martes, 1 de diciembre de 2015

UNA MAÑANA NUEVA FOREVER


Es mi disco setentero favorito del Genio junto a "Street legal" y, por lógica y a partir de ahí, uno de mis elegidísimos de Zimmerman. Necesaria la premisa, pido se sepa disculpar, a fin de poder avanzar sabiendo todo cristo a que atenerse en adelante.

La grandeza de "New morning" es algo fácil o difícil de tratar de explicar al ir siempre ello en base del "dylanismo" del sufrido lector/oyente que toque. Seguramente una de las últimas razones de mi redención total aquí sería el ver o entender uno en lo musical, y en equilibrio perfecto, al "Dylan de antes" y al "Dylan de después". Y claro que el artista ha producido masterpieces a posteriori (es el fucking Bob Dylan, nos ha jodido), pero la evidencia -por la que me disculpo nuevamente- golpea de muerte certera a la hora de afirmar que si éste hombre es "dios" es por lo que facturó en los 60's y 70's... Y la "nueva mañana", finalmente, me resulta el crossover postrero, la bisagra indebatible, mucho más allá del mirar calendarios ya que, obvio, queda en mitad de camino. 

El contexto histórico y su reacción -la de Bob- hacia el mismo nos da, en cierta medida, la clave del sonido y sentir del disco. Cabreado con el mundo y la industria musical se sacude todas las pulgas con la autólisis comercial del "autorretrato" ya que no quería seguir siendo "una voz generacional" ni nada se le asemejase por mucha presión externa mediara (el estaba más por el "qué coño hacen matándose en la otra punta del mundo" que no por el "qué valientes nuestros bravos soldiers en Nam"... y se limitó a ser consecuente consigo mismo, jodiera  a quien lo hiciera). La leyenda ya era gigantesca y putámica entonces, ahí están sus discos/tótems sixties que le eternizan -enchufado y no-, la credibilidad como músico único (del folk al rock, del rock al country, de los changes a blonde, de blonde a Nashville... y vuelta empezar juntándolo todo), la fiesta con The Band... En fin, lo que sale hasta en las bolsas de madalenas. Pero, y siempre particularmente en impresiones, hay algo pegado por siempre de forma indeleble e inmejorable a "NM": la Libertad es, en efecto, el sentir predominante del álbum... pero no es la libertad de "vamos a salvar al mundo" de su barbilampiño primer lustro de singladura, no, es la libertad personal -tocando ya la treintena-  a lo que se canta y por lo que aquí se deja caer el músico. Y no es meramente un ejercicio de onanismo personal, ojo -"oh cuánto sufro, dejadme en paz demonios de la industria y demás tocahuevos"-, y es un disco buscado y muy destilado (a vueltas siempre con lo de que "self portrait" es en definitiva las canciones menos buenas de las sesiones de skyline y éste -cosa bastante discutible, bootleg de turno mediante-), si, pero en lo musical no se limita, ni mucho menos, a encerrarse en ese sentimiento apuntado... en ese sentir de amargura. Es más, en un ejercicio que auna de lleno sabiduría y pura genialidad, le da la vuelta por completo al calcetín: es muy variado en comparación a otras obras (frecuentemente mejor consideradas en dichas comparaciones), bastante e indisimuladamente alegre en melodías e instrumentaciones, y (para no alargar más) que, en cualquier caso, (me) genera siempre un sentimiento de "ya soy mayor, y ahora -en adelante- voy a hacer lo que me salga de las narices definitivamente"... sin necesidad de demostrar nada a nadie (atendiendo ello a vida y obra del "duluthero", claro está).  Ese es el tipo de "libertad" que se encuentra y se genera desde "New morning", la de un Dylan que se acuerda que también es peatón amén de elegido y se gusta y acepta como tal. De ahí (y recordemos lo de "siempre para el menda mode") su tono de celebración (maxime en lo sonoro). No puede ser casualidad los matices souleros con la Sra. Stewart o el desfilar de teclas... Joder, reparemos en el título del disco, mismamente, ¿qué mas hace falta?.  


