martes, 29 de octubre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (66-70)


66. "BANDWAGONESQUE" / Teenage Fanclub (1991)
67. "THE DAYS OF WINE AND ROSES" / The Dream Syndicate (1982)
68. "XO" / Elliott Smith (1998)
69. "BEING THERE" / Wilco (1996)
70. "16 LOVERS LANE" / The Go-Betweens (1988)

Tras pasarme el día de ayer entero recuperando, por incontable ocasión, parte de la obra del Genio de Brooklyn que el domingo nos dejaba me propuse realizarle un rollo temático en el asunto este de "los 1002...", como hice con Dylan tan recientemente (ese mismo domingo, de hecho, antes de enterarme del fallecimiento del eterno R'n'R Animal). Sin embargo como, por un lado, tras muy rápido recuento se me iba la cosa, entre pitos y velvets, a la quincena y más (además insisto, así, a bote pronto y sin pensarlo mucho -y eso que ya cayó "NY", claro, y también el "Loaded"-) y por el otro que lo vertido sobre el poeta-músico de Duluth partía de una motivación particular muy concreta, prefiero finalmente seguir con normalidad el asunto (reservándome el muy amplio botín legado por Lou para ir desgajándolo de a poco -que su música siempre estará más que viva y esperándonos, no veo a qué forzar, no hay prisa a valer-). Y, por cierto, disculpas a la facción más "cinera" de las buenas gentes que puedan caer aquí, con la cadencia que sea, pero ruego se entienda que, por el momento, no apetece (que no todos los días se te marcha uno de tus referentes culturales predilectos, está claro). Eso sí, no pude estarme para la ocasión de centrarme en un grupo de discos de esos que suelo denominar "purga-almas"... De los que irradian calor y curan estados de ánimo truncados con infalible eficacia. Es lo de "¿te duele?... pues ponte pomada" (pero literalmente, claro, sin la chulería altanera en la que suele ello contextualizarse). Y la pomada, en este caso, no podía obviar ecos a Reed, pues es empezar a sonar "los días de vino y rosas" de Wynn y cia y uno no puede menos que esbozar media sonrisa... magnífico trabajo, delíciosamente fuera de tiempo y tendencia en su momento, cuyo olvido resulta del todo quimérico dada la admiración inmediata que sigue (y seguirá) suscitando a cualquier aficionado a esto del rocanrol que se acerque; ya tocaba también que apareciera Tweedy, claro... Antes de enseñarnos que utilizar chimes de estudio no tiene porque ser malo si se saben calcular las medidas siempre en favor de las canciones (sin someterlas al frío tiranismo dominante), Wilco sacaba este pedazo ambrosía que es una de las burradas más grandes editadas en el último par de décadas y más. Sin desperdicio a caber, siempre enorme el "being there"; y saltamos de tan barato pareado a los imprescindibles escoceses dorados del power pop de los últimos ya muchos años... Podría estar éste o los tres que siguen... o cualquiera, qué cojones, con esta gente. El puente generacional más logrado con la Gran Estrella hacía arrancar definitivamente su leyenda con este disco cuya portada, ya clásica, no podía ser más acertada... una vida en rosas envolviendo un enorme botín; aunque para botín lo de los Go-Betweens me resulta todavía -si cabe- más devastador... Esta suerte de Smiths a la aussie (¿o son aquellos unos Go-Betweens a la british?, no me queda claro del todo) realizaron una de las colecciones de canción-pop más sublimes de cualquier época... No hay rincón oscuro, no hay escondite posible. El "16LL" enamora y no veo a qué añadir nada más;  Finalmente, sí, llega el malogrado Elliott de quien, como comentaba hace unas semanas en aquella entrada del "figure 8", pienso que estamos ante "El último (en aparecer, no en dejarnos, se entiende) songwritter anglosajón sublime hasta el dolor que ha existido" (y perdón por el autoparafraseo, pero así lo siento). ¿Por qué este y no otro de Smith?... Pues porque, no se dude, saldrán todos sus discos en esta martingala y por algún lado hay que empezar, mire usté. Long live.
 

lunes, 28 de octubre de 2013

GRACIAS Mr. REED


"Pero, ¿de verdad te piensas que iba a hacer otro "Berlin" u otro "New York" a estas alturas?"... "Pero a ver, ¿es qué le conocías de algo?"... A sumar lo de "ley de vida", "ya no andaba muy fino", "ni qué fuera de tú familía !" , "con la de mierda que se metió aún mucho que ha durado",  largo y siempre relativizador etc que se puede argüir (con nariz arrugada y supurando repelencia, posiblemente). Y, ok, recolectado y apuntado (todo eso y mucho más) solo queda lo de: a la mierda con todo ello... Desolación cabrona y sin cortapisas total. ¿Qué resulta "oportunista" que ahora en este, como en muchos otros sitios, nos "acordemos" (como si no estuviera presente en un u otro lugar de la bloguería con habitual cadencia -no pasa una semana sin que algún camarada se "acuerde" de Lou-) en tropel de él?... Volvamos a coro: a la mierda con ello !. No median explicaciones ni excusas en este caso y a mi entender... Domingo, 27 de octubre de 2013 sobre las 19 h... Estamos señora y servidor en el sofá con la little monstrua en medio, cómo no,  mirando las siempre instructivas evoluciones del entrañable Pocoyo y sus compinches cuando, sin previo aviso, mi mujer me pasa su móvil... Pienso, no sin cierta chulería barata, algo del tipo: "ya estamos, seguro que es algo del portal ese de noticias raras con un orangután que fuma en pipa o un tren que funciona con bostas de cebra...". Pues no. Muy desgraciadamente, no. "Fallece Lou Reed..., etc" ... De repente todo se vuelve más oscuro y más vacio (a la vez) en el interior guzzero... "Andaaa, no me jodas", que solo acierto a mascullar. Me acerco con temor al ordenador y, en efecto, algunos amigos blogueros (Jesus y Chals, para el caso) ya se han hecho fatal eco... Mierda, remierda y me cago en dios, además !.

Paso ahora a relatar, con total egolatría, lo mucho, lo impagable que me resulta la obra de este hombre que esta tarde nos ha abandonado (el hombre no la obra que eso, ni qué decir, durará tanto como el sol o la luna). Dejando de lado mi admiración por el Sr. Cooke en sus "lives" registrados, siempre cuento a Bowie, Costello y Reed como mis tres músicos de cabecera firmando en solitario sin comparación a valer... El gafotas hincha del Liverpool es mi vocalista-intérprete predilecto y me supone algo parecido a los Monty Python en el sentido de que tiene un estilo y unos registros muy particulares (y variados a la vez) de los que, aquellos que somos fans, no podemos sino sentirnos especialmente orgullosos... Es como en las pelis de espias: cuando ubicas a un fan costellero, de los buenos, de los de verdad, se sucede algo similar a los códigos secretos y contraseñas varias habidos en dichos films ("tú como yo y otros pocos -que tampoco son tan pocos- sabes que es el amo y los otros, pobres de ellos, siguen viviendo entre sombras" -guiño guiño, codazo codazo-). El Duque, está claro, es la superstar, la maldita Marilyn, el chulapas Presley y el jodido Groucho... El cabrito tocado con una varita desde el mismo alumbramiento que a veces se pierde en excesos pero que, cuando tiene el día (y lo tiene bastantes veces), resulta absolutamente inalcanzable. Los gigantescos picos de calidad (que le son exclusivos) por contra de una regularidad menos constante, sí, pero que (al final) no logra puntuar realmente en favor de lo tan enorme de lo primero... Y así llegamos/llego a Reed... La roca. La autenticidad, lo genuino, el primer punk en su más versada acepción minimalista (que no ruidosa) y el salvavidas al que te acabas agarrando in extremis siempre antes del fin en la seguridad, que es la trampa del asunto, de que siempre lo encontrarás donde lo esperas. Y es que Costello es el "listo" que se sirve de ironías y sarcasmos ante sus oponentes para salir del entuerto; Bowie, en su glorioso egocentrismo, persiste en la confianza de que su enorme fulgor y grandeza hablarán por si solos y acabarán amedrentando al personal de alguna manera; Reed, por sus partes, agarra a sus oponentes de la solapa sin mediar palabro, se caga en la madre que los parió in their face y hasta, si es menester, los corre a collejas calle abajo no sin antes, of course, haberles guindado el parné de la merienda ni que sea para joder. Así es Lou. Y recuerdo ahora, one more time, esa magnífica frase del amigo Gonzalo: "Reed es tan bueno, viejo y necesario como Dylan o Young"... Sin duda. Solo que, para mi en particular y en base a querencias propias (y como le ocurrirá a bastantes otros me imagino), es hasta "algo más", siendo honesto y por mucho que aprecie muy buena parte de la obra del otro par de imprescindibles colosos. Y es que, antes de empezar a recordar la aparición de Reed en forma de recuerdos propios,  solo cabe acercarse un algo a la misma y tan querida blogosfera... El archienemigo Nikochan y yo acabaremos en el asilo discutiendo sobre "Transformer" ("ese disco es  de Bowie y el otro más que de él"... "mentira, las canciones son de Reed, cantadas y compuestas por él"); cuando tuve la suerte de conocer al amigo Mansion, hace unos meses, ambos mentamos a nuestros cracks personales en el limitado periplo de tiempo del que disponíamos para rockear y, faltaría, uno de los nombres que inefablemente tuvo consenso inmediato (más allá de bienes y males) fue el de Reed; para otros (y me sigo ciñendo a lo más querido de la bloguería) "perfect day" es el baile principal del día de su boda (palabras mayores, en los antípodas de la nadería dicha elección); también hay algún Maestro que hoy recordaba que la jeta de este individuo fue su primera camiseta rockera hace ya algunas buenas décadas; y también quien le "perdona" todos sus pecados en la devoción por él rendida desde tiempos ya casi olvidados (a excepción del "MMM", claro) ; o quien tiene en la Velvet a su banda de cabecera por siempre jamás y de ahí no lo bajarán nunca ni con una espátula industrial; y... Y podría poner más ejemplos, no se dude. Y ahora recapitulo: ¿si con lo limitado que conozco de datos de las vidas personales de los colegas de la bloguería ya me alcanza para mentar, así a bote pronto, cosas tan señaladas... cual no será la influencia real de Reed en el grueso de no pocas vidas transcurridas hasta hoy?.


