viernes, 29 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (96-100)


96. "BLACK MONK TIME" / The Monks (1966)
97. "PAUL SIMON" / Paul Simon (1972)
98. "JESUS OF COOL" / Nick Lowe (1978)
99. "NUGGETS: ORIGINAL ARTYFACTS FROM THE FIRST PSYCHEDELIC ERA, 1965 - 1968" / Varios Artistas (1972)
100. "FROM ELVIS IN MEMPHIS" / Elvis Presley (1969)

Pues, hala, ya estamos en los 100 discos... Ahora solo falta multiplicar por diez y sumarle un par al final (lo primero está tirao, claro, pero lo cierto es que esa pareja postrera me jode un algo, mire usté). Partiendo de la base que, y con perdón por recordarlo siempre pero el concepto se me antoja que debe quedar harto cristalino, el número que precede a cada álbum no implica preferencia (el quinientos veinte me puede gustar más que el cuarenta y siete pero menos que el novecientos catorce, por ejemplo y sin problemas), es de cajón que es un acontecimiento que no implica necesariamente trompetas y desfile de majorettes... Pero, coñe, que ya son 100 en definitiva quieras que no y por lejana que (no) se vea aún la meta. Y, para celebrarlo como procede, que mejor que entrar en los tres dígitos de la mano del mismísimo Rey, claro, al que le reservo con toda la intención ese (por así decirlo) privilegio. Finales de los 60, con la psicodélia repartiendo setas a toda máquina, el folk fusionándose con el rock ya de forma definitiva o/y la invasión "britera" -aunque agonizante- todavía dejando referencías de excelencia indebatible (y muchas otras cosas como el zeppelin que ya había hecho acto de presencia o ese proto-prog a punto de perder la primera parte de la dualidad de no haberlo hecho ya)... Con todo eso, digo y sigo, Elvis volvía a casa y, anda, porque su majestad es así de chulo y lo vale, se marca la que para muchos siempre nos resultará su mejor grabación registrada... "El mejor disco de soul jamás grabado por un blanco", que es lo que reza el prospecto, es -con perdón por la sonada obviedad- parte insaltable (que no meramente activa) del rock... Hay mejores músicos, no componía, la abuela fuma... Vale sí, polleces (con perdón y en resumen): nadie había cantado así antes de él y nunca lo ha hecho después. Historia sin más;   A continuación todavía tiramos algo más atrás en el tiempo para llegar al único disco de los pseudoignotos The Monks... Otra suerte de "proto-todo" lo de estos soldados yanquis autoexiliados en las germanias que ya pasaron por la cochambra hace algún tiempo (autolinkeo) y, en base a eso, ya doy el tema por finiquitado. Eso sí, para aquellos/as que no estén por la labor de clickear en el ahora último paréntesis, resumo el tema con un: revelador -y como mínimo- lo de este personal; Como revelador resulta el adentrarse en la historia del maestro Lowe, ni qué decir. Ese primer disco (en cualquiera de sus dos ediciones) y la inmediata continuación (sin obviar, by the way, la animalada resultante del proyecto Rockpile), son parte indispensable para entender y asimilar lo que fue aquello de la new wave (por lo menos en su acepción británica) de la que Nick fue algo así como el padrino oficioso. Tras varias décadas de picar piedra y varios discos a considerar muy seriamente, Lowe goza de una consideración y respeto a prueba de todo en el mundillo este del rocanrol pero, no se dude, siempre por debajo de lo merecido (sí, aún hoy, en tiempos del flujo internáutico y aunque -joder, si ya tocaba- el master haya abandonado al fin ese perfil de "solo para sibaritas", de un tiempo a esta parte)... El aquí adorado Costello, Parker, Jackson, Dury, Wreckless y tantos otros deben eterna pleitesía al Jesus of Cool que, ay, por desgracia para su cuenta corriente y en favor de un relativo anonimato, y generalizando siempre más allá de algunos rockeros de pro habidos y por haber, decidió ser músico antes que intérprete; Aunque, ojo, por complicado que pueda resultar a alguien, todavía más allá que vamos (al menos para el menda) para lo/el que sigue: Paul Simon. Seguramente la voz con cromosoma de distintas letras más cálida y dulce (why not) que se pueda mentar. Sin gritos, sin efectismos ni vacuos tics habituales de rock star, Simon reflota su carrera, en aquellos first 70's, tras partir peras con su larguirucho compañero (que ya caerán, si no media descuido inexcusable, los discos que tienen en mente del célebre par de dos, ya -de momento lo dejo así para no eternizarnos hoy-) con un elepé que, para mí, sigue siendo el favorito de su tan apreciada singladura. Con el tiempo Simon tendrá que escucharse que nunca superó en solitario lo logrado en comándita con Art o, también, verse ninguneado en muchos listados de los grandes del folk de la época dorada... Pero a él plimes, of course (debe ser -mayormente- la envidia generada por haberse beneficiado a la Princesa Leia o algo, me supongo). Y es que Simon no es un grande meramente, no... Es uno de los Más Grandes (con mayusculazas y si se quieren hacer chistes fáciles -de estaturas- adelante que es gratis, pero es lo que hay), poseedor de uno de los registros vocales más personales e inimitables habidos y una colección de canciones que hacen, hicieron y harán derretirse al mismo y puñetero sol; Dejamos para el postre el que posiblemente sea el único disco firmado por varios artistas que aparecerá en el tinglado (esporádicas soundtracks al margen). El puñetero "Nuggets" de 1972. Disco este, con más canciones que habitantes tienen varios pueblos, de más que singular importancia. De hecho, más que de compilación o selección es de documento histórico del rock de lo que debiera aquí hablarse. Ventana abierta por y para siempre a la psicodélia del segundo lustro sesentero donde encontramos a un sin diox de formaciones que, en no pocos casos, dejan aquí su huella de vida mientras que, de paso, se nos enseña toda una acepción y método de un tiempo concreto de la historia del medio (eso me resulta, particularmente, mucho más necesario y meritorio que el que tuviera ascendencia sobre tal o cual cosa futura -lo uno es empírico y lo otro subjetivo, según lo veo-). En fin, más que merecidamente conocido que la pesícola el disco este y, obviando las eternas gratitudes a sus "maestros compiladores", atención al box set de cuatro discos o a esas reediciones vinileras de cuarenta kilos... Pastizal inmundo pero, argh, eterna tentación en la que me temo acabaré cayendo tarde o temprano... Y long live.
 

lunes, 25 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (91-95)


91. "THE MODERN LOVERS" / The Modern Lovers (1976)
92. "EL MOODIO" / Eleventh Dream Day (1993)
93. "BLONDIE" / Blondie (1976)
94. "SLANTED & ENCHANTED" / Pavement (1992)
95. "TOO-RYE-AY" / Dexys Midnight Runners (1982)

