domingo, 5 de enero de 2014

TOP GUZZERO 1974 : ILUSTRES CUARENTONES DEL ROCK

A ver si esto va a ser una tradición y todo al final... En los primeros días del ya extinto 2013 me animé, en un alarde de originalidad digno de la carta de ajuste, con un Top-10 (propio y al uso guzzero, perse) de mis discos predilectos que estaban por entrar en la "cuarentena" durante el transcurso de dicho año. Y espoleado pues por la atractiva idea de repetir hazaña he cometido (cómo no) el fatal error que aquí hoy nos ocupa... ¿Y por qué "fatal error"?. Pues porque, como ya ocurría con lo de hace doce meses, realizar un listado de diez de ese 1974 deja muy atrás lo de complicado (por lo de las dolorosísimas omisiones) para ascender, directa y puramente, a AUTÉNTICA PUTADA DEL SANTO COPÓN BENDITO DELUXE !... Ese año sacó disco, de estudio o directo (y casi inalcanzable añada en lo que a esto segundo toca), prácticamente todo dios:  Bowie, Joni Mitchell, King Crimson, Stones, Lennon, Who, The Band & Dylan (éste también en solateras), Steely Dan, Yes, Supertramp, Wyatt, Van Morrison, Alice Cooper, Waits, Roxy Music, Deep Purple, Richard & Linda Thompson, Lynyrd Skynyrd, Blue Oyster Cult, Zappa, ELO, Kraftwerk, Parsons, Tangerine Dream, 10CC, Cohen, Rory Gallagher, Elton John, Aerosmith, Sweet, New York Dolls, Kiss, Rush, Clapton, UFO, CSN&Y... larguísimo etcétera con las obvias disculpas por los pertinentes descuidos (sin ir más lejos los amantes del jazz tienen a Miles en danza y los fans del prog supongo que aún se tocan al recordar la que se lió ese año). En fin, un poco para todos los gustos y como conviene esperar, obvio, de la década de eclosión de géneros definitiva. Pero, por suerte y desgracia, tienen hoy que ser 10 y, aunque alguna licencia/trampa me he permitido, ahí que vamos sin más...

10. "THE HOPPLE" / Mott The Hopple. La colección de cinco studio albums que Mott inició en el 71, y finalizó con este"The hopple" en nuestro año protagonista de posteo, es una de las mayores burradas (por el puro goce rocanrolero ahí ubicable) habidas... Después Lizzy les tomará el relevo (con, curioso, exactamente el mismo botín -cinco studio albums en -prácticamente- el mismo número de añadas, 75-79 para el caso... aunque sumemos, aquí sí, uno de los mejores directos jamás editados-), pero ese primer lustro es de Mott... a la hora de mentar una de las mejores bandas de la historia que, y qué asco, suele quedar en segundo o tercer plano en listas y martíngalas varias... Sí claro, cuesta mucho hacerse un hueco en ese primer lustro setentero (Bowie, Reed, Zep, T. Rex -largo e impagable etcétera-), pero una de las cosas buenas que nos da la historia és, y me parece importante ello, la perspectiva. Y esa batería de discos, dorada y mentada, de los británicos tiene un tremendo e intachable -el mejor, en verdad- lazo en "The hopple". No están "dudes" ni "Memphis", ok, y Ralphs les dejó tirados a media gira quedando ya Ian como capo absoluto pero... caray la que se tenía guardada el inefable pelo-escarola con éste, su canto del cisne (después se iría él también y lo que sigue para la banda resultó "otra cosa" -dando con ello un nuevo sentido al concepto "amable"-). Firma ocho de los nueve soles que alimentan el elepé (el restante es de Pete Watts y, aunque no fue después el "líder" que se requería para mantener el barco a flote, no mezclemos las cosas porque es nada menos que de la descomunal "Born late '58" de lo que venimos hablando), y no solo recoge el guante de sus dos ilustres antecesores sino que se reta a pistolas, y con toda la intención, al amanecer. El vodevil "coopero" de "Marionette", el piano magnético de "Alice"... El cañonazo de apertura con la "edad dorada", "Trudi's song" que nos recuerda al mejor Elton o "Pearl'n' Roy" que huele a Bolan por todos los costados... Y así hasta el final con mi predilecta: "Roll away the stone", que es de alguna manera la coda definitiva (por estilo y registro elegido) de lo que fue esta wonderfulera y tan -TAN- necesaria formación.