El tracklist del disco no tiene fisura alguna. No veo a que darle mucha más cancha al tema dada la fama del álbum y del ente firmante. Es un 10 pleno y tal cual (eso es Ley). Además, ojo, es un disco que escucharemos y descubriremos muchas veces en la voz y arte de muchas otras gentes... Pero, claro, ni que sea fugazmente, por tener ésta "New morning" pues tiene... La alegría del tono de la célebre "If not for you" (esa harmónica hace salir el sol a su hora favorita de la noche), los teclados (los dos) de "Day of the locusts" tan magisteriales ("yeah !", of course), "Time passes slowly" que es primer Tom Waits antes de Tom Waits pero con esa guitarra que te mata (por pura clase atesora, la cabrona),  "Went to see the gipsy" que ya nos hace flotar del todo con lo de with music in my ears y demás (de las favoritas de este hombre, con la enormidad que ello supone), vals-midwest a la salud de Mr. Orbison (que es como para enviar -por enésima- al bosque a todos los cantamañanas que dicen que Robert no sabe  cantar y sandeces por el estilo) para la maravillosa "Winterlude" y, cerrando la primera parte, "If dogs run free" que es el reverso negroide de Zimmerman en slow burn más y mejor que nunca (o poco menos).

En el segundo acto nos topamos, ya  de frente, con "New morning" -the song- que detiene el tiempo en su recitar hasta su estribillo randynewmaniano del caerse... Todo dios en pie ahora para la preciosura de ribetes gospel "Sign on the window" que es donde, por no ser unos putos pirómanos enfermos y tal, se libran los del bosque del párrafo anterior de no morir calcinados en un incendio (pelos de corral gallinero entero por siempre con ésta barbaridad).  "One more weekend" es el bluesero puente a la línea del cielo de Nashville... Dejémoslo, para resumir, en que si saliera en  "sweetheart rodeo" hubiera colado de posible single sin demasiados problemas. "The man in me" es la canción que abre "El Gran Lebowski" (que ya con eso se sobra para ser intocable aún a pesar de lo de puta madre que és por si misma y propio derecho)... Otra para misa y punto. "Three angels" es un speech con parada y aderezo soulero que, efectivamente y se mire por donde se quiera mirar, te hace alzar la vista buscando ángeles dejando espacio, solo y ya finalmente, para la despedida con la brevísima "Father of night" donde queda (nuevamente) clara la ascendencia soular de muy buena parte del disco y se cierran persianas del todo.


Resumiendo: "Freewheelin'", "Bring", Blonde", "Highway", "BOTT", "Desire"... Lo que se quiera y más con este sinpar, y persisto en la mayúscula, Genio. Pero, por favor, no se mueva nunca a segunda fila por nadie , y aún sin salir del olimpo, a  ésta maravillosa "New morning" pues ese es también -y como mínimo, atención- su lugar para una serie de pájaros como humilde pero honesto (al menos con esto, vaya) servidor de uds. Y otra ronda de lo mismo para el también celestial "Street legal", faltaría.

4 comentarios:

  1. soy mas del street pero este dsco le guardo garndes recuerdos y ademas es de los de Dylan que recurro mas a menudo

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    1. Imposible quedarme con uno de entre esos dos... Son mis discos setenteros suyos que prefiero (y sendos top-5 o 6 -pero nunca menos- en el recuento dylanita personal, con la superburrada que ello implica).
      Abrazo guzzero, Bernardo !

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  2. Pues sí, Guzz. un disco maravilloso de arriba abajo. Y el "Street Legal", también. Me acuerdo cuando descubrí ambos elepés (los tenía mi tía), me quedé fascinado.

    Un abrazo.

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    1. Solo por la jazzística "If dogs run free" que cierra el primer acto ya me resulta indispensable a cualquier nivel. Pero es que además, éste y "street siempre me resultan dos de los discos más amables de Dylan y a los que más suelo recurrir. No sé, es todo impresión personal y este hombre tiene masterpieces a quintales, pero le noto siempre excepcionalmente alegre y desinhibido en este par en concreto (y amén de lo tremendo de los cancioneros)... Y bienvenido sea, claro.
      Abrazo guzzero, Gonzalo !

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