viernes, 31 de mayo de 2013

"... LIKE CLOCKWORK" / QUEENS OF THE STONE AGE (2013)

Pues, oye, muy bien el nuevo QOTSA, si señor... Y tras tan sintética introducción que exonera de la lectura de todo lo que sigue a quien lo quiera aprovechar, vamos con la verbena de turno.
A estas alturas  escribir sobre la tan famosa banda de Homme, haciendo recuento de logros y leyendas, puede estar un poco de más (o según se mire al menos) pero, of course, no se pudo evitar. Vaya de entrada que aunque los dos discos que más trempera me dan (que son más "mi rollo") de los ya aparecidos o por aparecer de esta añada (por el momento) son el tremendo y preciosista "Fade" de los YLT y ese "I hate music" de mis tan estimados Superchunk que se espera para agosto, es de recibo que es un año este 2013 donde se esperan con gran y mayor avidez, al generalizar, las nuevas reseñas de Pearl Jam y QOTSA (¿y quizá Wilco?)... Esto es, al menos la mitad de esas bandas que suelo destacar como las supercampeonas en la proporción crítica/público del último par de décadas y algo poco más ya (sumen eso si a las mentadas, entre paréntesis o no y para cerrar el póker, a los Robinson), según quien suscribe. Quizá, que cada vez me convencen más no lo negaré, acabaré haciendo repóker con Auerbach y el otro pero, de momento, lo planto ahí. Y es que en verdad veo siempre una gran (apabullante) diferencia entre ellos, y recordemos que hablamos sin dejar ese perfil crítica/público en momento alguno y que nos ceñimos a bandas, y el resto de combos más o menos famosos/promocionados en el tiempo sugerido (y ojo que ahí van de cabeza las -otras- cabezas visibles del grunge, el brit-pop 90's, los stripes/strokes/artics/vampires y su tia la calva, los radiojetos, todo el folk-rock gafapastero de "última horná" y largo etc sin olvidarme de cosas que detesto horrores pero que son muy apreciadas en la linea de los manicstritprichers, miuses o plasibos, etc. -que ya de los colplei, por ej, lo que pienso me lo callo-). Es por (toooodo) ese rollo macabeo, al fin, que se ansiaba que saliera ya de una fucking vez este "...AC" de las narices de los QOTSA de marras.

Y es que, en definitiva, lo de los Queens of the Stone Age y su importancia para mi se sintetiza en aquello que le leí al Sr. Julià hace la tira y a colación de ni recuerdo qué: "el Rock -a veces- si no es algo gamberro y macarra no procede"... Aceptado ello solo queda reparar en que sin tener Qotsa la pátina de autenticidad añeja de los Black Crowes ni sin cantar Homme tan bien como Vedder o ni poseer tampoco esa aureola de alquimista de las historia rockera de Tweedy, ocupa/n el puesto de honor ya desde hace unos tres lustros en la mentada "vertiente macarra" del asunto... Y según lo veo su secreto es de fácil comprensión... Homme (y quien toque) no escatima en cuanto a octanaje eléctrico, de hecho ocasionalmente hasta flirtea sin vergüenza alguna con formas más propias del hard core garrafero, el rock industrial sobreproducido o el puro heavy metal, pero (y es la clave del asunto en mi humilde opinión) sin afectismos que valgan... Ahí donde, por ejemplo, Corgan o Reznor acabaran perdiéndose (ese reverso mesiánico sobreafectado inexcusable) por tomarse más en serio de lo justo y conveniente, Josh practica el colegueo gamberro sazonando con excesos, falsetes, poses burlonas y más sin, por supuesto, dejar de generar una bronca (y unas canciones) del agarrarse a donde se pueda. Y, al tanto también, cuidado con su reverso más lírico que tampoco debe desdeñarse ni omitirse (gran atención por favor a cosas como "mosquito song" o "i never came", please). Así, como es tan manido, partiendo de la militancia stoner de los reverenciados Kyuss, la urbanización de ese rudo sonido a riffazo limpio (o sucio) lograría que durante una década partiendo del 98, QOTSA dispensara una carrera de aplaudir hasta el dolor y cinco discos de los cuales tres o cuatro se pueden colocar sin excesivos problemas en el cajón de "lo mejor de los últimos tiempos". Por azares de la vida o vaya ud a saber la cuestión es que el último antes de su flamante novedad (que si será flamante que aunque esté más filtrado que el café de ayer su fecha de lanzamiento oficial es para junio), aquel "Era vulgaris" del 2007, resultó el primer punto de (relativo) desencuentro entre sus fieles... Para unos es tan bueno como los demás, para algunos un alarmante paso atrás y para otros (con los que me postulo) sencillamente un buen disco (igual que lo fue el primero) que tiene la "desgracia" de venir precedido por tres mazucazos del caerse de culo. Particularmente, insisto, no me parece en absoluto "Era vulgaris" malo, pasa que al igual que ocurre con el estreno (me reafirmo y tal) es una colección de canciones sumadas hasta "X" que aunque cojonudas (en apreciable porcentaje) no tienen esa homogeneidad alcanzada en su santa trilogía "rated", "deaf", "lullabies". En cualquier caso, yendo al meollo, era la primera vez que no se daba la bajada pantalonil absoluta con un disco de la banda y, a partir de ahí, bien por pataleta burrera, bien por entender que la banda necesitaba "respirar" un tiempo indefinido (con las ventanas abiertas, eso si, que nunca se habló de disolución), Homme decide aparcar al bicho.

Y ahí estabamos hasta hace unos pocos días... o casi. Porque posiblemente estemos ante uno de los discos que más información ha generado antes de su estreno en tiempo (sorprendentes colaboraciones, regresos inesperados, adelantos a tutiplén...). Al final, una vez escuchado, reescuchado y hasta regurgitado para ser ingerido de nuevo (esto me quedó algo asqueroso, si) el disco en numerosas ocasiones lo principal que queda es, one more time y perse, que QOTSA es Homme y viceversa y punto, así que todo es como bastante relativo (de hecho ya hace tiempo que veo a este tipo como una especie de Mr.E pero cambiando pop por hard antecediendo al rock). Y es por ello que el regreso de Olivieri, las nuevas cománditas con el ubicuo Grohl y el honorable Lanegan, la aparición de Sir Elton, del antes mentado Reznor o del chaval de las monas árticas  no debieran pasar, según lo veo, de lo mero anecdótico o poco más (y que no serán ellos los que girarán con el nuevo arsenal en definitiva).