09. "BAD COMPANY" - Bad Company. ¿Y qué fue pues de Mick Ralphs tras abandonar a Hunter y cia?... Risa satánica aquí (y la "saga" que continua)... Pues que como es bien sabido se arrejunta con Paul Rodgers y junto al "ex-libertario" se sacan del badajo uno de los discos más icónicos y revenreciados del invento este de las guitarritas y demás... Mucho se puede leer y escuchar sobre la influencia de este disco para un sinfín de cosas ulteriores. Sin embargo el postrero y único secreto real que encuentro en el disco de estreno de Bad Co. es el de encontrarnos ante un cañonazo del caerse de culamen que, resumiendo, no es otra cosa que el sintetizar lo aprendido por sus dos cabezas visibles desde sus ilustres pasados y limarlo acorde a los nuevos tiempos. Está el blues blanco y de manual de Free,  enorme banda que la historia se ha negado -con justícia- a dejar en segundo plano por mucha Cream -primero- y mucha Face(s) -después- que medie, y los sutiles matices glam-rock de Ralphs que salpican desde la antes ya (fugazmente) explicada etapa insaltable de Mott the Hopple. De ese modo la única opción restante y que nos dejaron, los cabrones, es la de devorar una y otra vez el elepé de forma obsesiva cual chimpancé enjaulado que acaba de descubrir el arte de Onán. Himnos como la inicial "can't get enough" o "ready for love" conviven por siempre con otras grandezas como "movin' on" y "rock steady", hasta contar las ocho perlacas despachadas en poco más de media hora. Un segundo disco que, a mí humilde entender, mereció mucha mejor suerte provocó que el avión se la pegase cuando ya estaba presto a despegar pero, por supuesto, nada puede -ni debe- ensombrecer lo logrado con tan cojonudo estreno. Adictivo como pocos y de manera tan cojonuda que puede que hasta no te des cuenta... Del "tampoco hay para tanto" a cuando reparas que es  la quinta vez que lo pones seguido es donde "Bad company", el álbum, mantiene y mantendrá intacta su leyenda.

08. "NATTY DREAD" - Bob Marley & The Wailers. Me consta que hay mucha gente que no puede con el reggae en general (y Marley en particular)... No pasa nada, contra gustos ya se sabe. Para quien no tenga ese problema, por otro lado y por supuesto, la inclusión de este disco para la martingala que me traigo entre manos, y en demérito de otros grandes de aquel año, no merece explicación alguna... Y es que solo por ser el álbum que contiene la versión original en estudio de "no woman, no cry" (inmortalizada ya para siempre en el "Live" del siguiente año) el asunto quedaría zanjado. Pero, ojo, para quien además tenga marcada estima (como es mi caso) para con la obra del hijo de la Sra. Nesta y cia. estamos sin duda ante uno de sus intocables... Asumiendo que lo de "Exodus" es inalcanzable para nadie, siquiera para él mismo -y en ninguna parte del mundo-, que se atreva con el género, vienen después en tropel una serie de tres o cuatro elepés dándose de guarrazos por hacerse con los puestos restantes a ocupar en el podio de "los mejores trabajos de Marley". Y, siguiendo con el símil "carrerístico",  si hay uno que tengo más que claro que es -siempre para mi- "medalla segura" ese es en cualquier caso y sin duda "Natty dread".  La final "revolution" con esas voces de acompañamiento, la impagable alegría que me supone el tema de cabecera, los toques soul de "bend down low", el inicio con "lively up yourself" de la que siempre pienso que es el complemento ideal de la "concrete jungle" que abría su "Agarra el mechero" de poco antes... Lo dicho, para mi "Exodus" es la cima (uno de mis discos predilectos y una de las mejores B sides que existen en base a mis querencias) pero si alguien me preguntara alguna vez por donde empezar el cuento del irrepetible creador de "redemption song" y demás, teniendo vetado ese famoso disco del 77, la respuesta sería "Natty dread". Y es que, para los que no tenemos ese problema más arriba descrito, dejarse acunar por el discurso de Bob Marley & The Wailers es una de la grandes alegrías de la puta vida esta y este disco es, claramente, uno de los mayores exponentes de ello.

