lunes, 12 de mayo de 2014

VINILISMO GUZZERO: SURCOS DE PLASER


Estaba el viernes pasado con el Archienemigo and families y, entre otras cosas, llegado determinado momento le espeté mi "disertación magistral" de que, a no ser que sea con afán completista -para "tenerlos todos iguales"- el gastarse cuartos en cedés es, hoy por hoy (en esta era de emepetreses y cuatros y formatos/soportes digitales de a mansalva), como un poco "chorras"... En mi defensa, aclaro, me dio la neura de recuperar el formato algo antes del "boom" del último lustro (como a mediados de la pasada década, más/menos) y que, en mi caso,  tampoco pretendo defender las 33 rpm echando mierda a los posavasos... (han tenido su vida útil de un par de décadas, gracias por los servicios y a otra cosa), ni pretendo tener (que nada más lejos) un oido tan fino que me permita entonar/sentenciar el tópico "es que suena mejor" (aunque, claro, sí que me suena mejor -un galimatías de la hostia, lo sé, sorry-)... que por otro lado tampoco dispongo hoy de un hi-fi del copón para este fin precisamente (cosa que si ocurría en la segunda mitad ochentera, cagonla). En fin, que el vinilo me gusta "la de diosescristos" more por un seguido de tangibles e intangibles que, resulten más o menos mindunderos, ahí quedan: el formato físico mola el péntatuple, incita lo indecible de más al "manoseo", el trastear por los sitios es una de las grandes alegrías de la vida esta (esos "crazy fingers" pasando carpetas... impagable plus), el dejarlos desperdigados por los sitios en una sesión de tarde casera es el tocarse, la interacción te genera a veces un añadido de empatía insuperable (ejemplo: en mi edición 2nd hand del Exile salta brevemente la aguja al poco de empezar "rocks off"... y pienso algo del tipo: "no es solo el sacrosanto Exile, es mi sacrosanto Exile, joder"... y qué gilipollez si quieren, claro, pero a pesar de ello: mola, of course)... etcétera -aqui lo dejo esta vez-. En fin y resumen, todo lo que servidor denomina "la liturgia vinilera". 

Siguiendo con la jerigonza les explico ahora que aunque tire de los medios tópicos a la hora de agenciarme nuevas adquisiciones ("mis establecimientos habituales" del centro de la ciudad -Condal para el caso-), también hace unos pocos meses que le doy cera al Amazon de los huevos (tengo autoimpuesto un límite de 30-40 tarugos con cada pasar de nómina que, por otro lado, "no me sacan de pobre") con, se confiesa sin problema, esas reediciones de 30 kgs y tal... "Pero si eso es la misma mierda que el cedé y además más caro, un engañabobos", "Esta prensado en vinilo desde una edición digital, es absurdo", nuevo etc... Y, vale ok, pero me importa tres pares de cojones, convengo en aclarar desde ya (además tampoco es cierto que es tantísimo más caro si nos lo miramos siquiera un algo -mientras estoy con esto sigo esperando mi copia de "Talking book", el "Now" de los Groovies y el puñetero "Surf's up" por menos de 35 chuflas... y el mes pasado, por algo menos incluso, la "big pink", mi predilecto de los Yo La Tengo y el "Zuma" -este está por 6 leuros, ojímetro-... uds diran-). Y, por otra parte, les recomiendo (de ser menester) a los "vinileros de pro" que se pongan a pescar sin vergüenza alguna por el apartado "menos de 10 euros" del famoso lugar en cuestión (ejemplo rápido: las respectivas obras más famosas de Coltrane y Miles por nueve euros, ahora mismo, mientras leemos esto)... Sin ir más lejos, el que suscribe se agenció lo que sigue hace unas pocas semanas por la friolera de 4 machacantes (menos que un paquete de L&M y en estado fetén) :


(detrás de esta bastante cutrefoide cover que parece sacada de la colección otoño/invierno de Galerias Preciados en el 87 se esconde uno de los mejores discos de los ochenta... o de cualquier década, ya puestos y en verdad, en esto del rocanrol)

