jueves, 19 de febrero de 2015

SIETE LUSTROS SIN BON (Y ENÉSIMO REGRESO A LA INFERNAL HIGHWAY)

Por primera vez, y sin que sirva de precedente alguno, repito la operación de rescatar un posteo que se marcara quien suscribe en el espacio Exile hace ya algún tiempo... No creo, lo dudo vaya, que se repita ello me apresuro a aclarar. Pero, caray, si esta ocasión no lo merece dado el aniversario que toca... Nada, que recupero la entrada del "Highway" de enero del pasado año, convenientemente maquillada, sin vergüenza a valer y la cabeza bien alta. Por supuesto, más allá de letras y palabros de estar por casa, mi particular homenaje será hoy ponerme éste, el mejor disco de garage rock jamás registrado por banda alguna, a toda castaña por cojonésima ocasión y a la salud del añorado, inolvidable e inimitable cantante...Y, en verdad, espero que hagan uds lo mismo. No se (re)lean esto que sigue a la famosa cover, coño y bien mirado... No pierdan el tiempo. Escuchen el disco, -da igual lo mucho se sepa de memoria-, salten, hagan headbanging de ese, berreen como alma que el diablo lleva o/y todo junto si se sienten con fuerzas... Él lo hubiera querido mejor así, me atrevo a afirmar.




Antes de nada decir que el discazo en si es de esos que, a pesar de lo directo y sin ambages aparentemente -y amén de lo puro bombástico que resulta-, tiene su pequeña trampa... En forma de poseer una de las primeras caras más incendiarias y deleitables habidas que, a su vez, puede hacer caer en el fatal error de convertir en "relativizable" una segunda que, y se lo juro por el primo gamberro de snoopy, apenas tiene que envidiar a la otra a poco se le de las horas de vuelo que corresponde. Aunque, faltaría, todo ello es (en cierta medida) hacer un algo el ridículo por la curra pues, obvio, este disco más que meramente popular es que se lo conoce de pe a pa hasta el gato. Como debe ser. Empezando por el principio... ¿Qué comentar a estas alturas sobre la canción de cabecera y a la que el disco debe el nombre?. Su único enemigo posible es el tópico, claro. Esa fama tan desorbitada que solo adquiere lo que, por mucho que uno pretenda evitarlo, te plantan en los morros ora sí ora lo otro y si no te gusta pues a joderse tocan. "Highway to hell", el tema, es ya en cualquier caso un "Johnny B. Goode", un "Like a rolling stone", un "Help" o un "Satisfaction" (etc) de la historia del rocanrol (y ya puede torcer quien toque el gesto lo que quiera que será en vano... que se lo exliquen los Siniestro, si es menester). Algo, en defintiva, que engulle sin compasión hasta al propio ente creador para alzarse en ícono cultural de un modo ya absolutamente global. Algo que, y permítanme ser egoísta pero ello me resulta lo mejor, me gustará mucho (la de dios y satán juntos) siempre pero que, raramente, pondría en mi top de cuatro o cinco canciones predilectas del mítico álbum al que presta nombre... ¿Cómo se te ha quedado lo tuyo?, ¿fine?, pues adelante... Y adelante en este caso es "girls got rhythm" con su guitarrita saltarina y constante de la que parecen saltar chispazos, su repetir el título en el estribillo y va que chuta y, es de cajones, sus carismáticos alaridos de Bon... Y siempre la pregunta, claro: ¿si es tan fácil todo porque lo de esta gente resulta tan único?. Algunos amantes de las filigranas guitarreras mil, además, suelen criticar a Angus por no salirse de la pentatónica ni a tiros y no se qué polleces más... Pues bien, según lo entenderé siempre, no es solo aquello que aprendimos con Reed (siempre Reed) del que no son la cantidad de notas sino la calidad de las mismas... es, directamente, lo de "se tiene o no se tiene". Y AC/DC, que hable la historia !, "lo tenía" entonces para dar, vender, regalar y lo que les saliera de las bells bajeras. De ahí la tristeza, eterna, que se destila de la también eterna pregunta: ¿dónde hubieran llegado realmente esta gente de seguir vivo Bon?. A saber, lo mismo se venían abajo por improbable que pueda parecernos... Aunque, desde luego y siguiendo con el álbum, escuchando mi canción favorita de la banda se me antoja ello poco menos que imposible... "Walk all over you" es el templo de los "eisidisi" en mis cuentas hasta el fin de los tiempos, así en bruto y resumen. "Walk all over you" es como los anillos, las galaxias, los relatos homéricos, la biblia en verso y un sinfín de verbenas más, de poder ser una canción de garage algo aplicable al término "épico". Mi canción-cañera-supera-depresiones por excelencia y antonomasia desde el año del Petete... Y esa frenada antes del chorus, diez mil veces escuchada y otras tantas que me deja bizco... pero qué enorme, qué bestialidad ! Pero, faltaría, todo lo magistral, como también lo meramente bueno, se acaba... Aunque (eso sí), a veces, muchiiiísimo de vez en cuando, al acabarse empieza "touch too much"... Acaba en efecto  la de antes con Bon repitiendo el título, redoble de drums (chinpón) y, hala, es que ni para coger aire... Juntar dos canciones como esas debiera estar prohibido por la unesco y el comecon, por ejemplo y joder. Es abusar. "Touch" es otro himno absoluto del Rock y el que no haya agitado alguna vez el cabezón con lo de "touch too much, much too much", tras el solo, que se dedique a la cria de arenques rebozaos porque, vive dios, esto del rocanrol no lo ha pillado mucho, no... Pero, mucho ojo, porque "beating around the bush", que nos cierra tan mítica primera cara, no habita precisamente lejos del otro par... Esto es la vampirización definitiva del clásico rocanrol old scholl de siempre (coño, ya). Es Berry secuestrado  en el maletero y liberado en el mismo infierno teniendo que convencer con su pericia musical a Satán a fin de librarse de la condena. Abrasiva hasta la extenuación... Y no veas con "la simple pentatónica" en la parte final. La madre que lo parió al que te dije...


