viernes, 22 de noviembre de 2013

POUR TOUJOURS HERCULE

Pues bajado el "Telón", título que corresponde a la última aparición en las novelas del célebre detective belga creado por la Sra. Christie y como no podía ser de otra manera para lo que aquí nos ocupa -el que sea esa historia y no otra, entiéndase-, se termina al fin este noviembre la serie británica de Granada Tv "Poirot". Serie que con sus altibajos, salidas y entradas de emisión, cambios de formato (etc), hubiera alcanzado este próximo enero, y agarrarse bien, el cuarto de siglo de vida desde aquél primer capítulo de principios de 1989, tras sus nada despreciables sesenta y cinco episodios... Y se hace especial hincapié en lo de "nada despreciables" ya que algunos bastantes de dichos episodios (los que corresponden, aproximadamente, al último decenio) son de una duración de alrededor de unos 90' más propios de un largometraje que de un serial televisivo al uso (independientemente de la calidad del mismo). Y todo un qué el que sea precisamente Granada Tv quien haya estado detrás de esto ya que fueron estas buenas gentes quienes, igualmente, se apuntaron en su momento aquella maravillosa "Sherlock Holmes" con el inolvidable Jeremy Brett durante, mayormente, los años ochenta.


Y está claro que no tiene (no ha tenido) "Poirot" visualmente el romanticismo inherente a la época victoriana del inquilino del 221-B de la calle Baker. Es de lógica ya que las pesquisas del egocéntrico y redicho Hercule deben ubicarse en gran medida entre los 30's y 40's del pasado siglo. Pero, con todo, la ambientación y nivel de detallismo en la producción resulta cuanto menos muy lograda. Y, eso sí, lo que conviene anotarle a favor al hombre del bigotillo y su serie es que, como también sucede en la comparativa literaria, la sensación final tras terminar del todo el tema es que el asunto ha funcionado muy claramente de menos a más (justo al revés de lo que ocurre, por no poco conocidas cuestiones que tienen que ver mayormente con las atribulaciones de Doyle y su postura adoptada en cierto momento hacia su criatura, con el otro famoso detective -el más famoso en realidad puestos a ser puntillistas, así como el personaje de ficción más veces llevado a la gran o pequeña pantalla de la historia... al tanto-). En definitiva, y me dejo de estúpidas comparaciones (las dos series están fetén y punto -esas ambientaciones, esos actores y cadencias británicas tan alejadas de los videoclips a lo CSI y derivados de los últimos años, largo etc-), que se echará de menos al mendrugo de Hastings, al obstinado Japp y hasta, según como, a la chorras de Miss Lemon pero, es obvio, sobretodo se echará en falta al gran David Suchet y su ya icónico Poirot. Quien, como hiciera Brett en lo suyo, se ha convertido hasta que se demuestre lo contrario en el Hercule Poirot definitivo en pantalla. Ejercicio interpretativo a atesorar y tremendo ejemplo para los restos de como exprimir, matizar, caricaturizar incluso (y lo que toque) un rol on screen mediante el arte/oficio de actor... Y sin obviar el sacrificio que ello ha resultado para la carrera de tan sensacional artista, por supuesto. En fin, qué narices, que me emocioné y todo con ese final de "Telón" al videarlo ayer... Dejando de lado que uno, como tantas gentes, ha tenido algún "momento Agatha Christie" en su vida (y esa además es mi novela predilecta de la famosa escritora -o de las que le he leído, al menos-), esa mirada directa al objetivo de Poirot antes del inevitable fade in black (que finiquita del todo el tema) a modo despedida, me creó cierta nostalgia inmediata... Normal, es algo que empezó teniendo uno trece añitos y termina un mes antes de alcanzar "la edad de la fiebre"... Casi nada. Thanks Mr. Suchet, merci Hercule.

jueves, 21 de noviembre de 2013

REIVINDISCABLE : "THE CURE" -2004- / "4:13 DREAM" -2008- (THE CURE)


