lunes, 13 de octubre de 2014

RECAUCHUTANDO DESDE EL EXILIO: #4. Los buenos y antiguos paisanos.

Puestos a seguir haciendo remiendos no veo por qué dejar de recuperar, aquí y  ahora, una entrada pretérita del espacio comanditero Exile en el que participo. ¿Y por qué Mr. Newman?... Pues porque: a) nunca pasa ni pasará de moda y b) me sirve de entremés para lo que se avecina, this week y por la cuenta que trae el menda, en el linkeado espacio de este párrafo... Toma espóiler y gracias a quien toque por el gran Randy !


De verdad que me gustaría empezar este texto con mayor comedimiento, con más elegancia si prefieren, pero lo cierto es que al pensar en Mr. Newman y recordar su obra de cinco álbumes de estudio que van del estreno homónimo del 68 hasta el "Little criminals" del 77 lo único que me acude y sobreviene és, definitivamente, lo de: "Pero que enorme es este tío, la madre que lo parió"... Tal cual.


Sí, es de cajón, "de casta le viene...". Newman pertenece a una familia (literalmente, no en el sentido de "tipo de artista" a fin de contextualizar) de músicos, mayormente especializados y vínculados con el mundo del Cine. Vaya por ejemplo (rápido) que su primo Thomas es el compositor firmante de maravillas como las respectivas soundtracks de "Cadena perpetua" o "American beauty", o también (que esta no me la sabia hasta hace un rato y me he quedado a squares), el que su tio Alfred es el compositor de la mismísima sintonía clásica de la 20th Century Fox... Ya me imagino las cenas en "Casa Newman": "Pero déjate de pop-rocks de las narices Randy que eso es para alelaos... Compón en serio, joder"... "Pero es que me aburro pasados los tres minutos, coño, pasa que vosotros sóis unos cansinos"... "Mira que eres vago"...etc. Y en verdad, que él mismo lo admite sin problemas, lo és y bastante. Lo que también és, desde el año los anacardos, es un músico admirado e idolatrado no ya solo por el público sino por los propios músicos y compañeros de profesión (nuevo ejemplo rápido y tres palabras: "Nilsson sings Newman" -para tocarse mucho y ahí lo dejo-). Y es que Randy es, claramente a mi parecer, uno de los músicos populares del último medio siglo que más bien y lógicamente encajan (de verdad, sin subjetividades de a granel) en el archivo de la pura y dura "genialidad". Randy es Gershwin y Dylan, Sinatra y Carol Burnett, Taylor y Nat King Cole, Porter y Ray Charles... Sobretodo Ray Charles, joder. Un ente creativo único, ubicable de primeras, que nos deja mirar por la mirilla de la american music del pasado siglo. Un tipo que es un ícono del pop-rock, lo mismo que un "crooner de manual", un geniecillo del vodevil ("hollywoodiense" o no) o, sencillamente, el tipo que canta en el bar de losers con una copa de coñac vacía encima el piano para que el personal deposite los "dollarbills" si lo estima conveniente... Todo eso queda reflejado en un Randy Newman, de una u otra manera, quien para más cojones ni es ni se considera un gran cantante (lo suyo es el "carisma extremo", un registro tan eterno y personal como inimitable y magnético) y que ha hecho del sarcasmo, la ironía, su buque insignia más naturalmente acuñado y querido. Lo que no le ha traído pocos problemas, claro... "Siempre que he tenido un éxito he tenido después que pedir perdón durante semanas y más semanas"... ¿Razón?. Pues resulta que Newman tiene la (jocosa) costumbre de construir sus textos desde la perspectiva de distintos personajes (arquetípicos e/y inventados -mayormente-). De esta forma y por ejemplo cuando triunfa con "short people" (recuerden: "qué motivo tienes para vivir si eres bajito")  salen hasta grupos de presión social denunciándolo, en serio y de verdad, al respective, a lo que Randy tuvo que responder explicando, hasta en la misma luna que: "esa canción es desde el punto de vista de un chalado que por algún motivo odia a la gente baja, sin más"... O cuando lo acusaron de "fascistoide" por ensalzar el modo de vida del sur más conservador y tradicionalista de la "Gran Nación" ("eso es un homenaje a una manera de entender la realidad de algunas personas, no implica lecturas políticas" -de hecho Newman es justo lo opuesto a "conservador", para entendernos rápido y un demócrata a ultranza) con el disco que, al fin, aquí y hoy nos ocupa: el cojonudísimo "Good old boys" del 74. Que es mi preferido pero, persisto, cualquiera de sus cinco primeros estudios (y también los ochenteros "Trouble in paradise" y "Land of dreams" -para completar así lo que mayormente conozco y tengo más empapado del músico-) es altamente recomendable... "randynewmantízate", por lo menos una vez al semestre y caray, que no son pocas las alegrías a extraer.

