viernes, 20 de febrero de 2015

30 AÑOS DE DINOSAUR JR : UNA ORGÍA MASCISTÁTICA

(Si gustan de acompañar la lectura con el correspondiente soporte sónico mejor me se vayan al final de la entrada antes de continuar)

Esto estaba en "pendiente" desde hace la tira y por fin, espoleado por la fantástica entrada de hace pocos días por parte del amigo Coops en su tan honorable espacio, hace hoy acto de presencia... Hasta ahora, en el otro par de ocasiones que me dio por hacer un record by record de la discografía de alguien, me he limitado a tirar de cosas estrictamente "generacionales": Eels/Mr. E es un debilidad personal y no hay que ver más allá y en cuanto a Pearl Jam... Sí vale, ok, sus discos neomilenarios no son tan cojonudos como los noventeros (a excepción del aguacate, posiblemente) y, puestos a confesar, los Robinson o Wilco -cada uno en lo suyo- les hacen la ralla en medio sin demasiados pesares, puestos a citar una banda yanqui que aune prensa/público del último cuarto de siglo... pero, qué coño: son una formación cojonuda y a la que se quiere y agradecen la de diosescristo los servicios prestados (y los que, espero, les queden por prestar). 

(30 años más viejos, 30 kilos más gordos... 30 veces mejores)

Sin embargo, ay caray, hoy subimos (y lo indecible !) la apuesta: la treintañera (ya) singladura "dinomascistática" nada menos. Religión en esta casa, como ya les consta a algunos, si. Y es que lo he explicado ya varias docenas de veces... Hay siete bandas yanquis surgidas en los 80's (sea a principios o mediados) que, cual samurais kurosaweros y bajo etiqueta "indie rock" -antes de ser "rock alternativo", primordial matiz-,  no han tenido parangón, para un servidor y a nivel de bandas, en toda la historia ulterior del cuento este del rocanrol. Y, ojo, cosas puntuales (sin dejar de hablar de formaciones en exclusiva) se han dado que casi me alcanzan el nivel que yo encuentro ahí pero, qué se le va a hacer... "Casi", siempre "casi", en efecto y atendiendo a que son la mayoría de ellas "hijas" del septeto apuntado. Resumido/recordado ello, toca mencionar que como ya he mentado en alguna otra ocasión también, aunque con "la boca pequeña" y a la remanguillé, de tener que quedarme con una y solo una de esas siete tan queridas bandas (o, directamente, me pegan un tiro), me sorprendo siempre (cada fucking time) al darme cuenta de lo flagrantemente inexistente de las dudas... Es instantáneo: "Dinosaur Jr", puro acto reflejo y ni me paro a pensarlo. Y por supuesto que no son los mejores músicos ni crearon un pseudoestilo propio (Sonic Youth); ni los que fusionaron el espíritu old punkie del 77 con el power pop clásico de manual como nadie más ha logrado (The Replacements); tampoco los que tienen mayor variedad de registro y palos a tocar (Yo La Tengo); o, por supuesto, los más adorablemente inmediatos y compulsivamente devorados (The Pixies -los Nirvana "de verdad"-);  por supuesto, igualmente, tampoco serían los que nos enseñaron que el hard core más estruendoso podía incluir melodías acojonantes sin sacrificar un mísero voltio (Hüsker Dü); ni, ya por último, los que consiguen trascender todas las etiquetas en pos de un lugar en la Historia del pop-rock clásico: el de puras y duras canciones (R.E.M.)... Pero da igual. Eso y todo lo demás que se pueda o pretenda argüir... Las emociones van siempre más allá del frío análisis y quien haya perdido esa perspectiva es que tiene el ego tan metido dentro del asshole  que ya perdió la capacidad, básica e indispensable -por su mera subsistencia como ente humano-, de ser sincero con uno mismo. Por eso, confieso también antes de cambiar párrafo, me es harto difícil explicar que es lo que encuentro tan imprescindible y wonderfulero en el discurso de Mascis (mayormente en compañía pero también, ojo, en solitario)... Su registro "plañidera" (más que brillante denominación que debo al amigo, y Cosmic Master, Johnny) sea tras la habitual muralla de marshals (que es lo más habitual), o acompañado de un banjo con una suela cuerda rota, tiene un efecto de admiración y deleitación automáticos en mi. Y, aunque se podría seguir por ese hilo, aquí aparco el tema en esta dirección.

("Os váis a cagar ya del todo...")

Tiempo ahora para precisar que es lo que se valora y lo que no en el listado que és, en definitiva, lo que realmente pudiera o debiera interesar más de tanta verbena... Y es importante ello, claro quede, pues estamos con músico y banda ante una obra muy abierta a puntualizaciones: compilaciones promocionales y no promocionales, directos varios, ep's, singles y rarezas habidas (tanto en solitario como en comándita incluyendo -o no incluyendo para el caso- ese hippero "Chant for Amma" que se marcara con unos colegas en honor al santo-gurú indio que homenajea)... y eso sin entrar en los proyectos paralelos de Mascis formando parte de otras formaciones o en las movidas varias de Barlow (con los siempre reivindicables y bienvenidos Sebadoh en primer término, qué vaya tres o cuatro discos -al menos- que tienen). En resumen: se incluye la discografía oficial de estudio de Dinosaur Jr, los dos firmados por J Mascis + The Fog en la bisagra del nuevo milenio, así como ese par de discos acústicos (mayormente) con los que el melenudo golfista y esquiador amateur nos ha obsequiado en los últimos tiempos. Eso és, al humilde entender de quien suscribe, lo que más y mejor responde a "la obra dinomascistática de estudio" que es lo que hoy, básicamente, se pretende ponderar (siempre desde la figura del fan irredento y confeso, téngase en cuenta ello si procede). Como en las otras ocasiones el formato es más que sencillo: pongo los discos por órden cronológico rematando el texto de cada uno por mi canción predilecta que toque, así como (finalmente) la posición preferencial que ocupa el trabajo en las cuentas propias. En fin, que espero les guste y allá que vamos con la legendaria saga jurásica (o la mayor parte de ella si nos ponemos pejigueros) de Barlow, Murph y -muy clara/especialmente- J Mascis, obvio.

1. DINOSAUR (1985). Me gustaría empezar con toda la pomposidad y referir epítetos como "imprescindible" y similares a esta primera grabación jurásica... Pero lo cierto es que con su producción tan denotadamente amateur y acelerada (que no tenían ni los veinte todavía !) estamos sin duda ante la grabación más prescindible, así en general, bajo la etiqueta Dinosaur Jr. Muy interesante, eso sí, para completistas y necesario, solo claramente, en el caso ya del puro y duro fan galopante... Aquí conocemos canciones que crecerán la de dios con el tiempo a base de limarlas y pulirlas en directo... alguna de ellas carne de reivindicación constante por parte de los mismos músicos, en verdad  ("Severed lips", "Cats in a bowl", la inicial "Forget the swan" o "Quest", son/serán claros ejemplos de ello).
Deleitación Guzzera Total (DGT a partir de ahora): "Does it float", sin duda. La primera canción del honorable disco que sigue según se mire, que brilla por encima del resto con especial fulgor en mis cuentas y a pesar de, o precisamente por, ese reverso hard core extremo al que también se abraza (esos cambios apuntaban, no se puede negar y kamikazismo included...)
Ranking Personal (RP a partir de ahora): 14/14