Puede que no consiga mucho apoyo con estos "reivindiscados" de hoy (o sí, que qué se yo). No problem que ya pasa a veces. Pero es algo que ya tenía en mente hace su buen tiempo. Casi desde antes de empezar esta enésima sección de errática aunque sentía cadencia del espacio. The Cure... Siempre me han gustado. Y no me falta claro, de vez en cuando, el cruzarme con alguien que se extraña de ello:  "¿The Cure... pero si no te pegan nada?"... Aaay, el suponer gustos ajenos que sorpresas y requiebros graciosos genera frecuentemente. Me imagino por otro lado, y qué fácil resulta, que el gran problema para quienes no tragan (ni lo han hecho nunca ni lo harán) con el afamado grupo/líder es la manía que pueda proyectar Don Robert Smith... Pues vale. A mí eso me da igual. No es nuevo, ni lo era al empezar hace ya siete lustros la formación, el que alguien se disfrace de un ser paralelo a la realidad a fin de acomodarse en su discurso creativo (siempre me parece increíble que el mismísimo Bowie no acabara con un transtorno de personalidad múltiple galopante en los 70's... de esos de pared acolchada y tirar la llave al rio). En cualquier caso, por esa manía explicada, no es de extrañar que cuando la banda ha atravesado un bache de creatividad o reconocimiento de crítica/público todos los detractores se han unido a degüello a pregonar sapos y culebras ("nunca han sido nada del otro mundo en realidad", "una de las bandas más sobrevaloradas que hayan existido", "no son más que la versión prostituida y comercialoide del post punk -o/y el rollo gothic-", etc...) . Por supuesto todo eso a Smith se la trae lironda. Siempre fueron los Cure (como Kiss o Depeche Mode -dos bandas tan dispares como alejadas de mis mayores querencias pero que sirven bien a este ejemplo-) una de esas formaciones que, más que fans, tiene poco menos que puros adeptos... Y con eso, con ellos/as, se sobran y bastan Robert, el fiel Gallup y quien ronde por ahí en cada ocasión. Ni qué decir, esos mentados detractores están de enhorabuena desde el cambio de milenio... En algún momento Robert decide que ya está hasta las narices de las imposiciones discográficas, que ya se ha ganado el derecho a hacer lo que le rote y, por ende, se dedica a lucrarse dando la vuelta al mundo en gira continua. Sacando, en el proceso, solo dos (!! ) discos desde la llegada del nuevo siglo... Par de álbumes que, por supuesto, no han recibido el apoyo ni de crítica ni de público (en general, que los "adeptos" se lo han pasado tan bien como siempre, of course). Y dos trabajos, al fin, que para mí no están nada, pero nada de nada, mal y que se han visto corridos a collejas y desprecios varios de forma harto vanal y gregaria por sistema. ¿Qué no son "disintegration", "seventeen" o "the head"?. Ok. Tampoco es "Let it be" el "Sgt. Peppers", nos ha jodido mayo...