07. "SHEER HEART ATTACK" - Queen. Otros que también tienen sus detractores por contra de la acepción más o menos global que se presume. Para mí, no quepa duda y aún con toda su retahíla de excesos en lo productivo, son parte importante de la historia del medio. Y, si como es el caso, nos enfrentamos a uno de sus dos picos de calidad más despampanantes pues ya para qué... "Sheer heart atack" es el disco de "stone cold crazy", "killer queen", "Brighton rock"  o "now i'm here". Ahí queda eso. Pero es que además tiene también su bonita colección de temas menos obvios a reivindicar como el buen rollo que transmiten las guitarras multipistas de la cruelmente breve "Misfire", el cabaret desbocado de "bring back...", o (por ejemplo también) esa "flick of the wrist" que ejerce de antesala de la operística noche que aguardaba ya entre bambalinas. También, no veo a qué no admitirlo, soy de los que ven una distancia importante en ese apuntado siguiente disco y el resto de su obra. Pero, al tanto, que el gran mérito de "sheer", a mi entender y más allá de que también logra poner tierra de por medio en su cómoda segunda posición y todo lo que sigue, es el de ser el disco que más y mejor auna claramente  la fuerza y potencial de tan famoso personal. Y es que, veamos, "A night..." es el exceso, la grandeza de Queen y su sonido llevado al límite pero, sin duda también, "Sheer" es la variedad de palos, la ambición, el querer demostrar virtuosismos e, igualmente, el pretender ya desde aquí y en adelante el desmarcarse con una forma de proceder que les era única e inimitable. Ver todas las payasadas que el rizos y el otro llevan haciendo en el nombre de Queen desde hace tantos años no es sino un mina inagotable de argumentos para los que siempre despreciaron a la banda, ok... Aunque, y eso sí lo deben tener claro igualmente dichas voces críticas: los ecos del riffazo que sostiene "stone" o de la incontestable perfección popera de "killer" seguirán reverberando around the world hasta  cuando ya no quede nadie para criticarlo. Que, prejuicios al margen, ya es lo que tocaría, sí. 

06. "FULFILLINGNESS' FIRST FINALE" - Stevie Wonder. Se podría argüir, o poco menos y según lo veo, que un buen punto de partida para realizar un top-10 de este tipo sobre cualquier año setentero es ver que disco hizo ese año el señor Stevie Wonder y, ya si eso, preguntarse después en que posición lo ponemos. Porque, vamos ya al contenido, ¿puede alguien que no sea un recontrapuñetero genio componer, e interpretar así, algo como "They Won't Go When I Go"?... A veer, mmm... Permítanme que me descojone un mucho, por favor. Y puede que, en efecto, no haya ningún "hitazo" imediato claro en "FFF" (no tenemos una "I believe", un "higher ground" o un "Sir Duke", etc) pero, joder, es que todas las canciones de aquellos discos tienen lo suyo. Pónganse sin miedo, y aunque me consta que a la mayoría de uds no haga falta ni mentárselo, cualquiera de esos discos y déjense sorprender por la cantidad de virguerías que hay por ahí agazapadas en el absurdo anonimato... Algunas más rápidas y molonas, otras más lentas y sentidas... Todos es cojonudo. Y es que, al fin, Wonder es al funk lo que Cooke al soul: el mejor en lo suyo de largo y por superioridad manifiesta. Y el resto deviene, básicamente, ganas de gastar el tiempo.  "Fulfillingness' First Finale" tiene por su parte, ni qué decir, todo lo que se necesita como agua mayera en un clásico wonderiano: temas lentos enmielados ("Creepin' ", "too shy to say"), groove en su apogeo y mejor versión conocida ("boggie on reggae woman", "you haven't done nothin' "), la consabida colección de medios tiempos de los que extraer momentos diamanteros hasta sin pretenderlo y, ya particularmente, esa "Heaven Is 10 Zillion Light Years Away" que es mi momento predilecto del disco (discazo !) y el enésimo motivo por el que el sinpar  Stevie Wonder siempre, siempre jamás, estará en las oraciones guzzeras. ¿Que qué es el groove me preguntas?...