 Y si del disco en si hablamos (que ya tocaría, si y sorrys), decir que no se dude... tenemos un bicho importante entre manos. Vuelven a sonar poderosos, rocosos hasta el hartazgo pero, ojo, al mismo tiempo se implementan nuevos conceptos y formas a tener en cuenta (dice la leyenda que "no hay dos discos de QOTSA iguales") que hacen, y no me cabe duda tras más de una década de seguir al panocha de las narices, que estemos ante un disco que merece y debe compararse con su tripleta dorada desde ya mismo, multiplicando para bien además por el magnífico ejercicio de síntesis propuesto (diez canciones raspadas donde ni sobra ni falta nada). Y, importante, todo ello sin dejar de sonar a ellos/él claramente (y con todos los tics a cuestas). Las canciones... veamos, tenemos esa "Keep Your Eyes Peeled" de inicio y la del título de cabecera del álbum como broche que se desmarcan descaradamente aposta del resto (cada una a su manera) y hacen de claras rebanadas que delimitan todo el folletín. La primera con su aura misteriosa y psicodelia demoníaca digna de una peli de terror especialmente escabrosa por momentos, la otra con su pianito en la primera parte que se va rearmando falsete en ristre y con ecos/sombras a la etereorización de Buckley Jr... Buenos trabajos sin duda, pero no cabe engañarse: un buen pan ayuda pero, por lo general, el éxito de todo bocata radica en lo que va en medio... Y es ahí, faltaría, donde "... Like clockwork" te deja de pasta boniato. Y mira que la segunda, "I Sat by the Ocean", es algo más que oido como también ocurre con el primer single adelanto (que lo fue) "My god is the sun", pero da igual... Puro "songs x the deaf" tanto una como otra e infalibles como siempre los QOTSA en estas vestiduras (solo por la innegociablemente rígida pero definitivamente adictiva melodía de la primera o el impagable bajo metralleta de la segunda ya debiera acercarse todo hombre/mujer rockero/a de bien a este álbum). Paréntesis abierto por cierto: ya me lo pareció en "mind eraser" del disco de TCV pero: ¿no se os parece a Mr. Byrne en este registro vocal el bueno de Homme?... Pero, caray y sigamos, es que el par que se quedaron en medio son incluso más buenas... El críptico y desolado blues "The Vampyre of Time and Memory" con ecos finales de despedida al mismo "maggot brain" (salvando las distancias, es obvio) o esa visita con la posterior "If I Had a Tail" al Bowie más oscuramente tremendista en su multivocal estribillo, me parecen francamente cojonudas (menos inmediatas quizá pero también superiores a su vez). Pero, leñe, y qué pasa si ahora afirmamos que todavía no se ha  escuchado aún lo mejor del disco ni de coña... Pues es ese ramillete de cuatro: "Kalopsia", "Fairweather Friends", "Smooth Sailing" y "I Appear Missing", precisamente, lo que eleva la oferta de este disco hasta límites insospechados, amén de abrir nuevas fronteras al "bestiario sónico QOTSA" y hacernos presagiar que (si se quiere) no cabe sino esperar cosas buenas para el futuro de la formación... "Kalopsia" (con sus giros "tropicales" incluidos) es como "creep" (la para mi insufrible y tan cacareada y admirada por muchos/as copia de baratillo en clave Disney de la brutal  "i bleed" pixieliana por parte de los ultra-mega-supra-sobrevalorados radiojetos) si ésta tuviera cojones, "fairweather" es un agradable y saltarín remember a los momentos más amables de "rated" con una guitarra de empalme entre partes que es para quedarse ingrávido, mi favorita de hecho... si no existiera "smooth sailing"... la puuuta, qué canción. Falsete a lo Prince, guitarras funky tomándose el relevo de fondo en modo continuo, cojonudo bajo goma-pollo, y la madre de todas las chuladas sobre el minuto cuatro (escuchen, escuchen, que spoileree otro esto... 2listen X 2believe). Pero claro, no conviene olvidar el melodrama "I appear missing" con sus guitarrazos tremendos en la segunda mitad y sus contragiros a cuestas tras su más calmada exposición inicial (y es que seguramente estén aquí las guitarras más sutiles de tan plausible y nutritivo manjar, qué leches). En fin, por recomendado lo dejo y, a pesar de la descacharrante diferencia de estilos, para mi de momento el disco del año junto al último Yo La Tengo. De verdad que si.

Pd. Y así las vienen gastando en live Homme y cia a día presente ya puestos: http://www.youtube.com/watch?v=Nb6Ol7usq5g

viernes, 24 de mayo de 2013

THE VELVET UNGERGROUND : LIVE MCMXCIII

Desde hace ni me acuerdo que cuento a Costello, Reed y Bowie como mis artistas de pop-rock predilectos firmando solateras. Sirva eso para hacerse una idea rápida de lo que me supone gran parte de la obra del eternamente malcarado neoyorquino... Como el respirar, en resumen (una de mis primeras cintas originales comprada con pasta de cumpleaños y tal fue el "R'n'r Animal", de hecho y qué narices). Yendo encarando el tema nos tenemos que ir a aquel 1993 donde su humilde servidor alcanzaría la mayoria de edad a finales del mismo... Ya estaba bastante curtido en materia Reed gracias a mi hermano bastante mayor (toda una suerte y bendición), pero el subidón total con el músico/poeta me vino en los últimos ochenta con "New York" que compré de novedad ("el Boss es un nenaza mola más Lou Reed que lleva gafas de sol y mira que chulo sale en las portadas"... aay, que majo que era de teenager coño) y aún hoy sigue siendo mi disco de cabecera de Lou. Para rematar la faena el puñetero se marcaba tres años después el también fantástico "Magic and Loss" reseñado hoy por el amigo Gonzalo en su Ragged Glory con la innegociable etiqueta de "calité garantizada" del lugar a cuestas (lo de la -también maravillosa- colaboración con Cale a modo panegírico de Warhol lo cataría ya años más tarde). Pero, claro, me faltaba aún por conocer entonces la básica base (valga la rebuznancia) del pastel: The Velvet Underground.