Prometo, y no como los políticos sino en serio, que volverán los tiempos cineros a este caserón pero... Ay, es que hoy por hoy voy lanzado con esto de "Los 1002 discos" (y no sé hacia dónde exactamente, claro, pero lanzado al fin). Que apetece la cosa, vaya. A ver si esta vez me queda más corto que últimamente... Empiezo contigo Jonathan y perdona las "confis" pero, joder, es qué es muy burro lo de tus modernos amantes. Este único álbum de estudio editado bajo el emblema "The modern lovers", y que empezara a fraguarse tres años antes de su edición comercial bajo el apadrinaje de Mr. Cale -poca coña pues-, es más que merecidamente pieza recurrente en un potosí de tops al uso. Richman, como Lowe, se anticipó en exceso a la eclosión newaver (donde hubiera encajado con "guante sedero") y quedó, de alguna manera, condenado a un reconocimiento general para nada acorde a la auténtica categoría de su descuajaringante discurso...  A sumar que, obvio, este tipo fue el primero en reivindicar, con un par y como procede, a la Velvet como parte vital de la historia rocanrolera; Como estreno lo de los Pavement tampoco tiene desperdicio, no... La capital indebatible del llamado lo-fi noventero sigue brillando con luz propia, aún dentro del mismo opus de tan cojonuda -al menos para los que nos gustan que no semos pocos- formación,  pasadas ya las dos décadas de vida. En plena etapa grunge, y después con el skate punk de la risa y las fantochadas del brit pop, esta gente parecían marcianos predicando esperantos en el Mojave... Imposible cruce entre Reed y los Pixies, sin la inalcanzable grandeza de uno ni la energía de los otros pero con una personalidad indiscutible y una falta de ínfulas que invitaba al sano cachondeo, que no daría traspiés durante sus cinco studio álbums noventeros pero que, para el menda, plantaron ya de entrada (en toda la morrera) su mejor y más cojonuda referencia (que ojo, no se me despisten, volverán a la listita los Pavement, no se dude de ello);  Y ahora, sin más, nos vamos de pleno a esas "palabras mayores" que menta a veces el amigo Johnny... O, para mí sin duda, eso es lo que me supone el ultracojonudo "Too-rye-ay" de los DMR de Mr. Rowland. Pocos discos existen que puedan escucharse compulsivamente a este nivel sin que se te borre la sonrisa. Saxos, violines y trompetas... Cuando el post-punk asolaba con sus discursos oscuros  y fatales, aparecía el disco-fiesta definitivo (y sin caer en la tontuna -con perdón pero es que uno a día presente no lo soporta ni borracho- discotequera del ulterior madchester, importante)... y qué coño se yo del northern soul de marras pero en definitiva, y se lo pido por Johnny, Elvis,  Gene y Carl... Que nadie se niegue este disco a si mismo, please; Bajamos el nivel, ok se admite (difícil no hacerlo desde Eileen y cia, claro), pero es para "reivindiscar" a esta magnífica formación, 11thDD, cuyo desconocimiento masivo se me antoja una de las grandes injustícias y putadas rockeras del último cuarto de siglo... Buenísimo uso de las guitarras, la acertada mixtura de género con sus dos cantantes (bueno él y aún mejor ella), una discografía a considerar siempre sin bajar del notable que, finalmente, alcanza su punto más álgido en ese díptico ("Lived to tell" y el que ahora toca ) de los primeros 90's. No quiero añadir mucho que paso de vender motos a nadie y, por otro lado, esto se defiende solo... Eso sí, amantes de Pixies o Throwing Muses, échenle un oído a este "El moodio", a ver qué tal...; Y ahora, para terminar, nos vamos a alguna noche del CBGB de las narices en pleno 1976... Hemos visto al mutante de Byrne bailando convulsiones, a Verlaine con su pinta de yonki terminal guitarreando como diox y, por supuestísimo, al querido, icónico  e inolvidable fricazo de Joey en plena acción... Todos grandes front-men, todos unos genios (para mi lo son y serán siempre), pero ojo... Se abren las luces de golpe y aparece Debbie (y otros tipos, vale, pero sobretodo ella).  Aquello debía parecer un cuento, cuando aparece el hada buena (que además está como quiere de ídem la muy cabrona y para la ocasión)... Pero es que entonces, que esto es lo importante, la tipa empieza a cantar y, mira, lo hace de muy puta madre, y "esos tipos" empiezan a tocar y también, of course, tocan de muy puta madre... En resumen: hay cosas mejores, sin duda, pero en términos de adicción pocas se pueden medir con la obra setentera de Blondie. Y es que en efecto, sí, detrás de la incuestionable belleza de su cantante y el engañoso pseudoanonimato funcional de sus acompañantes se "esconde" una de las mejores formaciones de los últimos setenta que, a su vez y atención, fue de las que mejor entendió lo que se podía extraer/lograr al untar de melodía new wave la urgencia punkie que imperaba aquellos días... Intratables los Blondie en esos cuatro primeros elepés, nunca quepa duda... Y long live.

domingo, 24 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (86-90)


86. "ALL THE YOUNG DUDES" / Mott the Hopple (1972)
87. "RADIOS APPEAR" / Radio Birdman (1977)
88. "CLOSER" / Joy Division (1980)
89. "DOCUMENT" / R.E.M. (1987)
90. "THE PSYCHEDELIC SOUNDS OF THE 13th FLOORS ELEVATORS / The 13th Floor Elevators (1966)

Vuelta a la carga, cerca ya de la primera meta volante del primer centenar de referencias. Y no me canso de insistir: este listado no es por órden de preferencia (el numerillo es solo para ubicar rápidamente en que punto del largo camino se anda) ni, obviamentísimamente, pretende sentar cátedra alguna... Es una lista pura y duramente guzzera, orgullosa de su recalcitrante e indebatible imperfección. Variado que nos viene hoy el tema... De entrada el primer Radio Birdman nada menos. Monolítico como el solo. Punk rock garagero aussie y quinta esencia del asunto high energy, este estreno de la tan cruelmente exigua en referencias y fugaz (reuniones al margen) formación debe apilarse sin miramiento alguno entre lo más granado y furioso de los últimos 70... La onda expansiva de tan sudorosa y potente supernova se ha mantenido latente merced a la adoración de unos pocos plumillas sibaritas del estilo que han mantenido viva la llama y a los que debemos gratitud. En el haber, entre muchas otras cosas, la seguridad de estar proclamando algo infalible con el "Radios appear" de marras; en el debe, únicamente, que nunca me he puesto con la continuación de la saga-Younger y esos New Christs que, para más cojones, tienen la recomendación expresa del amigo Gonzalo (todo un gurú para esta casa en materias high energy); En cuanto a la famosa banda de Athens (a la que, particularmente, echo de menos cada vez más) señalar que hoy nos decidimos por "Document" por ser, junto al posterior y muy distinto "Automatic", el favorito aquí pero, quede claro, que toda su obra ochentera es susceptible de aparecer en la coña esta de "los 1002..." en cualquier momento. Este disco y "green" son la bisagra de los Rem ochenteros a los noventeros pero, al tanto, mientras el segundo (también recomendable, claro, no mezclemos conceptos) tiene ya un pie en las producciones más prístinas y formales de la siguiente década, "Document" mantiene ese "aura campestre" que asemeja amateur sin serlo, logrando una cercanía y candor que, tras él, ya nunca se recuperará a nivel de álbum entero, por lo menos a mi entender; El descenso a los infiernos corre por cuenta del réquiem sonoro que se preparó Ian Curtis antes del fatal desenlace que todos conocemos. De los tres discos de la banda (haciendo trampotas por contar el indispensable y famoso "substance" que recoge sus singles no aparecidos en elepé) quizá sea este la medalla de bronce en los gustos propios, y también está el asunto "metaobra" por lo ya escrito sobre Curtis que ayuda a hinchar el cocido folclórico del tema, o también el que tantos críticos aburran ya poniéndolo sistemáticamente por encima del resto ofertado del combo (aquí saldrá todo, of course) pero... coño, es que tienen razón en este caso. Este es el disco por definición de Joy Division. El que mejor les define y sintetiza. Una especie de "Berlin" en muy crudo, despojado de los arreglos y el perfil literario del (para mi muy superior, eso sí) tercer trabajo en solitario de Reed. Ignorar en cualquier caso el ahora último paréntesis, quede claro (la comparación es injusta), "Closer" transporta a lugares únicos que, aunque jodan y duelan, solo él parece poder llevarte. Historia insaltable del folletín rockero, no se dude; ¿Se puede subir la apuesta desde los tres qué ya llevamos hoy?... Pues sí, mire usté. Y es que, contra la acepción popular, no solo Bolan podía toserle (ni que fuera esporádicamente, claro) al Duque en los años gloriosos de los Ziggy y Aladdin, etc... El primer lustro setentero de los Mott de Mr. Hunter (mediante cinco discos de estudio in-dis-pen-sa-bles) es para enmarcar y dejar clavados con clavos de titanio en el mural del Rock. Y, ok, fue el propio Bowie quien les "pasara" este superhimno del "all the young dudes" pero de no existir dicho temazo, amén de ser un mundo peor, la estrella de Mott no hubiera dejado de brillar en absoluto. Imparables desde "wildlife" a "the hopple", con más lentejuelas y guitarras o menos de lo uno o/y lo otro, estamos sin duda ante una de las más grandes bandas dentro del periplo donde concidieron más auténticas grandes bandas y aunque los dos studio albums que suceden me tiren un algo (muy poco) más en ultimísima instancia, que mejor carta de presentación que la eterna "All the..." que, por supuesto y ni qué decir, viene jodidamente bien envuelta por una serie de temas del caerse de culamen; Finalmente el estreno de los 13th... cómo explicarlo esto... Rem lo tienen todo pagado en esta casa, el de Birdman es uno de los "discos-catarsis" preferidos por su impagable tralla, Mott es junto a Lizzy la banda que más me jode ver fuera al revisar listados de "las grandas bandas de los 70's" y, vale, quizá los de Curtis me quedan a mí un escalón por debajo de eso pero, pardiez, también me gustan... y pocas bandas que me gustan tienen un discurso tan personal y diferenciable... Bien, re-expuesto ello, se lo regalo todo -los cuatro discazos referidos- pero no me toquen jamás ese primer disco de los Elevators, por diox !!  Y no me refiero a la banda, me refiero a este disco concreto, además (el resto de su corta obra está catada y disfrutada pero, para el menda, ya no es tan sumamente burro). Ácido, psicodelia, garage, "proto-todo"... Si se es de los que alucinan todavía (y con razón, que no queda otra) al pensar en lo que lograba la Velvet en ese segundo lustro sesentero en comparación a lo que imperaba les pido... no, les ruego que por favor se peguen un viaje por "The Psychedelic Sounds of the 13th Floor Elevators" (1966) y alucinen en todos los colores (y más) de su mítica portada. No soy objetivo, lo sé, pero este disco fue un flechazo a primera escucha hace algo más de una década y, anda-mira-tú-que-cosas, el romance sigue álgido como en el primer día. Indispensable en esta, su humilde morada. Y long live.
 