05. "GOOD OLD BOYS" - Randy Newman. Mi favorito de entre los cuatro primeros e indispensables discos de Mr. Newman. Hombre, genio en verdad, que debe su fama, en general fuera del coto privado del melómano al uso, a los dibujos por ordenador de la Pixar... Tócate los huevos. Claro que en esto de los blogs todo el mundo -o casi, supongo- sabe quien és, que hizo aquellos discos maravillosos hace cuarenta años y más (y que después ha ido haciendo sus cosillas, claro), pero miren uds... No se me antoja suficientemente justo. Randy siempre merece y merecerá más en términos de reconocimiento. Póngamos como ejemplo lo logrado con este disco. La clase, el talento que ofrece... Cole Porter y Bob Dylan exprimidos al natural  bajo la atenta mirada de Ray Charles. Instrumentaciones clásicas con innegociable piano de hilo conductor y una de esas voces que destilan carisma hasta al coger aire y se te quedan pegadas in the soul como sin querer ni empezar a sudar siquiera. La alegre "Rednecks" y la preciosa "Marie" son más populares pero, coño, es que esa "Birmingham" que va en medio es todavía mejor y con ello apenas nos hemos cruspido un tercio de disco. "Back on My Feet Again" y "Naked Man" solean el más hijoputesco y gris de los cielos... Y qué listo y comedido que és, el muy cabrón,  al no alargar las canciones porqué sí, generando esa sensación de "pop de cámara" (aunque sea lo indecible más), de diamante pulido y presentado en su forma más clara y limpia en la que nada sobra ni falta. Y eso que, por ejemplo, siempre que termina algo como "guilty" es como si a uno le robaran algo de felicidad porqué sí, así en bruto y en la fucking face. Y, lo más paradójico y cojonudo, es que además lo único que te suscita es puro aplauso por la puta calidad que irradia... Prueba con "rollin' " o "Lousiana 1927", donde Gershwin y Armstrong parecen encontrarse, contra todo pronóstico, a medio camino del puente. O con esa "kingfish" que es mi favorita del lote y en la que lo encontramos con su pianito y va que chuta (para qué más con esa melodía, está claro)... Y nunca hagamos caso de las estrellitas y calificaciones varias con este señor, por favor y venga ello de donde venga... Newman es grande hasta entonando la música del telediario metido dentro de una caja, con una cogorza de ingreso y cuarenta y cuatro de fiebre a la sombra. Un "clásico" que se dice.

04. "RADIO CITY" - Big Star. Con Bell ya perdido en si mismo y Chilton quedando como front-man absoluto (aunque el primero -sin acreditar por petición propia- aún participa en un par de temas), llegaría la secuela del icónico "#1 Record". Curiosamente, y en contra de lo que se pueda deducir erróneamente de primeras, dicha grabación no supuso apenas presión ya que, como es sabido y por mucho que aún hoy nadie se lo explique (un disco aclamado a nivel crítico en toda la galaxia y que no hacia sino enamorar a todo aquel/aquella que se acercaba), la legendaria cover con la estrella de neón no se comió apenas un torrao a nivel de ventas en su momento... Así, Chilton quien no las tenía todas (de hecho la gran estrella estuvo a punto de fundirse varias veces entre sus dos primeros discos) se deja convencer por su producer y se reune nuevamente con Stephens y Hummell con estelares intenciones. Abarcando ya a esta "Radio city" y tal, decir que tengo muy fresco el reciente documental de Big Star (más que recomendable) del "Nothing can hurt me"  y, por saturación de información a momento presente, trataré de no alargarme en exceso... Ya le haré posteo como procede al uso en algún momento a este pedazo álbum (y al otro par de ambrosías, claro). Vaya como adelanto que, atención y a fin de hacerse una idea de lo que pienso de este trabajo, afirmo sin vergüenza alguna que si el llamado power pop fuese un país su himno nacional solo podría y debiera ser, definitivamente, "september gurls". Esto es así. En última instancia me quedo siempre con el estreno pero, que nunca (jamás !) quede atisbo de duda, para mi toda la obra 70's de la Gran Estrella de ser un producto presto por salir a bolsa es de "compro" de manera inmediata y gritando hasta la pura afonía (y ya le pueden sumar, que no se nos descuide nadie, el "cosmos" de Bell a los tres discos de marras para cerrar así del todo uno de los más gloriosos pókers a atesorar en esto del rock). En BS tenemos a los Replacements, a REM, a los Yo La Tengo, a Elliott Smith, a los Teengae Fanclub, a Wilco, Matthew Sweet... no se acabaría la lista (pues sigue y sigue creciendo year after year la muy puta). ¿Quieren hablar de canciones?. ¿Para qué, todo es gloria sónica lo que forma parte de su obra setentera?... Bueh, que no quede por uno: escuchen hasta el agotamiento "back of a car" que es pop de los dioses, la preciosura total de "daisy glaze", la marcheta de "she's a mover", lo emblemático de la inicial "o my soul" y así hasta el fin...  Todo estelar (e indispensable) en resumen y no veo a qué más vueltas.