Por mi parte, lo voy a intentar (y sin duda repetiré historietas ya aquí relatadas con anterioridad, por lo que me disculpo de antemano si procede)... El primer cassette original que me compré con dinero propio (de pagas, propinas y similares), pasado ya el ecuador de los 80's, fue "R'n'R Animal"... Y recuerdo con mucho cariño dar la vuelta por Francia saliendo de la Vall d'Aran para volver, por aquella carretera de interminables curvas, en el Ronda rojo (con la inefable pegatina "Crono" en lateral) de mi padre mientras lo escuchaba compulsivamente... Recuerdo que en un momento dado me quite los walk-mans y me quejé de que hacia mucho calor y no entendía porque teníamos la ventanillas subidas (por lo visto había un cacho abeja instalada -la muy cabrona- en un limpia de la luna delantera y, conviene aclarar, mi santa madre les ha tenido siempre un pánico insolucionable y fatal); también recuerdo como mi tete empezaba de novietes con la que hoy sigue siendo mi cuñada, y por aquellas mitades de la misma década antes referida, y como al salir de casa (donde apenas paraba hasta que, finalmente, se casó en enero del 89) su imberbe hermano siempre echaba mano a sus vinilos -jugándome el alma que, el puñetero, los ponía muy altos en una puerta de armario que se alzaba casi hasta el techo- y, por supuesto, la del "chup-churup..." del "Transformer" era siempre parada más que  obligada; viaje de fin de curso de octavo... a Andorra que nos llevaron. Su humilde servidor se compra en dicho lugar, y de flamante estreno, la cinta original de "New York"... El disco que aún hoy sigue siendo mi predilecto del genio, el primer álbum que tuve en los tres formatos más conocidos y, faltaría, donde aparece mi canción predilecta en última instancia del sinpar artista (y que ahora corona el espacio bajo su mismo título para más inri); o, por supuesto, la epifanía total que sufrí al descubrir a la Velvet con aquél concierto, de la reunión de los primeros 90, que emitieron a las quinientas por no se qué canal (los medios eran otros, no creo que convenga recordar) y me dejó alucinado que te janas (no se "flipaba" todavía por entonces) ya de por vida; y muchas otras, mayores o menores, como cuando mi mujer me descubrió hace ya unos años un portal de la interné donde agenciarme camisetas rockanroleras y, de entre toda la interminable oferta, su humilde servidor no pudo estarse de (y a pesar de que habían otras bastantes mucho más curradas) elegir de primeras la jeta de Lou y su "Transformer"... La camiseta que por cierto es la que suelo llevar siempre en los pocos conciertos a los que asisto o la que me vomitó mi hija aquella noche -de momento única y toquemos maderos- que tocó correr al ambulatorio hace unas pocas semanas (quizá es que me la pongo demasiado, se admite... pero no se claudica); para terminar, y puestos ya a echar el resto, me pareció y parece especialmente revelador lo que me ocurrió hace como unas cinco o seis navidades... La mujer del hermano de mi madre (que es mi tio) tiene familia lejana israelí y, concretamente, tiene una hermana pequeña que ejerce de funcionaria para los "estados del órden" en aquellas tierras y que suele venir de visita cada tantos años... Básicamente es una persona cuya sola voz me crea ictericia pero es que, además, cuando habla de la "otra gente" que ahí tienen no se corta nada y lo hace en unos términos asquerosos que yo no aplicaría siquiera a una rata de cloaca (de verdad que no entro en detalles pero da miedo la hija de la gran puta, más si pienso en que eso -esa manera de discurrir- es lo que prepondera viniendo de esos "estados del órden" -y derivados- en el lugar)... En la noche de autos de aquellas navidades la mala bestia, producto del bebercio o vayan a saber, estaba especialmente hijoputesca y en un momento  dado (viendo que mis tios no interpelaban ni nada) estuve a punto de endilgarle un turrón de Alicante entero y de canto por el gaznate de lo mucho que me estaba tocando los huevos con sus "entrañables relatos" (no se que barbaridad dijo sobre que no era mala idea bombardear escuelas y así se ataja el problema de raíz,... -??!!-)... Mi sra madre pone la mano encima de la mía y me mira con cara implorante (conviene ahora decir que es viuda y que, aunque yo la visite y nos veamos con frecuencia -vivimos a un cuarto de hora con el de San Fernando-, vive puerta con puerta con mis tíos y, perse, prefiere "tener la fiesta en paz" por la cuenta que le trae)... Eso sí, al conato de ser humano aquél le alcanzó para darse cuenta de la situación porque se quedó bien callada hasta que, unos pocos minutos después, entendí que ya podía largarme sin que aquello fuera especialmente violento o carente de educación... Como trabajaba al día siguiente y mi señora estaba aquella noche (señalada) con sus padres me quedé a dormir en el nido materno, en mi antigua habitación... con un cabreo tremendo, aquél que solo te da la ira reprimida que reprimes por no herir de alguna manera a quien quieres (la que te tragas y te jodes, y punto). En dicha tesitura, me sigue sorprendiendo que no acudí entonces a ningún otro familiar, a ningún amigo/a, siquiera a mi pareja... De una manera que roza lo metafísico, porque nunca he logrado entenderlo, me puse ex profeso y con toda la intención "heroin" del "Animal" muchas veces seguidas, durante mucho rato (hasta calmarme y casi quedarme dormido)... Curioso impulso. Luego lo he pensado un poco y he llegado a la conclusión (mediante un proceso de autoanálisis de lo más garrafero)  de que me recuerda ello (esa canción, de ese disco, de ese artista) a aquél remoto viajecito con el Ronda, en el confort que me supone, cuando todavía estaba mi padre muchísimo antes de dejarnos en el 99... y que, de estar entonces, esa noche, y con ello mi madre no viviera ya sola y dependiendo de mis tios por si ocurre "algo", que quien toque no lo quiera jamás, otro pájaro le hubiera cantado a esa desgraciada de mierda... Ahí lo aparco, y perdón por el rollazo pero es que hay cosas que se cuentan bien (o intentarlo al menos) o mejor ni se empieza... y ya vuelvo mejor con Lou para el párrafo postrero, sí.

Y que tampoco me importa nada, por otro lado, la fama de Lou de estar siempre solo en el metro (por aquello de "no se acerquen al borde" y porque, básicamente, yo admiro al ente creativo/artista no a la persona) e insisto en que si a alguien esto de hoy molesta por lo "tópico" y/o "oportunista" que le pueda resultar, la solución inmediata que le otorgo, sin mayor dilación, es que me bese mi hirsuto ojal a dos carrillos... Y, sí, no me cabe duda, soy de los firmemente convencidos de que alguien alguna vez cuando menos se espere dará con la frecuencia de revoluciones exactas a la que debe escucharse "Metal Machine Music" y se descubrirá (al fin) que es, como mínimo, la continuación del "Pájaro de fuego" del mismísimo Stravinsky... o no. Y no sé, finalmente, que le estaba reservado a Lou pero esté donde le toque seguro que a estas alturas ya ha encontrado el bar... Es más, seguramente ya se estará quejando de cualquier futesa al pobre y sufrido camarero... Saben dioses y demonios que se lo ha ganado con indiscutible holgura. Descansa en paz, Lou. Eterno animal del Rock'n'Roll. 


Lewis Allen "LouReed (Freeport, Long Island, Nueva York, 2 de marzo de 1942 – 27 de octubre de 2013)


domingo, 27 de octubre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (61-65)


61. "HIGHWAY 61 REVISITED" / Bob Dylan (1965)
62. "DESIRE" / Bob Dylan (1976)
63. "INFIDELS" / Bob Dylan (1983)
64. "WORLD GONE WRONG" / Bob Dylan (1993)
65. "TOGETHER THROUGH LIFE" / Bob Dylan (2009)

Para rematar el hat-trick de seguidilla, a fin de reactivar la saga y sin que sirva de precedente, se opta hoy por lo temático. Aunque, por supuesto, el tema tiene "truco"... Como teníamos el otro día algo pachucho al gran Joserra, amo y lord de la Land más famosa de la bloguería por estas latitudes,  y por razones varias uno (que soy yo) no realizó al final comentario alguno en su santa casa exhortando a mejorías inmediatas y ánimos por doquier que era lo que (siento que no debo) procedía, se le dedica hoy (con esas carencias en lo salubre ya felizmente, por lo visto y así lo espero, superadas) este episodio del folletín. Vaya a la salud de Joserra pues lo que sigue... Y no fue fácil, claro... ¿Por quién decidirse?. ¿Qué artista puedo utliz...?... Memeces claro, je, estaba más cantado que los salmos de la montaña... Lo bueno de arrearle a la obra del Genio de Duluth es que, básicamente, no hay porqué romperse mucho los cuernos en su caso. El tema va de a cinco y, así, aunque ya cayeron los "tiempos cambiantes"  en la saga (que tengo, por cierto, en recámara desde los tiempos de la yesca y el pedernal un entrada sobre ese elepé titulada "... Es tambíen un disco"), me sobran los discos a mentar todavía de Don Zimmerman por lo que, en la certeza absoluta de que sus apariciones en el proyecto no terminan aquí ni de coña, me puedo permitir el cribar por donde me salga del hinojo... Y para el caso, mira tú, uno por década que me da por mentar. Y ahora solo quedan las bastante sonrojantes, para este caso (y más dedicando el tema a alguien que es como el cónsul de Duluth en nuestras tierras), explicaciones breves de porque esos discos en concreto en esta ocasión...  Aunque para el "highway" se explica bien fácil: a los niños para que aprendan a escribir se les enseñan primero las vocales (es dato contrastado) y, por extrapolación directa, para empezar a explicarles de que va esto del Rock una de las primeras cositas que se les pone a escuchar -tan ricamente- es el "Highway 61 revisited". Esto es así; Y vale, no puse para los 70's "la sangre en las pistas" o las míticas cománditas con los no menos míticos canadienses pero... "Desire"... "Mozambique"... Debilidad guzzera y como que no se pudo evitar; llegan los 80's... Mucha gente que opina que el "burlesque" es su gran obra por definición de esa década pero, mira, sin pretender quitar razones (y sin olvidar, please, que con este hombre todo es relativo sobre apreciaciones de el que es "lo mejor") yo me quedo con "Infidels" (no puedo precisar exactamente porqué pero siempre me parece una de sus grandes cimas en cohesión, en ir al hueso, a degüello... y aunque, que de todo hay, haya quien señale su producción deudora de la época como un lastre a mi plimes y plimazos); más de los mismo en la década que sigue... "el gran disco de los 90 de Dylan es Time out..."... Noo, eso es mentira en Guzztown... "World gone wrong" por diox  (aunque solo sea por "two soldiers", el tema de cabecera y esa maravillaza que pongo abajo en el acostumbrado jukebox improvisado -"blood in my eyes", delirio absoluto más que debilidad con esto-); y, finalmente, me quedo en el periplo que se sucede durante la excelente -que no meramente reivindicable por la parte que le toca- primera década de nuevo milenio con el brutal "Together trough life" por esa vena canalla-cabaretera que me derrota y que, en verdad -I confess-, ya hace su tiempo que viene logrando que ese disco me vaya adelantando posiciones a hachazos en el tan largo e imprescindible opus del Maestro. Además, la canción a colación que cuelo abajo es la mejor de su año, tal cual se lo cuento, oigan... Y, qué narices, de bastantes otros también. Salud y long live.