"Buenos viejos muchachos"... Intachable título de cara a lo que aguarda en su interior. Cuarto disco de estudio y con la presencia de gente del calibre de Ry Cooder o Al Perkins arrimando hombros. Trabajo que, como arriba se comentaba, viene a significar una especie de disco temático a fin de reivindicar las tradiciones y formas de la gente de distintos puntos del sur yanqui y que, importante, no debe malinterpretarse... Newman, furibundo antirracista (toda una lucha personal para él), no se pierde en clichés político-sociales (que por lo visto, en la época, poco menos que hubo quien ya le metía la sábana por encima por lo de este disco... -volvemos a lo de la fina ironía del artista y el no entender muchas veces el personal lo de que él no canta precisa o comúnmente desde su propio punto de vista-). Defiende (eso sí) la manera pausada, campestre de entender la vida y el orgullo que, por qué no cojones, se extrae de ello. Se cachondea de la tontuna y la soberbia (y la hipocresía) del "norte" en varios aspectos, caricaturizando (si es preciso) al tochorro de campo y explicando las cosas desde su perspectiva o también, ya puestos, dando lecciones de historia si resulta menester. De esta forma la popular "Rednecks", voz racista para acusar desde el norte a los racistas del sur (coligiendo frecuente y erróneamente "campesino" y "racista"  en un mismo significante de forma harto estúpida y vejatoria), es la canción de bienvenida a este tan magnífico trabajo. Y quizá pues conviene matizar lo de "no se pierde en clichés político-sociales" (pues si es verdad que a veces lo utiliza como medio, para agilizar significados de lo que se pretende transmitir) pero en cualquier caso la música ha empezado a sonar ya y solo reparando en la manera de "levantar" esta canción inicial, desde el ténue piano y el tan peculiar recitar, a uno ya le mejora el día sin pero que valga... Y sí, sin duda, si alguien que no conoce al artista (o no más allá de sus contribuciones para los films de la Pixar) creyó exageradas todas las comparaciones y apreciaciones sobre el artista vertidas más arriba, todo le cobrará sentido ya desde a partir de aquí. La instrumentación clásica de "Birmingham" con esa slide intercalada es el noveno cielo que el séptimo hace corto (si es que te parecerá  Woody Allen dirigendo "El golpe" en blanco y negro, caray). Aunque lo que más le gusta a veces al músico son esas "canciones de amor directas y sin ambages" y, por estas, "Marie" se deshace entre hirientes violines y un Randy que canta de forma más delicada de lo habitual pues, qué duda cabe, también sabe hacer eso como dios si se tercia. "Mr. President (Have Pity On The Working man)" es un virar hacia las formas más habituales que de paso retrata la visión de un "blanco del sur" sobre la carrera de Nixon. Por su parte "Guilty", otro de los momentos más  "sentíos" de esta ambrosía, te derrota de nuevo sin remisión y, como comentaba no hace mucho en casa propia, cómo fascina siempre esa cualidad de este tipo por sintetizar en tan poco espacio de tiempo tanto contenido y belleza... Como si no quisiera agobiar, como en "pasaba por aquí un momento solo mode". Qué cruelmente cortas, en resumen, son algunas de las piezas que ofrece este hombre, si se prefiere. Llegamos entonces, para más inri, a la mitad del álbum y a "Louisiana 1927"... Y esto lejos de aflojar sigue creciendo. De nuevo instrumentación clásica, piano de pub, entonación de pop star (siempre ese deje socarrón de fondo que te mata twice... superioridad manifiesta one more time). La emblemática y tradicional (y muy breve) "Every Man A King" abre el segundo acto mientras hace de alfombrilla para una "Kingfish" que, definitivamente, es mi canción predilecta de un disco favorito... Este tipo es un gigante de la música (así en general, ni rock, ni folk, ni gaitas) y punto. No se puede estar del todo triste en esta vida si uno sintetiza, ni que sea una vez, ese momento en que cae por primera vez la baqueta en este pescado real. "Naked Man" sigue el tono marcado -alegre- y qué bien casaría en el también tremebundo estreno del pequeño/grandioso Simon, la muy puñetera... "beware beware with..."... Ya te digo. Para la siguiente, "A Wedding In Cherokee County", Mr. Newman se recoge de nuevo en tonos más minimalistas para una de las piezas más solemnes y, en cualquier caso, la más abiertamente bluesera (casi un lamento por tono). Y, para rematar la faena, se nos junta con Cooder y nos ofrece "Back On My Feet Again", implementando para la ocasión esa guitarrilla que derrocha clase y oficio hasta al caerse, dejando ya solo espacio para una "Rollin' " en el que se disfraza por última vez del totémico Mr. Charles y se nos marcha en un doloroso fundido a negro de esos que atraviesan almas. Clásico del recontrasantocopón bendito y con indebatible mayúsculaza que no depende ni mucho menos del símbolo de puntuación que precede.

(Pd. Esta -ya clásica- entrada fue editada por quien suscribe a finales de febrero de este mismo y presente 2014 en el reputado espacio Exile SH Magazine)

4 comentarios:

  1. Sin palabras para u disco que no merece palabras basta con escucharlo

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    1. Ni menos ni más. Siempre a los pies del Genio !

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  2. Conste en acta que lo descubrí de verdad gracias a Vd. Así se lo hice saber al mundo el día del 74 y así se lo haré saber otra vez al mundo cuando espero que algún día llegue el momento. Abrazo.

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    1. Y cómo me gustó esa mención Cosmic Master ! Y, al loro, en pocas horas segundo round randynewmaniano en el Exile !! Decía Ranaldo o Moore, uno de los dos no recuerdo cual y en una entrevista que les leí, que la necesidad de trascender no es sino otra paja mental humana... Pero, en serio, Randy trasciende a la crooneria y a lo que se ponga por delante y con escalofriante facilidad... Abrazo guzzero !

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