viernes, 21 de febrero de 2014

TRES DÉCADAS DE "POWERSLAVE"


Creo que ya he comentado en alguna ocasión que de entre la generosa discografía de la querida Doncella me quedo, principalmente (sin desmerecer otros que también son de mi agrado), con tres álbumes concretos:  "The number of the beast", "Seventh son..." y "Powerslave". Del primero ya realicé posteo a modo celebración por su treinta aniversario hace un par de años, del segundo (por mendrugo, por ese "ya lo haré mañana" que, adivinaron, nunca llegó) se me pasaron la bodas argénticas en 2013 pero, ojo y por supuesto a fin de no repetir descuidos (que bien mirado lo de los aniversarios no es sino una excusa bien chorras, sí... aunque también funcional, que se dice y al tanto), hoy nos quedamos con el "poder esclavo" que durante el transcurrir de este año en curso verá también cumplidas sus tres décadas de existencia.

De entrada despejar rápido lo más aceptado y conocido: es en efecto el último disco de Maiden antes de "sintetizarse", el que dará la excusa definitiva -por todo lo que significará- para editar al fin (al año siguiente) el famoso "live" que nos dejará a un incontable ingente con el moco colgando forever y es el disco en el que Riggs, por supuesto, se sale ya del todo con el tema del diseño gráfico aprovechando los faraónicos motivos que el nombre del álbum, y el tono de la canción titular compuesta por Dickinson, suscita. Y, sí, la primera piedra piramidal la tenemos en las (cojonudísimas) "Revelations" del también muy ilustre "Piece of mind" del 83, que es de justicia mentarlo.

Yendo a planos más subjetivos solo recalcar que aunque para un servidor no estemos ante un disco claramente superior a los otros dos que siempre destaco (y cuando digo siempre me refiero a mi último cuarto de siglo de vida), si me genera de base, y desde el tiempo indicado en el ahora último paréntesis, una marcada sensación de que estamos ante su elepé más compensado. El que tiene mayor cohesión y el que más muestra de donde se viene y hacia donde se va. En "Powerslave" tenemos el rock acerado y más directo de los first steps ("two minutes"), los riffazos desbocados de "pieces" y "numbers" ("Flash of the blade" o "back in the village"), se recupera con acierto la propuesta de un tema íntegramente intrumental, se gira más la tuerca a su intransferible y característico marchamo épico con esa virguería total e inextinguible que da nombre al proyecto ("Powerslave" -la canción- no faltará nunca en ningún hipotético top-5 de tracks de la banda en las cuentas propias), todo ello sin dejar de picotear por motivos históricos (como en la incendiaria y acojonante "aces high"), o también literarios ("The duellist" está basada en el film de Scott que a su vez se basó en la famosa novela de Conrad)... Con un breve, creo se me permitirá sin problema a mediar, "dar de comer a parte" para esa conclusión absolutamente impagable que es "Rime of the ancient mariner" basada en el poema de S.T.  Coleridge y que, para más bemoles, lo junta prácticamente todo en sus trece inolvidables minutazos que abren, ya sin timoratismos a valer y de paso, los brazos a los devaneos "progres" que estaban por llegar. Sembrao es poco Mr. Harris.


En fin, para no alargar y como uno no está muy en forma esta semana (dígase todo) dejo el harto recomendable Rockumental (en 6 partes hilvanado y directamente desde el YT -y gracias por ello al "artista colgador", ni qué decir-) que nos explica desde la misma gestación de "Powerslave", y su imparable crecimiento, hasta llegar al mismísimo "Live after death". Qué aproveche y, obviamente... cómo era esto.... Up the Irons !!

7 comentarios:

  1. banda ícono, recuerdo que en los 80's no había nada mas "pesado" que ellos.... salu2...

    y a Eddie lo prefiero de motociclista...

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  2. Cuando grabar un disco entre copa y copa en el Bar sale majestuoso

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  3. Una gran trilogía sin duda alguna y un discazo este "Powerslave" como la copa de un pino, del que sólo se pueden hablar cosas buenas y pellizcarnos para darnos cuenta de que es real. Desde su maravillosa portada, una de las mejores de la historia del Rock, todo es excelso. Fantástico homenaje el que ofreces de este gran álbum. Larga vida a estos Faraones de la NWOBHM que nos alegraron y mucho, los 80. Saludos!!!

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  4. Yo siempre seré más de los dos primeros álbumes, los Maiden más callejeros, pero que duda cabe que los clásicos con Dickinson son oro de muchos quilates. Y para muestra, este Powerslave que estoy contigo que es el más compensado -redondo, diría yo- de la Doncella de Hierro.

    Up the irons!!!!!

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  5. A mi este, junto Piece Of Mind Y The Number son mis favoritos, me niego a quedarme con uno...
    Gran reseña Guzz.
    Abrazos.

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  6. En Rock and More By Addison de Witt le espera un regalito que espero sea de su agrado...

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  7. El primer disco que compré de los Maiden, en casette. Pero además es de lo primero que compré en mi vida de adolescente. Recuerdo escucharlo una y otra vez y, no sé por qué un día deje de escuchar a este grupo; empecé a interesarme por otros estilos y lo dejé aparcado. Ahora libre de prejuicios y con la edad reconozco que es una de los discos de mi vida y me estremezco con sólo volver a ver la portada. Saludos

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