sábado, 26 de octubre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (56-60)


56. "BORN TO RUN" / Bruce Springsteen (1975)
57. "ANGEL DUST" / Faith No More (1992)
58. "MOBY GRAPE" / Moby Grape (1967)
59. "AQUALUNG" / Jethro Tull (1971)
60. "IN THE AEROPLANE OVER THE SEA" / Neutral Milk Hotel (1998)

Seguimos liándola... Desde ahora, además, pongo en lateral el desvio directo hacia la label con el asunto este de "los 1002..." para aquellos/as interesados/as en seguir la saga de marras de la que recuerdo, por cojonésima ocasión, no está por órden de preferencia que valga (el figurar ya es bastante recompensa, coño). En esta ocasión entra el sacrosanto estreno sesentero de Moby Grape y su impecable colección de tonadas que aunarán (forever & ever) a fans de Beatles y Byrds por igual... y qué nunca caiga en el olvido este joyón aunque esta gente no tenga tanto nombre, por los mismos clavos !; y bravo por esos Neutral Milk Hotel cuyo segundo, mas que bonito y definitivo álbum les da definitivamente la razón con ese fusionar pop clásico con maneras folkies en unos últimos noventa que no estaban precisamente por la labor (de anacronismo para sibaritas a reivindicación recurrente en solo tres lustros y tiene narices); también hace su aparición estelar el mismísimo Boss con un disco que de tan icónico ni lo comento (tan grande como lo más grande -y seguramente más- que quien quiera pueda mentar o recordar si de Rock hablamos... y dejémoslo así para los restos); lo de la banda de Patton es muy fuerte brother... Cambio de registros y variedad a tutiplén viniendo del millonario "The real thing" para uno de los multiplatinos -que lo és- más improbables que se puedan recordar. Tanto AD como el anterior son obligatorios para mí pero es que, además, este disco es uno de los saltos al vacio más sonados y conseguidos que echarse a la oreja (y generalizando en plenitud, independientemente de la década que se quiera tratar); "Aqualung" es, claro, otro incunable que no merece aclaración que valga... "Sitting on a park bench"... la madre que lo parió al Sr. Anderson ! (si lo escuchaste menos de cincuenta veces ya puedes fustigarte hasta el puro desuelle porque es lo menos que mereces y punto). Salud y long live.

viernes, 25 de octubre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (51-55)



51. "NEW WAVE" / The Auteurs (1993)
52. "MOVING PICTURES" / Rush (1981)
53. "THE NUMBER OF THE BEAST" / Iron Maiden (1982)
54. "ELECTRIC WARRIOR" / T. Rex (1971)
55. "PAINFUL" / Yo La Tengo (1993)

Se recupera hoy la martingala esta con alevosía nocturna. Toma. Recuerdo, que ha llovido y no poco, que el tema funciona sin órden de preferencia y que se rigen las elecciones por premisas única y 100 % guzzeras... Sigamos sumando. Ese disco de Rush es la fiesta definitiva del prog en su vertiente más directa y radiable (aunque a alguno/a pueda resultar contradictorio); el de los Auteurs va porque se caga sin empezar a sudar (como hace prácticamente la discografía entera de la Harvey y sin el prácticamente la de los Teenage Fanclub, por meter otras cosas de las islands)  en todo lo más famoso y aplaudido (y tópico e impersonal y chicharrero, etc) del brit 90's de las narices; el de los Maiden es porque, sin ser uno un fanboy metalero de pro, por esta gente directamente mato desde hace un cuarto de siglo (episodio del tal Baley al margen, claro) y por este disco (como me ocurre igualmente con "powerslave", el doble directo del 85 y el "7th son") todavía más; el de los Yo La Tengo no merece explicación... Recuerdo que es el disco del que suelo apostillar "te gustará si no es que eres una mala persona" (y me quedo tan ancho, sí, aunque esto es científico que lo tengo comprobado); en cuanto a la inclusión del guerrero eléctrico de Bolan ya es que ni comento nada... De no tenerlo controlado y afirmar que a uno/a le gusta el Rock sería puramente  aquello de "hace tiempo que vengo al mercado y no sé a que vengo". Tal cual.  Salud y long live.


jueves, 24 de octubre de 2013

REIVINDISCABLE : "1965" (THE AFGHAN WHIGS / 1998)



Esta es de esas cosas que se me escapan por mucho... Gozan de fama, está claro que desconocidos no serían/fueron, pero que los Afghan Whigs no aparezcan, siempre y por defecto, entre lo más grande y necesario que ofertó el rock surgido de la última década del pasado milenio (y de nivel top-10 que estamos hablando aquí en base a querencias noventeras propias) me resulta, insisto, incomprensible de narices, así como epatante de cojones. Recuerdo ahora que esto de los "reivindiscables" no fue parido solo para "reivindiscar", siempre desde la humildad y tal , cosas más o menos ignotas sino también para mostrar apoyo incondicional hacia esas cosas muy del agrado guzzero que aunque atesoren cierta fama -como es el caso- a uno (que soy yo y puñetero se sabe) no le resulta suficiente ni, sobretodo, justo.

Los 90... Aunque haya quien echa las cuentas de otra manera es para mí la década de Crowes y Pearl Jam (y también Blind Melon), de PJ Harvey y el chalado de Everett, de Elliott y Jeff, la llegada de Wilco, los devaneos jamísticos de Anastasio y cia, la ascención al olimpo de los Teenage Fanclub y los Yo La Tengo, la exaltación lo-fi con Pavement, Sebadoh, Guided by Voices o Superchunk... de bastantes otras cosas que -con más que señaladas excepciones-  no saben de brit-pops, toy-punks ni electrónicas (de Cracker a los Archers of Loaf, de Auteurs a Hefner, etc), en definitiva, y donde estos muchachos de Cincinnati me merecerán siempre (de todos los siempres posibles) un puesto del más alto honor. La banda de Dulli tuvo que pagar peaje por querer llevar traje en la época de las camisas de cuadros (firmando con sub-pop para más inri) o adornar esas portadas y libretos con imágenes que se escabullían abiertamente de lo que rezaba en el manual de la época... No importó demasiado, a demasiada gente, que tuvieran un sonido propio y ubicable de primeras que fundía el noise-rock de lo mejor en ciernes del segundo lustro ochentero (donde se ubica lo más granado del auténtico "rock independiente" yanqui por cierto) con unos más que obvios dejes souleros del caerse de culo que les otorgaban esos matices que tan únicos les hacia. Sí, los Whigs tenían un sonido y discurso (y hasta apariencia si me apuran) tirando a peligroso, con mucho músculo y bilis/pasión canallera por doquier... Pero que, ay, se antojó demasiado personal, demasiado inetiquetable. Con todo se hicieron un nombre, faltaría, y quien más quien menos ha oído ni que sea tocar campanas con dicha formación (que, repito y obviamente, conocidos lo fueron y siguen siendo). Su historia a grandes brochadas...

... Primer disco autoproducido aún en los 80's, fichan con la emergente sub-pop ya en los 90 y, rápidamente, editan la -magnífica- continuación (que recupera parte del estreno) donde el salto resulta más que evidente y que, por supuesto, les deja pista libre para engarzar cuatro discos seguidos (del 92 al 98) a los que deben su leyenda: "congregation", "gentlemen", "black love" y "1965". El primero es la exaltación de su sonido, el segundo es más de los mismo pero, además, añadiendo singles potenciales del caerse de culo (seguramente su "masterpiece", sí), el tercero es una barbaridad que nos retrotrae imágenes de género negro (esa formación "cinera" de Dulli se deja notar, claro qué sí) con un sonido que desborda personalidad a cada aliento (una virguería ignorada por buena parte de crítica y público -menos de tres estrellitas en Allmusic mal rayo les parta- y devorada con fruición por melómanos de pedigrí -como por ejemplo el amigo de la casa Agente Cooper y bravo por ello- que si pillaron la tan interesante propuesta aquí ofertada)... Lo que nos hace llegar, al fin, a "1965" su último elepé y el que hoy se pretende destacar -principalmente- en estos lares (aunque, está claro, no pude estarme de hacer el clásico "canto guzzero" hacia la banda, así en sui generis, dado lo tremebunda que me resulta). Y, con este disco, volvemos al principio de la entrada y la incompresión ahí descrita... "Nineteen sixty five" es el máximo esfuerzo de la formación en el sentido de realizar un obra fresca y directa, sin ambage que valga. Debió ser nº1 un año entero, debió vender lo no escrito y sus canciones recordadas desde el "minuto 0" de su alumbramiento y para siempre... Pero no. Claro que no.