Para la ocasión, y aprovechando el archifamosismo de la formación a tratar, plantearé la "reivindiscación" desde otra perspectiva... En los, hasta hoy, últimos dos discos de los Cure estos se han dedicado (descaradamente) a picotear directamente de parte de todo su legado tomando como (también descarado) modelo aquél "wish" de 1992. Que si bien no suele ser favorito de la crítica si es un disco muy querido por no pocas gentes y gentuzas entre las que me cuento. Ese disco, superior a lo de hoy (nadie me lo aclare que ya está hecho), tenía un mucho de "hasta aquí hemos llegado, recojamos lo sembrao", y en el se daban desde largos pasajes instrumentales que no hubieran desentonado al lado de según que cosas inmediatamente anteriores, hit-singles del caerse de culo (¿a quién no le gustan "high" o "friday"?), pasando por virajes más desoladores y fatalistas para regocijo de sus seguidores más maquillados u/y apesadumbrados de la vida. Bien, sacrificando eso último, sacando a relucir las guitarras y aparcando bastante los teclados ochenteros (aunque incluyendo a veces un cierto abuso de chimes en estudio con los que, quizá, se pasaron en alguna ocasión), se extrapola ello a "The cure" (2004) y "4:13 dream" (2008) con cierta facilidad. Y contando que sirva eso, tan basto, a fin de resumir los discos en si he optado sencillamente (y volvemos con ello a la primera frase de la parrafá) por dejar abajo, en el jukebox de turno, lo que sería el discazo que podría extraerse juntando esos dos discos... Y esas once son mis predilectas pero (atención), conviene matizar, quedan fuera canciones bien válidas que hasta, según casos, ejercieron de single y/o hasta tuvieron su videoclip bien chulo. Y, de acuerdo (es innegable), eso de juntar las canciones de los dos discos es hacer más trampas que echarle un futbolín al Capitán Garfio. Pero ojo, y a su vez, les pido que por favor se tome la molestia el personal de juntar once canciones de los dos discos que más le gusten de la nueva banda aupada por la prensa surgida desde el cambio de milenio (o aprox.) y tenga lo que hay que tener para compararlo a esto que se propone al final de la entrada... Qué si, qué si... más ventajismo. Que The Cure son clásicos y su batalla son los Smiths, Echo o los de Mike Scott (etc), pero creo queda claro la diferencia de nivel que se viene a referir hoy aquí... Y en definitiva donde quería llegar, y personalmente, que en los últimos lustros se hayan hecho héroes de gentes como los Ferdinand, Strokes, Vampires, Artics, en lo que quiera diox que ande liado Jack White, considerable etc (y no pongo mierdazas tipo Coldplay o Travis que me sobrevienen arcadas directamente... mira los Arcades... otros para la marmita) que me motivan u interesan tanto como el ver crecer la hierba en slow time si soy mínimamente honesto conmigo mismo y, por contra, el personal (cobrando o no por ello) se tome las licencias que se toma, con esa alegría y ligereza (en algún medio "4:13" fue criticado tras no terminar siquiera una primera escucha y, para más cojones, vanagloriándose de ello), al opinar del trabajo de los de Robert Smith es algo que no sé si me da más rabia, asco o pena... Escuchen a continuación, sin complejos ni prejuicios previos, los descensos de "lost" y "us or them" (que bajo, la puuta), la bonitez extrema de "sirensong" (de las más beautifuls canciones pop facturadas en muchos años), la magia que evoca a las "pictures" y demás de esa "underneath...", lo efectivo de hit-singles que por desgracia no se dejó que fueran ("perfect boy", "end of the world", "taking off", "hungry ghost"), y solo por la redondez de como se monta desde esas guitarras iniciales la magnífica "the reasons why" más de un plumilla (y dos) enteraillo debiera de taparse un poco por no haber dado a esto la cancha merecida, y (finalmente) queda la traca final con el par de preciosidades que resultan "this..." y, sobretodo, "before three" -que me mata, y con esa letraza además...-. En fin, que si no gusta la banda pues no gusta y punto (es de esos casos con un discurso harto particular que puede atraer o repeler por igual -partiendo desde la evidencia del registro vocal elegido por Mr. Smith-) pero, no se dude, si alguna vez gustaron (ni que fuera un algo) los Cure con el disco homónimo del 2004 y su continuación de cuatro años después pocos van a encontrar motivos de auténtica queja. Por lejos que se quieran ver, o se vean, sus obras cumbres (y siempre en opinión de uno) lo que queda claro es que este par, ambos dos, lo que es funcionar, funcionan sin problemas. Nadie se deje manipular con esto por las estrellitas de tal o cual lugar o por la referencia pergeñada de pasada por el pseudocrítico de turno, muy posiblemente además, parida desde la predisposición a hacer sangre... Aunque, se insiste, lo mejor de todo este rollo es que al final a Robert Smith se la sudan todas estas mandangas tan en sobremanera que, y ya tiene su mérito en este caso, lo mismo le da por descojonarse un rato y todo. O si se prefiere: un respeto a los mayores. Enjoy:

viernes, 8 de noviembre de 2013

MY BRAIN ALWAYS HURTS... MÁS DE LOS PYTHON !