03. "R'N'R ANIMAL" / "1969 : VELVET UNDERGROUND LIVE WITH LOU REED" - Lou Reed / The Velvet Underground. Breve flashback del posteo: "aunque alguna licencia/trampa me he permitido"... Y en eso estamos claramente, adivinaron bien. Dos directazos Históricos -mayúsculaza innegociable- con el común denominador del aún recientemente desaparecido e insustituible Reed. Quién da más. De hecho, si será ponzoñoso el ardid propuesto (lo obvio y jetoso de ocupar una misma posición del top con dos discos) que puestos a rizar lo otro, resulta que cuatro de las cinco canciones del "Animal" aparecen en el directo velvetero (sea en el original o en el apañado y complementario "Volumen II" editado en los ochenta que expandía más el asunto -y respetando portada-). Pero, claro, es que "Animal" (empecemos con este, pues) tiene a mi entender las versiones de-fi-ni-ti-vas de dos acorazados de la historia rockera como son la "dulce Juanita" y "heroin" que, para más cojones, rellenan por si solas y al completo una de las primeras caras analógicas que más burro me ponen y más veces me he echado al oido. La intro guitarril con brutalísima entrada al tema de la una y el efecto "piel gallinácea" absoluto de la otra, llevan el concepto épico a significados aún hoy por descubrir. Y no nos quedemos ahí, claro, que no por famoso sea disco y artista obviemos la incendiaria versión del "white light...", la sangrienta y pasional toma del segundo corte berliniano aquí ubicable o esa gloriosa despedida con una "Rock & roll" que se nos quedará a todos a fuego por siempre... Quizá Sally no le quedó del todo al genio, ok, pero la catársis de vuelta al ruedo del "Animal" tras el vacio total de "Berlin" es uno de los momentos más felices rockerísticamente hablando del mundo mundial en su histórica historia... Y ahora lo de la VU, of course. Y esto se explica tan fácil como el estar por un lado ante el mejor documento live de una de las mejores bandas que jamás hayan asolado el planeta y, por el otro, el poder disfrutar de todo el potencial, creatividad y diversidad de la Velvet de manera compacta, sólida, en una forma infinitamente más recomendable que el mejor y más concensuado "best of" de turno. Solo repasar el tracklist por encima es como para caerse tres veces de culo y, en verdad, resulta el epílogo sónico perfecto a aquellos míticos discos -cuatro de los álbumes más importantes e inspiradores del medio- al, y como ya reza en cabecera, quedar registrado en el 69 (directamente desde los conciertos que separan al homónimo y  "Loaded") a pesar de editarse un lustro más tarde y ya con la banda más que extinta. Finalmente, acepto críticas por doquier por unir dos discos en este puesto 03, claro qué sí no problem, pero alego que para mí, y desde ya hace largo tiempo, tienen sendos elepés un rollo complementario (o yo se lo encuentro siempre al menos)  que me los hace poco menos que indivisibles. O si se prefiere, simplifiquemos, son los dos documentos en directo que más aprecio y admiro con Reed de protagonista  (sea en su nombre o en gloriosa comándita aterciopelá): uno de mis tres o cuatro músicos predilectos en esto del Rock firmando solateras, con todos sus subgéneros y épocas a cuestas... Y que -anda-mira-tú- resulta que salieron el mismo año. 