Sabía que era la banda de donde habia salido Reed en los 70, que había sido muy influyente (ya era por aquellos primeros 90's, y por ejemplos, un acérrimo ramoniano -por los que me partiré siempre el cobre y el suelto el cambio donde sea menester- y me habían grabado los discos de Sonic Youth de "Evol" a "Dirty"...), y había oido tocar campanas, claro, con lo de la leyenda del artista de las latas de sopa y tal pero, vaya... fin. Por no saber ni sabia tan siquiera que aquellas "sweet Jane" y "heroin" que tanto me fascinaban del "Animal" desde hacia años eran originalmente canciones aparecidas en el cancionero velvetiano... Es por todo eso (y más) que la Reunión de la banda original, sintetizada en el live que hoy nos ocupa del año señalado, fue para su humilde servidor como si descubrieras de repente al Yeti y cayeras en la cuenta que el hijoputa es todavía más grande, fuerte y espectacular de lo que habías presupuesto por la curra. Me sorprende ver hoy en Allmusic que le dan dos raquíticas estrellas a ese disco que tanto impacto causó en mi existencia... Le dan las cinco  al "1969: Velvet Underground Live with Lou Reed" faltaría, conviene aclarar (que si no el tema ya sería de denuncia), pero en definitiva ello me ha servido para darme cuenta por cojonésima ocasión que dicha (y famosa) página sirve más como índice de obras (recomendable como tal igualmente, no lo negaré que uno no quita a la que sigue) que otra cosa. A ver... Que son las canciones que son, leñe. Entre eso y enterarme después que en parte de esa gira de reunión abrieron para la banda del Bono (que para mi es directamente poco menos que el antónimo de la VU en cuanto a estimas y gustos propios), me entró una mala gaita pasajera pero considerable...

Y quizá me quede solo con esto (o no, que yo qué sé) pero, retomando parte de lo escrito hoy por Gonzalo quien recordaba (con pleno acierto para mi) que esa trilogía "NY-Drella-Magic" merece la consideración más alta y es comparable con los gloriosos 70's de Reed sin problemas,  visto en perspectiva (y a pesar de la desigual acogida de "Live MCMXCIII") pienso que tales años de magnificencia total no podían tener mejor cristalización final que una reunión de la banda madre con un disco en directo que, siempre humildemente y en opinión personal, me suena a puro deleite lo mismo que de puta madre. Brochazo, vaya... Y después van pasando los años, te empapas de la VU, ves que es cierto que fueron en verdad la primera banda "punk" (antes que existiera el palabro), que los discos son tremendos (los cuatro -y puestos a ser puntillistas el mio es "Loaded" que lo sepa toda Europa-), que sin ellos el "rock independiente" (y su "alternativa" y camufladamente mainstream hermana bastarda), no hubieran sido (o no igual, al menos), etc... Pero a mi todo me empezó con "Live MCMXCIII". Donde están todas, o casi todas: "sweet Jane", "I'll be your mirror", "gift", "Venus in furs", "Rock & roll", "pale blue eyes", "wight light/white heat", "femme fatale", y toda la retahíla hasta completar los veintitrés pedazos de historia del rock aquí vertidos... Veía ayer noche un documental sobre Reed donde explicaba que de bien jovenzuelo lo enviaron a aprender guitarra en la parte trasera de una tienda de pianos y este le decía al profesor que no quería aprender el "libreto" que quería tocar como Carl Perkins... "Pero, chaval, que eso son solo tres acordes"... "Vale, pues enséñame esos tres acordes"... Y al resto hasta lo de "leyenda" le queda pequeño.

martes, 21 de mayo de 2013

"GHOST ON GHOST" (I&W, 2013) : HOJALATA Y MOSTO


Mucho se viene hablando/lisonjeando desde la bloguería del/al nuevo disco de Iron & Wine... Para la ocasión, digo ya de entrada, que a mí ni me agrada ni convence. Y, ojo, me gustan mucho los dos primeros álbumes, cuento su (para mí como para muchos otros) "masterpiece" del "Shepperd's dog" como uno de los grandes discos del nuevo milenio y, atención, casi me gusta más incluso la (cruelmente) breve colaboración con Calexico. Además, con el tiempo, hasta le he ido cogiendo cierta estima al ahora penúltimo "Kiss each..." a pesar de no deslumbrarme ya tanto (pero es que ni por asomo, vaya) como lo que precede. Y aquí pararé un poco para explicar el porqué me gusta tanto la obra previa del pollastre (o por lo menos hasta justo antes del cuarto elepé)... Básicamente, y es bien fácil, es el músico que más me ha recordado desde su óbito al añorado y llorado Elliott Smith (de forma puntual, eso si) sin serlo (las putas ganas, claro)... Esa desnudez  del par  de inicio rematada por la brillante cristalización popie -sin olvidar el imprescindible poso folk, es de cajones- del tercero es algo a considerar (o me lo parece a mi) muy seriamente. Y por supuesto no se encuentra ahí la desgarrada belleza de lo que hacía el tan tristemente desaparecido Smith siempre que quería y como quien se rasca las napias pero, caray, se me acercó el Sr. Beam y mucho, vaya qué sí... más que nadie.  Por ello, obvio, lo que más me atrae de la música de Iron & Wine es su reverso de emoción pura, dura y  austera (sin artificios a valer)... Y que también mola al personal su pop happy-soleado. Pues vale... Pero ahí ya tengo a otra gente (e incluso en la actualidad -o en full activo al menos-, sin darle al rewind para ir a buscar tótems sagrados) que hace cosas en esa dirección y que, siempre para mí -repito en mayúscula: SIEMPRE PARA MI- le pinta la cara a Mr.Beam hasta durmiendo. En ese sentido ya "Kiss each..." con su producción más" cargada" de lo habitual hasta entonces me resultó un evidente paso atrás en base a percepciones propias, pensé: tampoco es un pestiño, está claro, pero... ni le sienta del todo bien ni lo necesita para nada este músico.