Pues ya estamos otra vez... Supongo que ya consta a algunos/as que, cada tanto, cae algo de los Python por la cochambra. Y normalmente así, a lo burraco, porqué sí y sin más (como es el caso). Para aquellos despistados/as repito por enésima ocasión que, para mí, aunque los films son la reoca el tema de los cuarenta y cinco capítulos del "Flying Circus" (si si, hasta los seis finales de la cercenada 4th season ya sin Cleese) trasciende más allá de todo para alzarse, directamente (con un par de spams y algún pollo de goma), como lo más grande que ha parido madre alguna de forma exclusiva para la caja tonta en toda la singladura del medio. Para la ocasión, mucho ojo, no contento con recordar algunos gags concretos del inclasificable (aún hoy) y mítico programa dejo para el sexto y último video de la remesa nada menos que la 1st season íntegra aprovechando que algún buen samaritano de la cofradía de Brian (un tal RaminPauls, ya puestos y gracias) ha tenido a bien marcarse el detalle/curro en Youtube. Y quede claro, finalmente, que el loro no está muerto, no, lo que tiene añoranza... La madre que los parió... Que aproveche.

 

jueves, 7 de noviembre de 2013

RUBBER SOUL (1965)... THIS IS ALL YOU NEED

A veces hay que tomar al toro por donde se pueda y es, entonces, cuando me marco una posteada dedicada a ese/a muchacha/o del futuro que por accidente patafísico da con este documento (llámenle "documento" o "auténtica mierdaza", no problem, pero la cuestión es que da con ello).

En síntesis, muchacho/a, en esto de la bloguería encontrarás un potosí de opiniones rocanroleras varias (con asiduidad mucho más versadas y estupendas que las aquí ubicables) pero, por otro lado, que no te engañen nunca: la mejor banda que jamás ha surcado las ondas del planeta son los Beatles con incalculable diferencia. Punto y final del drama. A partir de aquí mucha semántica (tralarí), mucha argumentación (tralará), pero en eso se quedará siempre en definitiva. De hecho, siempre me defino como beatlestoniano (a nivel de bandas) antes de considerar cualquier otra posibilidad... A partir de ahí afirmo que eso de la descomunal distancia bitelera hacia el pelotón de perseguidores es perfectamente extrapolable a los Rolling Stones pero, para apostillar a continuación, que no es para nada lo de ¿Beatles o Stones? (eso es una gran falacia gregariamente adoptada de gratis) es más bien que: los Stones es la única comparación DIGNA que (realmente) existe y si hay necesidad de comparar, claro... pero ahí se mata el tema (del "posible comparar", en un día especialmente amable no exento de candidez, no pasan los sacrosantos hacedores del "Exile"). Tal cual. Ya comenté hace unos días que cogiendo la obra en solitario de sus integrantes, y aunque suene a sacrilegio, no pondría a ninguno de ellos en el más alto y último  "top de all the times del rock" (firmando solateras, ojo, se insiste y recalca)... Pero, de la misma forma, me reafirmo que en cuanto a bandas el panorama cambia diametralmente... Fueron los mejores, los más importantes, sin más añadir y con la obviedad a destilar que, faltaría, lo siguen y seguirán siendo. Volvemos una y otra vez a la doble B (que no es Brigitte Bardot aunque estuviera más buena), una por el de Duluth y la otra por los de Liverpool, está claro.