Once canciones que son diez ("Dulce hijo de puta" es un intermezzo de 20" para dar entrada a la cojonuda "66" sin más), de las cuales las siete primeras (descontando lo explicado en paréntesis anterior) funcionan, pueden hacerlo, como single tan ricamente... aunque ese final con "neglekted" y "omerta" (subrayada ésta con la fetén coda instrumental de "The vampire Lanois") te dan, a su vez, irremediables ganas de meterte en un garito clandestino de black music en la gran urbe y pillarte la castaña de tu vida. Antes el soul guitarrero y abrasador de "somethin' hot" y "John the baptist" ya te pusieron a tono, claro (que no en vano son los dos inicios de cara), saltamos con el marchamo y la guitarrita final de "crazy", flipamos con los matices pop de "uptown again" (uuuh-uh-uh-uuh...) rematados con estribillo de la casa o, directamente, alucinamos al caer en la cuenta de que cómo dos caramelos como "citi soleil" (que no "cito" sres de Allmusic) y "66" pudieron pasar sin mayor repercusión. Y, ojo, que después de todo eso aún queda la enorme  "the slide song" que se te deshace por momentos y que no hubiera desentonado en el "Amorica" de los Crowes (de hecho, me atrevo a afirmarlo, hubiera sido momento destacado en un disco ya grande de por si -y muy grande, igualmente, lo suyo aquí Mr. Greg-). En definitiva, no pondría "1965" por encima de "Gentlemen" (ambos dos forman el díptico definitivo de tan suculenta formación, quieras que no), pero si me parece, indudablemente, el punto de partida lógico (aunque por paradojas y tal sea el último de sus discos) a la hora de zambullirse en la obra y estilo de los tan cojonudísimos Afghan Whigs. Imprescindible más que meramente "reivindiscable" en esta ocasión y a decir verdad. Al menos para mi.

martes, 15 de octubre de 2013

DOC. THE BEAST WITHIN : THE MAKING OF 'ALIEN' (2003)

El mismo director de "Días peligrosos : creando Blade Runner", el tal Charles de Lauzirika (que entre otros documentos ha realizado también el de "Prometheus" y del que, particularmente opino, de ser yo Ridley Scott ya me iría procurando una órden de alejamiento por si acaso), realizó unos pocos años antes este "The Beast Within: The Making of Alien". Y bien, muy bien por él. Tenemos de nuevo un documental exhaustivamente trabajado de muy generosa duración (este se "queda" en tres horas) que colma, sin problemas y para la ocasión, las expectativas del más exigente de los fans de "Alien, el octavo pasajero" (1979 -refe de la casa-). Por si a alguien interesa, ya puestos y por lo visto, Lauzirika estrenó el mismo año que "The beast within" otro documental sobre su inmediata secuela titulado "Superior Firepower: The Making of Aliens". Aquí ni que decir, y aún sin haber visto ese segundo documento, nos quedamos de todas todas con el primero... Y esto lo explico rápido. Me gusta la franquicia "Alien" toda ella (las cuatro pelis y también la controvertida y aun reciente "Prometheus" -lo de los "vs predeitors" me supone harina de another costal y ya si eso lo comento otro día-) pero, se comparta o no, soy de los que opinan que "la enorme", "la masterpiece", es la primera. Y punto. Las otras son, gusten más/menos, magníficos entretenimientos (sin más ni lo otro)... Y sin desmerecer nada, ojo, que qué más quisiera yo que, centrándonos en materia sci-fi, me saliera algo como el más flojo de los "aliens" al año. Para no alargar más, por esta vez no se acostumbren, dejo aquí el link de la primera parte (de tres, que el otro par -obviously- aparece justo al lado de videos sugeridos) donde consta este documental del youtube. Documental que, ni qué decir, resulta harto recomendable ya que, básicamente, no se dejan aspecto en la facturación de la obra por cubrir: la gestación de la historia/guión desde mucho antes de empezar a trabajar nadie en el film, la elección de director y casting, la irrupción de Giger, las peripecias para dar vida on screen al monstruito de marras... En definitiva: está todo (al igual que en el otro documento que comentábamos hace pocos días). Dénle un tiento sin reparos, leñe, que los habitantes del Nostromo bien lo merecen. Y el Alien, es de cajón, todavía más.

sábado, 12 de octubre de 2013

VS: VERTIGO / CITIZEN KANE

Toca otro "Vs". Esa sección al uso, de las casi veinte posibles que me salen al hacer recuento (qué alguien me patrocine ya, coño, y me pongo a vivir de esto... que prometo empezar a usar el corrector ortográfico y todo si es menester), en la que se pide a quien apetezca que se "moje", aunque que sea a cara-perro, en su elección pues, obviamente, ya se intenta que la decisión sea poco fácil de entrada y con toda la putería guzzera... Por supuesto se puede entonar el "queda-bien" ("imposible decidirme", "las dos opciones son inmensas/mierderas a más no poder", "no veo porqué...", "la abuela fuma", etc.), pero... ¿dónde está la "vidilla" en eso?.

Para la ocasión recupero la que se lió el pasado año con la lista que edita la publicación británica "Sight & Sound", inefablemente, cada diez años y desde 1952. En ella ponen su top de las diez mejores películas de la historia según los votos de choporrocientos críticos, cineastas y expertos varios (tienen otra lista paralela con solo los votos de realizadores pero, ya desde hace la tira, la otra -la titular- se considera algo así como "la madre de todas las listas habidas" -por lo menos de las aparecidas en publicaciones del gremio y, en cualquier caso, el acabose, que se dice-). Particularmente, por mis partes, esto de los tops a niveles tan elevados (y grandilocuentes) me crea cierto resquemor al provenir de este tipo de medios, tan innegablemente especializados como descaradamente dogmáticos (y por la vitola de "oficialidad" que se destila de gratis sin existir de facto realmente por centenares de eruditos votantes que medien). Y es que, ni qué decir, se pueden hacer muchas otras listillas igual (o mejor) de válidas que la que aparece cada década en "S&S"... Pero, eso sí y al tanto, hay que admitir que con esta gente la calidad de las elegidas está mucho más allá de todo debate (que una cosa no quita la otra). Así, sin más, esta es la que salió el pasado 2012:

1. 'Vértigo'; 2. 'Ciudadano Kane'; 3. 'Cuentos de Tokio'; 4. 'La regla del juego'; 5. 'Amanecer'; 6. '2001: Una odisea del espacio'; 7. 'Centauros del desierto'; 8. 'El hombre de la cámara'; 9. 'La pasión de Juana de Arco'; 10. 'Ocho y medio'.


No pretende esta entrada ponernos a hacer listas a lo crazy, ojo (que tengo pendiente por cierto hacer una con mis "25 elegidas de all the times" -y que ya bien jodido, por lo escaso, me resultará-... A ver qué día me pongo que ahí, además, rogaré generosos esfuerzos a aquellos que tengan a bien comentar). El tema está en que tras medio siglo (poca coña) un film desbancaba al fin del trono al "Kane" de Welles: el "Vertigo" de Hitch, nada menos. La noticia tuvo cierta repercusión en su momento, fácil es que lo recuerden. Y es que esos cincuenta añazos parecía que se iban a prolongar hasta el infinito final de todos los tiempos por haber y más allá... De hecho, desde que el mítico film del trineo apartó del nº1 al no menos mítico  "chorizo de bicis" de De Sica en 1962, ahí que se había quedado (década tras década tras década...) para los tropecientos votantes de "Sight & Sound". El hecho de que "Vertigo" cometiera tamaña heroicidad fue, pues y por supuesto, una especie de shock masivo en muchos foros varios de amantes del cine y su historia around the world... Y llegados este punto, me pregunto al fin: "¿Ciudadano Kane o Vertigo?"... Las dos !!... Vale, nos jodió (que hasta lo de imprescindible hace más que corto con este par de colosos), ya he quedado bien conmigo mismo... Ahora toca el mojarme en siguiente párrafo para dar sentido (o intentarlo al menos) a la entrada y tal... No sin antes comentar, que casi se me pasa y es de cajón, que  una lista de los diez mejores films de la historia donde no aparezcan "M", "Rashomon", "El tercer hombre" y/o "Ser o no ser" tampoco te la puedes tomar en serio a según que niveles (toma azote guzzero en toda la boca Sight & Sound !).

De entrada, en el acostumbrado ejercicio de autobombo de la casa, pongo las reseñas de ambos films ("Vertigo" y "Ciudadano Kane" -sendos 11/10 eternos y como un castillo en la chocarrada del guzztómetro-) ya existentes en este, su humilde espacio blogueril. Y siguiendo, lo confieso sin reparos, decir que para mi no hay decisión posible dado que, en realidad, no hay duda existente: "Kaaaane", por el amor de todo el santoral al completo !... Pero cabría explicación, claro. Soy más que fan de Sir Alfredo. Hasta el punto que, como he repetido en infinidad de veces, lo considero el realizador de toda la historia que mejor auna arte y espectáculo sin duda que me valga. Pocos, muy pocos en realidad, directores poseen, además, un número de referencias que me merezcan el calificativo de "masterpiece incuestionable" como el británico y, por si ello fuera poco y para lo que hoy nos ocupa, siempre mento "Psicosis", "Vertigo" y "La ventana indiscreta" (aunque obviamente hay otras como "Encadenados", "Los Pájaros", etc, que por ahí me rondan siempre) como mis tres films predilectos del artista. "Vertigo" es un prodigio, y en prácticamente todos los frentes que configuran y forman parte de un film, ni qué decir. Lo que me ocurre es que con "el ciudadano" ese "prácticamente" me desaparece del todo. No se me ocurre nada, por mucho que me ponga a darle vueltas al tema, susceptible de ser "mejorable"... Y dejémonos de mandangas (concretas) del trineo de la niñez perdida, el ejercicio de metacine que resulta, y todos lo tópicos galopantes y recurrentes acostumbrados (incluida su tan perdurable e infinita excelencia técnica) : "Citizen Kane" es una de las quintaesencias de la Historia del Cine, siéndolo -precisamente- por la suma de todas esas cosas, y tantas más, todas ellas únicas e irrepetibles. Si me preguntan, jugándose uno la vida de no dar una respuesta clara y tal, que director prefiero de los dos diré siempre (aún admirando lo indecible a Welles -otro de mis realizadores predilectos a decir verdad-) Sir Alfred Hitchcock pero... en base al tan cabrón "Vs" de hoy afirmo, así con toda la pompa y circunstancia, que "Vertigo", repito, me resulta un insaltable prodigio. Pero, ay y por su parte, es que "Ciudadano Kane" me parece, directamente, un auténtico milagro. Y me quedo tan ancho.


viernes, 11 de octubre de 2013

LA CASA DEL HORROR (1927), y etc...