2. YOU'RE LIVING ALL OVER ME (1987). ESE ES EL AÑO, las siete formaciones que me sacaron discazo a la vez para tocamiento eterno guzzero: "Sister", "Warehouse", "Document", "Pleased to meet me", "Come on pilgrim", "New Wave Hot Dogs" y, por supuestísimo, el segundo de Mascis, Barlow y Murph. Aún hoy, en un sindios de lugares, su mejor y más memorable referencia de estudio. Y aprovecho para dejar CRISTALINO que todo lo que lean desde aquí para abajo para quien suscribe es absolutamente imprescindible de todas ídem (no se tome nadie lo del ranking personal a raja tabla, por favor, que todo tiene lo suyo). Sobre el disco en si qué decir aquí llegados... Un trabajo que empieza con cuatro trallazos a la yugular de este calibre debiera ser obligatorio por real decreto para con todo aquel que guste del rock con eléctricas desbocadas. El ejercicio de overdubbing extremo de las ya legendarias "Little fury things", el bajo de "In a Jar", la dupla "Kracked"/"Sludgefast", la cachonda revisión de Frampton, alguna joya tapada como "Tarpit", no me extraña que el Sr. Ranaldo ya asomara por aquí interesándose de que iba lo del bicho este... Mucha, mucha candela en definitiva.
DGT: "The lung",  el pulmón del dinosaurio. Ese repicar de bateria, el acelerón... piel de gallina guzzera forever. No hay bastantes gracias que les pueda dar.
RP: 4/14

3. BUG (1988). Cogiendo el relevo, y a bien poco tardar, llegaba este "Bug". Comúnmente señalado por parte de "la especializada" como la alternativa más clara al álbum que precedía a la hora de aupar una obra de la banda en lo más alto del top. La formación sigue creciendo en lo musical (en lo personal Lou y J ya casi ni se hablaban) y abriéndose a nuevas vías melódicas sin por ello, ojo, sacrificar potencia ni velocidad alguna... Todavía no. Sin ser pues un disco de ruptura cuenta con el honor de tener su primer hit, "Freak Scene", todo un fenómeno del corralillo independiente de la época que hasta alcanzó para "cruzar charcos". El último elepé con la formación original, antes de la impagable -e imparable- resurrección neomilenaria, contenía no pocas bondades del calibre de "They always come", "Yeah we know" o "Pond song", lo que facilitó la consabida ascensión hasta la subsidaria de la "major" de turno y que, tras las conocidas convulsiones internas, el abandono de Barlow y el lapso de un par de años de abandono general, abriría finalmente las puertas a Dinosaur Jr de los años dorados de la "era grunge" y el boom de "lo alternativo", ya alcanzados los 90's.
DGT: "Budge",  no me interpreten mal por no poner "Freak Scene" que me encanta también, es solo que en las últimas me quedo con esta. Hija imposible de la parte melódica de "Little fury things" y el marchamo de "In a Jar" a la que solo puedo reprocharle lo breve que siempre, sin falta, me resulta la hija puta.
RP:  9/14

4. GREEN MIND (1991). Ya con un Mascis en modo capo total sin disimule alguno llegamos, aquí sí, al disco de ruptura. Y qué curioso que un tipo al que suele asociarse con atronadores solos imposibles esté detrás de un disco que, amén de ser por defecto uno de los favoritos de los fieles, haga virtud de cadencias tan sorprendentemente reposadas como la aquí halladas. Hay algún viraje concreto de octanaje desmadrado, faltaría, pero más allá de la cojonuda carta de presentación con la indiscutible "The wagon" y poco más, los biorritmos se relajan un bastante (y a pesar de resultar, inequívocamente, la guitarra de J igualmente omnipresente e hilo conductor del montante final). Son pues canciones como "Blowing it" y  la complementaria "I live for that look", "Water", "Muck" (pieza recurrente a la hora de empezar los pupurrís caseros, por cierto), "Puke + cry", el emblemático tema titular de despedida o esa "Flying cloud" (que ya abraza de pleno al Neil menos broncas) las que otorgan, en definitiva, personalidad y entidad a "Green mind". 
DGT: "Thumb", que si alguien no se estremece con la melancolía de ese mellotron es que es un insensible y un cabrón. Tal cual. Una de las cimas más insondables en la larga singladura dinomascistática y por mucho parezca que parte del personal asocie el reverso reposado de Mascis a un ataque de hipo que le dió hace tres días o poco menos... Y esa guitarra de salida, la madre que lo parió... Duele la puñetera.
RP:  5/14

5. WHERE YOU BEEN (1993). Este es mi disco favorito suyo de siempre y si alguien se aburre se puede leer la considerablemente extensa reseña que me marqué tiempo ha en la casa... El disco con el que le/s descubrí. El que lo tiene todo: los riffazos emblemáticos de entrada, la desolación desmedida, el guiño al pasado, los desarrollos más memorables remachados con unos solos para los que jamás habrá cochino  dinero para pagar al melenas de las narices...Todo ello en crudo, en diez canciones perfectas que ejercen, además, de eterno vademecum sobre lo que fue, era y sería la formación. La vuelta con el segundo solo de "Get me" (no es épico, es mítico y hasta ahí que podemos hacer corto), la progresión de guitarra tras los grititos de "Start choppin" que és la felicidad eléctrica, lo sangrantemente bonitas que son "Goin' home" y "Drawerings", la violencia adictiva de "On the way" y la inicial "Out there", la caida al pozo de los lamentos de "Not the same" en el ecuador o la misma locura arrancada del segundo disco con esa tan sulfúrica "Hide"... Ah, y el cabrón, cual vilipendioso chiste privado (tras tanto contenido) se permite despedir el disco con una "I ain't sayin' " que es la canción más breve y ligera (amén de igualmente cojonuda) del lote... En fin, puede que estemos hablando de mi elepé predilecto, firmado por banda alguna, dentro de la década a la que pertenece. Puede y és, en realidad y qué narices. 
DGT: "What else is new", se lo comentaba el otro día al buen Agente... Si un tema puede presumir, en los más de veinte años que soy seguidor de la formación, de haberme arrastrado, y ya para siempre, al particular discurso y proceder de nuestro tan peculiar protagonista principal de hoy, es éste. Sin duda. La guitarra inicial, "i'd like to see you in the morning...", la preciosidad de despedida... toda ella. Si hoy en día busco gangas del tito Neil en todas las ferias del disco que visito es, en cierta medida, culpa de esta canción. Así lo siente uno.
RP: 1/14

