" para dedicarse después a subrayar con la Fender cada hiriente estrofa hasta el innegociable solo de impagables quilates y más allá (con el precioso desenlace con violines y demás). Un puro diez, otro más, para una de las canciones más bonitas jamás compuestas por el melenudo golfista-esquiador. Y los conocedores de la obra "jotamascisiana" saben muy bien que ello no sería decir precisamente poco.

4. "ON THE WAY". Mayor velocidad de nuevo para "on the way", retomando las formas del tema inicial, pero cambiando (oscura) melodía por pericia a las seis cuerdas. Solo Thurston y Lee en comándita y a pleno nivel pueden alcanzar (y solo quizá) ese nivel a esa mecha en estos registros. Nunca deja de maravillar a los fans del combo lo que este tipo es capaz de meter en una misma canción. Aquí, entre otras, hay punteos que harían jubilar de vergüenza a casi la totalidad de los "hachas" del heavy metal de cualquier época o una distorsión y mala uva (fuzzeo al cubo) que hace empalidecer de agobio al hard core yanqui de los ochenta por completo. Todo servido en pequeñas dosis pues, además, J no pretende para nada aquí subyugar una canción que enarbola el dinamismo por bandera a su proverbial pericia. Y que bien que le quedó.

5. "NOT THE SAME". Cantada íntegramente en falsete es la canción que raja el álbum en dos partes (que no en vano marca el ecuador como final de la cara A que és) y que nos devuelve al Mascis de la tan bonita "thumb" del anterior "Green mind"... Y al igual que con aquella estamos ante una de mis canciones "tristes" predilectas de cualquier tiempo (se me ocurren rápido "straight to hell" de los Clash o el "R'n'r ghost" de los Replacements como otros ilustres ejemplos que meto en esa particular, e imprescindible para mí, saca). Tan lúgubre como bonita, "not the same", con sus partes de sutil instrumentación clásica de fondo y demás, te acaba calando y llevando al huerto tarde o temprano. No se resistan que no hay nada que hacer (y aunque sea la pieza más distanciada, de largo, acorde a lo que suele esperarse de nuestro prota de hoy).

6. "GET ME". Una de las canciones más emblemáticas y conocidas de Dinosaur Jr  y no es para menos. Hasta el punto, ojo, que tuvo cierta repercusión por el video y tal. Con sus implacables solos de guitarra y su melodía arrastrada que huele a oldie del mejor folk-rock setentero por todas partes, es sin duda "una de esas canciones" forjada para pasarse por el arco del triunfo todas las inclemencias y putadas varias que el carbono 14 pretenda endiñarle... Dolorosamente épica e irrepetible , con ese inolvidable retomar la canción tras el primer solo antes de encarar el otro y postrero donde, directamente, hace sangrar las cuerdas... Imparable. Hablamos,  en definitiva y según lo veo, de una de las cimas de uno de los mejores guitarristas de Rock. Tal cual (y con todas las rimbombancias y mayúsculas a cuestas).

7. "DRAWERINGS". Escribía hace ya unos años uno de los colaboradores del Ruta a colación de esta canción que "su inicio siempre le hace llorar"... Y es que en verdad no és sino un continuar donde lo deja "get me" (y es que hasta estructuralmente parecen gemelas el par de gemas de marras). Además vemos asomar ya aquí una versión primigenia en los acordes de aquella estupenda "get out of this" del disco que sucederá a WYB. Nuevo solo impecable que se retuerce sobre si mismo hasta el delirio  y un nuevo triunfo en esa vertiente folk-rock que nutre, mayormente, tan indispensable (para el menda al menos) álbum.

8. "HIDE". La canción más caótica y sulfúrica del disco (con permiso de "on the way" esto segundo). La que más y mejor recuerda a lo logrado en el "you're living all over me" del 87 (el niño mimado de la crítica especializada), del que en verdad parece haber sido secuestrada. Overdubs por un tubo y una linea melódica sugerida por la voz pero apenas secundada por la castaña eléctrica de fondo (de forma ex profesa, entiéndase ello) que hará las delicias de los que tienen a las "little fury things", "sludgefast" y demás en el más alto pedestal del bicho jurásico.

9. "GOIN HOME". Posiblemente la cima folkie (siempre en las maneras y registros de nuestro héroe) del álbum que de alguna manera viene a cerrar el círculo formado también por "what else is new", "get me"y "drawerings" (yo me quedo con las cuatro, que elija otro). Bonita como ella sola esa pista de fondo con algo que nunca sabré si és un mellotron (uno de los juguetes favoritos de J) o un órgano, subrayando el momento reposado por excelencia del disco que, en cualquier caso, siempre palidece (en la comparativa) por lo supeditado al tan brillante uso de las guitarras aquí también ubicable (faltaría).

10. "I AIN'T SAYIN". La canción más corta del disco y, seguramente, la más abiertamente pop por esa melodía más inmediata que, eso si, se encuentra firmemente embutida entre los carismáticos guitarrazos de entrada y salida. Majestuosa manera al fin de cerrar un disco que hace de oscuridad virtud, de tristeza belleza y de ruido melodía. Una linterna con pilas inmortales para los oscuros rincones del alma que diría alguien más versatil pero que, particularmente, dejaría en un menos apológico pero más gráfico "disco de recontraputísima madre" y punto. Uno de mis favoritos de cualquier tiempo y lugar, ni que decir y en cualquier caso.




*(El video de "get me" es la versión single a la que le faltan un par de minutos, que se sepa)