Y particularmente, yendo ya a lo que "Ghost on ghost" me proyecta, veo la novedad de temporada de I&W como un reafirmarse a lo bestia en esos "nuevos registros", exagerando todavía más dicho discurso musical. Mucho más, en verdad. Y no tiene nada que ver con lo edulcorado que pueda resultar a quien toque, por lo menos en mi caso... Hay un ingente de "discos pop azucarados" por bandera que me agradan y que a más de uno pueden atragantar igual que ocurre en dirección opuesta (faltaría plus). De hecho, por ejemplo rápido -y por buscar uno más o menos reciente-, recuerdo ahora haber devorado con fruición ese maravilloso "In between dreams" (2005) de Jack Johnson que Nikochan me grabara en su momento y que aún recupero de vez en cuando. Y ya que mento al archienemigo (uno de los defensores a ultranza del estreno musical que aquí nos ocupa)... me parece que no hay dios que le pueda discutir, pues de ello hablábamos el otro día, eso de que en realidad y bien pensado nunca fue Iron & Wine algo comparable a los Ramones en cuanto registros elegidos precisamente... Vaya que sip. Sin embargo yo a esto del "Ghost"  lo que le encuentro es que ya no me meto en si está bien o mal producido (que pregunten a un profesional del gremio, no te jode) es que, particularmente, no congenio en absoluto con esa producción... coros femeninos a lo peor de Stereolab que me dan ictericia, sobreinstrumentación innecesaria sin venir a colación y (especialmente) ese tufillo que me da a producto cerebral y precalculado  al milímetro en un laboratorio digital (y espero se aprecie el esfuerzo por no incluir el término "gafapastada" por ahí en medio)... Y mira que hay melodias que, despojadas de tanto arnés pirotécnico, tienen que ser bien bonitas de cojones ahí en medio metidas (tampoco tantas, algo menos de la mitad, pero las hay)... Por todo ello lo que, a su vez, yo le comentaba al hacedor de la isla antagonista bloguera es que a mí este disco me hacia pensar en lo grande que era por ejemplo (el ejemplo más claro de todos) lo logrado por el Sr. Zimmerman... Un tipo, con su guitarra y harmónica, jugándose los cuartos ante el mundo entero con el único y principal activo de lo que valen sus canciones. Sin trucos, trampas ni cartones. Y, de acuerdo, si ya me parece muy injusto perdirle a Beam que sea tan bueno como Elliott S. ya ni te cuento en esta otra e imposible comparativa como queda el tema... De hecho, permítanme irme un poco a por tabaco (que apetece), si me parecerá bueno y único el de Duluth que siendo como soy de los que creen a pies juntillas que: si bien Pearl Jam no es necesaria/taxativamente la mejor banda de rock del último par de décadas (que es todo muy subjetivo) si es, al fin, una de las mejores y (definitivamente) la supercampeona en la relación calidad/crítica (con permiso de los Robinson, de acuerdo, todo ok)... Y gran parte de culpa la tiene el impresionante registro y pericia como cantante de Don Vedder, por supuesto. Pues, bien, hace un tiempo vi una interpretación de Eddie (cantante al que idolatro, ni qué decir) en plan "solo ante el peligro" -con su guitarra y va que chuta-  de los tan clásicos "tiempos cambiantes" del Maestro... Joder qué bien que canta... Y con todo, me pareció (y escuece de admitirse) algo casi amateur al lado del original... Esa sensación de canción que te corre por las venas desaparece ipso facto en dicha comparativa (y mira que, insisto, la canta Vedder como dios, mejor que nadie pero... no como Bob Dylan -cuestión de alma, emoción, integridad, etc, elevado todo al máximo exponente, claro-). Pues bien, retomando toooodo el tema (y salvando todos los multiversos que hay en medio), Beam tenía algo de eso, de esa gallardía, esos huevos y sensibilidad... Mis composiciones, mis melodías e interpretaciones "solas ante el peligro" y que sea lo que toque. Si señor. Ahora, a día presente, va y decide "esconderlas" en producciones y jerigonzas de estudio varias... Hay quien verá ahí ganas de innovar y crecer como artista, que en su derecho está (que debatiré hasta el fin pero de acalorada discusión cero, ni que decir), pero lo que yo veo (y claramente) es falta galopante de confianza en su trabajo (sobretodo, que insisto que hay melodías muy rescatables en "Ghost on ghost" pero que, ay, quedan fatalmente cercenadas por tanto emperifollamiento -siempre en mis cuentas, no me canso de matizar-) y, de igual forma, un evidente bajón compositivo. Para rematar, renuevo mi secundamiento a Mr. Meeple que el otro día en la entrada de su ilustre brother se reafirmaba, desde su condición de fan del artista desde el primer paso de éste o poco menos, en sus (críticas) opiniones sobre "Ghost on ghost" y en contra del buen recibimiento imperante por parte de la parroquia. A veces ya toca este papel en la bloguería, ya... Recuerdo cuando estuve en situación similar pero en "el otro lado", con el aún último Wilco, defendiendo a capa y espada un disco que (sobretodo por arrancar con, posiblemente, el peor tema de la historia de tan imprescindible banda)  a mi me parecía fetén (restando lo vertido en paréntesis anterior, obviously) y que, de entrada, se llevó sus buenos palos (generalizando -que después se fue moderando el tono-)... Bueno, como siempre, en el debatir está el gozo (perse), que los gustos siempre quedan y quedarán en los particulares hinojos de quien proceda.

Postdata cabrona: Quien quiera escuchar lo que Iron & Wine intenta en este disco pero no le sale ni por asomo, y no quiera tirar del "Figure 8" (por ej.), le recomiendo el muy azucarado disco del aussie Bob Evans titulado "Suburban songbook"... Uno de los mejores discos de 2006 y que, faltaría, será protagonista de uno de los próximos "reivindiscables" de esta, su cochambra amiga. Puro almíbar de calidad suprema que se deshace en la soul (de verdad que se lo juro a todos/as)... y sin coritos gafapastiles de bossanova por la curra, ni vacuos floripondios varios y por el estilo...