6. WITHOUT A SOUND (1994). Siempre he pensado que la gente no entendió este disco... o le hizo demasiado caso a cierto tipo de prensa. No me lo explico. De hecho WAS es un poco lo que "Green mind" al par que le preceden en relación, a su vez, al anterior trabajo del listado: su reverso más calmo, más pequeño, sí, pero también orgulloso y no exento de grandeza. Paradójicamente, además, tiene "Feel the pain" que es un poco la canción que conoce hasta quien no ha oido el nombre de la banda en su vida (si hasta salió en un videojuego de esos de la guitarrita, que un día estaba uno de mis sobrinos con el tema y me quedé alucinado). Y es que a pesar de ese tema de presentación (tremendo por otro lado), y alguno más como "Yeah right" (también bueno) o "Grab it" (esta ya es enorme, directamente), lo que rige en el álbum son formas más bien reposadas... En verdad podría etiquetarse la segunda cara entera como "folk eléctrico" y quedarnos tan anchos. Maravillosa "Get out of this" lo mismo que "Mind glow"... o la anterior y tan cruelmente breve "Even you", claro, que recupera el espíritu de algunos momentos del "Where you been". Y solo esas tres, de verdad se lo prometo, excusan la adquisición de este disco por si solas. Pero es que "Seemed like..." o "Outta hand" por ahí rondan, que parece las ha secuestrado el cabrón de la B side del mismísimo "On the beach", según como. Y aunque aquella "I don't think so" elegida como segundo sencillo resulta, abiertamente, la pieza más prescindible del lote, la cosa se compensa con creces con la despedida en una "Over your shoulder" que se levanta, desperezándose y sin abusivas estridencias, sobre la calma general que precede. El -asquerosa/injustamente- ninguneado oficial, del que gusto de pensar que tendrá la suerte que merece en otro mundo más bueno y mejor.
DGT: "On the brink", de la agradable melodía y guitarra saltarina inicial a la potencia final a los lomos eléctricos que se despide esto parecen faltar un milllar de mundos y, sin embargo, como el pollastre este es como és, nos lo junta todo en apenas tres minutos. Y cómo se va acelarando la puñetera de fondo de forma poco perceptible si no se presta atención... Qué quien toque te bendiga, tramposete.
RP:  10/14

7. HAND IT OVER (1997). Este no se la comió tan doblada como el anterior. Pero, al tanto, que hay truco... Con el primer disco con Mascis como ya único miembro presente desde el line-up original, nos encontramos con un curioso efecto de "publicidad engañosa"... Coincidiendo con este disco, más o menos, se estrenó la -muy prescindible, a pesar de aparecer J y los Hmnos. Mc Donald cameando- película "Grace of my heart" que incluía un par de pastiches surferos de Dinosaur Jr de los cuales uno, "Take a run at the sun", gozó de un breve e inesperado  momento de esplendor en los medios... Esto hizo que en algunas ediciones de "Hand it over" se incluyera, a toda prisa, dicha canción que tiene tanto que ver con el resto como con su opera favorita de Verdi o una polka austro-húngara... Lo más triste, cómo no, es que maldita la falta le hace a este muy señor disco un ardid de ese calibre. Con su cuarteto emblemático y tremendo de arranque donde cualquiera puede ser single evidente (y un par lo fueron, en realidad), unos pasajes eléctricos a-co-jo-nan-tes agazapados en mil esquinas en no pocos temas  del álbum (en la mayoría, bien mirado), y algo tan devastadoramente épico como aquella "Alone" que divide el álbum en dos y nos recuerda, de paso, lo bien parado que salió Mascis de su revisión del "Maggot Brain" de Funkadelic (proeza a considerar muy seriamente, además) no hacía demasiado, los activos de "Hand it over" son demasiado golosos  como para dejarse pasar a la ligera. Rematando, además, con que és -recurrentemente- el señalado por el propio J a la hora de mentar su disco favorito-propio de los noventa. Más que bueno y repleto de rincones oscuros por descubrir. Un discazo, en definitiva y que se dice, vaya.
DGT: "I know yer insane", porque su riff inicial siempre me engancha y porque su bonita y, relativamente, reposada forma  (más allá del acelerón para el chorus), me enseña lo mucho que ha crecido J desde "Green mind" así como que, si se lo propone y de paso, también puede hacer bondades más ligeras la mar de apetecibles  y que, importante,  también nutren.
RP: 8/14

8. MORE LIGHT (2000). Primero de los dos discos con la chapa "J Mascis + The Fog" tras la -aparente- extinción dinosáurica (cuya feliz resolución posterior conocemos). Decir que esos The Fog son la banda de acompañamiento que se improvisa J con gente del calibre de Kevin Shields (My Bloody Valentine) o Robert Pollard (Guided by Voices), entre otros y también, de paso, señalar que es uno de los discos más accesibles y recomendables, -a pesar de su menor fama-, a la hora de entrar rápido al mundillo "masciense" en cualquiera de sus encarnaciones. Temas emblemáticos y de gran inmediatez eléctrica como "Sameday", "Back before you go", "All the girls" o esa ziggystardustiana "Where'd you go", paradas de reposo como "Waistin' " o "Can't take this one" que encuentran su cima, en esas formas, en la magnífica "Ground me to you". No conviene despreciar en absoluto y ningún caso su mayor ligereza, para resumir.
DGT: "Does the kiss fit", que es la canción con la que más veces suelo terminar esas selecciones caseras que antes ya referí... Pones la tempestad eléctrica de larga duración y mil regates de turno, después esto y, en efecto, te queda el cocido que ni en casa dios. Me encanta esa transición casi jazzística en el estribillo subrayada por salida de bajo y és, en verdad, una de mis elegidas -toda una perdición- dentro de la carpeta "canciones bonitas" del de Amherst.
RP: 11/14

9. FREE SO FREE (2002). Con clara vocación continuista esta segunda entrega sigue donde el otro se queda. Con muy buenos momentos en su interior (recuerden ignorar un poco lo del "RP" y que a excepción del primero -por lo ya expuesto- aquí se recomienda todo) pero puntuando algo por debajo en la calidad media, encuentra sus mejores momentos en lo calmo con piezones como "If That's How It's Gotta Be" o la final "Outside". De nuevo se arranca con un tema "singlelero"  como és esa "Freedom" que, a su vez, encuentra continuidad en piezas como "Everybody Lets Me Down" o "Tell the truth" y aunque, particularmente, me decae un algo la cosa  con la pista cuarta, todo se compensa con esa anterior "Set us free" (una de las multiples joyazas para mi imperdibles y escondidas en el largo opus masciense) y la solemnidad intachable del tema de cabecera posterior, que es canela fina. Algo más que para meros "completismos" que queda final y realmente el disco, vaya. De verdad, qué sí.
DGT: "Say the word", que llamar "solo de guitarra" a lo que aquí tenemos es poner en serios problemas a un 90% de los otros solos que conocemos. Así de bárbaro. Y esa vuelta final en slow motion para que lo enténdamos bien del todo ya es el vacileo padre, sin duda.
RP: 13/14