viernes, 22 de noviembre de 2013

POUR TOUJOURS HERCULE

Pues bajado el "Telón", título que corresponde a la última aparición en las novelas del célebre detective belga creado por la Sra. Christie y como no podía ser de otra manera para lo que aquí nos ocupa -el que sea esa historia y no otra, entiéndase-, se termina al fin este noviembre la serie británica de Granada Tv "Poirot". Serie que con sus altibajos, salidas y entradas de emisión, cambios de formato (etc), hubiera alcanzado este próximo enero, y agarrarse bien, el cuarto de siglo de vida desde aquél primer capítulo de principios de 1989, tras sus nada despreciables sesenta y cinco episodios... Y se hace especial hincapié en lo de "nada despreciables" ya que algunos bastantes de dichos episodios (los que corresponden, aproximadamente, al último decenio) son de una duración de alrededor de unos 90' más propios de un largometraje que de un serial televisivo al uso (independientemente de la calidad del mismo). Y todo un qué el que sea precisamente Granada Tv quien haya estado detrás de esto ya que fueron estas buenas gentes quienes, igualmente, se apuntaron en su momento aquella maravillosa "Sherlock Holmes" con el inolvidable Jeremy Brett durante, mayormente, los años ochenta.


Y está claro que no tiene (no ha tenido) "Poirot" visualmente el romanticismo inherente a la época victoriana del inquilino del 221-B de la calle Baker. Es de lógica ya que las pesquisas del egocéntrico y redicho Hercule deben ubicarse en gran medida entre los 30's y 40's del pasado siglo. Pero, con todo, la ambientación y nivel de detallismo en la producción resulta cuanto menos muy lograda. Y, eso sí, lo que conviene anotarle a favor al hombre del bigotillo y su serie es que, como también sucede en la comparativa literaria, la sensación final tras terminar del todo el tema es que el asunto ha funcionado muy claramente de menos a más (justo al revés de lo que ocurre, por no poco conocidas cuestiones que tienen que ver mayormente con las atribulaciones de Doyle y su postura adoptada en cierto momento hacia su criatura, con el otro famoso detective -el más famoso en realidad puestos a ser puntillistas, así como el personaje de ficción más veces llevado a la gran o pequeña pantalla de la historia... al tanto-). En definitiva, y me dejo de estúpidas comparaciones (las dos series están fetén y punto -esas ambientaciones, esos actores y cadencias británicas tan alejadas de los videoclips a lo CSI y derivados de los últimos años, largo etc-), que se echará de menos al mendrugo de Hastings, al obstinado Japp y hasta, según como, a la chorras de Miss Lemon pero, es obvio, sobretodo se echará en falta al gran David Suchet y su ya icónico Poirot. Quien, como hiciera Brett en lo suyo, se ha convertido hasta que se demuestre lo contrario en el Hercule Poirot definitivo en pantalla. Ejercicio interpretativo a atesorar y tremendo ejemplo para los restos de como exprimir, matizar, caricaturizar incluso (y lo que toque) un rol on screen mediante el arte/oficio de actor... Y sin obviar el sacrificio que ello ha resultado para la carrera de tan sensacional artista, por supuesto. En fin, qué narices, que me emocioné y todo con ese final de "Telón" al videarlo ayer... Dejando de lado que uno, como tantas gentes, ha tenido algún "momento Agatha Christie" en su vida (y esa además es mi novela predilecta de la famosa escritora -o de las que le he leído, al menos-), esa mirada directa al objetivo de Poirot antes del inevitable fade in black (que finiquita del todo el tema) a modo despedida, me creó cierta nostalgia inmediata... Normal, es algo que empezó teniendo uno trece añitos y termina un mes antes de alcanzar "la edad de la fiebre"... Casi nada. Thanks Mr. Suchet, merci Hercule.

jueves, 21 de noviembre de 2013

REIVINDISCABLE : "THE CURE" -2004- / "4:13 DREAM" -2008- (THE CURE)


Puede que no consiga mucho apoyo con estos "reivindiscados" de hoy (o sí, que qué se yo). No problem que ya pasa a veces. Pero es algo que ya tenía en mente hace su buen tiempo. Casi desde antes de empezar esta enésima sección de errática aunque sentía cadencia del espacio. The Cure... Siempre me han gustado. Y no me falta claro, de vez en cuando, el cruzarme con alguien que se extraña de ello:  "¿The Cure... pero si no te pegan nada?"... Aaay, el suponer gustos ajenos que sorpresas y requiebros graciosos genera frecuentemente. Me imagino por otro lado, y qué fácil resulta, que el gran problema para quienes no tragan (ni lo han hecho nunca ni lo harán) con el afamado grupo/líder es la manía que pueda proyectar Don Robert Smith... Pues vale. A mí eso me da igual. No es nuevo, ni lo era al empezar hace ya siete lustros la formación, el que alguien se disfrace de un ser paralelo a la realidad a fin de acomodarse en su discurso creativo (siempre me parece increíble que el mismísimo Bowie no acabara con un transtorno de personalidad múltiple galopante en los 70's... de esos de pared acolchada y tirar la llave al rio). En cualquier caso, por esa manía explicada, no es de extrañar que cuando la banda ha atravesado un bache de creatividad o reconocimiento de crítica/público todos los detractores se han unido a degüello a pregonar sapos y culebras ("nunca han sido nada del otro mundo en realidad", "una de las bandas más sobrevaloradas que hayan existido", "no son más que la versión prostituida y comercialoide del post punk -o/y el rollo gothic-", etc...) . Por supuesto todo eso a Smith se la trae lironda. Siempre fueron los Cure (como Kiss o Depeche Mode -dos bandas tan dispares como alejadas de mis mayores querencias pero que sirven bien a este ejemplo-) una de esas formaciones que, más que fans, tiene poco menos que puros adeptos... Y con eso, con ellos/as, se sobran y bastan Robert, el fiel Gallup y quien ronde por ahí en cada ocasión. Ni qué decir, esos mentados detractores están de enhorabuena desde el cambio de milenio... En algún momento Robert decide que ya está hasta las narices de las imposiciones discográficas, que ya se ha ganado el derecho a hacer lo que le rote y, por ende, se dedica a lucrarse dando la vuelta al mundo en gira continua. Sacando, en el proceso, solo dos (!! ) discos desde la llegada del nuevo siglo... Par de álbumes que, por supuesto, no han recibido el apoyo ni de crítica ni de público (en general, que los "adeptos" se lo han pasado tan bien como siempre, of course). Y dos trabajos, al fin, que para mí no están nada, pero nada de nada, mal y que se han visto corridos a collejas y desprecios varios de forma harto vanal y gregaria por sistema. ¿Qué no son "disintegration", "seventeen" o "the head"?. Ok. Tampoco es "Let it be" el "Sgt. Peppers", nos ha jodido mayo...