Esta entrada va a ser algo extraña (dejémoslo así). De esas en las que vamos -voy- a dar un par de vueltas a la galaxia antes de hacer referencia alguna al film que reza en título. Avisados pues los incautos e impacientes: para allá que vamos -voy, reprise-.

Para empezar nos tenemos que retroceder unos veinte añitos en el tiempo, a la muy tardía adolescencia o primerísima mayoría de edad guzzera ("pos vamos bien...", sí, ya te digo). Es una edad muy puta y engañosa esa en varios sentidos pero, especialmente (por lo que a este texto toca), en aquello de que uno se cree "algo" a poco que escuche, lea o conozca según qué (lo que suele y puede alargarse durante los "veintialgunos" tranquilamente -va a casos, vaya-)... Después uno ya cae, de tener un mínimo de consciencia de realidades y tal, en que todo es un aprendizaje inabarcable continuo y que, por la cuenta que le/nos trae, por algún lado hay que cortar a fin de, básicamente,  matizar gustos propios dado que, obvio, a no ser que sea uno un heredero forrado de pasta y con inquietudes "condenado" a hacer toda la vida lo que salga del hinojo (el/la hijo/a de puta, añado con perdón), no es posible estar en todas partes, y menos a según qué profundidad, con el tiempo que nos ha sido dispuesto. En esas pues, continuemos, andaba su humilde colega para resumir mucho ("¿Nirvana... bah, prefiero mil veces a los Pixies y a los Sonic Youth" -coñe, en eso no he cambiado tanto, jeje-, "¿Pero tú te has leído "La conjura de los necios" y "El perfume", chaval?", ¿De verdad no sabes quién és Brian De Palma?,  etc, etc, etc... Las acostumbradas repelencias teenagers y post-teenagers de a granel, en definitiva)... Y parte del "proceso", que esto es muy común, es decantarse por algún tipo de actividad ("voy a hacer la mejor película/cuadro/fotografía/canción/novela... de todos los tiempos"), sí, por mucho que (ya entonces introspeccionándose un mínimo)se tenga la certeza de que los sueños es lo que explicaba Calderón... Para el caso, el que suscribe, se decantó por tratar -en vano- de escribir guiones cineros o/y novelas (que lo de la guitarra es muy chungo oigan, y "si no puedo ser Hendrix pues ya ni empiezo" -taruuuugo, ya me lo digo yo-)... En vano, reitero, y siempre le podré echar la culpa al Sr. Heineken o a la vegetación jamaicana pero, a qúe engañarse a estas alturas, haraganería pura y dura al fin. No quepa duda. En fin, una de esas "ideas magistrales" que me acudían a borbotones por aquellos tiempos era una historia que a continuación paso a resumir lo más brevemente que pueda:


Viaje turístico a la luna (perfil sci-fi, está claro). Hora de volver. Un tripulante -turista- es olvidado (a saber como coño explicaba esto pero la cuestión es que no hubiera la más mínima oportunidad/esperanza de rescate) y abandonado a su suerte en la inmensidad de la superfície lunar con oxígeno para tres horas (de lo que es perfectamente consciente). A partir de aquí la trama se debate entre la agonía del diablo deambulando (un rollo visual tipo lo de la famosa excursión de parte de los habitantes del Nostromo -que aún me quedaba considerable tiempo antes de videar "Stalker"-) y una serie de flashbacks a mansalva con la recapitulación de lo que había sido la vida del pollastre en cuestión lo que, a la postre, debía sugerir al espectador una sensación encontrada de: "pues mira, casi que se joda"... Y la gracia (la que yo le encontraba) es que las faltas del protagonista, lo que debía suscitar la mentada sensación final, fueran una serie de pequeñas gaitas de esas que por si solas apenas puntuan seriamente pero que, vistas en su totalidad y concentradas, afean bastante el asunto... Esto es: algo extrapolable a un altísimo porcentaje de la población mundial. Lo que en resumen debía hacer pensar algo al personal (la indiferencia ante la agonía sin redención posible de un igual y, vital según lo entendía, en riguroso real time -la peli/historia debía durar lo mismo que el O2, por supuesto-) y lo que, en resumen igualmente, era una inmensa paja monuMENTAL total por parte de su entonces mucho más joven y atlético servidor.
Bien. Yendo incluso más allá en mis derivas mentales, imaginaba/soñaba la discusión con el productor de turno a fin de venderle la martingala (había leído ya por entonces una bio de Kubrick y la figura del director fuerte e intransigente se hacia muy atractiva, claro). El asunto, por lo poco que recuerdo (aunque fue algo recurrente en su momento -y es que uno tiene la almendra como la tiene de siempre, vaya-) no-fue más o menos como sigue:

-(Productor -P, a partir de ahora-): Entre, entre... Hola. (cara indisimulable de "bueeeno, otro niñato toca cojones")
- (Guzz -G, ídem de lo anterior-):  Hola, buenos días. (cara indisimulable de "vaya, ya me tocó el mindundi sin poder de decisión real de turno")
-P: Así que una del espacio, ¿no?. ("me cagon en la puta, qué pérdida de tiempo")
-G: Bueno sí, en parte sí. (ver paréntesis anterior)
-P (tras condescendiente bocanada de aire):  Pues no está mal del todo tu guión, es bastante ambicioso y la historia es bastante cinematográfica aunque, claro, hay que trabajarlo y limar según que cos...
-G (en "interrupción mode"):  Perdón. ¿Qué quieren quitar? (con cara de "no me toques la papas fritas del plato que si querías habértelas pedido")
-P: Hombre, de entrada esto de la duración de entre tres y cuatro horas es completamente inviable, hágase a la cuenta...
-G: Pero si todo el tema se basa en que se viva la experiencia y desgracia del protagonista en tiempo real...
-P: ¿Y si le ponemos oxígeno solo para una hora?
-G (con expresión de "¿acabas de decir "podemos" carapán?"): Hombre, poca agonía me parece y no deja mucho lugar a los recuerdos que son lo que debe hacer posicionarse al espectador y tal...
-P (para la ocasión cara de "adiós, el crío este es el único de clase que ha visto "El séptimo sello" y a saber quién coño se cree que és..."):  Eso se arregla al montar, se aceleran según que imágenes de las que sean más de relleno para, así, dar mayor envergadura a las partes realmente dramáticas y arreglado...
-G: ¿"Aceleran"? (y ya me cuesta dejar pasar lo de "relleno", hijo de la Great Britain, que lo sepas)
-P: Sí.
(pausa tensa de unos veinte segundos)
-P: ¿Y el casting qué tal?
-G: Pues mire, para el protagonista había pensado en un actor ya de cierta edad (o que al menos lo parezca) con cierto renombre pero que tampoco sea una superstar que pueda eclipsar el proyecto... No sé, Ed Harris, Gabriel Byrne, Jonathan Pryce, alguien así...
-P: Pues ya tenemos apalabrado a Antonio Resines...
-G: Me cago en la puta !
-P: ¿Perdón?
-G: No nada... ¿No pueden conseguir a Sacristán, al menos?
-P: Pues no y tampoco te preocupes demasiado chaval... Piensa que esto al fin no es más que un sueño y lo podrías haber notado de inicio con el hecho de que soy Chewbacca vestido de lagarterana y, en verdad, ya me he aburrido de tu tontería y me largo que se me hace tarde para la clase de tango freestyle con Nina Hagen, hala.
... Justo antes de salir por la puerta de la cabina de pilotos del Halcón Milenario lo último que puede oir el "productor Chewie" es un grito desgarrado: "vaaale, cabronazo, pero de Resines nada o me llevo el guión a otra parte !"... Y ahí, nomás, que me despierto: -Aaah, Gabriel Byrne !!
(joder, qué mal rato)