10. BEYOND (2007). Por lo general estas "reuniones" son más sospechosas que el sobrino de Al Capone con una funda de violín pero, (risas triunfantes por doquier), ya sabemos bien a estas alturas que estamos con Dino Jr con una de las más sonadas excepciones ever. Tal cual. Este es beyond de lo cojonudo, el siguiente es de putísima madre y el otro la repolla en vinagre (con perdón por la jerga técnica). Ya lo he comentado alguna otra vez pero de verdad que esa "Almost ready" de inicio, con esa energía y electricidad tan libre e incorrupta, fue una descarga del talón a la coronilla como hacía mucho, demasiado, no sentía, sí, lo de: "esto era, de esto iba en realidad este rollo... ya casi se me había olvidado". Para llorar de voltaica emoción o poco menos, desde luego. Murph, Lou y J se reunen tantos años después y nos sirven un prodigio eléctrico descuajaringante para morirse del gusto. Deja el chef espacio al bajista metralleta para su par de atribuciones (constante desde aquí), Murph parece feliz recuperando su status quo (con perdón a los melómanos) y J recupera al fin a los únicos dos tipos capaz de aguantar sus histrionismos sónicos como debe y procede desde la idea original. Virtuosismos como los de "Pick me up", lo exhausto de "It's me", lo bonito de la melodía base de "Crumble", el reverso folkie en "We're not alone"... Todas ellas, qué narices. Hasta la subida a la montaña del chamán en "I got lost" es fetén... Y esa despedida de "This is all i came to do"... Bueno, lo dicho, todas ellas que me pierdo. De cabeza y sin frenos a por ello.
DGT: "Been there all the time", que ya he explicado lo que me supuso la primera y tan reveladora primera audición del tema inicial del disco en su día pero, caray, con esta teníamos y  tenemos un hitazo inmediato, a lechuza sónico-eléctrica limpia... Un desgarrar entrañas sin miramientos por parte del bicho en un mundo de petimetres de opereta y ridículos (que ya falsos se quedó corto) ídolos de barro que venían y vienen medrando, y desde hace ya demasiado tiempo, en el rocanrolero mundo. Pura adrenalina jurásica, honesta e inapelable como ella sola.
RP: 2/14

11. FARM (2009). Hombre, desde el momento que tengo la portada de este disco como cabecera del espacio creo, me arriesgaré, puedo afirmar que algo claro queda que le tengo "cierto aprecio" a este álbum... Y aquí llegados les confieso que, en realidad, entre las posiciones 2 y 6 del listado pueden darse cambios con cadencia casi semanal... "Pues vaya criterio de mierda"... Pues vale, de acuerdo, pero ahí donde algunos me encuentren dicha  carencia es, precisamente, donde encuentro yo uno de los mayores motivos de fascinación, devoción y sincera gratitud para con el discurso de banda (y artista). "Farm" es un prodigio, el disco-viaje definitivo de la banda... Y bravo Coops por tenerlo en lo más alto de tus preferencias pues, en efecto, es su trabajo de inmersión más complejo, menos evidente y directo. Un álbum-mina de esos que chorrean talento de forma evidente pero en los que hay que ir a por los diamantes en vez de venir ellos a por ti y donde, a su vez, encontramos una felicidad tan plena y rica al extraerlos que nos genera (de comulgar) un sentir muy concreto y de muy difícil sintetizar. Por supuesto que hay ganchos, por otro lado, que ahí está "Over it" o la inicial "Pieces", con la que si alguien no se cae de culo haría bien en dedicarse a la cría de arenques o similar. Pero es en las otras, en "lo demás", donde está lo significante del viaje. En las variaciones de "Ocean in the way", en el lamento fluctuante de "Said the people", en la bonita sencillez inicial de una "See you" que acabará con emblemáticos guitarrazos del copón, en el aterrizar de una "Plans" que tras pensarse si empieza o no nos regala un prodigio melódico continuo, con la guitarra entrando y saliendo como quiere, dominando, sabedora que está en casa. De gustar Neil a lomos del pirado caballo o, sencillamente, "la música de guitarras", recomendar este elepé sería un poco la perogrullada de moda este invierno. Claro quede ello.
DGT: "I don't wanna go there", que en un mundo perfecto nos volvía Robert Johnson del cielo por un rato y agarraba de la oreja a todos los Jack Whites, Ryan Adams, Black Keys y su puta madre para hacérsela escuchar hasta que les sangrasen los oídos... A ver si aprenden de una maldita vez la diferencia entra la fruta cogida del árbol o la remozada con química lo indecible y a fin de engañar al usuario sin paladar... Y joder, qué bien me he quedado. Y de nuevo, cómo no, volvemos a quedarnos a medio camino (si llega) con lo de "épico" y para con el tema en cuestión, no se dude.
RP: 3/14

12. SEVERAL SHADES OF WHY (2011). Y aquí llegó al fin el gran disco folk-acústico que J llevaba dentro. Sea por asumir ya plenamente esa paternidad acontecida pocos años antes, por rebajar estática de la jazzmaster acumulada en la almendra o, sencillamente, por dar salida a un montón de temas que tenía guardados en esta dirección (y que no casan con el discurso de la banda madre), el tipo se da y nos da el gustazo de parir un disco que de tan bonito da miedo ponerle la aguja encima no sea que se joda o algo. Ya desde esa preciosa portada del artista gráfico  Marq Spusta (que proveerá en esta dirección a solista y formación desde "Farm" y en adelante -o hasta presente día al menos-) a costa de la famosa tortuga de Michael Ende, queda claro que estamos ante algo real y francamente especial. Canciones como la que da título al asunto, "Too deep", "Can I", "Is it done", "What happened" o la inicial y tan acertadamente hospitalaria "Listen to me", son un glorioso y más que merecido revés esclarecedor para aquellos que siempre limitaron a este impresionante músico a una especie de chalado  orangután de la eléctrica incapaz de comunicarse, en modo alguno, sin el auxilio de su acostumbrada muralla de amplis guardaespaldas. Insaltable del todo el disquito de marras, a todas luces y en cualquier caso.
DGT: "Not enough", que es la más alegre del disco y motivo de orgullo eterno para los que conocemos y seguimos al artista desde hace largo tiempo. Al fin tienes tu superhit acústico cabronazo, da igual que sea/fuera más o menos famosa (es una cancionaca, lo sabes tú, nosotros y cualquier mamífero con la capacidad de oír que se acerque ni que sea de lejos). "Can we be loved, can we be free, Can we be all these things you said to me..."... Qué cojonuda qué és, lo de incaducable o inmarcesible, que se dice y sin duda.
RP: 7/14

13. I BET ON SKY (2012). El último trabajo del bicho hasta momento (¿año?) presente. Dejo aquí también reseña de la casa al respective y para quien quiera todavía más, cómo no. Posiblemente el más accesible de todos los discos de la banda, así de entrada, sin perder por ello la consabida vitola de putámico e igualmente imprescindible. Pero mucho ojo con ese monstruo tricéfalo compuesto por las desgarradoras "Stick a toe in", "What was that" y la final "See it on your side", que nos devuelven, sin previo aviso, a algunos de los remotos pasajes del inolvidable disco del 93. Invencibles de forma indebatible los singles "Watch the corners" y "Pierce the morning rain", apreciable buen rollo en el marchamo de "Almost fare" y hasta se atreven ya, los canallas, con pasajes pseudofunkies (en imprevisible "asilvestrado fuzzy mode") y todo para la saltarina "I know it oh so well". Ah, y atención a la "Rude" the Barlow que parece secuestrada directamente desde el "Dare to be surprised" (magnífico y poco recordado trabajo a la sombra de sus anteriores logros de baja fidelidad con los superiores Sebadoh) de Folk Implosion. Buen lugar para empezar la senda del dinosaurio si alguien, por la razón que fuere, nunca se ha acabado de animar del todo. Qué graben la continuación anteayer mejor que ayer y por el amor de todo lo querible.
DGT: "Don't pretend you didn't know", que quizá no sea tan nutritiva en el largo recorrido como ese trío de virguerías a fuego lento aquí a ubicar (de verdad que el tema final es como para llorar de emoción), pero entre el ritmo, el órgano de fondo, esa maravillosa despedida de guitarra retorciéndose con el piano... A sumar lo "distinta", así en general y en relación a los registros más habituales, que resulta... ¿O tal vez no?. ¿Quizá las "Little fury things" se han marchado por un cuarto de siglo y vuelven aquí, de inesperada forma,  con más mundo recorrido y más cosas conocidas? ... Menos ruidosas pero más sabias, en definitiva. O quizá solo sean chaladuras de fan... Y yo adoro a esta banda casi como a ninguna.  Eso sí, escuchen esa guitarra de despedida, sobre la que insisto y una vez se deja ya de cantar del todo, déjense masajear el alma con sus sinuosos ires y venires... No se puede ser más (rockeramente) feliz.
RP: 6/14