Postdata normal: Si puedes hacer esto Sam... ¿por qué?...

miércoles, 15 de mayo de 2013

EL PROCESO PARADINE (1947)

INTRO. Lo que me ocurrió con este film cuando lo recuperé hace algo más de un año es de esas cosas que te dan un algo por el backstage pero que, ay, ya ocurren de vez en cuando... Recordaba "el Paradine" como una de las obras tapadas y reivindicables de Hitch. Atesoraba en la memoria a un gran Laughton (que es normal, mi actor predilecto y que segura e igualmente sentaría cátedra de interpretación hasta haciendo de Don Pimpón), un Peck con empaque y una Alida Valli ("la chica" del "3rd man" o del "Senso" de Visconti, por ej) ejerciendo de cautivadora femme fatale "noirense"... Y de hecho, en realidad y tras la mentada "recuperación" por mis partes, aunque  Peck me quede aquí una algo pétreo y falto de intensidad, ahí siguen estando Sir Charles y la Valli como los recordaba... El problema, como veremos sobretodo en la "conclusión", sobrevino por otros derroteros... Y es que "El proceso Paradine, ahora lo sé, tiene su intrahistoria y tejemanejes varios. Y, atención, no me resulta fácil, por cierto, bajar del "recomendable" un film de uno de mi póker sagrado en cuanto a realizadores cinematográficos predilectos de all the times pero, claro, se trata de ser honesto (o intentarlo al menos) y tal...

 "SINOPSIS PRESTADA". La hermosa señora Paradine (Alida Valli) es acusada de haber asesinado a su marido ciego. De su defensa se encarga el abogado Keane (Gregory Peck) que, aunque está casado con una atractiva mujer (Ann Todd), se enamora perdidamente de su cliente y se deja convencer de su inocencia.

A FAVOR. Nadie se confunda... En "Paradine" tenemos los habituales movimientos y encuadres maestros en b/n que tan bien aprendió (y desarrolló) Sir Alfredo de Murnau y Lang desde su ya entonces lejano (en el tiempo) "erasmus" expresionista-alemán (que acabaría, con los años, desenbocando en lo mejor y más granado del estilo y formas del "noir yanqui" de la época dorada del género). Además repite aquí también el Sr. Waxman con otra de esas partituras que ya nacen con el epíteto "clásica" a cuestas y por derecho propio. Los actores ya se comentaron antes pero, por supuesto que no dejaré nunca de aprovechar oportunidad existente, cabe destacar (de nuevo) desde su rol secundario al Sr. Laughton con su orondo (y baboso -esa manita en el muslo de gratis Sires... vaya par de salidos los dos granujas-) juez y a otros secundarios del oficio y renombre de Charles Coburn o Louis Jordan, sin olvidarnos de la eterna Ethel Barrymore o esa sufrida esposa interpretada con solvencia por Ann Todd. La trama, con muchos altibajos, funciona por momentos aunque se vea venir por donde irán los tiros desde los títulos de crédito iniciales (cosa regular para un film de intriga, si)...  Ejercicio de estilo para con el cine de la época, que se dice y en resumen, que puede entretener francamente bien aunque (es innegable) habite muy alejado de las cimas del descomunal cineasta (y de las grandes referencias de la época en esa dirección, ya puestos).

EN CONTRA. ¿Saben cuando hablan con alguien que les está atendiendo descaradamente sin prestar auténtica atención y con el auto-pilot encendido?... Eso ocurre aquí, para entendernos bien y rápido. El porqué de ello ya lo comento algo más abajo pero, ciñéndonos al tratar de delimitar las "derrapadas" de este film, aquí nos encontramos con un trabajo bastante deslavazado en su guión (todo un estira-afloja entre la señá Hitchcock y el capitoste Selznick, en verdad), sin inflexiones emocionales y que parece flotar/funcionar sin enjundia ni mordiente a considerar seriamente hasta alcanzar, en algún momento puntual, una sensación (inhóspita en el cine del genio británico) de "¿hacia dónde coño va todo esto?"... O sin perdernos en semánticas de baratillo: no te atrapa y punto. A pesar de los campos de profundidad exhibidos en determinados momentos y algún movimiento marca de la casa (de los de babero) los gazapos argumentales y la falta de pulsión acaban por puntuar demasiado... Y, si, debieron hacerle caso al Maestro y ficharle a Olivier (que Peck con los años será cada vez mejor y mejor actor pero aquí o está descuidado -culpa de Sir Alfredo- o le quedaban algunas sopas aún -culpa del propio Gregorio-).

CONCLUSIÓN. Y ahora si que si... "Paradine" es el último film que Hitch realizara para Selznick y que le permitiría utilizar el contrato que firmara al cruzar el charco (unos siete u ocho años antes del estreno de esta película) para limpiarse, al fin, esa parte concreta donde la espalda pierde su nombre... Y que putas ganas que tenía, claro. Hitchcock, el genio y niño mimado del cine británico (la primera peli sonora de la historia en ese país corrió por su cuenta, por ejemplo), no encajó bien el papel de "funcionario" que tenían los directores en el Hollywood de los primeros cuarenta... Eran solo "otra voz" que escuchaban los productores  quienes, estos si, metían mano en guiones, direcciones, castings, músicas y lo que se les pusiera donde te dije... Y entre todos ellos, claro, Selznick aún hoy conserva la fama de haber sido el mismísimo Satanás (y más desde el pelotazo de "Lo que el viento..." en adelante). Es por ello, qué fácil todo cuando se saben las cosas, que esta última colaboración/encontronazo de trenes egomaníacos consiste en, directamente, un Hitchcock que aparecía de vez en cuando por el set y que se limitó a montar el film cuando este fue mínimamente "montable" (bendito Eisenstein que debió pensar) para entregarlo a las primeras de cambio a su negrero "jefe" (de hecho se afirmó tiempo después que este film es un "primer copión" apenas sin pulir) y, nada, a pedir la dolorosa... El film, ojo y para terminar, no es ninguna mierda (quede claro desde ya que, a mi al menos, no me lo parece -sobretodo desde su impecable elección de decisiones en lo visual, obvio-) por aquello de que "un poco de un genio es mucho" pero, desde luego, no es un largometraje "tapado", "ninguneado" o "reivindicable" en el  impagable opus del famoso artista. Obra menor... de un mito, uno de los más grandes e incuestionables, pero menor al fin.

