viernes, 11 de diciembre de 2015

ABOUT... SAM COOKE

"51 años hoy sin Sam, Su Souledad, la mejor voz y cantante por siempre jamás para su humilde gañán... Y, ya puestos, 50 en este 2015 que termina para el cielo hecho música (la verbena live del Harlem Club es mi disco favorito ever junto a "marquee moon" y "london calling" y, faltaría, "Night beat" es la bonitez extrema por ejemplo también... pero nunca se cantó más y mejor que en esto de la imagen de abajo... Sin margen existente a comparación que valga y punto guzzero): la destilación definitiva del sagrado binomio Cooke/Soul Stirrers !"...


... Eso es lo que he puesto hoy en el FB. Y es que, para mi, Sam Cooke es el superhéroe definitivo de todos los cantantes habidos. Porque hay -han habido- artistas que además de músicos son (desde un punto de vista ya directamente antropológico) pura Historia primigenia, piedra angular, de la música moderna del pasado siglo proyectada al infinito de los tiempos y más allá. Ejemplos rápidos:  Robert Johnson, Guthrie, Leadbelly, Berry, Ray, James y Li'll Richard, Aretha, genios jazzísticos varios, Cash, Elvis... (considerable etc y sin caer en la trampa del mentar excepciones que esto sería un no acabar). Pero, siempre desde el humilde parecer personal, hay un par que sin poderse evitar me destacan con especial fulgor en la medida, llevada al extremo, que uno tiene del talento/trascendencia:  Bob y Sam, Cooke y Dylan. Los que sacaron el folk/gospel de su raza y dieron con la tecla final que faltaba para fusionarlo con las enseñanzas de todos los que les precedieron hacia nuevos horizontes... o hacia la popularidad, si se prefiere. Y conviene matizar que no me refiero al sentido literal del  concepto "popularidad", que Elvis ya hacia gritar a todo el mundo y los amplis electricos ya andaban por ahí, sino más bien al hecho de revelar algo que estaba ahí de siempre y darle el empujón ya completamente masivo y para todo dios... Y claro que como todo amante de la música se me cae lo mio al suelo cuando repaso documentos con las voces de Aretha o el propio Presley, con los primeros pasos de Chuck o el pequeño/gigante Richard, pero en esos dos, en Dylan y Cooke,  siempre está/encuentro una especie de añadido de difícil tratar de explicar... De alguna manera, sería algo en la dirección de su  relativizar casi por completo el aspecto "meramente" (con comillas gigantes) expositivo de su discurso... Los herederos finales y los finales eslabones, a su vez, de una larga cadena, antes o por encima de un ícono mediático (merced a un particular talento sin parangón las veces, pero mediático al fin). 

¿La diferencia entre ambos (ya puestos)?... Pues que a mi, aunque prefiera a algunos (tampoco a demasiados, ojo al matiz), Dylan me parece un cantante alucinante en el sentido que al escucharle no se me ocurre a nadie que me crea más en este puñetero plano existencial  (y es por ello que siempre hay que enviar al bosque descalzo a todos los tocacojones que tan cansinamente le critican en esa dirección). Tal cual. Es el primer storyteller absoluto y pleno en alcanzar reconocimiento global (más allá de la sempiterna silueta heroica del "yo, mi guitarra y mi armónica against de world"). Y desde ahí otros grandes como Newman, Young, Reed & Cale, o los propios Fab-4 (que los tiempos andaban cambiando, en efecto, y lo de querer cogerle la mano a la otra estaba muy bien pero, si, ya se iba quedando algo pusilánime el tema) y demás, se iran "pillando" la parte que más les interese de los rizos dulutheros para crear su propio (e impagable también, obvio) discurso. Sam, por su parte, me resulta -y me repito- "sencillamente" (con comillas ya ciclópeas en este caso) el mejor cantante y voz que he escuchado jamás. El talento ya extremo y fuera de tablaturas (que a su vez, conviene ser justo y darle a todos lo suyo, necesito también "la luz dylanita" para acabar de salir de iglesias y guateques para alcanzar la iluminación total en aquellos primeros sixties). 