02. "THE LAMB LIES DOWN ON BROADWAY" - Genesis. Para muchos puede que sea el gran intruso del listado, es factible, pero por otro lado... Sin ser un erudito en la materia siento cierta simpatía por el mundillo prog de los 1st 70's (siempre tengo algunos momentos al año donde ahí me recluyo por completo... que no son pocas las fuentes de alegría conocidas y/o -que apuesto sobre seguro- por conocer), y de entre todo ese carrusel de grandes bandas y músicos, los Genesis del "nursery" al "lamb" son mi debilidad más destacada e intocable. El disco que aquí nos ocupa es la despedida del entonces más que histrión Gabriel al frente del line-up más plausible y memorable del monstruo. Toda la martingala temática con la historia de Rael y demás le sirvió para pegarse el festival definitivo y tener que admitir, a posteriori, que ya solo le quedaba lo de pedirse la cuenta y agarrar portante... Y es que, claramente, ¿qué coño quedaba por hacer después de "lamb"?. Y es que, también, a pesar de mi predilección por "Foxtrot" (un claro top-25 en mis discos predilectos de all the times), está claro que este es el disco que hay que tener, por cojones y sin excusa a mediar, de Genesis. La gestación de esta gran pirámide del rock tiene sus contradicciones, por supuesto, siendo la más sonada, o la que particularmente más fascinante me parece, el hecho de que todo lo que fue la pre-producción (la toma de decisiones de quién hara qué y derivados) fue una auténtica tortura con tensiones a cada aliento y la banda a punto de evaporarse en no pocas ocasiones y, por contra, una vez establecida la temática argumental/conceptual y llegada la hora de meterse en estudio se alcanzó un nivel de creatividad, surgida con frecuencia de la pura y dura inspiración espontánea, del que aún hoy sus responsables se maravillan. En "lamb" tenemos suites de un minuto y "progradas" de manual de más de ocho, canciones paridas descaradamente para acompañar el abstracto relato propuesto y otras que responden muy claramente a momentos concretos a fin de ensalzar la pericia individual de quien toque...  y, entre eso y mucho más (faltaría -que obviamos, por ejemplo, los hits potenciales que no fueron y "haberlos los haylos"-), una de las bellezas más enormes y eternas que se puedan escuchar con esos inolvidables "carpet crawlers" (de los que siempre pienso que Gabriel escondió ahí una turbia historia/pasaje de yonkis pasando el mono que, convenientemente y para hacer el trago más digerible comercialmente hablando, se disfrazó haciéndola pasar como una suerte de pasaje onírico aprovechando, oportunamente, la belleza extrema del embalaje musical). En definitiva, un mundo entero repartido en veintitrés pistas y más de hora y media que, en cualquier caso, es lo más grande que han hecho, juntos o por separado, cualquiera de los involucrados. Masterpiece absoluta tanto si hablamos en términos específicamente progres o, generalizando, pura y llanamente rockeros. 