14. TIED TO A STAR (2014). Tendrá que pasar algo de tiempo imagino... Pero asimilar que alguien pueda hacer un disco tan hermoso como "Several" entre dos mastodontes eléctricos, como los dos Dinosaur que le envuelven en cronologías, es algo de una enormidad manifiesta y  desproporcionada que, a día presente, no hay nadie más que se acerque a ello ni en la más ida de las putas guasas (o, por lo menos, no a estos niveles de enjundia y acierto). Si, partiendo de ahí, consideramos ahora que el tío va y repite la jugada tres años después pues, la verdad, nos encontramos que negar la entrada al panteón en la Historia del Rock, mayúscula y toda ella, al ente creador que hay detrás deviene, finalmente, un acto de mezquindad e irreverencia sonado y del todo inexcusable. Sin quedarme muy claro si es por tema de calidades celestiales o "meramente" gigantescas o porque, meramente también, he escuchado más las del otro disco (por lógica temporal y tal) , me queda un algo (apenas, quede claro, pero "un algo") por debajo del álbum de la tortuga pero, of course: "Every morning", "Drifter", "Trailing off", "Come down"... Mucho y delicioso  chucrut a extraer again.
DGT: "Wide awake", o como llegar a la máxima emoción con el mínimo embalaje desde "el país del sol masciense".  Y sin olvidar el acertado y no poco preciosista acompañamiento a juego de la misma Cat Power, que no estaría nada bien de obviarse.
RP: 12/14

Y hasta aquí que llegamos... o eso parece. En reciente entrevista de hace unos días aseguraba la banda que ya tenían bastantes ideas y material para entrar a grabar la continuación de "I bet on sky" en este mismo 2015... Ojalá tenga que escribir el consabido "apéndice" a esta verbena de hoy antes de que termine el año pero, para mi y está claro, el mero hecho de conocer la intención ya es una noticia del caerse porque, de verdad se lo digo, que me gusta un poco esta banda. Dando por obvio que, por esfuerzos y sudores aquí vertidos, esta entrada se quedará varios días como alfombra de entrada al espacio, vaya finalmente la selección de DGT's en riguroso órden cronológico y a modo broche:





*Fe de erratas: "Hasta ahora, en el otro par de ocasiones que me dio por hacer un record by record de la discografía de alguien..."... Esto es falsísimo ! Por omisión y ruego comprensión, que son muchos años de espacio ya y uno tiene la almendra muy castigada. Ahí quedan/quedaron también mis "disco por disco" de Wilco y Galaxie 500. Perdonen las falacias.

jueves, 19 de febrero de 2015

SIETE LUSTROS SIN BON (Y ENÉSIMO REGRESO A LA INFERNAL HIGHWAY)

Por primera vez, y sin que sirva de precedente alguno, repito la operación de rescatar un posteo que se marcara quien suscribe en el espacio Exile hace ya algún tiempo... No creo, lo dudo vaya, que se repita ello me apresuro a aclarar. Pero, caray, si esta ocasión no lo merece dado el aniversario que toca... Nada, que recupero la entrada del "Highway" de enero del pasado año, convenientemente maquillada, sin vergüenza a valer y la cabeza bien alta. Por supuesto, más allá de letras y palabros de estar por casa, mi particular homenaje será hoy ponerme éste, el mejor disco de garage rock jamás registrado por banda alguna, a toda castaña por cojonésima ocasión y a la salud del añorado, inolvidable e inimitable cantante...Y, en verdad, espero que hagan uds lo mismo. No se (re)lean esto que sigue a la famosa cover, coño y bien mirado... No pierdan el tiempo. Escuchen el disco, -da igual lo mucho se sepa de memoria-, salten, hagan headbanging de ese, berreen como alma que el diablo lleva o/y todo junto si se sienten con fuerzas... Él lo hubiera querido mejor así, me atrevo a afirmar.




Antes de nada decir que el discazo en si es de esos que, a pesar de lo directo y sin ambages aparentemente -y amén de lo puro bombástico que resulta-, tiene su pequeña trampa... En forma de poseer una de las primeras caras más incendiarias y deleitables habidas que, a su vez, puede hacer caer en el fatal error de convertir en "relativizable" una segunda que, y se lo juro por el primo gamberro de snoopy, apenas tiene que envidiar a la otra a poco se le de las horas de vuelo que corresponde. Aunque, faltaría, todo ello es (en cierta medida) hacer un algo el ridículo por la curra pues, obvio, este disco más que meramente popular es que se lo conoce de pe a pa hasta el gato. Como debe ser. Empezando por el principio... ¿Qué comentar a estas alturas sobre la canción de cabecera y a la que el disco debe el nombre?. Su único enemigo posible es el tópico, claro. Esa fama tan desorbitada que solo adquiere lo que, por mucho que uno pretenda evitarlo, te plantan en los morros ora sí ora lo otro y si no te gusta pues a joderse tocan. "Highway to hell", el tema, es ya en cualquier caso un "Johnny B. Goode", un "Like a rolling stone", un "Help" o un "Satisfaction" (etc) de la historia del rocanrol (y ya puede torcer quien toque el gesto lo que quiera que será en vano... que se lo exliquen los Siniestro, si es menester). Algo, en defintiva, que engulle sin compasión hasta al propio ente creador para alzarse en ícono cultural de un modo ya absolutamente global. Algo que, y permítanme ser egoísta pero ello me resulta lo mejor, me gustará mucho (la de dios y satán juntos) siempre pero que, raramente, pondría en mi top de cuatro o cinco canciones predilectas del mítico álbum al que presta nombre... ¿Cómo se te ha quedado lo tuyo?, ¿fine?, pues adelante... Y adelante en este caso es "girls got rhythm" con su guitarrita saltarina y constante de la que parecen saltar chispazos, su repetir el título en el estribillo y va que chuta y, es de cajones, sus carismáticos alaridos de Bon... Y siempre la pregunta, claro: ¿si es tan fácil todo porque lo de esta gente resulta tan único?. Algunos amantes de las filigranas guitarreras mil, además, suelen criticar a Angus por no salirse de la pentatónica ni a tiros y no se qué polleces más... Pues bien, según lo entenderé siempre, no es solo aquello que aprendimos con Reed (siempre Reed) del que no son la cantidad de notas sino la calidad de las mismas... es, directamente, lo de "se tiene o no se tiene". Y AC/DC, que hable la historia !, "lo tenía" entonces para dar, vender, regalar y lo que les saliera de las bells bajeras. De ahí la tristeza, eterna, que se destila de la también eterna pregunta: ¿dónde hubieran llegado realmente esta gente de seguir vivo Bon?. A saber, lo mismo se venían abajo por improbable que pueda parecernos... Aunque, desde luego y siguiendo con el álbum, escuchando mi canción favorita de la banda se me antoja ello poco menos que imposible... "Walk all over you" es el templo de los "eisidisi" en mis cuentas hasta el fin de los tiempos, así en bruto y resumen. "Walk all over you" es como los anillos, las galaxias, los relatos homéricos, la biblia en verso y un sinfín de verbenas más, de poder ser una canción de garage algo aplicable al término "épico". Mi canción-cañera-supera-depresiones por excelencia y antonomasia desde el año del Petete... Y esa frenada antes del chorus, diez mil veces escuchada y otras tantas que me deja bizco... pero qué enorme, qué bestialidad ! Pero, faltaría, todo lo magistral, como también lo meramente bueno, se acaba... Aunque (eso sí), a veces, muchiiiísimo de vez en cuando, al acabarse empieza "touch too much"... Acaba en efecto  la de antes con Bon repitiendo el título, redoble de drums (chinpón) y, hala, es que ni para coger aire... Juntar dos canciones como esas debiera estar prohibido por la unesco y el comecon, por ejemplo y joder. Es abusar. "Touch" es otro himno absoluto del Rock y el que no haya agitado alguna vez el cabezón con lo de "touch too much, much too much", tras el solo, que se dedique a la cria de arenques rebozaos porque, vive dios, esto del rocanrol no lo ha pillado mucho, no... Pero, mucho ojo, porque "beating around the bush", que nos cierra tan mítica primera cara, no habita precisamente lejos del otro par... Esto es la vampirización definitiva del clásico rocanrol old scholl de siempre (coño, ya). Es Berry secuestrado  en el maletero y liberado en el mismo infierno teniendo que convencer con su pericia musical a Satán a fin de librarse de la condena. Abrasiva hasta la extenuación... Y no veas con "la simple pentatónica" en la parte final. La madre que lo parió al que te dije...