Y ahora ya sí, volvemos al presente y, en cierta medida, al sentido común. Estábamos ayer noche mirando en casa los dos últimos capitulos de la 3rd season de la bastante recomendable serie inglesa "Whitechapel" cuando en un momento dado de la trama se menciona el film "London after midnight" (Tod Browning, 1927 -titulada aquí "La casa del horror", quien toque sabrá porqué-)... Aparece una imagen del mismo y ahí tenemos al inefable Lon Chaney con un icónico aspecto que, a buen seguro, a más de uno/a sonará conozca o no el film. Se nos presenta aquí al "hombre de las mil caras", en una de tantas colaboraciones con Browning, convertido en una suerte de pseudo-vampiro con sombrero de copa algo jorobado y dentadura puntiaguda (que por lo visto el propio y legendario Chaney se encargaba siempre de sus propias caracterizaciones y no quería ni oir hablar de otra opción que no fuera esa). En la serie se nos explica que esa película de la era silente se "perdió" en el tiempo (solo queda una copia intacta que tiene un personaje especialmente chalado del capítulo que... pero eso ya es otro tema, sí). Investigando a posteriori, que curioso es uno, me entero que, en efecto, este film fue víctima de un incendio en los estudios de la Metro en algún momento de los 60's y después -mucho después- como a principios del nuevo milenio se hizo una "restauración"... Y dejemos ahora ese presunto lifting en celuloide para la parte final de la entrada... Me llamó mucho la atención repasando documentos varios sobre datos de este largometraje el que, en algunos lares, se le considere "el segundo film "perdido" más importante de la historia tras "Avaricia"...". Hombre, a eso se le puede sacar mucha (muchísima)  punta. Empezando por que el film del maestro Erich Von Stroheim no fue "perdido" sino más bien "mutilado" por el productor/artistaso de turno de la época... Voy rápido que la cosa es bastante vox populi: el realizador tiene entre nueve y diez horas rodadas pero se "conforma" y queda tranquilo con una versión reducida y supervisada por él mismo que ronde las cuatro horas (repartido ello en dos films a estrenarse a días consecutivos), entra en juego un viejo "amigo"/productor suyo y por sus narices e-li-mi-na todo excepto la dos horas y cuarto aprox. que todos conocemos del mítico film (no guarda, ni archiva, no... a la hoguera que lo envia todo el desgraciado -y hablamos, al tanto, de uno de los mejores films no ya del mudo sino de la historia cinera toda ella-)... En fin, que poca motivación necesitaba Von Stroheim para ese papel en "el crepúsculo" de su paisano Wilder (por el azotador trato que ahí se da en buena medida a los tejemanejes de los "grandes estudios" de antaño), vaya. Y pensando en esa manera de proceder tan abyecta como la del mierda del anónimo-productor referido me dio por pensar en que, por desgracia, ello no es nuevo en la Historia (así, en general)... Cuantos reyezuelos acortaron (o alargaron) óperas de irrepetibles genios por sus mismísimos, cuantos archiduques de los Santos Huevos Colganderos agrandaron (o enpequeñecieron) murales y pinturas de grandes maestros (etc), sin saber (obvio) en su ignorancia el crimen contra la especie que, demasiado comúnmente es de buen imaginar, estaban pergeñando... Y puestos a imaginar no pude evitar pensar en Von Stroheim... ¿qué expresión pondría?, ¿se lo tuvieron que llevar de urgencias?, ¿cómo se le explicó -lo de la mutilación de su obra, se entiende- tras tantos meses y meses de trabajo y pasión dedicada?... Y, así, siguiendo en círculos durante un rato no pude evitar acordarme de aquella imagen recurrente que me atormentó durante un breve periodo hace ya un par de décadas... Por supuesto Von Stroheim es un gran maestro, un genio seguramente, de la historia del medio/arte y yo un pelacañas divagando sobre algo que nunca ocurrió pero, miren, los recuerdos son así de cabritos (qué le haremos)... Se agarran al subconsciente y vuelven, cuando menos lo esperas y sin avisar por años que hayan habitado en el limbo interior. Y ahora, el film del título (o similar).


"SINOPSIS PRESTADA".     La casa abandonada de un hombre asesinado es ocupada por un grupo de espectrales figuras. ¿Serán vampiros? El inspector Burke investiga a un sospechoso que, bajo hipnosis, puede estar cometiendo nuevos crímenes disfrazado de vampiro. 
A FAVOR. -
EN CONTRA. -
CONCLUSIÓN. Resumiendo: no vean ni a punta pistola esa "restauración" de principios de los dosmiles. No es el film. Punto. Son una colección de planos... qué coño planos... puros fotogramas (estáticos y sin movimiento, pues) que van cambiando de cara a cara de los personajes, entre los cartelones de rigor (que alguno parece más falso y pillado que un billete de diecisiete euros, por cierto), sin rubor alguno. Su idea del movimiento, en verdad, es pura y llanamente el "zoomear" esas fotos rescatadas hasta alcanzar los tres cuartos de hora que este nada recomendable reboce oferta. Y si, le han puesto música clásica muy grandilocuente, preciosa y tal (que reconocí "la incompleta" de Shubert por ahí en medio, cuidao conmigo) pero, definitivamente, ni por esas compañeros/as... Esto és: no he visto, ni se puede ver ya este film realmente, cuya impronta en la historia (através de los diversos pareceres registrados en sus treinta y tantos años de existencia) oscila del "bosta infumable" al "obra maestra incuestionable"... Caldo de cultivo fetén para una "cult-movie", pues. A nosotros solo nos queda el especular en balde y, eso sí, ese remake (que tal vez busque o no, según por donde me de) realizado por el propio Browning pocos años después y con Lugosi de protagonista (quien, de alguna manera, tomó el relevo de Chaney como actor fetiche del realizador tras el óbito de este). 

GUZZTÓMETRO: ?/10




Pd.
-P:  A todo esto, ¿cómo se llama tú historieta?.
-G: Había pensado en "Viaje a la luna 2".
-P: Qué te follen mal, Guzz !
-G: Gracias, Chewie.

jueves, 10 de octubre de 2013

CICLO Mr. ALLEN: 17. "OTRA MUJER" (1988)

INTRO. Retomamos hoy al fin el ciclo alleniano, justo donde lo dejamos en enero. Ya tocaba, sí. Y además, al tanto, toca entrecot dado que, siempre para mí, nos hallamos ante el film puramente dramático más bien cuadrado y sin apenas fisuras del famoso realizador: "Another woman". Y es que el perfil 100 % dramático de Don Königsberg aunque muy exiguo en número de referencias claras y bastante ninguneado/relativizado por sus detractores (en mayor o menor grado -y que los tiene y no pocos, aunque a nosotros nos parezca una falacia-) no deja de resultar, como mínimo, "interesante" (con la única posible excepción, opino, de "Septiembre"). Y es que siempre, siempre, tiene que escucharse nuestro eternamente apesadumbrado protagonista aquello tan cansino de "imita descaradamente a Bergman", al adentrarse en estos dramáticos terrenos... Cosa admitida (la influencia, se entiende) sin reparos por el neoyorquino pero que, a su vez, le hastia sobremanera ya que -alega él- usa  también muchas otras referencias (literarias en su mayoria) y le parece que es, en cualquier caso,  encorsetar/resumir demasiado el tema (alegremente, con saña y porqué sí, además). Y de acuerdo que en el caso concreto de hoy tampoco es que se ayude mucho a si mismo a la hora de desperdigar moscardones, no, utilizando como lo hace al director de fotografía habitual de cineasta sueco... Ahora bien, ya vale de tanta coña marinera (coño !), que parece que contra Woody se atreve ya hasta el tonto la aldea... Allen es Allen y no necesita parecerse a nadie para ser uno de los más grandes (por su sinpar, ubicable y tan personal proceder, mayormente). Siempre pienso que muchos de esos historiadores/críticos (y enteraillos varios) de la historia cinera toda (esos que pontifican y hacen ley/dogma de lo que es bueno y lo que no -de forma harto gregaria por lo general y ya puestos-), llegado el día en que el protagonista de este ciclo nos abandone, echarán al fin la vista atrás como procede y se arrepentirán lo nunca escrito por según que "florituras" ninguneadoras le han endilgado alguna vez al descomunal/pequeño genio de Manhattan. Ahí queda eso.

"SINOPSIS PRESTADA". Marion Post, una brillante profesora de Filosofía, ha solicitado una excedencia para escribir un libro. Un día descubre que desde el estudio en el que se ha instalado para trabajar puede escuchar las sesiones de psicoanálisis de una consulta contigua. Las conmovedoras confesiones de una de las pacientes la llevan a analizar en profundidad su propia vida, que, a partir de entonces, le parece vacía y basada en el autoengaño y el miedo a las emociones.

A FAVOR. Descontando títulos de crédito nos hallamos ante un largometraje que cuenta todo lo que tiene y quiere contar en hora y cuarto... Impecable ejercicio de síntesis del miope maestro que, para la ocasión, se decanta por zambullirse de pleno en la crisis existencial del que lo ha logrado todo en la vida y, ya rebasada la cincuentena, mira hacia atrás para descubrir con horror que la misma ha sido poco menos que una pérdida de tiempo. Una impresionante Gena Rowlands (a pocos meses de quedarse viuda de su marido, el Sr. Cassavetes, ya puestos) logra lo impagable con su pseudo-robótica interpretación (brutal contención extrema y bravo Mrs. Rowlands -eternos aplausos-) y hace de prota-guía absoluta del entramado siendo rodeada, eso sí, por un plantel de secundarios impecable donde destacan Ian Holm, Gene Hackman y la entonces innegociable (aún) Mia Farrow, cuyo rol es, de hecho el detonante de la sonada epifanía alcanzada por la protagonista...El resto viene servido por el descomunal buen tino habitual a la hora de elegir músicas por parte del cineasta y, entre otras, la adusta (e incluso algo fría las veces) fotografía elegida por Sven Nykvist... Sin olvidar, claro, los tan brillantes pasajes en forma de recuerdos, reales o imaginarios, sobre cuyas  espaldas se cargan los momentos más incontestablemente bellos de la película. Rebasada también, al igual que su personaje principal del film, ya la cincuentena Allen aprieta los dientes y firma esta maravilla tan ex profesamente dramática y con ella, al fin, el film dramático definitivo de su tan extensa (y más que necesaria -muy frecuentemente al menos-) filmografía.

EN CONTRA. Pues mira que esto puede ser paridoso si no me explico bien pero, qué nasos, vamos allá... Al pensar en este film, lo enorme y brillante de su capacidad de síntesis, no puedo evitar siempre un (muy) leve pesar por el hecho de que lo refugia Allen en uno de esos personajes tan abiertamente pudientes habituales de sus films. ¿Y por qué ese leve pesar?. Por su potencial universalidad, claro. Que me merece, particularmente, un ir más allá de tópico alguno. Y, sí claro, por la misma naturaleza de la historia es/parece especialmente acertado, precisamente aquí, tirar de uno de esos estereotipos tan descaradamente esnobs del alto Manhattan ilustrado, pero, coño... Esto es perfectamente extrapolable a muchos otros carácteres como para reducirlo a la santa trilogía del judaísmo-intelectualidad-psicoanálisis (sumen la hipocondría cuando de comedia hablemos) acostumbrado. Aunque, al final of course, tenemos que volver de nuevo a principio de párrafo y con eso de "paridoso" pues el film, en definitiva, es bueno de narices y punto... Y es que estamos ante un "en contra" de esos puramente egoístas (parte de una premisa tan personal como gratuita) y tocacojones que a su humilde camarada le da por terciar cada tanto, vaya y no quepa duda.