01. "ON THE BEACH" - Neil Young. Llegamos al final y ahí, con toda justícia a mi entender, ese año se lo lleva el tito Neil para la playa. Por generación (nací un año después de editarse este disco) entré tarde en la obra del canadiense, el único músico que -según lo veo- puede sentarse en presencia de His Bobness, que diría el maestro Joserra, a la hora de fundir folk y rocanrol. Y, curiosamente, con el pasar de los años he preferido al Young menos eléctrico (aunque un potosí de bandas ulteriores que sí lo son -y muy de mi agrado- le deban hasta el suelto el cambio a sus discos más, póngamos, cañeros) hasta el punto que, en algún momento de la travesía, ascendí al sacrosanto lote "nowhere-rush-tonight's-comes" para conformar mi cuarteto de la muerte particular de tan icónico artista... Aunque no se malinterprete ello, ojo, que claro que me gustan también y mucho (aunque siempre una pizca menos que el póker sugerido) los "harvest", "rust", "zuma", "ragged" y demás... Y así ya estaba yo muy satisfecho con el tema, claro qué sí... hasta hace algunos años. No conocía al artista a una profundidad del copón pero, caray, lo tenía (o eso pensaba yo) "controlado". Un poco lo de "lo que hay que saberse de este tipo me lo conozco, al menos"... Qué enorme e inexcusable cagada... "On the beach" es, lo digo ya para ahorrar tiempo, en mi opinión el mejor disco de Young, mi predilecto de calle. Y, al tanto, que me consta que hablar de absolutos con la obra de un señor cuya singladura artística ronda el medio siglo pueda alimentar abucheos y pañolada en la graderia. Pero, en síntesis, me da igual. La playa de Neil es uno de los discos con mayor empaque, sentido, sentimiento e intención que haya escuchado jamás. Se debe enviar a hacer gárgaras siempre su ya cansino cartel gratuito de "el disco más depresivo de Young" (no lo és) y pasarse, de la misma forma, por la forrera lo del estigma de "disco maldito" que lo acompaña (espoleado ello por los largos años en los que estuvo descatalogado antes de volver a ver luz). Entiendo, por otro lado, que haya un ingente que siempre lo presente como obra complementaria del "tonight's" (grabado antes pero editado después) dado que el estado de ánimo y lo entremezclado de las sesiones así lo pueden claramente suscitar... Sin embargo, mire ud, yo no lo acabo de ver del todo tan exacto ello. Pienso que el estado de ánimo es similar en efecto, pero escuchando "on the beach" me queda siempre la sensación de que este disco tiene una intención muy definida, muy propia e indivisible. Están las toñas a las petrolíferas, a Nixon, la pena por Danny Whitten el amigo fallecido, el desencanto de la fama, el momento que atravesaba con sus compinches de supergrupo, la definitiva acepción del fracaso hippie y sus dogmas... Todo eso y mucho más queda recogido en el disco. Hasta ahí lo normal, que ya había demostrado hasta entonces y con holgura el genio que podía ahondar en el "lado oscuro" de la especie sin compasión ni anestesia a valer (aunque, dígase todo, nunca antes quizá con tan marcado denuedo -aquí se juntan especialmente tanto la desgracia propia como la global, debe ello entenderse-)... Otra masterpiece del canadiense para el zurrón y a otra cosa, vaya. Pero no, este cabronazo de disco es todavía más que todo eso... ¿Por qué "on the beach"?.  ¿Y esa secuencia?. El inicio soular y alegre con "walk on", las caricias de "see the sky...", depués se acelera todo con una muy  necesaria "revolución" para dar paso de seguidilla al tranquilizante banjo de "turnstiles" y el solemne blueseo vampiro cerrando cara... Y yendo más allá de letras y contextos históricos parece que, en efecto, este viaje tiene mucho, todo en realidad, de querer jugar con el propio estado de ánimo del oyente desde su propuesta pura y duramente musical... Neil Young meditando en un día de playa sobre todo aquello que le rodea y en el que de todo cabe, sin duda, pero solapando ello claramente al sentimiento, a vueltas con lo del estado de ánimo one more time, que quiere proyectar cada vez... Y ya no me meto en lo del significante listado de ilustres musicazos que aquí aparecen de una u otra  manera (se lo dejo a los que saben más, que seguro lo explicarán más y también mejor), pero ese subrayar con órganos por aquí, esa steel por ahí, aquellos punteos a traición y, claro, lo directo y sin ambages de la producción... Pero volvamos a la puñetera narrativa (musical) aquí propuesta y alcanzada, con esa b side que componen los alrededor de veinte minutos más intocables y, denotadísimamente, crepusculares que se puedan recordar... Un fundido a negro sin prisa ni pausa que, muy humildemente y que no se me ofenda ningún fan please, componen lo más grande  y mejor que ubico en el largo e impagable opus de este genio. Este ramillete de tres con el tema homónimo, "motion pictures"(mi predilecta de tan suculento botín -minimalismo doloroso hasta el llanto-) y "ambulance blues", es el fin de todos los finales... Se terminó el malvavisco, se va apagando la hoguera y, finalmente, sobrevivimos un día más a pesar de todo... Volvamos ya a casa (aunque sea en ambulance) que, es de todos conocido, en la playa por la noche se puede levantar una rasca de lo más hijoputesca... Y le llamaron "loser" a esta maravilla por no tener los "dorados corazones" que preceden, ni otras luces similares de su ya entonces ilustre pasado, por su aparente amargura galopante (para quien no quiso/quiera tomarse la molestia de rascar siquiera un algo)... "On the beach", y esto es una opinión muy personal, es el "Berlin" particular de Young... Ya no quiere ser el chico prodigio que domina todos los palos de la american music y que puede tocar con los más grandes cuando y donde quiera. Ya se le quedó ello pequeño, por supuesto. Neil quiere al fin su identidad y entidad propia... Eso es el gran triunfo de este "fracaso" llamado "on the beach": el ascenso al artista ya completo y gloriosamente único (partiendo de la -indispensable- base propiciada por un músico e interprete, evidentemente, descomunal) . El disco donde Neil Young es más Neil Young que nunca, en definitiva... Le decía el otro día a mi sufrido y querido archienemigo que "on the beach" es el mejor y más tremendo de los discazos de Young y, como se que cuando me pongo en este plan el tipo ya no me hace demasiado caso (no se lo reprocho),  añadí: "... y todos lo sabéis aunque algunos no os hayáis dado cuenta todavía". Y así lo pienso hoy también y tan ancho que me quedé/quedo.