GUZZTÓMETRO: 6'5/10

sábado, 11 de mayo de 2013

REIVINDISCABLE ("Here Before" / THE FEELIES, 2011)

A fin de hacer causa justa con los discos que encajarían especialmente con el concepto "Reivindiscable" repasados en el espacio antes de crearse la sección (hace muy poco y menos), pongo a continuación los enlaces a las entradas correspondientes de cada uno de los álbumes en cuestión:

GROUNDHOGS ("Thank Christ for the bomb", 1970)
GENTLE GIANT ("Octopus", 1972)
MEAT PUPPETS ("Up on sun", 1985)
YOUNG MARBLE GIANTS ("Colossal youth", 1980)
THE BATS ("Daddy's highway", 1987)
THE YOUNG FRESH FELLOWS ("Electric bird digest", 1991)

Y ahora ya si, recomiendo humilde pero encarecidamente que se hagan con el disco hoy "reivindiscado"... Que además me funciona el tema, este posteo, como autotirón orejero total por haberme enterado tan a toro pasado de su existencia (dos años después !)... Si es que "estoy a la última". Hace un mes, aproximadamente, navegando por las redes me encuentro con que los cojonudos Feelies se reunieron hace un par o tres de años y sacaron este "Here before". Por supuesto me hice con él de inmediato pero, argh, me coincide en el tiempo con el flamante nuevo disco de Meat Puppets y como quiero prestar a esto la atención que considero merece lo dejé aparcado (momentáneamente, pero aparcado al fin)... Sea como fuere, el pasado lunes al ponerme los cascos en el bus camino al trabajo me decido al fin por darle la alternativa a este "Here before" y... te mueres varias veces, por supuesto. El gran "drama" con la banda de Mercer y Million, resumamos/recordemos, siempre será el haber empezado su singladura con un disco de esos fetiche en la historia rocanrolera (el célebre "Crazy Rhythms" de 1980) que estigmatiza, se quiera ver o no y de forma bastante injusta para el caso, toda su existencia/obra ulterior... E injusta porque, coña, que los otros tres discos de los Feelies (palabro sacado del "mundo feliz huxleyano", ya puestos) no son poca cosa precisamente. Supongo que, de alguna manera, no se les perdono esa larga media docena de años hasta presentar su segundo elepé, "The good earth" (1986), que por lo visto tuvo una tibia (que no negativa) acogida tras tanta expectativa... Mala cosa, porque (amén que el tiempo ha jugado en su favor y puesto en el sitio que merece) es en definitiva la excursión campestre de lo expuesto en el estreno donde se ampliaban registros y matices cosa seria aún a pesar de no alcanzar aquel nivelazo (de acuerdo)... Pero, ay caray, donde para mí si se alcanzaba era en el siguiente, el tercero y mi favorito: "Only life" del 88, que aunaba con tino las dos vertientes diferenciables del combo demostradas hasta entonces (el descaro eléctrico-nuevaolero de con dejes arties y el reverso determinadamente folkie heredero de los primeros trabajos solateras, end 60's, del melenudo canadiense de oro). Para el cuarto y definitivo (hasta la antes mentada y reciente reunión), "Time for a witness" (1991), ya se les dio descaradamente la espalda a pesar de ser un trabajo altamente notable y deliciosamente continuista desde el fistro que precedía...  viraban los tiempos hacia las limadas guitarritas de la Mtv de los primeros noventa, claro, y un asco de circunstancia, en resumen. Conviene mencionar también, llegados a este punto, que para hacerse una idea de la calidad y trascendencia de estos The Feelies (por si procede y tal) no hay sino ver con quien se les suele comparar/asociar... Así a bote pronto te los puedes encontrar como una influencia más para bandas del calibrón de The Bats o los Teenage Fanclub y comparados (o citados de pasada) con cosas tan grandes/interesantes y dispares como Dream Syndicate, Galaxie 500, Rem, Camper Van Beethoven, The Knack, los Go-Betweens, Violent Femmes, Soft Boys o los Modern Lovers y un considerable  etc -que no acabábamos-, sin olvidarnos de toda la verbena del CBGB (la influencia de Television, Ramones o los Talking Heads salpica cada una a su manera -y por la via de Mr. Reed mayormente- la obra de nuestros protas de hoy)... Esto és: banda puente que junta los últimos coletazos de exaltación punk/new wave de la mejor época (yanqui mode, pero a la postre qué más da que todo es cojonudo) con lo más manido y necesario del rock underground yanqui ochentero (que después derivará en los 90 en cosas tan interesantes como todo aquel tema del lo fi y cosas no tan interesantes -con las excepciones pertinentes- pero mucho más famosas como el grunge y similares)... Algo así como unos Replacements pero partiendo de la casilla nuevaolera en vez de la del punk, sería otra manera de sintetizar el tema por si a alguien sirve.


 Y tras la "breve" contextualización abarquemos ya "Here before"... Qué bueno, qué honestidad... Sin chimes, sin sobrecargas, sin soplapolleces de estudio, lo que era volvió a ser y no queda sino aplaudir. No veas, por ejemplo, la que tienen liada el archienemigo Nikochan con su brother Mr. Meeple en el blog vecino sobre la controvertida producción del último Iron & Wine... Nada de eso ocurre aquí. The Feelies pegan y siguen donde lo dejaron, dan sopas con honda a toda esa gafapastil nueva hornada de folk-pop  sin empezar a sudar y, de paso, tampoco descuidan el recordar de vez en cuando que, a pesar de su status "pseudomaldito", siempre fueron una banda de las "de siempre": guitarras, bajo, batería y para adelante. "Here before" es, básicamente, un disco diáfano y cálido, producido en su justa medida y que saborear compulsivamente sin cuidado alguno. Debe ser el agua de Hoboken o algo (comparte denominación de origen esta gente con los mismísimos y posteriores Yo La tengo, tan aquí admirados). En fin, de momento estoy en la nube de la novedad pero si de destacar títulos de tracks se trata, ya para terminar, decir que el ramillete formado por la dupla inicial (sonrisa de pared a pared más que de oreja a oreja -la satisfacción de una apuesta hace largo tiempo realizada y ganada nuevamente cuando ya ni se esperaba-), "morning comes" (la vertiente más reposada de Feelies y un menos es más inmejorablemente entendido), "when you know" (si "doolittle" y "la reina muerta" tuvieran un hijo se parecería bastante a esto), y de comer a parte -directamente- esa deliciosa "so far" final que me tiene sorbido el tuétano...  Aunque, se admite, si me preguntan la semana que viene (con la salvedad de esa última y preciosa canción que empieza a coger visos de pura obsesión para mi el asunto), podría poner otras ya que tras muchas escuchas en estos últimos días no he sentido en momento alguno la necesidad de saltarme nada... En fin, en este espacio se es así de tarugo: uno de los (presumo sin apenas margen de error) discos favoritos de hace dos años recuperado como novedad a día presente y para la ocasión. Y no es la primera vez que me ocurre algo similar, la verdad (recuerdo que se me pasó también por bastante, y por poner un ejemplo más o menos reciente, el tremendo "Break up the concrete" de la Sra. Hynde y después me iba dando de capones a mi mismo por la calle...). En fin, más vale tarde y (muy) "reivindiscado" quede este pedazo de álbum de esta magnífica (y dolorosamente ninguneada) banda que suele encabirse en la jerigonza post-punk pero que, básicamente, resulta y es de putísima madre.