Para la ocasión, y aprovechando el archifamosismo de la formación a tratar, plantearé la "reivindiscación" desde otra perspectiva... En los, hasta hoy, últimos dos discos de los Cure estos se han dedicado (descaradamente) a picotear directamente de parte de todo su legado tomando como (también descarado) modelo aquél "wish" de 1992. Que si bien no suele ser favorito de la crítica si es un disco muy querido por no pocas gentes y gentuzas entre las que me cuento. Ese disco, superior a lo de hoy (nadie me lo aclare que ya está hecho), tenía un mucho de "hasta aquí hemos llegado, recojamos lo sembrao", y en el se daban desde largos pasajes instrumentales que no hubieran desentonado al lado de según que cosas inmediatamente anteriores, hit-singles del caerse de culo (¿a quién no le gustan "high" o "friday"?), pasando por virajes más desoladores y fatalistas para regocijo de sus seguidores más maquillados u/y apesadumbrados de la vida. Bien, sacrificando eso último, sacando a relucir las guitarras y aparcando bastante los teclados ochenteros (aunque incluyendo a veces un cierto abuso de chimes en estudio con los que, quizá, se pasaron en alguna ocasión), se extrapola ello a "The cure" (2004) y "4:13 dream" (2008) con cierta facilidad. Y contando que sirva eso, tan basto, a fin de resumir los discos en si he optado sencillamente (y volvemos con ello a la primera frase de la parrafá) por dejar abajo, en el jukebox de turno, lo que sería el discazo que podría extraerse juntando esos dos discos... Y esas once son mis predilectas pero (atención), conviene matizar, quedan fuera canciones bien válidas que hasta, según casos, ejercieron de single y/o hasta tuvieron su videoclip bien chulo. Y, de acuerdo (es innegable), eso de juntar las canciones de los dos discos es hacer más trampas que echarle un futbolín al Capitán Garfio. Pero ojo, y a su vez, les pido que por favor se tome la molestia el personal de juntar once canciones de los dos discos que más le gusten de la nueva banda aupada por la prensa surgida desde el cambio de milenio (o aprox.) y tenga lo que hay que tener para compararlo a esto que se propone al final de la entrada... Qué si, qué si... más ventajismo. Que The Cure son clásicos y su batalla son los Smiths, Echo o los de Mike Scott (etc), pero creo queda claro la diferencia de nivel que se viene a referir hoy aquí... Y en definitiva donde quería llegar, y personalmente, que en los últimos lustros se hayan hecho héroes de gentes como los Ferdinand, Strokes, Vampires, Artics, en lo que quiera diox que ande liado Jack White, considerable etc (y no pongo mierdazas tipo Coldplay o Travis que me sobrevienen arcadas directamente... mira los Arcades... otros para la marmita) que me motivan u interesan tanto como el ver crecer la hierba en slow time si soy mínimamente honesto conmigo mismo y, por contra, el personal (cobrando o no por ello) se tome las licencias que se toma, con esa alegría y ligereza (en algún medio "4:13" fue criticado tras no terminar siquiera una primera escucha y, para más cojones, vanagloriándose de ello), al opinar del trabajo de los de Robert Smith es algo que no sé si me da más rabia, asco o pena... Escuchen a continuación, sin complejos ni prejuicios previos, los descensos de "lost" y "us or them" (que bajo, la puuta), la bonitez extrema de "sirensong" (de las más beautifuls canciones pop facturadas en muchos años), la magia que evoca a las "pictures" y demás de esa "underneath...", lo efectivo de hit-singles que por desgracia no se dejó que fueran ("perfect boy", "end of the world", "taking off", "hungry ghost"), y solo por la redondez de como se monta desde esas guitarras iniciales la magnífica "the reasons why" más de un plumilla (y dos) enteraillo debiera de taparse un poco por no haber dado a esto la cancha merecida, y (finalmente) queda la traca final con el par de preciosidades que resultan "this..." y, sobretodo, "before three" -que me mata, y con esa letraza además...-. En fin, que si no gusta la banda pues no gusta y punto (es de esos casos con un discurso harto particular que puede atraer o repeler por igual -partiendo desde la evidencia del registro vocal elegido por Mr. Smith-) pero, no se dude, si alguna vez gustaron (ni que fuera un algo) los Cure con el disco homónimo del 2004 y su continuación de cuatro años después pocos van a encontrar motivos de auténtica queja. Por lejos que se quieran ver, o se vean, sus obras cumbres (y siempre en opinión de uno) lo que queda claro es que este par, ambos dos, lo que es funcionar, funcionan sin problemas. Nadie se deje manipular con esto por las estrellitas de tal o cual lugar o por la referencia pergeñada de pasada por el pseudocrítico de turno, muy posiblemente además, parida desde la predisposición a hacer sangre... Aunque, se insiste, lo mejor de todo este rollo es que al final a Robert Smith se la sudan todas estas mandangas tan en sobremanera que, y ya tiene su mérito en este caso, lo mismo le da por descojonarse un rato y todo. O si se prefiere: un respeto a los mayores. Enjoy:

martes, 19 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (81-85)


81. "NEVERMIND" / Nirvana (1991)
82. "BAKESALE" / Sebadoh (1994)
83. "WELCOME TO THE INFANT FREEBASE" / The Soundtrack of Our Lives (1996)
84. "BROTHERS AND SISTERS" / The Allman Brothers Band (1973)
85. "DAISIES OF THE GALAXY" / Eels (2000)

A modo homenaje para con Nikochan y familia por la buena nueva me ha dado hoy por resaltar una serie de discos con obvias connotaciones infantiles en la cover. Ni que decir que todas la felicitaciones y buenos deseos de la familia blogueril aparecidos en los comentarios de la entrada anterior le serán trasnmitidos a los afortunados padres (quienes sin duda lo agradecerán aunque de momento, me temo, deben ir como bastante de culo con las consabidas burocracias, horarios extraños y demás). Volviendo al posteo que toca conviene dejar muy claro que, cuidado, no es solo por el leit motiv apuntado que aparecen aquí... Nada más lejos que Melbourne. Me parecen puros discazos y, de hecho, la cantidad de covers de buenos discos con niñ@s de por medio es ingente. Y algunos, muy famosos en determinados casos, no aperecen hoy aquí de manera intencionada (ni hoy ni nunca en la verbena esta, en verdad) y otros fueron considerados pero bien asomarán más adelante, bien siguen siendo fuente de dudas por parte de servidor... Y vamos ya con el "Nevermind" de marras. A muchas gentes nos da a veces por tocar la pera con él: es una versión facilona de los (infinitamente superiores) Pixies y su estructura lQl, el auténtico gran disco de esta gente (o de Cobain que es lo mismo) es el siguiente, el aire mesiánico de gurú para la borregada teenager que se gastaba Kurt resulta insufrible (ahí tirado y ejerciendo de espada justiciera desde sus multiplatinos veinticinco años con esas paridas sentenciosas que acostumbraba a largar), etc etc etc... Y dicho eso y más, toca ir al disco en si. Y ahí no queda sino callarse pues, qué duda queda, "Nevermind" es un trallazo imparable, con un tracklist infalible, cuya impronta en la historia es como bastante absurdo discutir. En su día se lo comió todo y propició que una cantidad de nuevas bandas tuvieran "su momento" ya que de repente, del día a la noche y viceversa, todo cristo en la industria quería su/s banda/s de rock alternativo... Pero finalmente, y para no alargar tanto, este disco tiene (y tendrá siempre) más que asegurada la inmortalidad por pura y dura calidad intrínseca, más allá de los fastos, dires y diretes que floten a su alrededor por parte de fans y no-fans;  Y, sigamos, el "efecto nevermind" tuvo tantos matices positivos como al revés. Facilitó que un montón de medianías de "one hit wonder" lo petaran como que, lamentablemente, otras cosicas muchos más conspicuas y a considerar pasaran un poco de rondón... Para el caso este magnífico "bakesale" de los Sebadoh de Barlow quienes, curiosamente, ahora están de vuelta tras casi tres lustros desde su último elepé. El séptimo disco de Sebadoh es una de esas virguerías que uno no puede dejar de escuchar a poco te pique el bicho (tan extraña como innegable me resulta siempre la adicción generada). Lejos del yugo de Mascis, Barlow (y cia -que su colega Lowenstein tiene su mismo peso en las composiciones-) pudo dar rienda suelta al reverso que más le interesaba del discurso del Dino Jr (el reverso punk, el rollo angst-de angustia-, y una querencia folkie que, aunque presente, siempre quedaba supeditada a los rebuznos eléctricos de su melenudo colega en la banda madre). Esto dio con una serie de ensayos que fue puliéndose de a poco cada vez para emerger del todo en esta intachable colección de canciones que, para mí sin duda, configuran su mejor disco. Muy bueno, vaya (y si lo tenías grabado en cassette con el "painful" de los YLT por la otra cara como para no tenerle cariño además, claro); Lo de la saga de Olsson-Lundberg (pero sobretodo el segundo) de Union Carbide Productions a The Sountrack of Our Lives , que parte del segundo lustro ochentero y llega (hasta que se nos diga lo contrario) al año pasado, es algo tan brutal que no hay cuartos para pagarlo... Del high energy garajero con especial denuedo melódico de los inicios a la psicodélia pseudofolkie (que si hay que sacar a pasear la guitarras pues se sacan, ojo) de orfebre, y que practicaran tras el cambio de nombre, esta gente ha dejado algunas de las mejores canciones del mundillo este del rocanrol del último cuarto de siglo... ¿Y por qué no son más conocidos pues?. Fácil su persistencia en ser suecos y no anglosajones les condena al eterno reconocimiento de la crítica especializada pero, por contra e injustamente, al desconocimiento masivo fuera de las fronteras del país del Ikea. Este primer álbum bajo etiqueta TSOOL es la mena que explotará en su inmediata continuación (de interminable nombre y mi favorito en última instancia del combo -bajo esa label mentada-) y cristalizará del todo en "behind the music", lo más parecido a un hit total que jamás editaron. La variedad de palos a tocar por parte de este personal, trabajo tras trabajo, es del caerse de culo más de una vez y, en verdad, al ver el nivel que se gastaban UCP y TSOOL la única duda real en remanente és: ¿qué coño dejo fuera en esto de "los 1002..." de esta gente?. Está claro que el disco del bebé llorón, y el grandioso renacer que supone no solo por lo evidente de la portada , no es una opción en cualquier caso; El classic album de la tanda, por sus partes, corre de la cuenta de nada menos que los imprescindibles Allman Bros. Quinta esencia del llamado southern rock (aunque a ellos esa etiqueta no les ha acabado nunca de convencer) que sorbió todo el tuétano del blues añejo hasta dejarlo seco en una serie de canciones repartidas entre el primer par de studio albums y uno de los mejores directos que jamás se hayan registrado en esta puñetera vida. Desde ahí, el también excelente poutpourrí melocotonero (la coda al grandioso Duane) y, por supuesto, este "brothers and sisters" donde Greg se apoya en lo compositivo en el también honorable Dickey Betts (mayormente) y se logra la última gran colección de canciones de los Allman del periodo clásico. En base a gustos propios mentar que, en efecto, quizá no sea su trabajo más incontestable (a pesar de su fama y admisión sin peros en el olimpo) pero, sin duda, sí que me resulta el más bonito. Sin más. Ya no tenemos al virtuoso brother ni esto es el Filmore, claro, pero su concreción me lo hace superpoderoso, igualmente y de cabo a rabo. Aquí no hay fisura que valga, desde las "wasted words" al "pony boy" todo es escándalosamente enorme, encontrando sus picos definitivos -siempre para mí- en la animalada de canción que es "Jessica" y la descomunalidad de "ramblin' man". En definitiva, de esas cosas que se inventaron para poder utilizar el palabro "clásico" sin margen/riesgo de error; Y, cambiando mucho el registro y para terminar, el daisies del barbudo Everett y su alter ego de las Anguilas. Tras firmar uno de los mejores discos de los 90 un par de años atrás donde el camándula se rebozaba en la agonía y calamidades de su vida (que tiene tela la cosa, sí), emergía del velatorio con este disco mucho más positivo y, siempre a su manera, alegre. Por supuesto no es "daisies" la fiesta de la huerta de cabo a rabo pero aún en las pistas más minimalistas, y/o abiertamiente folkies, se perdía el tono fatalista (aunque intachable) del anterior disco y, de paso, se abrían las puertas a lo que podríamos llamar el "disco tipo" de Eels de cara al futuro... Que no despiste que el disco empiece con una cosa denominada el blues de Grace Kelly (y su fanfarria de réquiem). Aquí tenemos para todos los gustos, dentro del discurso habitual del músico, y aunque mis favoritas sean otras ("Jeannie's diary", "a daisy through concrete", "wooden nickels", "tiger in my tank" o "flyswatter") no pude estarme de poner el blues del propio E que cierra el disco y, según lo veo, es la alfombra a todo o mucho de lo que seguirá en el opus de tan sugerente pájaro (de cada diez discos solo uno flojea y otro no está realmente a la altura, el resto... a por ello de cabeza !). Long live.
 