Con esas premisas explicadas paso ahora a dejar claro, de una maldita vez por todas (y recuerdo a aquellos seguidores rocanroleros de "piel fina" que esto está dirigido mayormente a mi utópico colega del futuro), cual es el mejor disco bitelero lo que, por definición, lo convierte en el disco más importante y mejor de la historia del pop-rock. Que después cada uno tenemos nuestras neuras y preferencias, sí y desde luego, pero en ese espacio indefinido del cosmos donde todos sabemos "lo que hay realmente" (más allá de nosotros mismos), reside finalmente lo que realmente reina por encima de lo demás... Y si de discos de pop-rock hablamos, por supuesto, es el maldito "Rubber soul" lo que encontramos (y atención a la métrica, que esta entrada es aún mejor/peor de lo que se piensan). Y vuelvo contigo, querido/a amigo/a de los años venideros... Y es que te dirán y leeras muuuchas cosas variopintas, no lo dudes: que si la B side del Abbey, que si el tema conceptual del Sgt.Pepper's, que si Revolver es "el disco que lo cambió todo", que si "el blanco" es el disco más influyente de la historia del rock, o que "A hard..." es el más importante de su carrera al ser el primero sin versiones, etc... A ver...  Todo eso y más es verdad (no creo necesario recordar de quien estamos tratando) pero, al fin, volvamos again: "Rubber soul" (sin duda). Haaaazme caso a mi, figura, que yo solo te quiero bien...


El "alma de goma" empieza con la inocencia de Macca con John y los bip-bip de despedida de "drive my car" y termina con la ominosa amenaza (de John con Macca) del como te pille con otro te pelo en seco de "run for your life"... Esto és: de los Beatles fenómeno a los Beatles banda. Aquí tenemos el proceso perfectamente encapsulado en poco más de media hora y propulsado al infinito para los restos , más y mejor definido que en cualquiera de sus otros (siempre básicos, eternos e imperdibles) álbumes. Aquí los temas de Harrison (los dos) no son una "flipada psicodélica" que aunque brillante te puede romper la cadencia del disco; a Ringo no le hacen cantar obladi-oblada ni "amarillo el submarino és" sino que se descuelga con un tema altamente satisfactorio que, para más inri, abre una cara del disco; y el otro par... qué decir del otro par... Alquimia, magia total, tremenda, irrepetible y absoluta. Es el disco de "in my life" y "nowhere man" (por lo clavos de la prole del hacedor !); y qué tiene que envidiarle realmente "Michelle" a "here, there..."; Paul le metió un pedal eléctrico por vez primera en la historia a un bajo para la tremebunda "think for yourself" de George; el blues de manual se junta con el beat en "the word"; se siguen creando hit-singles como sale del hinojo que ahí está "wait"; el vodevil de la preciosidad que es "girl"... Todo es maravilloso aquí. Y además está mi tema predilecto "I'm looking through you", que extrañó a uno de los más queridos parroquianos de este su humilde espacio cuando lo confesé... ¿Por qué complicar una melodia perfecta?... Es la melodia que más me pongo en el bus que cojo a las seis y media de la mañana para ir al curro, y a las quince y cuarto para volver... aún hoy, después de tanto tiempo. Lo sabrán muchos otros después pero estos ya lo sabían antes que nadie... hasta antes que el aquí, como en tantos otros e inumerables lugares, llorado (e indispensable) Reed y sus hijastros punkies posteriores... "Menos es más", desnudar la canción del todo, ir al meollo... Y si el meollo tiene una melodía tan perfecta ya le pondrán más bronca otros (si quieren) que nosotros (Paul, John y cia) no la requerimos.