Y así estrenamos B side y el único "problema" que nos encontraremos siempre ahí es si nos quedamos antes con "shot down in flames" o "get it hot". La primera es un poco como la hija perdida de "girls got ryhthm"y "beating". Tiene la marcheta de una de base y la fuerza de la otra en el estribillo. Otro cañonazo decibélico con algún rebuzno guitarril del copón. Aunque, al tanto, no menos imparable resulta "get it hot" donde clavan un boogie de esos de la casa:  denodadamente hipervitaminado y rematadamente vacilón... Y lo de Bon Scott que es de antología de la zarzuela, one more time sí. Pero es que los muy putas,  no nos avisaron, repiten estructura y tras dos sopapos de aquí te espero se autosuperan y te cascan dos temazos seguidos (otra vez) que son demasié se mire por donde se quiera. "If you want blood (you've got it)", además de prestar título al tan recomendable directo del año anterior (donde no aparece, atención) y cumplir con más que creces  lo amenazante de su propuesta en lo sónico, es ante todo un/otro subidón adrenalítico de la hostia. Imagínate a Scott en plan pecho lobo berreando hasta la extenuación y el pirado de Angus de la guisa habitual y en lo suyo en aquella época... Mira ahora, y desde hace ya la tira y los tirantes, lo que se considera es "lo más" del rock (hard o no) en los chards varios y demás... Si es que no hay bastantes malditos kleenex en el orbe para secarse la llorera, ya te digo. En cualquier caso, ya casi al cierre, llegamos a la que siempre he considerado "la gran tapada" de este disco: "love hungry man". Impagable punto de encuentro, a su manera, con la american route añeja (y de manual)... Si es que, en resumen, dan ganas de pillarse un coche, de esos de siete metros que les molan a los yanquis, y ponerse a tragar kms. por eternas carreteras de aquellas con desierto a lado y lado de solo recordar uno el título de esta canción... Aunque es más que eso, sí, que tenemos de nuevo al satánico escolapio liándola y un final de canción que es como para ponerse a tirar petardos desde la azotea por la pura alegría y  a modo (rockera) celebración. Y para casa nos vamos, al fin, de la mano de este "merodeador nocturno" cuyas intenciones no acaban de verse muy claras... Matrícula de nuevo. Blues arrastrado, el momento más calmado del elepé (por lo menos esa primera mitad), a mayor lucimiento del arte y registro de un Scott cuyos límites tampoco acabaron de quedar demasiado obvios... Acertada coda por registro y tipo de canción para tan tremebundo vocalista, cuyos conocidos excesos (y derivados varios del R'n'r way of life) nos lo arrebataron tan desoladoramente pronto. En cualquier caso, y para terminar de una vez por todas, solo cabe aplaudir por enésima ocasión tanto al par de hermanitos como al llorado cantante (que entre los tres firman las diez inmortales toñas aquí engastadas forever) y agradecerles el enseñarnos a todos y todas como se hace el mejor disco de rock garagero de guitarras audible... Que es muy fácil, en realidad: solo se necesita, básicamente, hacer lo mismo que Angus & Malcom Young, Bon Scott, Cliff Williams y Phil Rudd realizaron en el mejor momento de su carrera hará ya, en este recién estrenado 2014,  siete lustros ....... Y en esas que todavía estamos y seguimos esperando, claro. 

2 comentarios:

  1. Brian Johnson le ha sustituido bien , gracias al falsete, temas como High Way To Hell , siempre sera representativa a la voz de Bon , por cierto, aguante Dickinson , todo va a salir bien .

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    1. Sin duda Brian sale airoso de un papelón difícil de narices y, en verdad, "Back" es mi segundo favorito del combo empatando con "Let there be rock" (el primero es y será siempre "Highway"), pero, ay, Bon es, directamente, único e irrepetible a mi parecer. Y Bruce estará bien... A un tío que se tira desde un altavoz a darse de leches contra un grupo de motoristas ejerciendo de telonero (en algún momento de su carrera solateras) de los Lynyrd Skynyrd no le detiene eso... Fijo, vaya.

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