jueves, 14 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (76-78 y 80)


76. "WILLY AND THE POOR BOYS" / Creedence Clearwater Revival (1969)
77. "THE VILLAGE GREEN PRESERVATION SOCIETY" / The Kinks (1968)
78. "FEARLESS" / Family (1971)
79. (ver entrada/episodio anterior)
80. "MUSIC FROM BIG PINK" / The Band (1968)

Tras dedicarle por primera y, presumiblemente (que nunca se sabe), única vez un episodio de la saga a un solo álbum concreto en posteo anterior y a fin de recuperar cuanto antes el ritmo "de a cinco" habitual, toca cuadrar el asunto con los tres que van antes y el que queda colgado inmediatamente después del susodicho. Recuerdo, por enésima ocasión, que esto no va por órden de preferencia, alfabético o año de edición (etc) y que si los discos (discazos !) que van apareciendo llevan un numerito delante es, única y exclusivamente, para no descontarme... Menos rollo pues, y en resumen: hoy solo son cuatro, vaya, pero (ojo) que valen por cuatro mil y más...  Y empezamos para la ocasión con la primordial Creedence y su cuarto long play, aunque (es de cajón) podríamos hacerlo con cualquiera de sus seis primeros discos, sí... Y es qué vaya puro vértigo que sigue dando cada vez que se cae en la cuenta que estos cuatro tipos forjaron toda su ilustre leyenda en solo tres años de excelencia total en non-stop mode ("aquí estamos nosotros y que se aparten las criaturas", debió ser un poco la cosa) .  Si empiezo por "Willy y los pobrecicos" es, básicamente, porque se me alza con la victoria mediante la photo finish en linea de meta (que es mi tracklist favorito del grupo quieras que no -aunque "el cosmos es el cosmos", perse-) pero, no se dude, que esa dorada media docena caerá al completo. Mis favoritas son las que envuelven el bocata: la buenrollista e inicial "down on the corner" y la sencillamente acojonante y postrera "effigy" (con mención especial por esos campos de algodón y, en cualquier caso, viva la madre te matriculó John), pero claro... marchando una de "hijo fortunate" para el jukebox de abajo, era inevitable por pura y dura grandeza manifiesta; Por su parte The Band tampoco eran "demasiado malos", no... "Tiene cojones que la mejor banda americana de la historia sea canadiense" es algo que podéis escuchar o ver escrito  en alguna ocasión, y con eso de cara a qué añadir nada (y aunque los fans de Byrds, Creedence o la Velvet -etc- puedan arrugar la nariz lo cierto es que el asunto aunque gratuito no deja de estar tremendo desde lúdica perspectiva de "debate sobremesero" -yo no lo acabó de ver tan claro pero, desde luego, en la pomada estarían los puñeteros-). The Band también tiene su media docena asegurada de apariciones en el proyecto, cristalino quede, y Big Pink no es (aún en su perfección -que no te engañen, que sí existe y vaya esto de ejemplo-)   claramente superior a algunas otras referencias del combo pero, ay... "in a station", "we can talk", "to kingdom come"... demasiado caramelo... Pero es que además, está claro (y todo el mundo en pie): "the weight". Eterna como el cielo y una de las mejores canciones que existen forever and ever en este plano existencial (lo de la conexión Zimmerman o el poseer en stock uno de los mejores documentos audiovisuales de esto del Rock, por gentileza del maestro Scorsese, ya si eso lo dejamos para otro día); Lo de Family tiene su guasa. Imaginarse una banda que podéis alternar tan ricamente con muchos de los grandes discos del prog del primer lustro setentero mientras que, de paso, os pegáis un festival de blues-rock añejo con (especialmente) despampanantes y generosos virajes folkies del caerse de culo, persistentemente ignorada por el gran público... Los amantes del prog, y similares/derivados en su sabiduría, los tienen en merecido pedestal (que menudo es Mr. Chapman) pero, se lo prometo a todos de verdad, que esta formación no atesore el nombre de algunas míticas formaciones de la época escapa a toda comprensión repasando su obra 68-73. Y además está este "Fearless" de las narices... En Allmusic le ponen tres estrellas... Para mí, y se lo sigo prometiendo, no hay bastantes en el cielo directamente. Por diversidad, fuerza y pura enormidad manifiesta en sus temas... Descubrirlo es quererlo para siempre; Y terminamos con los Davies... No sé si me resulta más raro que todavía no haya puesto este disco (o el "something else") o, of course, que el Archienemigo no me haya tirado piedras a la ventana  por no haber puesto aún ningún disco kinky en esta jerigonza... Tiene narices, sí. Aunque en los últimos tiempos el disco que más he escuchado de ellos es el "Muswell", no veo a qué esconder que mi conocimiento de esta mítica formación es, básicamente, su periplo  insaltable que va del kinda a Lola (tengo que ponerme de una vez con su obra posterior a todo eso como procede que, me consta, si no es pecado poco menos en algunos casos). Y de esa sucesión de grandes discos hay dos, me repito, que ya me parecen el cagüense en todo total y que se salen de tablas y cuadraturas... Para el caso "el Village Green". Una de las colecciones pop-rock más perdurables y necesarias del mundo mundial que se puede (y debe en justícia) comparar con lo que se quiera de entre lo más recurrentemente mentado y reconocido a nivel de álbumes de la historia rockera, toda ella. ¿Algo recargado u exagerado?... Sí a lo primero quizá (es el "estilo" innegociable de este habitáculo) en cuanto a lo segundo... Dejémoslo en que de  gustar el bicho este del rock, y no conocer el disco, lo cierto es que no se puede ser realmente feliz del todo en esta vida... Lo recordará Walter, su prima y hasta la Tieta Engracia... Todo el mundo lo hará mientras existan medios para escuchar música en este puñetero world. Long live.
 

lunes, 11 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (79)



79. "LONDON CALLING" / The Clash (1979)

"Amarás al London Calling de las narices sobre todas las puñeteras cosas".
                                                                                                         
                                                                                      Libreto de Guzz 12-75

Pasamos directamente al número 79 de la martingala aclarando que los tres de antes y el de después (que esta entrada rompe la cadencia de los cinco discos por remesa y debe ello explicarse) ya están prestos en parrilla salida para su muy próxima aparición. Lo de hoy no és sino mera excepción, que dudo bastante se vuelva a repetir. ¿Y por qué la excepción?... Pues por estar, básicamente, ante lo más parecido a mi disco predilecto de all the times registrado por banda alguna. Y se entiende que hablar de absolutos y predilecciones a escala tan alta (tras más de cinco décadas del medio rockanroleante) es una invitación a lo baladí/patillero (o para mi sin duda lo és). De ahí, recalco, lo de "más parecido"... Si se prefiere: el nombre de álbum que daría al desgraciado que me apunta con  su trabuco presto a hacerme la ralla en medio de no dar una única respuesta clara y sintética.