La biografía de Cooke que se la busque quien quiera por las redes, estaríamos buenos. Ahí encontrará, a quien falta le haga, sus primeros pasos de "niño-prodigismo" desde el gospel, -y desde ahí-, el encontronazo con los Stirrers, el impacto de " You send me", el ser el primer cantante negro en poder meter realmente mano en su producción,  y tropecientas cosas más sobre ésta leyenda sobre la que por siempre colgará el sanbenito de "el hombre que inventó el soul" (a mi me gusta más apostillar con un "el hombre que acabó de inventar del todo el soul"... pero es más largo y mola menos... dejémoslo así, vaya). Mi preferencia y devoción total llega, y volvemos con ello al aspecto subjetivo/particular del posteo, a la hora de reparar (cómo no hacerlo !!) en la obvia capacidad vocal del músico... Y es que, por supuesto, me considero un adorador de los guitarrazos muchos y bases rítmicas sin compasión o, en definitiva, de muchas y (no poco distintas entre si a veces) formas de expresión virtuosista de instrumentos musicales si ello (como a todo cristo le ocurre) va rendido a los gustos propios... Pero la voz... Ay caray, es que me resulta primordial ello... Cuántas veces hemos escuchado algo musicalmente de nuestro agrado de primeras pero que, por contra, derogamos de forma casi inmediatamente ulterior por rechazo al vocalista, y con o sin razón que es una cuestión muy personal ello (y así debe ser, a mi entender), que toque...  Los ejemplos son ingentes, y mejor que ni me arranque con dichos ejemplos en esto, vaya. Para mi, que ahí quiero llegar, no me escondo nunca en admitir que en última instancia la voz me resulta lo más importante a la hora de escuchar r'n'r de cualquier clase  (con sus variantes por docenas)... Y aquí no es que me quiera poner trascendente (que como decían Sonic Youth: "la necesidad de trascender no és sino la enésima paja mental humana") pero, aún teniendo los oidos de madera mojada, la música por su carácter invisible e intocable para quien la disfruta siempre me ha resultado (soy de esos, si) el más estimulante y rico de los agentes adheridos al término "arte". Y con diferencia. Para rizar rizos, la voz, además, me resulta ya el acabose en el sentido de que ello tan siquiera requiere del soporte básico para generar música: el instrumento. El instrumento es el propio ser humano y la calidad que de su interior fluya. Así de a pelo y sin ambages es la cosa... Y recapitulando ahora tamaña ensaimada no queda sino volver a lo de antes: Sam Cooke es, por destilación lógica de todo lo previamente vertido, lo más grande que ha parido madre para mi en el sentido que se viene a tratar hoy aquí... Que por ellos mato también, pero encuentro más garra en Sam que en James (si la gana le da), más sentimiento en Sam que en Otis (ídem de lo anterior), más miel en Sam que en Marvin o Al (ídem del ídem) y, por si poco fuera, su gama multioctavas es la que mejor en formato XY le aguanta el embite a los berreos inabarcables de la Big A... Y por supuesto, extrapolando a algunos de mis héroes personales más sentíos, la rabia de Costello, Westerberg o Strummer son gatitos asustados a su lado, el azúcar en la voz de Macca, John y "los de la playa" al completo resulta menos, la canalladería de Mike o Bon Scott no es tan tan "colega" como la de Sam en sus grabaciones en directo... etc. Es decir: casi todo lo que más me gusta de un vocalista en uno solo y sanseacabó.... Y, ojo -para mayores napias-, además haciendo "música del alma"... Fin del debate ya y game over, si.


El objetivo original, por cierto y volvemos a lo del FB ya casi al cierre, de tan extenso devaneo de letras no era sino recordar hoy el medio siglo del disco "The Gospel Soul of Sam Cooke with the Soul Stirrers, Vol. 1". Algo así como, en efecto, el testimonio auditivo final de todo lo que precede en el párrafo inmediatamente superior. Una criba postrera (de doce piezas only) sobre la criba previa del 64 de las grabaciones originales de Sam con los Stirrers... Y, dicho ello por alguien que nunca ha pertenecido -ni piensa hacerlo- a religión alguna y atendiendo al aspecto eclesiástico de base del álbum, les aseguro que hasta lo de "el cielo hecho música" se me empieza a quedar ya algo corto... En verdad, si alguien les dice que les va a poner un disco con mejores voces o mejor cantado háganle todo el caso del mundo, por el amor de todo lo querible y más... Pero eso sí, no se descuiden antes el "sombrero de encajar mentiras sin descojonarse". Que les va a hacer buena falta.

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias por comentar Javier... Que uno se dejó la soul en esta entrada y si no es por tí se queda a "o comments"... Y siempre a los pies de Su Souledad, claro.
      Abrazo guzzero !

      Eliminar
    2. Me quedé "stirrado" después de leerla, amigo.
      Abrazos,
      JdG

      Eliminar