10 comentarios:

  1. contento porque incluiste a los grandiosos Queen en la lista... a veces no se entiende la critica con respecto a su importancia... si sabemos que la ultima etapa fue quizá pobre, pero por los menos 5 discos de ellos fueron grandiosos...

    y Génesis se justifica también... salu2...

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  2. Buea lisra, mi favorito Rabdt¡y Newman sin duda. Personalmente no reverencio el directo de Lou ni el Natty Dread pero reconozaco que son buenos discos. En todo caso mira volveré a escuchar a Marley hoy y dejare a mi favorito Toots Hibert aparcado

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  3. Tremenda lista. En mi opinión ese de Queen debería estar algo más alto en tu top.... pero bueno, nadie es perfecto!

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  4. Joder, menudo año. El de Young, el de Reed, el de Newman y el de Big Star son mis favoritos, aunque "Rock Bottom", "Too Much Too Soon" y los dos de Deep Purple de aquel 74 también estarían en mi lista.

    Abrazos republicanos, que hoy cumple el innombrable.

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  5. Me quedo con Stevie y Big Star, maravillas maravillosas.

    Saludos!

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  6. Ahora te leo, Guzz pero, te llegó pero, todo bien con el de Mr. Weatherill?? Fui yo jua jua jua!!

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  7. Absorbo y aprendo. En cuanto a listas,,, prefiero la diversidad que no una aburrida uniformidad. Solo conozco el de Young, que me gusta muchisimo y el de Randy que incluso lo tengo en vinilo. El resto,,,ya curioseo y oigo. Yo encantado eh??

    Abrazo Guzzero!!

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  8. El único que se que no es mi favorito es el de Genesis que no me van, del resto cualquiera, listaza tio.
    Abrazo.

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  9. Con semejante añazo no puede salir una lista mala!!!
    "On the beach" forever and ever, me mola especialmente ver ahí el "Good Old Boys" y a mi admirado Stevie. Por ampliar el número de mentados fuera del top: Eno (Here Come the Warm Jets), Funkadelic (Standing On The Verge of gettin it On), James Brown (The Payback), Little Feat (Feats Don't Fail Me Now)... como dices, para todos los gustos.
    Abrazos.

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  10. JLO. Tal cual lo explicas para mi también... No se entiende según que inquinas, tomahawk en alto y haciendo sangre, para con algo que fue tan tremendo como lo de Queen en los 70's. Abrazo guzzero.

    Bernardo. Newman es clase y más clase. No conozco como procede la obra de Hibbert (y lo peor es que no hay excusa a mediar), eso sí, insisto con "on the beach" como el supercampeón guzzero de la añada. Abrazo guzzero.

    Nikochan. Pero, sabes bien granuja, que lo de ese disco es puro fetichismo para ti (que nos conocemos). Lo mismo tienes razón, pero... ¿cual descendemos?. Que estás hecho un killer queen !

    Gonzalo. De esos que sugieres el de los NYD en concreto me ha escocido la de dios de dejar fuera Gonzalo... Malditos tops setenteros (qué chungos son siempre). Abrazo guzzero !

    Aldo. Vaya par para un desfile Aldo ! De lo mejor de cualquier época en sus respectivos sub-géneros ! Abrazo guzzero.

    Solo. Miles de gracias my friend y otras tantas disculpas por tardar en agradecer... Te lo digo resumido: GLORIA BENDITA (no sabía ni que existía). Que preciosidad de disco, la virgen, y como tiene la voz todavía el cabrito. Mucha calidad... y lo de Randy en vinilo es un lujo a atesorar forever, sí señor. Gran abrazo guzzero !

    Addison. Si, el de Genesis es el más claramente particular (de "género" que dirían los gafapastas de los debates de la teleburra). Cabe decir que la culpa es de mi hermano que me regaló en cassete, yn el año del anacardo, ese live de la época sugerida y nunca me recuperé ya de ello (me encantan los Genesis de esa corta pero tan intensa etapa). Abrazo guzzero Mr. De Witt.

    Coops. Liitle Feat ! Una de las grandas bandas ninguneadas !! Bravo por el aporte Agente... y "On the beach" forever and ever, tal cual... Y algo ya me imaginaba yo que la inclusión del de Stevie tendría el visto bueno coopero (jeje). Abrazo guzzero !

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