En resumen (que el disco "un poco" conocido si que és y no veo a qué alargar tanto), muchacho/a, te lo repito de otra manera... Hay dos clases de amantes-aficionados del/al rock: los millones de buenas gentes (o no) que saben que los Beatles son la mejor banda de rock que existió y existirá jamás y, también (que también tienen madre en definitiva), los millones de buenas gentes (o no) que están indebatiblemente equivocadas... Y, ahora (mira tú), ya no te queda duda de cual es "el disco"... que de estos hay que tener hasta las demos grabadas bajo el agua de sus vacaciones en Menorca de ser posible pero, reprise, "Rubber soul" es (definitivamente) "el disco". Cuidarse.


(aquí se han pasado el órden de las canciones -y de hecho faltan un par- por donde amargan los pepinos pero, bueno, había que ponerle un poco de audio al/la chaval/a del future, entiéndase... le tengo, por cierto, que poner nombre de una vez al/la tipo/a en cuestión... que así lo esquizoide ya cristaliza de pleno... oh yeah, incluso).

viernes, 1 de noviembre de 2013

Vs: TRANSFORMER / BERLIN

No es que no sea capaz de "dejar marchar" al artista (que estará siempre con nosotros mediante su inextinguible obra, es de cajones), lo que sucede es que me gustó mucho ese intercambio de educadas disconformidades entre Johnny y Savoy en el Nikotop de ayer posteado por el Archienemigo (brillantemente titulado con el añadido "estos días", por el conocimiento que se destila ipso facto de que la obra de este hombre es tan extensa -y rica en matices- que hablar en términos absolutos es de un garrafero evidente)... Y me gustó porque, claro, me recordó a aquellos debates/discusiones de antaño entre mi verdoso antagonista y servidor (con la inestimable colaboración de otro pollastre que también tiene su miga aunque no se prodigue en ámbitos blogueriles y que además, argh, no estaba de mi parte) sobre si era mejor "Berlin" o "Transformer" ... Magnífica y recurrente astracanada (que son dos "masterpieces" de la Historia Rockera con obligadas mayúsculas, obviously -que en eso siempre hay consenso al fin y faltaría-) para sobremesas rockeras, y si es con unas copichuelas de por medio ya ni qué decir...

Recuerdo ahora que el fin de estos "Vs", su auténtica razón de ser, es que persistan como la gran sección hijoputesca del blog... La cosa és que quien ose, le apetezca o, sencillamente, tenga ganas de liarla se "moje" (aún a caraperro -o sobretodo a caraperro, precisamente-, pero que se "moje"), procurando siempre por la parte que me toca que la decisión sea, de ser posible, lo más hiriente posible. Es decir, no sería esta la sección favorita de los "queda-bien" de la Tierra (se obvia, de base, que cualquiera de las dos propuestas es gloria bendita).