lunes, 6 de mayo de 2013

PSEUDOENCUESTA : HITCH (XX)⁷

Como la última vez que intenté postear una encuesta me falló cosa mala el asunto y además veo que es un problema (por desgracia) bastante común,  de un tiempo ya considerable a esta parte, en el mundillo de la bloguería, para la ocasión toca esa "pseudoencuesta" de cabecera. No tiene más misterio el tema, por supuesto, que poner lo que cada uno/a quiera en los comentarios si le apetece. ¿Chapuzón?. Pues puede, si, pero prefiero esto que no mirarme el blog mañana a media tarde y encontrarme el error de turno y las narices...
Esto de hoy, vamos ya al tema, trata sobre algo tan directo como el señalar cual es el rol femenino favorito del personal en la obra "hitchcockiana". Por supuesto teniendo en cuenta la tan ingente en referencias filmografía del Maestro se ha tenido que cribar (y no poco), hasta el punto de dejar solo esas siete que potencian el paréntesis del título de entrada. Conviene aclarar, por otro lado, que lo pretendido no es la comparación (en general y a cualquier nivel) entre las actrices sugeridas a continuación. Se trata pura y llanamente de valorar el papel interpretado en el film que cada vez se sugiera (que algunas repitieron, claro, y ahí se tuvo que seleccionar también). Finalmente mentar lo obvio de que tras bastantes docenas de largometrajes Don Alfredo trabajó con muchas intérpretes, algunas tan populares como Vera Miles, Doris Day, Teresa Wright, Anne Baxter, Shirley McLaine, Julie Andrews o, entre otras, hasta la mismísima Marlene Dietrich, que realizaron grandes trabajos para el británico y que no aparecen más abajo... Vaya, que si esto de las "encuestas blogueriles" funcionase como procede se entendería, sin explicación alguna, que bastantes gentes optaran por aquello de "Otra/s" en este caso.  Y sin más, y por órden cronológico, al turrón !

1. JOAN FONTAINE / Mrs. de Winter ("Rebeca", 1940).  Pobrecilla la hermana de la De Havilland que mal que me lo pasaba aquí. En aquella inolvidable Manderley que recordábamos hace poco en el espacio y que tan enorme se le hacia... Y no tanto por sus estratosféricas dimensiones como, desde luego, por la interminable sombra de la difunta (tan sumamente) puñetera del título. Por si fuera poco el aquí muy pagafantas de Sir Olivier no le cobijaba en absoluto de las perrerías varias de una inolvidable Judith Anderson ejerciendo de bruja mala de manual con nota máxima.

2. INGRID BERGMAN / Alicia Huberman ("Encadenados", 1946). La inolvidable y tan elegante Ingrid se sacrificaba por la paz mundial ejerciendo de muy sofisticada "chica de compañia" canjeándose las simpatías de un Claude Rains que, amén de colaborar con los nazis, iba más loco con el asunto que todas las cosas. Grant va entrando y saliendo de la trama por supuesto pero, por supuesto también, no logra que la pobre Alicia acabe al final más colocada que el Nota en un concierto de Grateful Dead en el monte... Eso sí, por lo menos el gañán le ayuda con el tema de la escalera al final (que qué menos por otro lado).

3. GRACE KELLY / Lisa Carol Fremont ("La ventana indiscreta", 1954). No se puede negar que la Grace, y a pesar de la eterna sombra del florero que siempre le persiguió y perseguirá para algunos/as, devora la pantalla todos y cada uno de los minutos que apareció en la misma como bien pocas actrices en la historia (y por muy superiores que éstas sean/resulten). Seguramente, también es cierto, muchos/as hubieran elegido su trabajo en la también imprescindible "Crimen perfecto", pero, para mí, esa perspectiva de casa de muñecas de Stewart con la pata chula y Perry Mason que llega, que se acerca... Tensión al límite y memorable es poco.

 4. KIM NOVAK  / Madeleine Elster // Judy Barton ("Vértigo", 1958). Para mí la Novak no es la más guapa de la "colección" y aún muchísimo menos la mejor actriz. Sin embargo, pienso que me quedo con sus Madeleine y Judy para esta lúdica propuesta de hoy, si... Y aún aceptando sin problemas que el mérito es más que posiblemente producto de la construcción del personaje desde el libreto y de como el brujo nos la presenta/disfraza que otra cosa. Es el rol más tortuoso, más complicado y el que presenta más niveles y matices con diferencia a mi entender. Voten por el campanario, vaya.

5. EVA MARIE SAINT / Eve Kendall ("Con la muerte en los talones", 1959). Sin duda la menos obvia del listado al no tener tanto nombre y relumbrón Eva como sus más famosas rivales aquí aparecidas... Pero, al tanto, "North by..." fue todo un enorme highball en su momento y, en definitiva, hablamos del gran film de aventuras del Sir (que es de espías en última instancia, de acuerdo, pero también de aventuras y no pocas). Al final, claro, la enésima rubia del cineasta resultaba ser menos pura y cristalina de lo que aparentaba por lo que el puñetero de Hitch optó por dejarla colgando en el abismo... Pues era ella quien quedaba suspendida del Rushmore y no otra y, creo, debe tenerse en cuenta antes de cuestionarse nadie su aparición en esta propuesta.

 6. JANET LEIGH / Marion Crane ("Psicosis", 1960). Ya me decanté por el papel de la Novak, si (como tal, como dicho "papel"),  pero si de escenas icónicas y concretas hablamos me parece bastante indebatible que lo de la ducha con la Sra. Curtis es directamente inalcanzable. Casi una semana en remojo para una secuencia de tres minutos que cambió la historia del medio/arte por siempre jamás y que es el momento más recordado del que para mi , y ya lo he dicho otras veces no es ningún secreto,  es el mejor film de este monstruo del celuloide. De acuerdo, cargarte a tu star antes siquiera de llegar a la mitad del metraje puede parecer algo cafre pero, ¿acaso no hace eso todavía más dramática la historia de la pobre -y choriza- Marion?... En cualquier caso, no creo que nadie dude a estas alturas de lo acertado de dicha decisión...