El fucking London Calling... por dónde empezar. Bueno, supongo que ya de entrada resulta bastante deducible que la posición responde a su año de edición -británica- original. Y conviene, como es ya casi costumbre, advertir que cualquier texto aquí aparecido sobre los Clash está inevitablemente recubierto de la visión no ya del fan sino del puro enfermo confeso con esta formación... Ya lo comentaba el otro día: para mi, ciñéndonos a bandas, la mejor formación que nunca habrá son los Fab4 sin comparación posible, después (está claro) vienen los Stones y después (bastante después) ya todo el tropel de los grandes grandes de verdad (con, eso sí, siempre los Zep claramente en cabeza en base a mis querencias)... Pero, ay, "mi banda" (siempre la denomino así: "mi banda" con ex profesas comillas) son los de Strummer. Le tengo un cariño y estima muy especial, no veo a qué negarlo/dismularlo. El primer cedé que me compré fue de ellos, el último vinilo que me regaló mi hermano antes de irse de casa fue el primero de ellos (navidades del 88, con su merluzo servidor acabando de cumplir los 13 y mi hermano -más que seguramente hasta los huevos de aquél periplo heavymetalero púber que me gastaba entonces- me regaló esto... aún recuerdo sus palabras de sobrado: "toma coño, a ver si te empiezas a enterar ya de algo...")... Pero no se acaba ahí la cosa... Es la formación rock de quien más biografías me he leído y documentales he videado, solo con permiso de los de Liverpool, con insultante diferencia. Y como me gusta eso que escribió uno del Ruta, hace ya lo suyo y parafraseando a su vez a un crítico anglosajón, a colación del disco que hoy (mayormente -que no se pudo evitar el "canto guzzero" hacia la banda, imposible del todo en este caso-)  se trata: "El último disco importante de la última banda que realmente cuenta de la Historia del Rock"... ahí queda eso. Por mis partes su historia, en cuanto a studio albums, es fácilmente resumible: primer disco cojonudo, segundo disco acojonante, tercer disco insuperable, cuarto disco... que va antes que el quinto (aunque al loro que ahí están "up in heaven" y "somebody got murdered"), quinto disco más que bueno e infravaloradísimo y, at last, un sexto disco que no existe sin más (ande tendrías la almendra Woody...). Otras futesas varias serían que siempre me resulta algo curioso que de mis tres canciones favoritas del combo ("stay free", (white man) in Hammesmith Palais" y "straight to hell") ninguna sea, a su vez, del London Calling a tenor de lo que, pienso quedó clarinete ya, significa para el menda este álbum... O, también, que millones de jovenzuelos (y no tan jovenzuelos a veces) sigan venerando desde una militancia punkie, generación tras generación y de forma icónica, un London Calling que, visto en su conjunto, tiene más en común con los estigmas newavers de la época que no punk... Y así, con esas y otras mandangas varias, me estaba hasta fin de año, por supuesto, y (es de fácil suponer) no creo que nadie tenga tanto tiempo para dedicar a esto. Eso sí, en lo que voy a hacer hincapié especial, en esta ocasión y para variar, es en una creencia/certeza muy concreta que atesoro muy personalmente desde ya hace largo tiempo... agarrarse fuerte... y no es otra que: en mi opinión London Calling es un álbum MUY ALTAMENTE INFRAVALORADO en líneas generales. Toma ya (no disimuléis que a seguro que no lo vistéis venir). En siguiente párrafo la explicación "magistral" de ello, of course, tras ilustre cita.


"The Clash fueron una revelación. Te hacían recuperar la sensación de escuchar R'n'R por primera vez". (Martin Scorsese)

De entrada conviene admitir sin mayores problemas que estamos ante uno de esos "discos tópico" (a la par que seminal). Lo que, también de entrada, le supone una serie de antipatías/ninguneos varios por diversos temas... En este caso: el dar salida a todo el perroflautismo posterior a lo Manu Chao y forzados mestizajes similares de a granel varios, o también, el puro y duro agotamiento que deriva de la imposición (que este disco es de los que te lo encuentras de morros cada dos por tres queriendo o no). Habrán otros motivos, no lo dudo, pero a modo muestra ahí lo dejo. Y, ojo, que a nadie despiste el tono habitual de esta su  cochambra amiga, que todo -razonablemente argumentado- me parece perfectamente respetable. Pero, al tanto, que ahora vienen las curvas... ¿Por qué " MUY ALTAMENTE INFRAVALORADO"?... Y no, no voy a entrar a hacer el típico "song-by-song" del disco... Pues, básicamente, porque no debe relativizarse, según lo veo, el perfil "apocalíptico" de este pedazo de álbum...London Calling es, en la visión de muuuuchos seguidores/aficionados/amantes rockanroleros, el último escalón de la historia clásica del asunto. Rematando por su condición de última masterpiece incuestionable de la era pre-Mtv (los good old times) y precediendo por el hecho de que, atención, es un compendio de todas las formas más puras subrayadas con un estilo tan directo como orgánico que, para muchos también, aparca ahí la grandeza absoluta más añeja del rocanrol... Después hay muchas cosas que gustan (y mucho en algunos casos -particularmente ya saben algunos/as lo muy fans que soy de Pixies, Sonic Youth, Dino Jr, Replacements y no muy extenso etc-) pero ya no, nunca más (de momento y hasta hoy), a un nivel tan enorme, tan brutal. Brutal por canciones y por estilo (como debe ser). La forma se entremezcla con el contenido al mismo nivel de arriba a abajo y alrededor del tracklist del puto London Calling... Y, reincido de otra manera, es entrar en él y encontrarte un repaso de los veinte años que preceden. Una tienda donde "tenemos de todo que me lo quitan de las manos": de rockabilly a soul, de blues a rocanrol old scholl, del punk al jingle pop, hasta reggae, ska y dub que tenemos ... Todo (o poco menos -una pista de hard rock a lo Lizzy o los Young ya hubiere sido directamente lo de "no escucharse sin kleenex a mano por eyaculación garantizada"-), se hace aquí su espacio.

A partir de ahí, a jugar con las canciones. Tremendas las más conocidas (del título de cabecera a la final "train in vain", pasando por "clampdown" o "spanish bombs", etc), tremendas las menos evidentes (de "hateful" a "i'm not down", pasando por "the right profile" o "Rudie can't fail", etc). Tremendo todo. O también a perderse en las mil una parihuelas de como fuera concebido: lo pirado que estaba Stevens, la acepción de roles entre Jones y Woody ("tu haz las mejores melodías que puedas y déjame el tono y las letras, que verás como la liamos")... Joder, hasta la mítica foto desenfocada de Pennie Smith con Simonon destrozando el bajo, rematando con las letras copiadas del legendario álbum de Elvis, tiene su lectura jocosa: "así empezó el asunto y hasta aquí hemos llegado" (chinpón, incluso -y aunque se puedan sacar todas las puntas que se quieran-). En fin, aquí lo dejo que quien quiera material sobre disco y banda se puede afeitar varias veces antes de terminárselo todo (e independientemente del género)... "El último disco importante de la última banda que realmente cuenta de la Historia del Rock"... ¿Exageración?... Para tí, quizá . Para muchos no nos resulta otra sino una evidencia a fuego. Como el respirar.

viernes, 8 de noviembre de 2013

MY BRAIN ALWAYS HURTS... MÁS DE LOS PYTHON !

Pues ya estamos otra vez... Supongo que ya consta a algunos/as que, cada tanto, cae algo de los Python por la cochambra. Y normalmente así, a lo burraco, porqué sí y sin más (como es el caso). Para aquellos despistados/as repito por enésima ocasión que, para mí, aunque los films son la reoca el tema de los cuarenta y cinco capítulos del "Flying Circus" (si si, hasta los seis finales de la cercenada 4th season ya sin Cleese) trasciende más allá de todo para alzarse, directamente (con un par de spams y algún pollo de goma), como lo más grande que ha parido madre alguna de forma exclusiva para la caja tonta en toda la singladura del medio. Para la ocasión, mucho ojo, no contento con recordar algunos gags concretos del inclasificable (aún hoy) y mítico programa dejo para el sexto y último video de la remesa nada menos que la 1st season íntegra aprovechando que algún buen samaritano de la cofradía de Brian (un tal RaminPauls, ya puestos y gracias) ha tenido a bien marcarse el detalle/curro en Youtube. Y quede claro, finalmente, que el loro no está muerto, no, lo que tiene añoranza... La madre que los parió... Que aproveche.