Y ahora, por lo de las acémilas delante, allá que voy... ¿"Berlin" o "Transformer"?... Joder, me estoy cayendo mal a mí mismo (what a weird sensation !). Pues mira... "Berlin" es uno de los discos más personales, imbuyentes y brillantes que nunca nadie haya registrado. Hasta el punto, y perdón por el tópico, de que es más o menos consensuado el hecho de que cuando alguien realiza un álbum tortuoso, exento de florituras, árido y parido desde las mismas entrañas se dice lo de "ha hecho su Berlin" (me lo he encontrado escrito hasta en el Teleprogramas esto). Es un disco que, desde luego, altera estados anímicos... y aún sabiendo lo que te espera (que tiene cojones la cosa y, de hecho, ahí reside posiblemente su impronta e importancia en la historia -lo que le hace todavía, si cabe, más "único"-). El personal se pone (nos ponemos) este disco a modo evasión completa lo mismo que para rebozarse/rebozarnos en la agonía de un momento especialmente sentido... De hecho, me jugaría cuartos de que al preguntar al propio Lou de que disco estaba más orgulloso (centrándonos en el par de hoy en cuestión) su elección sería fulminante en favor de "kids", "beds" y demás... Por contra, "Transformer"... El disco que "le hicieron Ronson y Bowie", que "sin ellos no hubiera existido", del que "le dieron todos los arreglos", laargo y ya hasta cansino etc. Dicho ello (con todo el tropel de variantes a incluir): las canciones son escritas y cantadas por Reed, ¿o no?. Y, más importante... ¿Y QUÉ?. Qué mas da... Coño, que precisamente el que sean Bowie y Ronson es algo a sumar (y lo indecible)... ¿a qué responde esa tendencia infinita en ningunear el mérito de Reed en favor de las atribuciones del otro par?... ¿No debería ser algo a aplaudir forever y sin más?, ¿algo a agradecer?, ¿a sumar, repito?... Pues no para mucha gente que, si me permiten, en la prioridad de demostrar lo muuucho que se sabe como seguidor/aficionado al rock olvidan, quizá, la proeza de la que estamos hablando aquí y que trasciende al qué o quién hizo o no hizo... "Transformer", como ente propio (joder, imagínemos que fuera "anónimo" como "El lazarillo de Tormes")  es una celebración, un juntarse estrellas, algo único en la Historia Rockera y, ni qué decir, uno de los tracklist más brutales (e incontestables) jamás hilvanados. Y claro que me quedo con "Transformer" en última instancia, nos jodió... "Berlin" requiere un estado anímico, una predisposición determinada... "Transformer" está para todo y todos, siempre y en cualquier momento de la vida... Desde el riff de "vicious" hasta el cabaret de "goodnight ladies" . Y. qué coño, tiro de la manta... La razón por la que el "Exile" y "Ziggy" (casi ná -como el respirar los dos-) se pelearán siempre, y siempre para mí recalco, por saber cual es realmente el SEGUNDO mejor disco de 1972... Lo siento Johnny que ya sabes que si tú me lo mandas me voy a Siberia a cultivar cardos (y para más inri tenemos los dos ese "NY" como favorito de favoritos) pero, esta vez (y aunque tengas de tu lado al gran Addison nada menos), me postulo de full con Mr. Truffle.


Epílogo. CONTROVERSIAL OUTRO.

Que esto no se acaba aquí sin más, no... Estaba leyendo hace dos días (o aprox.) los comentarios de un harto recomendable posteo de la Land a mayor gloria y loanza del  Genio donde Joserra venía a referir que Reed ha sido (claro) de los más grandes, grandes de los de verdad y en serio... Y lo menta también como alternativa a Dylan y Lennon ("como gran generador de cultura, arte callejero y revolución en el rock")... Cual no fue mi sorpresa cuando uno de los comentaristas afirmaba (con intachables maneras) que "ni en sueños pondría a Lennon al nivel de los otros dos"... Y cual no fue mi re-sorpresa al descubrir que, oh coño: pues resulta qué estoy de acuerdo... Y eso que yo me considero beatlestoniano antes de todo lo demás a nivel de bandas. Pero, sí, firmando solateras (y sin desmerecer nada ni a nadie), Reed, como Dylan, Berry, Richard, Bowie (y hasta este podría debatirse según como pero yo antes de borrarlo de aquí me corto la mano) y un exclusivísimo grupito a añadir (la gente de Sun, Buddy, Sam y Aretha, seguramente Young y poco más), pertenece al grado de importancia más elevada (siempre firmando en solitario, repito y recalco -que como alguien me toque a los Beatles la liamos-)... O así lo ve su humilde servidor al menos. A sumar que, anda, a la Velvet (de hacerse una encuesta entre aficionados y apasionados rocanroleros del orbe) rara vez la dejaremos de ver en cualquier top 10  (máximo 15) de formaciones predilectas de la historia del medio que se precie un mínimo... Esto és, finalmente y a dónde queria llegar yo en definitiva: ¿esta lectura de que, -más que- posiblemente, con Reed estemos ante el único músico top 10 tanto a nivel de bandas como en solitario es una percepción mia -por estar chalupa perdido, que se admite sin problema- o qué pasa aquí?... Gracias por su atención y paciencia en cualquier caso.