Finalmente, solo queda referir mi última aventura a la sazón... Todo sea por agrandar mi pequeña pero orgullosa cole de unas 200 unidades (que envidia, sana en esta ocasión eso sí, cuando veo como se las gastan los maestros blogueros Joserra o Tsi -entre otros contados- en estas lides... qué me den los rallaos de tenerlos y coño, ni qué sea). Orgullosa porque es mia y por el cuidado en la selección que le vengo profiriendo (rollo monje trapense cuidando su bonsai). Dicha aventura, que me disperso, es el haber entrado de lleno en el juego propuesto por el personal de "Fira Disc" (suerte de asociación itinerante de provincias que me pasa por BCN cada dos o tres meses -en un u otro lugar-). Y es que se lo han montado muy bien, qué cojones. Lejos de la caspa que me proyecta, y llámenme ignorante (que es gratis y tendrán razón), la "Fira del Disc" estándar (la de siempre, la del Tardà de las narices, para entendernos), esto es una asociación de tenderos varios que han juntado fuerzas para dar salida a sus "stockes" cuando y donde puedan, sin patrocinios de los medios pudientes y demás historias "establecidas"... He acudido dos veces. La primera fue hace un par de meses (salia de currar un sábado, ví el anuncio, estaba de rodríguez... En fin "payá que fuí" y  triunfada total, en resumen -"on the beach", el famoso de Slade, el "Horses", etc...- Tremendo y muy "competitivo" en cuestiones económicas, sí señor) y, espoleado por la buena experiencia, me decidí pues por repetir el tema en la feria de hace quince días (plantada en un lugar distinto pero que, igualmente, invitaba a los mejores auspicios de antemano)... De nuevo salgo del curro, llego al lugar y, como rara vez me entero de algo, resulta que ahora era de pago ("me cago en la puta... ¿pero esto no va en contra del espíritu del asunto?"). Bueno, 6 euros menos, y le pregunto al señor de la entrada: "pensaba que sería como la de Sants de hace unas semanas", a lo que el tipo responde: "no, hombre, no... nada que ver. Esto es más grande"... Y lo era. Y valió la pena. Lo que me jodió un algo fue haber ido (nuevamente) a las 15'30 de un sábado tarde sin haber comido aún (además el chiringuito estaba montado para "echar la mañana/tarde", entrando y saliendo del lugar a tus anchas y tal), por lo que dí tres o cuatro vueltas y me volví a casa antes de caerme al suelo (les apunto aquí, y con perdón por lo descontextualizante, que hasta la hora de comer uno tira de tabaco, cafés asquerosos de máquina y palitos integrales desde las seis menos cuarto de la mañana que se levanta). Y sí, tiene razón el Archienemigo con esto ("como vaya contigo a un sitio de estos se nos va la olla fijo"... Sí, ya nos veo con el brick de vino debajo del puente que es donde nos enviarían nuestras respectivas sin duda a mediar)... Y es que no es solo lo mucho que te llevas, por supuesto, es el escozor de las barbaridades y cosas diversas que has visto y que no te has embuchacado refrenando el impulso natural (y  por temas de no acabar en la puta ruina, mayormente). Así, todavía ahora recuerdo con pesar que por una puta vez que veo en vinilo el "Let it be" de los adorados Replacements no lo pillé por irse a los treinta y tantos tarugos o, también (otro ejemplo de los muuuuchos posibles), que tuve entre las manos, oh sí brothers and sisters, el disquito de Rockpile (sin duda Lowe y Edmunds me lo perdonarán pero, es de cajones, dudo que yo pueda hacerlo) y ahí que lo dejé. En fin, ¿que qué me llevé?... Por 55 euros (mi parte aprox. de lo que nos retorna hacienda dedicada a "varios" en la economía doméstica): el "Let there be rock" de los Young y cia, el "Jeopardy" de The Sound, el "It's too late..." de Van, el "Willy y los pobrecicos" de la Creedence, el segundo de los Chameleons, el "Starfish" de la Iglesia aussie, rematando con el mismísimo "Everybody knows..." del Tito Neil... Cuanta tontería (finalmente) el "presumir" tanto de ello, ¿verdad? (y además esos discos ya te los conoces de memoria y tal, pascual y la pascuala, incluso...), además soy un materialista horrible y doy asco y...Sin embargo, miren uds, escuchar "effigy" crepitar al lado mientras los Fogerty y compañía me saludan (así, "en grande") desde lo alto de la estantería -y qué cosas- me hacen este mundo como bastante menos mierdero y mucho más mejor en este mismo preciso instante... Así de simple es uno... Y Vinyl Rules !, faltaría.

4 comentarios:

  1. Textado, señor, y discazo de Mellencamp. Me gustaría tomarme unas cervezas con ud. y el archienemigo.

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  2. Amigo Guzz, llevo comprando vinilos desde el 67, singles entonces, poco después Lps. Ya apenas me caben en casa, la mujer ya me dio por caso perdido desde hace muchos años, echo pestes un día y otro también con los precios de los vinilos nuevos en las tiendas, me cabrea soberanamente la depreciación tremenda de los vinilos comprados (salvo contadísimas excepciones), mi hijo me ha dicho que le gusta mucho la colección pero que no se la puede quedar, las ferias están muy bien (y los precios más asequibles), pero casi siempre salgo fustrado por no haber llevado suficiente pasta (menos mal...). Esto es un sin vivir constante, pero, eso sí, que me quiten lo bailao!!
    Saludos,
    JdG

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  3. Guzz , Vinyl is the answer, son tan bonitos! Amén a todo! Pero bueno hay ediciones en cd tremendamente acojonantes ahora no veo ni ostias las letras, la presbicia.Cuando vaya a Barna le prometo le llevo uno, pero sin rayar y especial. Como Javier , me van a echar de casa...

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  4. Si señor, Back To Vinyl que dicen en mi casa, yo estoy en plena tercera juventud, (la primera vinilera, la segunda fue con el puto sedé, y ahora vuelvo por peteneras) Últimamente también me he agenciado alguna que otra joyaca, aunque más bien en plan aventura rastros y demás, el Amazon aun me da un poco de yuyu, ya ves tu que soberana tontería, echaré un oteo que esas cosicas que has dicho no se pueden de aguantar. Gran post, y necesario. Saludos

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