 

jueves, 7 de noviembre de 2013

RUBBER SOUL (1965)... THIS IS ALL YOU NEED

A veces hay que tomar al toro por donde se pueda y es, entonces, cuando me marco una posteada dedicada a ese/a muchacha/o del futuro que por accidente patafísico da con este documento (llámenle "documento" o "auténtica mierdaza", no problem, pero la cuestión es que da con ello).

En síntesis, muchacho/a, en esto de la bloguería encontrarás un potosí de opiniones rocanroleras varias (con asiduidad mucho más versadas y estupendas que las aquí ubicables) pero, por otro lado, que no te engañen nunca: la mejor banda que jamás ha surcado las ondas del planeta son los Beatles con incalculable diferencia. Punto y final del drama. A partir de aquí mucha semántica (tralarí), mucha argumentación (tralará), pero en eso se quedará siempre en definitiva. De hecho, siempre me defino como beatlestoniano (a nivel de bandas) antes de considerar cualquier otra posibilidad... A partir de ahí afirmo que eso de la descomunal distancia bitelera hacia el pelotón de perseguidores es perfectamente extrapolable a los Rolling Stones pero, para apostillar a continuación, que no es para nada lo de ¿Beatles o Stones? (eso es una gran falacia gregariamente adoptada de gratis) es más bien que: los Stones es la única comparación DIGNA que (realmente) existe y si hay necesidad de comparar, claro... pero ahí se mata el tema (del "posible comparar", en un día especialmente amable no exento de candidez, no pasan los sacrosantos hacedores del "Exile"). Tal cual. Ya comenté hace unos días que cogiendo la obra en solitario de sus integrantes, y aunque suene a sacrilegio, no pondría a ninguno de ellos en el más alto y último  "top de all the times del rock" (firmando solateras, ojo, se insiste y recalca)... Pero, de la misma forma, me reafirmo que en cuanto a bandas el panorama cambia diametralmente... Fueron los mejores, los más importantes, sin más añadir y con la obviedad a destilar que, faltaría, lo siguen y seguirán siendo. Volvemos una y otra vez a la doble B (que no es Brigitte Bardot aunque estuviera más buena), una por el de Duluth y la otra por los de Liverpool, está claro.

Con esas premisas explicadas paso ahora a dejar claro, de una maldita vez por todas (y recuerdo a aquellos seguidores rocanroleros de "piel fina" que esto está dirigido mayormente a mi utópico colega del futuro), cual es el mejor disco bitelero lo que, por definición, lo convierte en el disco más importante y mejor de la historia del pop-rock. Que después cada uno tenemos nuestras neuras y preferencias, sí y desde luego, pero en ese espacio indefinido del cosmos donde todos sabemos "lo que hay realmente" (más allá de nosotros mismos), reside finalmente lo que realmente reina por encima de lo demás... Y si de discos de pop-rock hablamos, por supuesto, es el maldito "Rubber soul" lo que encontramos (y atención a la métrica, que esta entrada es aún mejor/peor de lo que se piensan). Y vuelvo contigo, querido/a amigo/a de los años venideros... Y es que te dirán y leeras muuuchas cosas variopintas, no lo dudes: que si la B side del Abbey, que si el tema conceptual del Sgt.Pepper's, que si Revolver es "el disco que lo cambió todo", que si "el blanco" es el disco más influyente de la historia del rock, o que "A hard..." es el más importante de su carrera al ser el primero sin versiones, etc... A ver...  Todo eso y más es verdad (no creo necesario recordar de quien estamos tratando) pero, al fin, volvamos again: "Rubber soul" (sin duda). Haaaazme caso a mi, figura, que yo solo te quiero bien...


El "alma de goma" empieza con la inocencia de Macca con John y los bip-bip de despedida de "drive my car" y termina con la ominosa amenaza (de John con Macca) del como te pille con otro te pelo en seco de "run for your life"... Esto és: de los Beatles fenómeno a los Beatles banda. Aquí tenemos el proceso perfectamente encapsulado en poco más de media hora y propulsado al infinito para los restos , más y mejor definido que en cualquiera de sus otros (siempre básicos, eternos e imperdibles) álbumes. Aquí los temas de Harrison (los dos) no son una "flipada psicodélica" que aunque brillante te puede romper la cadencia del disco; a Ringo no le hacen cantar obladi-oblada ni "amarillo el submarino és" sino que se descuelga con un tema altamente satisfactorio que, para más inri, abre una cara del disco; y el otro par... qué decir del otro par... Alquimia, magia total, tremenda, irrepetible y absoluta. Es el disco de "in my life" y "nowhere man" (por lo clavos de la prole del hacedor !); y qué tiene que envidiarle realmente "Michelle" a "here, there..."; Paul le metió un pedal eléctrico por vez primera en la historia a un bajo para la tremebunda "think for yourself" de George; el blues de manual se junta con el beat en "the word"; se siguen creando hit-singles como sale del hinojo que ahí está "wait"; el vodevil de la preciosidad que es "girl"... Todo es maravilloso aquí. Y además está mi tema predilecto "I'm looking through you", que extrañó a uno de los más queridos parroquianos de este su humilde espacio cuando lo confesé... ¿Por qué complicar una melodia perfecta?... Es la melodia que más me pongo en el bus que cojo a las seis y media de la mañana para ir al curro, y a las quince y cuarto para volver... aún hoy, después de tanto tiempo. Lo sabrán muchos otros después pero estos ya lo sabían antes que nadie... hasta antes que el aquí, como en tantos otros e inumerables lugares, llorado (e indispensable) Reed y sus hijastros punkies posteriores... "Menos es más", desnudar la canción del todo, ir al meollo... Y si el meollo tiene una melodía tan perfecta ya le pondrán más bronca otros (si quieren) que nosotros (Paul, John y cia) no la requerimos.


En resumen (que el disco "un poco" conocido si que és y no veo a qué alargar tanto), muchacho/a, te lo repito de otra manera... Hay dos clases de amantes-aficionados del/al rock: los millones de buenas gentes (o no) que saben que los Beatles son la mejor banda de rock que existió y existirá jamás y, también (que también tienen madre en definitiva), los millones de buenas gentes (o no) que están indebatiblemente equivocadas... Y, ahora (mira tú), ya no te queda duda de cual es "el disco"... que de estos hay que tener hasta las demos grabadas bajo el agua de sus vacaciones en Menorca de ser posible pero, reprise, "Rubber soul" es (definitivamente) "el disco". Cuidarse.


(aquí se han pasado el órden de las canciones -y de hecho faltan un par- por donde amargan los pepinos pero, bueno, había que ponerle un poco de audio al/la chaval/a del future, entiéndase... le tengo, por cierto, que poner nombre de una vez al/la tipo/a en cuestión... que así lo esquizoide ya cristaliza de pleno... oh yeah, incluso).

sábado, 2 de noviembre de 2013

1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (71-75)


71. "1999" / Prince (1982)
72. "EXIT THE DRAGON" / Urge Overkill (1995)
73. "TODAY" / Galaxie 500 (1988)
74. "SAN FRANCISCO" / American Music Club (1994)
75. "LINCOLN" / They Might Be Giants (1988)