Y así estrenamos B side y el único "problema" que nos encontraremos siempre ahí es si nos quedamos antes con "shot down in flames" o "get it hot". La primera es un poco como la hija perdida de "girls got ryhthm"y "beating". Tiene la marcheta de una de base y la fuerza de la otra en el estribillo. Otro cañonazo decibélico con algún rebuzno guitarril del copón. Aunque, al tanto, no menos imparable resulta "get it hot" donde clavan un boogie de esos de la casa:  denodadamente hipervitaminado y rematadamente vacilón... Y lo de Bon Scott que es de antología de la zarzuela, one more time sí. Pero es que los muy putas,  no nos avisaron, repiten estructura y tras dos sopapos de aquí te espero se autosuperan y te cascan dos temazos seguidos (otra vez) que son demasié se mire por donde se quiera. "If you want blood (you've got it)", además de prestar título al tan recomendable directo del año anterior (donde no aparece, atención) y cumplir con más que creces  lo amenazante de su propuesta en lo sónico, es ante todo un/otro subidón adrenalítico de la hostia. Imagínate a Scott en plan pecho lobo berreando hasta la extenuación y el pirado de Angus de la guisa habitual y en lo suyo en aquella época... Mira ahora, y desde hace ya la tira y los tirantes, lo que se considera es "lo más" del rock (hard o no) en los chards varios y demás... Si es que no hay bastantes malditos kleenex en el orbe para secarse la llorera, ya te digo. En cualquier caso, ya casi al cierre, llegamos a la que siempre he considerado "la gran tapada" de este disco: "love hungry man". Impagable punto de encuentro, a su manera, con la american route añeja (y de manual)... Si es que, en resumen, dan ganas de pillarse un coche, de esos de siete metros que les molan a los yanquis, y ponerse a tragar kms. por eternas carreteras de aquellas con desierto a lado y lado de solo recordar uno el título de esta canción... Aunque es más que eso, sí, que tenemos de nuevo al satánico escolapio liándola y un final de canción que es como para ponerse a tirar petardos desde la azotea por la pura alegría y  a modo (rockera) celebración. Y para casa nos vamos, al fin, de la mano de este "merodeador nocturno" cuyas intenciones no acaban de verse muy claras... Matrícula de nuevo. Blues arrastrado, el momento más calmado del elepé (por lo menos esa primera mitad), a mayor lucimiento del arte y registro de un Scott cuyos límites tampoco acabaron de quedar demasiado obvios... Acertada coda por registro y tipo de canción para tan tremebundo vocalista, cuyos conocidos excesos (y derivados varios del R'n'r way of life) nos lo arrebataron tan desoladoramente pronto. En cualquier caso, y para terminar de una vez por todas, solo cabe aplaudir por enésima ocasión tanto al par de hermanitos como al llorado cantante (que entre los tres firman las diez inmortales toñas aquí engastadas forever) y agradecerles el enseñarnos a todos y todas como se hace el mejor disco de rock garagero de guitarras audible... Que es muy fácil, en realidad: solo se necesita, básicamente, hacer lo mismo que Angus & Malcom Young, Bon Scott, Cliff Williams y Phil Rudd realizaron en el mejor momento de su carrera hará ya, en este recién estrenado 2014,  siete lustros ....... Y en esas que todavía estamos y seguimos esperando, claro. 

lunes, 16 de febrero de 2015

DOCS: "Nothing can hurt me" (2012) / BIG STAR

Esto de los Rockumentales es algo peliagudo a la hora de recomendarse a ciegas, o al menos eso me parece... Los hay que hacen hincapié en el tema 100% biográfico y apenas tocan lo que sería el embutido (la obra en si), otros son puros y duros conciertos (a veces con algún "momento backstage" y va que chuta), los coleccionables sobre obras concretas (y a destacar aquí, claro, los tan famosos "Classic albums") y, entre no pocas otras variantes, las parábolas y rarezas varias del personal que toque (tanto a nivel de músico a tratar como de rockumentalista firmante)... Por ello valorar, puntuar, va tan claramente en base a los gustos de quien contempla (a sumar el grado de implicación de quien toque en función de la querencia que suscite el pollastre a tratar) que, insisto, se antoja como bastante complicado... "Pues como siempre, no te digo"... Pues sí y no, mis estimad@s compinches, sí y no... Particularmente trato de valorar cualquier tipo de documental de la misma forma que hago con los films: en función de lo que se oferta/vende y se consigue... no me parece justo, por ejemplo, comparar "La vida de Brian" con "El tercer hombre"... Claro que me doy cuenta que la segunda es "mucho más película" -y una de mis predilectas, ya puestos- pero, es de cajón, ambas dos proponen -y logran- cosas bien distintas por su particular camino correspondiente. Para el caso que nos toca: "Nothing can hurt me" (2012) que és, de forma harto cristalina, un "Biodocumental" de esos y como tal hay que aceptarlo... Aunque, ojo, con agradecida visión de fan... y no todo se limita a un interesante número de músicos más o menos conocidos dándole (sincera) lumbre a la inextinguible Gran Estrella (de Teenage Fanclub a Rem pasando por Matthew Sweet o imágenes de archivo de los propios Replacements, etc) y otros tantos críticos e historiadores varios del rocanrol haciendo lo propio. Que aunque bastante ceñudamente disimulada por sus dos cineastas firmantes (Olivia Mori, Drew DeNicola), se filtra de forma diáfana ello (esa afectuosa "visión de fan")  en no pocas ocasiones... Y normal, faltaría, tal es la fascinación que Chilton, Bell y cia generan. A partir de aquí, y señalando que uno es un tanto puñetero con este tipo de productos a pesar de devorarlos con procacidad -o precisamente por ello-, les recomiendo sin la más mínima reserva que se hagan con este artilugio. Palabra guzzera.



