martes, 15 de diciembre de 2015

UN LUSTRO SIN BLACKIE

Repasando fechas y aniversarios descubro que un 15 de diciembre nos dejaron, entre otr@s, gente de tanto relumbrón y tan aquí admirados siempre como el sinpar Sr. Laughton o la inolvidable Joan Fontaine. Sin embargo hoy, por aquello de lo redondo del número, recuerdo especialmente al gran Blake Edwards en el quinto aniversario de su muerte y, desde luego, no se me ocurre mejor manera que hacerlo con la tan dramática como imprescindible "Días de vino y rosas" y esta escena donde Lemmon, directamente, revienta el "talentómetro" ya del todo en su arte y oficio... Mucho más que aquellas adorables comedias sixties, más o menos sofisticadas, nos dejó Mr. Edwards (creo está claro). Su brillante acidez o/y mala leche, explícita o sumergida pero siempre presente, ni debe ni caerá en el olvido. Nos siga descansando en paz y gracias siempre por tan disfrutable legado.


4 comentarios:

  1. Una película excepcional a la que espero dedicar unas palabras más pronto que tarde. Ya solo por el vino y las rosas merece Edwards un puesto muy alto en el séptimo arte, y eso que también hubo guateques, desayunos, carreras, panteras e incluso mujeres perfectas.

    Un abrazo, Guzz.

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    1. Muy alto sin duda para mi también. Y la dupla Edwards-Sellers es invencible, pero "Los días..." es referencia obligada en esto del celuloide, lo que (si bien en un grado no tan inalcanzable) sumado a "Chantaje contra una mujer" con la pobre Remick sufriendo en non-stop y alguna que otra, dan para un debate muy largo para con esas buenas o malas gentes que ubican siempre a Edwards como hacedor de comedias sesenteras en exclusiva y por defecto (me reafirmo y reitero en ello, si).
      Abrazo, Gonzalo !

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  2. Tras la asfixiante "CHANTAJE CONTRA UNA MUJER", contundente nuevo ejemplo que en su momento acabó por disipar las dudas que aún pudiera haber sobre la capacidad de Blake Edwards fuera del terreno estricto de la comedia, en el que se le había intentado encasillar. Y ahí tenemos este sombrío y ejemplificante drama psicológico en torno al alcoholismo con esporádicos toques de comedia en su primera parte que venían a aliviar la tensión y dureza alcanzada en sus sólidas y, por momentos, inspiradas imágenes. En nuestra memoria de cinéfilos han quedado grabadas para siempre las impresio­nantes composiciones de Jack Lemmon y Lee Remick, así como el tema musical de Henry Mancini.
    Un saludo.

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    1. Gracias por comentar Teo y perdón por tardar tanto en responder. "Chantaje..." es tremenda para mi también, y además de recuperar formas clásicas del "negro" del par de décadas y pico que preceden nos regala a una Remick que es puro oro en todos los sentidos. Eso si, el pico de calidad interpretativa que alcanzará de la mano con Lemmon en "los días" ya es de mención obligatoria (al menos en mi humilde opinión) dentro de la historia del medio/arte. Y Mancini un gigante siempre, ni qué decir (sí señor).
      Abrazo.

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