CONCLUSIÓN. Le he subido medio punto sin vergüenza alguna al rememorar esa tan hermosa conclusión del folletín con la parábola del no-affaire Rowlands-Hackman. Pero es que además, qué caray, siempre estoy dando la brasa con el "intentar puntuar un film por lo que és"... No se puede valorar por el mismo rasero "Psicosis" que "Evil dead", dejando de lado que la calidad artística es incomparable y que, en principio, las dos nos deben dar pavor, lo uno es una obra de arte del cine en general y del suspense en particular y lo otro es una muy entretenida fricada de serie B sin mayor ínfula (y me refiero en todo momento a la original, matiz)... y, con todo, las dos son satisfactorias en su registro al fin... Por esa regla del tres con "Otra mujer" estamos, me repito, ante un drama puro y duro (aunque, curioso, cerca estuvo de ser comedia) y aunque ese género me haya dado grandiosas alegrías durante años no és, definitivamente, mi predilecto por defecto (yo soy un "noirense" de pro, como es bien sabido... Y también un rato cretino, vale, pero "noirense"). Y recapitulando toooodo el asunto y en definitiva, como drama "Otra mujer" es impecable de cabo a rabo. Excelente, a decir verdad y no me cabe duda.

GUZZTÓMETRO: 9/10

viernes, 4 de octubre de 2013

DOC. DÍAS PELIGROSOS: CREANDO BLADE RUNNER (2007)

Puede que el cambio de diseño del blog, que en principio quería pasar por motivo otoñal pero en algún momento se ha acabado por convertir en sentido homenaje al mundillo de la aceituna (que es que me chiflan), no acabe de convencer... Me da igual. Seguro estoy de que a alguien le gustará tarde o temprano... Y ese alguien hablará con otro alguien (¿sabes que diseño de blog es realmente cojonudo...?)... Y con el tiempo se acabará por convertir en un diseño de culto... Y sacaré el Guzzest cut's edición deluxe limitada (con el doble o más de verde cachumbo !)... Y será, al fin, el Blade Runner del universo template de esto de los blogs y a posteriori -muy a posteriori, eso si-, obviamente, me forraré... O lo mismo no... Pero, mira, al menos ya nos hemos cruspido un párrafo.

Este documental que hoy quería comentar, "Días peligrosos: creando Blade Runner" (2007), es, y lo digo ya de entrada, el making of definitivo. Tal cual. En él se abordan todos y cada uno de los aspectos de la producción (con mayor o menor hincapié), sin descuido a valer. Desde el primerísimo primer paso (que se ubica a mediados de los 70, unos siete años antes del estreno del film), hasta la repercusión ulterior con el pasar de los tiempos (que la bola sigue, y seguirá, creciendo). Particularmente, ni qué decir, me ha resultado un festín importante (esto va más allá del mero "interesante", se lo aseguro a todos/as), dado que estamos ante uno de mis largometrajes predilectos de la historia cinera toda ella... Para plasmar un poco y tal, comento brevemente que al realizar una lista de preferencias, un top de films favoritos de siempre, me resulta muy complicado sintetizar... "Diez imposible, ¿veinte?, no, mejor veinticinco... ¿Y por géneros?"... Muy complicado. Pero, ojo, aparece siempre por ahí un grupúsculo de films que se me mantiene inamovible (como le ocurre a todo el mundo, guste mucho, poco o lo de en medio esto del cine, nos jodió). Y ahí, entre lo más admirado de los gustos propios, siempre estará (no se dude) Blade Runner (R. Scott, 1982). Y, a partir de ahí y volviendo al documento que hoy nos ocupa, aclarar que tras videarlo no hay nada, absolutamente nada que quede en tinteros... Bueno, claro, obviando  lo de si Deckard es finamente o no...  Lo de siempre, vaya. Aquí se explica perfectamente el baile de versiones y a qué responden, las elecciones de casting, el concurso de los dos guionistas involucrados, las desventuras de Ridley trabajando con un equipo en el que no confiaba en exceso, voz en off si, voz en off no, me la pela la voz en off, larguiiiísimo etcétera... Ahora bien, al tanto, no todo es tan maravilloso con estos "días peligrosos". Motivo: hay que encontrarle su (importante) momento si se pretende ver del tirón ya que, el cabrón, dura tres horazas y media (prácticamente el doble que el propio film !)... De hecho esto se antoja más una especie de "estudio magistral" sobre el asunto que el manido making of habitual. Yo lo he visto y disfrutado, no me avergüenza admitirlo, en cuatro tandas (tirando a veces para atrás cuando se trataba algún aspecto que me interesaba de forma especial). Y es así como lo recomiendo (y a ciegas además -que a alguien le convendrá más verlo en cinco o seis tandas y a otro alguien con dos le bastará, por supuesto-). De verse íntegro y sin pausas mucho me temo que se corre serio riesgo de acabar hecho uno/a un replicante también, un manojo puerros gigante en origami o (y ya puestos) hasta la misma tieta Engracia del pueblo. Colapso de información que sería el concepto. Y ahí lo dejo. O casi... Hablamos en definitiva de un film importante para su humilde servidor (se me entienda). Es mi film sci-fi predilecto (y el segundo ni aparece en el horizonte al mirar para atrás), a sumar que és el "género negroide" igualmente (y ya lo comenté en varias otras ocasiones) el que más me tira desde el año el botijo... Y es por ello que, claro está,  quién me toque este film tiene un futuro que va mucho más allá de Orión, con o sin lágrimas en la lluvia, de la patada en el culo que se puede llevar (con perdón por la acritud, pero es lo que hay).


Para cerrar el chiringuito me voy a rebozar un algo en lo del sonado fracaso que, aunque hoy sorprenda, fue este film en su estreno... Y es que lo explican muy bien (y no es bien bien spoiler lo mio, que conste). El cine de los 70's había sido muy rudo, muy desgarrado, y más en contraste viniendo de aquellos, siempre generalizando mucho, "flowerpoweros" 60's ... Estamos ya en los 80's, donde Lucas y Spielberg (y su troupé de confianza, perse) recogerán los frutos de los distintos pelotazos logrados aún en la década anterior y empezarán a dibujar a sus anchas una década que, mayormente, será recordada (y obviemos el muy buen cine de corte "más serio" -para entendernos-, que de eso en mayor o menor proporción siempre lo ha habido) por el cine familiar-juvenil de aventuras y fantasía...Y, ojo, que el que suscribe mismamente (que el haber nacido en todo el mitad de los 70's ya es lo que tiene) se reconoce como orgullosa parte de esas generaciones (de verdad que hice toooodas aquellas putas colas y, por supuesto, todavía guardo gratos recuerdos muy concretos de algunos momentos de según que pelis) y, para no alargar más, sirva como rápido ejemplo que la nueva imagen de cabecera del blog no es sino una recreación de mi predilecta de aquellas producciones de la época (y no las cito/enumero que, no me disimulen, todos/as sabemos de que films hablamos). En fin, cogiendo el hilo de todo ello, en este documental se ilustra muy bien que hubieron, en aquel ya bastante lejano 82, dos films de género fantástico sobre los que se colgó en su momento (y con saña) la chufa del "fracaso galopante"... Uno es "La Cosa" de Carpenter. el único remake de la historia que supera por completo al original hasta alcanzar el tema visos de "comparación imposible" (otra cosa es que yo, humildemente, piense que, aunque partan de la misma premisa argumental básica, la verdad es que ponderando el transcurrir on screen de una y otra se me antojan dos cosas demasiado distintas). Y el otro, faltaría, es "Blade Runner". Pero lo peor, particularmente, es que el culpable tiene cara y ojos... El puto "ET" de las narices que eclipsó absolutamente todo aquel año a nivel de taquilla (y que encarna como nada, además, ese espíritu "buenista" de la época)... ¿Y por qué me saca de casillas esto?. Pues porque la detesto. Aborrezco esa puta mierda de film desde la más tierna infancia... Me llevaron a verla de estreno en la cola más larga que recuerde, me compraron unas zapatillas, un peluche, teníamos el juego de mesa pero a mi nunca, NUNCA, me gustó. Y es que, en síntesis: es un zurullo con ojos y no hay más que hablar !... El boñigo en cuestión solo sabe decir dos cosas todo el rato y vemos a un montón de críos repelentes haciendo cosas que no importan a nadie (no compare esto nadie jamás con "Goonies", "Cuenta conmigo" y demás, por diox) hasta que al final aparece la NASA y el zurullo hace volar bicis y al final se va a la mierda ya del todo y fin... Y es que no la soporto, vaya. Para mi, y para dejar claro que tampoco es un caso de mania maníaca hacia el tito Spielberg, en el diccionario de la historia del cine al buscar "Jaws" nos aparece de antónimo "E.T. El extraterrestre"... Joder si hasta le hicieron un videojuego (al que "premiaron" como el peor de todos los tiempos, por cierto). En fin, mejor nos olvidamos del millonario marciano cara-pasa y veamos el pedazo (en más de un sentido) documental de "Blade Runner", sí. Y si es al poco de recuperar el mítico -este si más que merecidamente- film (enlace endogámico de la casa donde se reseña al mismo, ya puestos) pues ya tremendo.

Pd.


miércoles, 2 de octubre de 2013

"AMORICA" (1994): BANDAZA DE CUERVOS (parte II)

¿Quién mató a Laura Palmer?. ¿Existe el yeti?. ¿Qué hay realmente debajo del tanga de la portada de "Amorica"?... A mitad de aquella mítica e inolvidable serie supimos la respuesta al primer misterio, del segundo (me temo) jamás estaremos completamente seguros y, en cuanto al tercero... Qué narices importa realmente . Ya que en definitiva siempre se puede -y podrá- aludir al referirnos al tercer trabajo de los Robinson y cia (y con perdón por lo fácil y prosaico) lo de: "Coño, ese disco si que es la polla". Y en verso, además.