Y no es de 10 indebatible quizá, ok, por aquello de la visión parcial... a cada uno/a le hubiera gustado un mayor profundizar en esto y/o lo otro y el documento, aunque de duración aceptable (110' aprox.), no es el festival de cuatro horas soñado para el estelar caso que nos ocupa... Pero, muy al tanto e importante, está todo (y aplausos mil por ello): el por qué del nombre, el misterio de las pocas ventas de su emblemático estreno, los inicios de niño-maravilla de Chilton con los Box Tops, el triste viaje al vacío de Bell, las aportaciones en forma de entrevistas del también finado en 2010 Andy Hummel o del único miembro original vivo (el bueno de Jody Stephens), todo el tema de las producciones y sus quebraderos a mansalva, la enorme ola expansiva e impagable que genera para la Historia del Rock... Todo ello regado con matices ya puramente biográficos y aunque, no veo a qué negarlo, hay momentos lacrimógenos (por Bell, básicamente, y es que no queda otra) si algo queda claro al fin, tras terminarlo (y amén de la certeza de que en otra época y ciudad hubiera quedado evidente que la dupla Chilton-Bell es lo mas similar que tendrán jamás los yanquis a la formada por Macca-Lennon), es que por enésima vez se nos enseña lo muy voluble, lo tan matizable, del concepto "éxito"... Más allá de la fama, los platinos y los millones, está el logro postrero: reconocimiento. Y ver la alegría con la que el personal (profesional o amateur) habla de ellos, el calor que su música nos sigue generando a muchos miles tan único y concreto (a los que nos gusta esta banda no "nos gusta" sin más, y si hay que explicarlo esto es que todavía no te ha picado el bicho de verdad), los ríos de tinta (y kb) que siguen generando cuando un ingente incontable de bandas posteriores (y que han vendido lo indecible más) ya hace largo tiempo cayeron en el olvido... ver eso, y tanto más a día presente, no hace sino reafirmarnos a ese considerable grupo de eternos adoradores de tan necesaria y primordial formación... La Gran Estrella no fue parida para metales grabados, mármoles o diplomas... Trasciende a ello, quiera verse/entenderse o no. Se creó para defendernos, a toda la gente de bien, de los males de este mundo desde el lejano e  inalcanzable firmamento (y  "Cosmos") al que pertenece y pertenecerá por siempre y, gracias a ello... "Nothing can hurt me", claro qué sí. Vean este rockumental, por favor.



(Recuperado hoy con total impunidad, y alguna oportuna variante, desde aquella entrada que me marcara hace poco más de un año en el comanditero espacio Exile

POSADA JAMAICA (1939)

INTRO. Ultimísima referencia del genial Hitch antes de su salto transoceánico  -vía Selznick- al país de la cocacola y los hermanos Marx donde pasaría las algo más de tres décadas siguientes, por lo tocante (al menos) a su trayectoria artística. Con el sinpar Laughton como maestro de ceremonias y una Maureen O'Hara empezando a hacerse nombre al timón, este drama de piratas persiste con encomiable mérito, por años le echen encima, merced a una serie de virtudes del caerse. Poco encontramos quizá, así de entrada, de los tics propios (y clásicos) de Sir Alfredo dado el motivo elegido para la ocasión pero, al tanto, que si empezamos a rascar, mirando más allá de buques atrapados en arrecifes y posteriores saqueos, ahí está ese tensar el clímax, ese poner información en manos del espectador que los personajes desconocen... Van cuadrando las cuentas, vaya. Y antes de continuar, que es de esas cosas que si uno se queda dentro se le abre la hernia, no dejen de ver/recuperar esa barbaridad, con la misma dupla protagonista aquí ubicable, del maestro Renoir llamada "Esta tierra es mía" de unos pocos años después.


SINOPSIS "PRESTADA". A principios del siglo XIX, Mary Yellan (Maureen O'Hara), una joven irlandesa huérfana, viaja a Cornualles (Inglaterra) para vivir en casa de una tía. Ésta y su marido, regentan la Posada Jamaica. Muy pronto, Mary se da cuenta de que ha entrado en una cueva de criminales que se dedican a provocar naufragios con el fin de saquear los barcos

A FAVOR. Laughton con licencia para hacer lo que de la gana en un caramelo de papel protagónico más cabrón que todas las cosas... Y eso por si solo es reclamo más que suficiente. Como plasmaba en un comentario de una reciente entrada de la casa: el mejor actor habido en esto del cine para Hitch, Wilder y yo mismo (por si no se fian del criterio cinematográfico del otro par y tal)... Muy bien también esta novatilla en ciernes O'Hara que, poco menos, empezaba aquí una carrera repleta de títulos a rememorar. Por lo demás, un emblemático correcalles vodevilesco en clave "suspense-piratero" que oficia de rara avís del genio de la papada lo mismo que de más que notable ejercicio de cadencias perfectamente medidas (nunca se detiene, siempre a más el ritmo... fetén, vaya). Y, atención, que más allá del gran encanto de decorados (esto podría ser fácilmente recreado sobre tablas lo mismo que en celuloide) y caracterizaciones varias -excepto una sonada obviedad que ya veremos "en contra"- el Maestro no se puede estar de encajar ciertos elementos cómicos que terminan por otorgar al film una extraña aura de único a atesorar. Más estrambótica, menos formal y, sobretodo, más ligera que sus títulos más -comúnmente- recordados, ésta por puntuales momentos desbordada "Jamaica Inn" pasa por encima de todo sin demasiados problemas gracias al buen hacer de dos señores británicos más bien orondos y feuchos (y sin prácticamente par en su arte, ambos dos, en la historia del medio que nos ocupa) y que, por cosas del destino, se encuentran aquí con este film. Que el tono es muy vivaz, engancha fácil este film y sus diálogos están construidos de narices (desde luego que todo ello y más) pero, creo es de justicia recalcar, con esos dos monstruos todo es más fácil.

EN CONTRA. Está claro: las cejas de Laughton. No empaña su labor, imposible ello (que a este hombre le oyes pensar, caray). Pero esa cuasi circense caracterización despista y no poco a  veces. E insisto que tiene también este film sus evidentes y muy bienvenidas dosis de humor (más bien negruzco y gracias precisamente a la labor del infame protagonista) pero asemejar al inolvidable monstruo escénico inglés en algo así como el hijo ilegítimo de Humpty Dumpty y Arlequín parece algo salido de madre... Lo mismo es una vendetta de Hitch, es posible... Recuerden  lo de: "no trabajen jamás con niños, animales ni Charles Laughton... porque se roban todas la escenas". 

