jueves, 15 de mayo de 2014

REIVINDISCABLE : "Is the actor happy ?" (Vic Chesnutt / 1995)


Cuando la injusticia golpea en tú ventana no la trates con cariño cual paloma, no... Denúnciala por hija de puta !!. Debiera ser llorado en ese funesto ranking no homologado de "músicos jóvenes desaparecidos prematuramente del último cuarto siglo" al nivel de Elliott, Kurt, Jeff, Amy, Shannon y demás lamentables pérdidas... pero no, no es que no lo conozca ni el tato pero rara vez encontramos citas o recordatorios para con él... Y que a nadie confunda el tópico (a veces tan cargante) del "artista maldito" que le acompañó ya en vida y acompañará forever, por su tan desgarrada historia personal... Este hombre (como Elliott) era un músico único, tremendo y con una serie de studio albums -de seguidilla además- del caerse de nalgas y lo hubiera sido igualmente aunque hubiera sido un príncipe babilónico de dos metros que meaba chorros de oro y cagaba puras perlas (con perdón por la vulgaridad, ok). Bienvenidos, o no, al mundo de Vic Chesnutt.

Y, está claro, con este "reivindiscado" de hoy estamos ante un nuevo caso de publicidad engañosa por parte del que suscribe pues es al artista a la postre, o toda ella su tan recomendable obra, al que se pretende recordar (y recomendar si procede )de forma nada disimulada... Puesto a darle bula al ovillo guzzero de turno, apunto también que en una de las últimas entradas del Exile explicaba que no me mola demasiado un tipo de entrada concreta que a veces te encuentras (a las que con todo el cariño resuelvo denominar "redacción de la vaca de vuelta al cole") y que consiste en, básicamente, enumerar el anecdotario de turno pasándolo a "palabras propias" sin más (a veces te encuentras crónicas de Woodstock en primera persona por parte de gente que aún tenía muchos años por delante antes de mejorar el planeta con su existencia)... sin incidir poco o nada en lo que a quien toque le suscita, le hace sentir la música (en este caso) a nivel personal... Sin embargo, ojo, tampoco se trata de llevarlo al extremo, creo es obvio se requiere una base para saber que narices se está diciendo/escribiendo pero, miren uds y en la tan modesta visión de uno, son los puntos de vista personales (y la manera de desarrollarlos -más allá incluso de lo bien/mal que se escriba o hasta del tema a tratar-) los que me hacen unos espacios y escribanos más admirados que otros aunque, al final, todo es el mismo barco y todo se agradece en mayor o menor grado y es digno de aprecio, ni qué decir. Y todo ese rollo (rollazo, en verdad) de gratis viene dado a fin de autoexcusarme de forma harto patillera con esto de hoy dado que, difícil de evitar, es complicado tratar a Chesnutt sin referirse a sus desgracias que tanto poso dejan en su discografía y manera de interpretar... Hablamos de alguien que se queda en una silla de ruedas (tras accidente de tráfico a mitades ochenteras) con unos veinte aprox. perdiendo toda movilidad en las piernas y en tres dedos de una mano, con su bipolaridad creciente, sus suicidas intentos (fatalmente resueltos el día de Navidad de hará un lustro en este presente 2014)... A colación de ello en vez de caer -más- en la (para mi) trampa que antes mentaba les recomiendo lean este artículo de El País de abril 2010, que resume y sintetiza el asunto mucho mejor que cualquiera de mis torpes palabros y diatribas varias... 


Queda claro que el de Athens era mucho más que el amigo de Stipe y la Hersh... Cuando le escucho cantar, con ese timbre tan concreto y ubicable, uno no puede dejar de pensar en parte en un imposible hijo perdido del propio Stipe y del mismísimo Zimmerman (tal cual) pero, sin embargo, a lo que más me recuerda (y muy marcadamente) es al gran y mejor Cat Stevens de "tillerman" y "teaser"... Dos discos fetiche es poco para mi. Esa mezcla de evidente tristeza en el tono y pseudochoteo sutilmente sugerido en la ejecución, con doble de contención para mayores inris, me remata sin remisión... No se quiere ejercer de "vende motos" tampoco, al tanto, y Vic no me llega al nivel de un Randy o un Elliott (cada uno en sus historias y maneras)... pero atendiendo que por un lado ese par de dos son "top intocable" para mi y por otro lo que coincido con lo anotado en el breve panegírico personal de Michael Stipe ("un grande"), de verdad se lo juro que en esta década de paso que llevamos donde aparecen "neogenios del folk" en tropel (y a cadencia semanal), un artista y songwriter tan denotadísimamente superior y acojonante como Chesnutt  no se haya erigido en genio -o poco menos- es algo que se me escapa por mucho... La de dios y más, en verdad. Vic huele y sabe a calma, a día soleado en el campo, a alumbrar recovecos oscuros de ánimos truncados/puteados... En fin, de gustar el par sugeridos, Nick, Bob, Van, el tito Neil más campestre y demás -tan  contados- megacracks me atrevo a afirmar que la decepción con Vic Chesnutt es muy  altamente improbable (del todo según lo entiendo). El "reivindiscado" de cabecera en cuestión es/sería mi favorito suyo, ese "Is the actor happy?" del 95 que descubrí en su momento gracias a cierto programa de radio que recordaba hace ya bastantes semanas... Disco este, para mí, digno de figurar en el Exile donde les emplazo en las próximas semanas para tal fin (ya pondré el enlace desde aquí cuando toque, sí, y perdonen las molestias... y la pirula, ya puestos). "Un grande" en resumen, sin duda y se reitera a modo cierre, que merece ser reconocido como tal.

3 comentarios:

  1. Cuando crees que sabes mucho, aparece usted sacándose de la manga un disco así. Máxime cuando, según leo, salió en 1995. Me los apunto, don Guzz. Un abrazo. Cuídese.

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  2. Reconozco en público mi deuda con Vic Chesnutt. Intentaré paliarla en un próximo futuro. Esta entrada me ha hecho ponerme colorado de vergüenza, menos mal que no se me ve.
    Saludos,
    JdG

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  3. Muy muy reivindicable. He escuchado mas el Nine High a Pallet de aquella banda de cinco minutos llamada Brute ... pero vamos si los Junkies le adoran por algo sera...

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