"Los Crowes se merecen ser citados con los mas grandes del rock americano! Discos perfectos, a mi particularmente todos me parecen magnificos manuales de lo que es rock americano!". Esto lo comentaba nada menos que el Master Tsi en aquel posteo sobre el espectacular "Lions" de febrero del pasado año... Y no podría estar más de acuerdo con alguien en algo. Y, puestos a recordar, también mentaba en dicha entrada que ese magnífico disco de los primeros dosmiles era mi favorito del famoso combo, si, pero siempre junto al que hoy me propongo recuperar... Su "Amorica" del 94. Desparrame total.

En plena transición del sleazy guarro al seattle llorón (entre otras cosas -infinitamente superiores en algunos casos- pero con bastante menor repercusión mediática), aparecían estos hmnos. Robinson y sus compinches con su mezcla (muy) añeja de blues-soul-garage que lo mismo te recordaban a Wilson Pickett que a los Allman Bros. pasando por (directamente) los Stones en plena grabación del Exile . ¿Cómo no enamorarse del sonido de esta gente, pues, a poco gustara un algo esto del R'n'r?...  La versión de Otis y "Remedy" les facilitó, a pesar de lo anacrónico en base a las tendencias que regían en aquellos primerísimos 90, un status y reconocimiento merecido ya a las primeras de cambio (también ayuda que al sumergirte en esos primeros dos discos te encuentres fistros del calibre de "thorn in my pride", "jeaulous again", "she talks to angels",  "twice as hard" o "sting me"... etc y casi nada). Esta gente era lo de "llegaron para quedarse", desde luego, y quien quiera jugar a las revistitas y sus "aleccionadoras" peroratas sobre lo que está "in" y lo que no, pues allá él/ella con lo suyo. Los Robinson no iban a jugar nunca a eso. Ellos eran unos colgados de los genios del blues, el soul y el R&B de antaño por un lado y, sobretodo y por el otro, de las grandes bandas yanquis (o con sonido yanqui al menos -y vaya ello por The Band o los antes mentados Stones, mayormente-) de los 60's y 70's. Y lo tenían ello tan naturalmente autoimpuesto, tan asumido de base, que ni se planteaban sonar de otra manera.  Así que, tras dos discos de éxito de estreno y seguidilla, ¿qué hacer a continuación?. Pues su masterpiece del santo copón, por supuesto. Al recordar el otro día al impresionante "Automatic" de Rem comentaba el amigo Mansion su condición de mejor disco de su década en base a su parecer... yo lo había dejado "solo" en "uno de los mejores sin duda" pero, en cualquier caso, en la pomada, en la criba final, estaría de todas todas el puñetero (eso va a misa y no vuelve porque se queda ahí a vivir). Sin embargo, y como a uno le van los retos, me puse a pensar "¿qué disco de los 90 puede ser tan bueno, o susceptible de ello al menos, como el de los de Athens?"... Algunos, bien pocos en verdad, saqué (y siempre en las harto subjetivas querencias propias). Pero me sorprendió que el primero de todos, lo que antes me apareció y/o pasó por la almendra, fue este "Amorica". El inolvidable rubicón cuervero de hace prácticamente dos decenios.


Y es que también con este elepé estamos ante algo que merece una consideración que me va mucho más allá de la exclusiva de la época/década en la que fue editado. Recuerdo muy claramente el ir andando por los pasillos del metro y encontrarme esa (tan famosa) portada anunciada cada pocos pasos... El comprarlo en cassette original... El escucharlo casi hasta la lesión de pabellón auditivo... durante semanas y más semanas... meses y meses... años y más años... lustros y más lustros... Y aquí estamos hoy delante del teclado, vaya y en resumen. Un pesar antes de nada: en la cinta me aparecía de bonus la muy cojonuda "Tied Up and Swallowed" que por contra me desaparece del formato digital que me agencié igualmente años después (cosa rara ya que normalmente ocurre al revés la cosa)... Una putada, si, y lo pongo de primeras porque me ceñiré a la versión sin bonuses y, por ello, puede que alguien eche (también) en falta esa muy notable pista. Aunque, al tanto, el asunto tampoco merece tanto prolegómeno... De hecho parte de la grandeza de "Amorica" deviene de lo directo y sin embudos que resulta ("lo brillante del plan reside en su sencillez... si lo hicieramos más complicado la cagaríamos" que diría Walter, el amigo del Nota):  Dos actos/caras, primero las cañeras con "nonfiction" de visita y después (en "el otro lado")  las más reposadas que, eso sí, son precedidas por la muy saltarina "P.25 London".  Y a qué más. "Gone"arranca el festín con sus guitarras blueseras de manual y su transcurrir contenido (ese chorrus clavado "i'm gone" y las breves partes de guitarra relevadas por piano)... Emblemático tema de apertura con un Chris de lujo (como siempre, en verdad) que funciona sin pero a caber y que, para más inri (por no poner cojones), es también la "menos grande" en una primera cara donde ahora nos empezarán a caer de todos lados... Agarrarse bien. "A conspirancy" es una de mis canciones predilectas de estas gentes (y de centenares de otras) y es tan enorme que me reto al amanecer (o tras un croissant, pero pronto en definitiva) con quien haga falta... La mera entrada ya te pone en guardia (dioses que fuerza... si la escuchas del revés lo mismo se escucha "os váis a cagar todos/as", no extrañe)... Tu-ru-ru-ruru-rún, tu-ru-ru-ruru-ruuuuú... Joder, qué feliz me hace este temazo... Chris captura la historia del blues-rock en ese "I got to know-confess" que precede al imparable estribillo. James Brown privando Jack en el porche con los Allman hasta el atardecer mientras se descojonan del grunge y su puta madre... Historia, para mi al menos, lo de esta pieza. ¿Y cómo se sigue desde aquí?. Pues con otra virguería como és "high head blues", que levanta a los muertos al mismo tiempo que el chorus desde su continuo y siempre bien hallado marchamo, que "buenrollista" es poco. Estamos ante la alineación más brutal e incontestable en el casi cuarto de siglo de singladura cuervuna y se nota, vaya qué si. De hecho ya me atrevo a confesar, llegados aquí, que la gran diferencia entre "Amorica" y el otro par de discazos (que uno no quita a lo otro), el gran paso hacia adelante, se encuentra en lo brutal de los arreglos, el mimo -casi orfebre en alguna ocasion- empleado... Además del eterno Gorman en la batería, la segunda guitarra de Ford, el bajo de Johnny Colt y (para mi muy especialmente) los teclados de Harsch ayudan a levantar catedrales de a continuo aquí a los hermanitos de marras quienes, ¿alguien lo duda?, ejercen de maestros ceremoniales saliéndose lo que no está escrito. Y así desde el "blues del cabezón" nos llegamos a una "cursed diamond" que es tan solemne como adictiva y supone media docena de minutos de infalible inversión. Y Chris siempre cantará bien, hasta debajo del agua, pero insisto que lo de este disco (como en "Lions") es de estudio, asignatura obligada en la academia de cantantes de rock... Y ese volver para el último estribillo, aaay (la madre que lo parió). Se apagan las luces y aquí, para mí, ya como que llegamos al tocamiento... Si "A conspirancy" es una de mis canciones predilectas (del top-5 ni a pedradas, oigan), repito, "Nonfiction" es mi canción favorita de los Black Crowes. Ya lo suelto sin ambage ni gaita a valer... Esa suave intro, con impagable acústica, "I don't know...", la forma como se va desarrollando, con todos sus matices y puñetillas de fondo, la entrada del piano... Menos es más y a veces hasta puede serlo todo, o eso es lo que me supone a mi "Nonfiction" desde hace casi veinte años... Quintaesencia cuervuna, en resumen, desde su tan engañosamente sencillo y humilde planteamiento. Volvemos a las formas y maneras de "cursed" para cerrar la primera cara con la también descomunal "she gave good sunflower" (emblemático y más que reconocible riff de manual, estribillo de himno con órgano de quilates, etc...), pero, para la ocasión se reservan aquí "uno de esos momentos"... La instrumental salida del segundo chorus (con su respectiva rentree claro), no digo más.


La segunda cara empieza, como antes comentaba, con "P.25 London" la intrusa en esa parte del recorrido. Si "nonfiction" es la tranquila en la cara cañera, esta es la cañera en la cara tranquila. Más vacilona que todas las cosas (en la linea de aquella posterior "Lickin'" de los "leones") y su harmónica embutida entre cuerdas, es un coger aire para los momentos más hermosamente épicos del disco: la dupla "ballad in urgency" y, especialmente, "wiser time" (donde, en ambas dos, el Robinson moreno se ganará el sueldo para muchos años). Y, ojo, que la primera es un temazo de narices. No la obviemos nunca por lo enorme de esa segunda que es la puta panacea con su desfilar de slides, voz doblada, acelerada para el chorus y demás (de nuevo esos arreglos, vaya, aunque conviene matizar que una es una "folk-ballad" de facto y la otra tiene más trucos -gloriosos trucos- que la multiusos del yayo, al loro). Ejercicio de homenaje cajún para la antesala del fin y esa bastante minimalista "downtown money waster" donde parece que nos tenga que aparecer un cocodrilo de la palangana de al lado para modernos un pie. Curiosa y no desentona en absoluto pero, honestly, queda algo condenada por el propio grupo al ponerla entre "wiser"  y esa otra maravilla, temazo, que resulta la final "descending" donde se vuelve a lograr la alquimia desde, nuevamente, una base simple solo en apariencia (y qué cuerdas, de distinta índole, por ahí again... la madre del Tano).

En fin, el "Amorica" de los Crowes. No es recomendable, no y para terminar. Es obligatorio, si es que realmente gusta esto del Rock, claro... Y con toda la pomposidad del mundo, que en este caso es mucho más que merecida. Bandaza de cuervos !