7. TIPPI HEDREN / Melanie Daniels ("Los pájaros", 1963). De acuerdo que no había actuado antes en su vida (era modelo y Hitch, siempre atento -y más para según que cosas-, la reclutó para la causa) y ello hizo que se la miraran con lupa cuando este enorme largometraje se estrenó pero (y al margen de, según creo, lo bien que resultó al final)... Joder lo qué se lo tuvo que currar la señora  mamá de la Melania !... De hecho casi pierde un ojo por uno de los ataques pajariles durante el rodaje y bien sabido es eso de que estuvo setenta y dos horas con tres tipos lanzándole palomas y otras aves pequeñas encima (y en non stop) hasta que la pobre alcanzó el colapso de nervios famoso que siempre suele recordar en las entrevistas varias. Bastante pija, muy impulsiva y hasta algo tontainas sin duda pero, indudablemente, con buen corazón, la pobre Tippi no se merecía al fin tanto arañazo y picotada... que casi me la desgracian coñe.

viernes, 3 de mayo de 2013

REIVINDISCABLE ("Underwater Moonlight" / THE SOFT BOYS, 1980)


Hay quien afirmará lo mismo sobre Edwyn Collins, Nikki Sudden o hasta del inmenso Graham Parker... Pero ahora en serio, que clama al cielo y es para indignarse mucho, que el Sr. Robyn Hitchcock, puestos a citar prodigios de los últimos 70's primeros 80's en las islands, no sea más conocido universalmente ya solo por su carrera en solitario ochentera (que aunque después -y hasta hoy- tenga discos muy bien considerados, lo cierto es que yo ahí, y aún habiendo catado algunos trabajos del caerse de culo, tengo todavía un montón de deberes en espera) es para ponerse a gritar muy alto. O por cagarse en la puta de a bastos, que es la otra opción. Para la ocasión, eso sí, nos quedamos hoy con su breve etapa al frente de los Soft Boys... El estreno del 79 "A can of bees" es la pera y, al tanto, ese inesperado "regreso" de los primeros dosmiles con el notable "Nextdoorland" es un trabajo bastante recomendable aún despojado (obvio) de parte del arrojo juvenil de antaño... Pero claro, "Underwater moonlight"... Pelotazo total y discazo a reverenciar. De los "reivindiscados" en el espacio hasta hoy, seguramente, el más "reivindiscable". Y eso que aunque con el de Malkmus me  lo paso como un enano -que soy muy de los Pavement, yo-, los de Vapors y My Dad is Dead me parecen sendos escándalos del copón  (cada uno en lo suyo). Pero vamos con la luz lunera submarina, vamos, qué tiene narices el asunto...

Lo primero aclarar que pienso referirme a su edición estándar (la de diez canciones con duración ligeramente inferior a 40'), que de este disco hay versiones ulteriores (de esas deluxe remasterizadas) dobles y hasta triples... Y es que, en verdad, aunque los coleccionistas y adoradores varios de este elepé lo agradecerán la de dios, pienso particularmente que despista un algo tanta "macedonia deluxe" en contrapunto a la tremenda y monolítica cohesión de la obra original. Dicho de otra forma, me parece cojonudo el disfrutar de esas "añadiduras" porque la banda (y sobretodo el artista) merecen esa atención y más... Pero, eso sí, una vez se ha alejado uno bastantes veces unos metros hacia atrás y ha entendido perfectamente la perspectiva y todo el terreno que cubre, a pesar de su engañosamente aparente ligereza, una obra de este calibre... Sin más, el tema empieza con la emblemática "I wanna destroy you" y su vivaracho tono de incaducable himno newaver de los mejores tiempos que es como la colaboración soñada entre Rockpile y los Ramones que nunca fue. Más me agrada incluso "Kingdom of love" con esa manera de apunkear el tema, volvemos a la "engañosa ligereza" o calma para el caso, sin previo aviso que me mata twice. La sigue el momento surfero con "Positive vibrations" que es una descarada aceleración guitarrera de "los de la playa" (ya el título no deja mucho espacio a elucubraciones)... y atención al "momento sitar" por favor. Y ahora nos espera "I got the hots" con su brusco viraje hacia un blues bastante oscuro (de inicio) con obvios ecos de Mr. Reed en su evolución... cosa fina fina. Inesperado es un palabro que se puede usar muchas veces con este disco (y aleluya por ello) pero con "Insanely jealous" nos quedamos "aterciopelaos" nuevamente (y al tanto fans de los Violent Femmes con esto) con esta nerviosa narración rematada con unos guitarreos más ásperos que la piel de kiwi en una bandeja de esparto (puro VU, insisto). Y para arrancar la B side y que no decaiga aquí tenemos "tonight", el otro himno más evidente del álbum y aunque no lo sea tan de primeras como "I wanna...". "You'll have to go sideways" es la intrumental y la rareza del disco a la vez, una guitarra monoacorde que se desdobla continuamente sobre si misma con organillo de fondo (a lo Devo) que hace de antesala a la traca final del disco con su intachable hat-trick de despedida. "Old pervert" a medio camino de la banda de Byrne y la de Verlaine, y con esas constantes percusiones y su ex profesa excentricidad por montera, nos devuelven a la senda de la verbena que nos deja a orillas de la fantástica melodia de "Queen of eyes" donde, sin previo aviso, se abraza al fin el dorado legado brit-invasion y se nos recuerda que la Velvet es irrepetible y el CBGB mola pero, claro... "qué somos de Cambridge coño" (mi favorita del disco junto a "Kingdom of love", a qué engañarse). El broche con el tema que titula el álbum, con su ritmo a más y guitarrilla de salida de chorus y demás, cierra por lo alto el asunto y, por supuesto (o así lo veo), no queda sino volverlo a poner desde el principio (again & again)... Pedazo álbum este "Underwater moonlight", vaya... Menos de cuarenta minutos donde cabe de todo y que, por si fuera poco, consigue capturar a la perfección el espíritu de aquellos años de impagable colisión punk/newaver que me tiene chalao perdido desde el año el anacardo... Y qué bueno es Robyn Hitchcock, claro, la madre qué lo parió.