Vuelta a la carga y, visto en conjunto, con una selección de esas raras de narices... Pero no pasa nada. La coherencia aunque conspicua, por lo general, también puede resultar algo aburrida según se mire. Además, qué narices, nunca se presumió de ello en este lugar. Sigamos avanzando, pues. Hoy hace estelar aparición el príncipe de Minneapolis, la bestia parda que se cruspió de medio bocado los 80 a base de realizar una serie de discos y canciones que han quedado, con toda justícia, en el olimpo rockero y por lo que le debemos eterna e indiscutible -a mí entender- gratitud... "1999" (joder)... que ya irán cayendo más pero, para empezar, ahí queda eso; Desde ahí a por Wareham y cia y su inolvidable e impagable deconstrucción popera (que auna sin problemas a fans de Teenage Fanclub y Pavement por igual) con esa banda, los cojonudos Galaxie 500, que aunque pareció ideada ya de base para persistir en el anonimato de la etiqueta "de culto", no hace sino ganar fieles para su causa con el pasar de los años. Pongo el primero por ser mi favorito en última instancia pero, desde luego, cualquiera de su hat-trick me parece harto recomendable; Dividido entre su no poco aplaudida carrera en solitario (con la que debo ponerme alguna vez de verdad y dejarme de picoteos esporádicos, cagonlamar) y el liderazgo de los siempre bienvenidos AMC (uno de los grandes "no-secretos" del último cuarto de siglo), el señor Eitzel merece alto reconocimiento y dejar de ser (de una puta vez) algo similar al Jon Spencer del pop-rock (ambos tienen, en lo suyo, merecido e intachable prestigio pero, leñe, un poco de reconocimiento más masivo pareciera como más procedente, vaya). Y "Everclear", o "California"(y alguno más) están de miedo, claro, pero me quedo con ese "SF" que, aunque ya con la banda disgregada, me supone mi estreno con ellos y le tengo cariño especial (mira tú)... amén de estar de narices también, obviously; Y qué decir de los UO... unos de esos grandes perdedores estigmatizados por un single de éxito (la célebre versión de Diamond aparecida en Pulp Fiction) que inexplicablemente no vieron brillar, como debiera haber ocurrido, algún que otro discazo facturado francamente cojonudo. El pseudoanonimato de "saturation" y este "exit the dragon" en un primer lustro noventero que, para más huevos, sonaba como sonó és, se insiste y directamente, un misterio de la maldita Twilight Zone... Escuchen, escuchen su "vista de la lluvia"...;  Finalmente los TMBG, la banda jingle-pop definitiva y una de las devociones guzzeras más marcadas... Por su falta de ínfulas, por su prioridad en alegrarte, por el cachondeo que se traen entre manos... No son una superbandaza de la historia del medio los dos John está claro pero como comentaba, tiempo ha, una fan (y quede claro que los fans de esta gente tan reconocida en su país somos poco menos que una secta fuera de allí) en un foro de la interné: "me gustan los They Might be Giants porque, sencillamente, me ayudan a ser más feliz"... Y a partir de ahí solo queda añadir que propongo esta vez "Lincoln" -su segundo álbum- por ser mi predilecto pero, quede clarinete, esta banda de tan quijotesco nombre no ha dicho aquí su última palabra ni muchísimo menos. Al tanto. Y long live.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Vs: TRANSFORMER / BERLIN

No es que no sea capaz de "dejar marchar" al artista (que estará siempre con nosotros mediante su inextinguible obra, es de cajones), lo que sucede es que me gustó mucho ese intercambio de educadas disconformidades entre Johnny y Savoy en el Nikotop de ayer posteado por el Archienemigo (brillantemente titulado con el añadido "estos días", por el conocimiento que se destila ipso facto de que la obra de este hombre es tan extensa -y rica en matices- que hablar en términos absolutos es de un garrafero evidente)... Y me gustó porque, claro, me recordó a aquellos debates/discusiones de antaño entre mi verdoso antagonista y servidor (con la inestimable colaboración de otro pollastre que también tiene su miga aunque no se prodigue en ámbitos blogueriles y que además, argh, no estaba de mi parte) sobre si era mejor "Berlin" o "Transformer" ... Magnífica y recurrente astracanada (que son dos "masterpieces" de la Historia Rockera con obligadas mayúsculas, obviously -que en eso siempre hay consenso al fin y faltaría-) para sobremesas rockeras, y si es con unas copichuelas de por medio ya ni qué decir...

Recuerdo ahora que el fin de estos "Vs", su auténtica razón de ser, es que persistan como la gran sección hijoputesca del blog... La cosa és que quien ose, le apetezca o, sencillamente, tenga ganas de liarla se "moje" (aún a caraperro -o sobretodo a caraperro, precisamente-, pero que se "moje"), procurando siempre por la parte que me toca que la decisión sea, de ser posible, lo más hiriente posible. Es decir, no sería esta la sección favorita de los "queda-bien" de la Tierra (se obvia, de base, que cualquiera de las dos propuestas es gloria bendita).


Y ahora, por lo de las acémilas delante, allá que voy... ¿"Berlin" o "Transformer"?... Joder, me estoy cayendo mal a mí mismo (what a weird sensation !). Pues mira... "Berlin" es uno de los discos más personales, imbuyentes y brillantes que nunca nadie haya registrado. Hasta el punto, y perdón por el tópico, de que es más o menos consensuado el hecho de que cuando alguien realiza un álbum tortuoso, exento de florituras, árido y parido desde las mismas entrañas se dice lo de "ha hecho su Berlin" (me lo he encontrado escrito hasta en el Teleprogramas esto). Es un disco que, desde luego, altera estados anímicos... y aún sabiendo lo que te espera (que tiene cojones la cosa y, de hecho, ahí reside posiblemente su impronta e importancia en la historia -lo que le hace todavía, si cabe, más "único"-). El personal se pone (nos ponemos) este disco a modo evasión completa lo mismo que para rebozarse/rebozarnos en la agonía de un momento especialmente sentido... De hecho, me jugaría cuartos de que al preguntar al propio Lou de que disco estaba más orgulloso (centrándonos en el par de hoy en cuestión) su elección sería fulminante en favor de "kids", "beds" y demás... Por contra, "Transformer"... El disco que "le hicieron Ronson y Bowie", que "sin ellos no hubiera existido", del que "le dieron todos los arreglos", laargo y ya hasta cansino etc. Dicho ello (con todo el tropel de variantes a incluir): las canciones son escritas y cantadas por Reed, ¿o no?. Y, más importante... ¿Y QUÉ?. Qué mas da... Coño, que precisamente el que sean Bowie y Ronson es algo a sumar (y lo indecible)... ¿a qué responde esa tendencia infinita en ningunear el mérito de Reed en favor de las atribuciones del otro par?... ¿No debería ser algo a aplaudir forever y sin más?, ¿algo a agradecer?, ¿a sumar, repito?... Pues no para mucha gente que, si me permiten, en la prioridad de demostrar lo muuucho que se sabe como seguidor/aficionado al rock olvidan, quizá, la proeza de la que estamos hablando aquí y que trasciende al qué o quién hizo o no hizo... "Transformer", como ente propio (joder, imagínemos que fuera "anónimo" como "El lazarillo de Tormes")  es una celebración, un juntarse estrellas, algo único en la Historia Rockera y, ni qué decir, uno de los tracklist más brutales (e incontestables) jamás hilvanados. Y claro que me quedo con "Transformer" en última instancia, nos jodió... "Berlin" requiere un estado anímico, una predisposición determinada... "Transformer" está para todo y todos, siempre y en cualquier momento de la vida... Desde el riff de "vicious" hasta el cabaret de "goodnight ladies" . Y. qué coño, tiro de la manta... La razón por la que el "Exile" y "Ziggy" (casi ná -como el respirar los dos-) se pelearán siempre, y siempre para mí recalco, por saber cual es realmente el SEGUNDO mejor disco de 1972... Lo siento Johnny que ya sabes que si tú me lo mandas me voy a Siberia a cultivar cardos (y para más inri tenemos los dos ese "NY" como favorito de favoritos) pero, esta vez (y aunque tengas de tu lado al gran Addison nada menos), me postulo de full con Mr. Truffle.


Epílogo. CONTROVERSIAL OUTRO.

Que esto no se acaba aquí sin más, no... Estaba leyendo hace dos días (o aprox.) los comentarios de un harto recomendable posteo de la Land a mayor gloria y loanza del  Genio donde Joserra venía a referir que Reed ha sido (claro) de los más grandes, grandes de los de verdad y en serio... Y lo menta también como alternativa a Dylan y Lennon ("como gran generador de cultura, arte callejero y revolución en el rock")... Cual no fue mi sorpresa cuando uno de los comentaristas afirmaba (con intachables maneras) que "ni en sueños pondría a Lennon al nivel de los otros dos"... Y cual no fue mi re-sorpresa al descubrir que, oh coño: pues resulta qué estoy de acuerdo... Y eso que yo me considero beatlestoniano antes de todo lo demás a nivel de bandas. Pero, sí, firmando solateras (y sin desmerecer nada ni a nadie), Reed, como Dylan, Berry, Richard, Bowie (y hasta este podría debatirse según como pero yo antes de borrarlo de aquí me corto la mano) y un exclusivísimo grupito a añadir (la gente de Sun, Buddy, Sam y Aretha, seguramente Young y poco más), pertenece al grado de importancia más elevada (siempre firmando en solitario, repito y recalco -que como alguien me toque a los Beatles la liamos-)... O así lo ve su humilde servidor al menos. A sumar que, anda, a la Velvet (de hacerse una encuesta entre aficionados y apasionados rocanroleros del orbe) rara vez la dejaremos de ver en cualquier top 10  (máximo 15) de formaciones predilectas de la historia del medio que se precie un mínimo... Esto és, finalmente y a dónde queria llegar yo en definitiva: ¿esta lectura de que, -más que- posiblemente, con Reed estemos ante el único músico top 10 tanto a nivel de bandas como en solitario es una percepción mia -por estar chalupa perdido, que se admite sin problema- o qué pasa aquí?... Gracias por su atención y paciencia en cualquier caso.