CONCLUSIÓN.  La menos famosa de la tres adaptaciones de Hitchcock sobre obras de Daphne du Maurier (las otras son "Rebeca" y "Los pájaros", nada menos) es, en verdad, un más que meramente notable título bastante reivindicado y recordado por "la parroquia cinera". No es para menos. Muchos matices, o muchos  más de los que se ven a simple vista, para uno de los films más dinámicos del genio en todo su largo opus. Para la historia quedan pasajes de una fuerza visual tan extraordinaria como la secuencia del saqueo (casi en la apertura !) o la del "ahorcado salvado"... y por última vez ya -y con cejas o sin-, un personaje carismático, mezquino y absolutamente hijoputesco (que excusa por si solo la visión/revisión del film) brindado por un Laughton con licencia para matar que deja reposar de forma natural, sin esforzarse pareciera, el peso del film sobre su enorme e inabarcable oficio (y talento). Finalmente y para quedarme ya del todo tranquilo: más que ideal para una repanochante y bucanera doble sesión con "Los contrabandistas de Moonfleet" de Lang.

GUZZTÓMETRO: 8'5/10

sábado, 14 de febrero de 2015

1002 FILMS QUE DEBERÍAS VER ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (11-15)

(Recuerden que -de existir, que vuelve a  haber "pleno" en este caso-  tienen la reseña de la casa del film que toque clickeando el título elegido)


11. CIUDADANO KANE (Orson Welles, 1941)
12. DOCE HOMBRES SIN PIEDAD (Sidney Lumet, 1957)
13. EL HOMBRE ELEFANTE (David Lynch, 1980)
14. TESTIGO DE CARGO (Billy Wilder, 1957)
15. UNA NOCHE EN LA ÓPERA (Sam Wood, Edmund Goulding, 1935)

jueves, 5 de febrero de 2015

RECUERDA (1945)

INTRO. Si pensamos un misero segundo en que "alguien" fue capaz de firmar dos virguerías del calibre de "Recuerda" y "Encadenados" en un mismo año (y sin meternos en tema de "economías de guerra/post-guerra" -por pasta hubiera en "Casa Selznick"-) y que de ese año se cumplen, precisa y concretamente, las siete décadas en este presente 2015, la única conclusión que nos queda, o eso ocurre con quien suscribe al menos, es que las grandilocuencias vertidas y el loar en demasia a según que otras gentes, películas o, directamente, méritos (así a granel) deben de ir revisándose cada cuanto... Humildad, sí. Todos tenemos gustos, manías y debilidades (y al tanto que uno se reconoce muy esclavo de lo suyo en ese sentido, quizá demasiado -se admite-) pero... Sir Alfred de los cojones, vaya,y en uno de esos títulos más que recurrentes... Fin del misterio, no media más explicación. De hecho, recuerdo por enésima en el lugar, siempre consideraré al británico el punto intermedio más elevado a la hora de aunar crítica y público que se ha dado en el siglo de historia del que, más o menos, puede presumir de contar ya el medio. ¿"Recuerda"?... Ingrid y Gregory más salidos que los balcones (siempre el "elemento sátiro" que no falte) con el sofisma y leit motiv del psicoanálisis -ya tan al alza en aquellos tiempos entre las clases pudientes- a modo camuflaje y tal, una trama que a pesar de su desdenes muy puntuales no deja de ser relojería y, para la ocasión, el mismísimo Dalí de regalo. Y eso sin rascar, claro, que allá vamos...


SINOPSIS "PRESTADA". En el centro psiquiátrico donde trabaja la psicoanalista Constance Petersen (Ingrid Bergman), el Dr. Murchison (Leo G. Carroll) anuncia su retiro de la dirección, en cuyo reemplazo llegará el eminente Dr. y escritor Anthony Edwardes, a quien, justamente, Constance admira muchísimo aunque no le conoce... pero, el mismo día en que el joven y apuesto director (Gregory Peck) es presentado ante los directivos, la psicoanalista comenzará a observar signos de un oculto trauma en el nuevo personaje que, enseguida sabremos, también sufre de una grave amnesia

A FAVOR. Tiene todo el dinamismo y formalidad que debe esperarse de un "oldie" del Maestro y eso lo explica casi todo ya de por si. Se carga, sin disimular un ápice, todo a la chepa de la pareja protagonista (especialmente de la Bergman) y se les envuelve de un surtido de secundarios perfectamente construidos alrededor de, cómo no, una trama en modo creciente sin prisas ni pausas con los justos y perfectamente medidos highlights de tensión que se necesitan y requieren... El mejor en eso sin duda Hitchcock, nadie midió tan bien la impresión certera desde lo puramente cicatero (por lo menos en el cine tocante a los motivos acostumbrados del cineasta). No está Hermann aquí todavía, por cierto, pero las atribuciones musicales de Miklós Rózsa tampoco estarían mal precisamente... El intermezzo onírico a costa de la obra de la cacharrería mental de Dalí es de babero sin duda, que tambíen debía mentarse ello. Tenemos escenas en trenes, las secuencias en movimiento superpuesto sobre falso fondo de turno de turno, los chascarrillos inesperados que no falten, los mcguffins esos escondidos para la ocasión en unos diálogos en los que se pasa prácticamente del toqueteo previo al folleteo a la amenaza de sopapo burrero (todo por el ritmo, está claro)... Toda la parafernalia "hitchcockera" en definitiva. Tremenda pues y no veo a qué darle más vueltas aún en la seguridad de que hay todavía mucho en "Recuerda" que merecería ser destacado de forma expresa. Merece ser revisada con lapsos adecuados dando ya más que por obviada la recomendación expresa.


EN CONTRA. Implica cierto ejercicio de benevolencia lo recurrente (machacón en alguna ocasión, incluso) de todos los tópicos atados de base al mundo del psicoanálisis que aquí se dan, personificados principalmente en Constance -es de cajón-, pero es que, lógico, estamos a mediados de los 40, no en la actual era de la información del "todo a dos clicks"... El psicoanálisis era algo casi afín a la ciencia ficción para mucha gente, cuando no algo más propio de tahúres y landrús directamente, y el guión (basado en novela ajena) se retuerce sin compasión sobre ello... Seamos positivos pues perdonando lo poco que se hubiera podido limar el montante final rascando de aquí y de allá  y, particularmente creo, solo queda agradecer los pasajes tremendos que se hallan en "Recuerda" producto, a pesar de lo contradictorio, de ese persistente motivo que manda en el film desde el primer minuto del mismo y hasta el final... Bueno, todo eso, y lo admito: también estoy "en contra" de que el cabrito del Gregorio le carde un rosco a la grandiosa Dra. Ingrid ya en el minuto 20 de largometraje a la nada de haberse presentado su personaje... cabrón con suerte... Actorazo, por cierto y para mí (bastante más de lo que se le suele conceder), pero cabrón en definitiva.

CONCLUSIÓN. Ya había rodado aquí Hitch la que según los críticos y él mismo (visto ello recientemente en una entrevista sita en los 60's) fue su mejor film : "La sombra de una duda", además de "Rebeca"o "Sospecha" (por ejemplos), y gustos personales de quien sea al margen está claro que el hombre ya había dejado diáfano -y más- que lo que se dice "alguien" en la industria lo era y aún a pesar de la entonces tan alargada sombra del "esclavista" productor que le raptó del continente viejuno en los end 30's... Y por supuesto que Don Alfredo fue un niño prodigio hasta el punto de poder presumir de haber rodado el primer film sonoro en las britanias, por nuevo ejemplo. Sin embargo una de las cosas que más me fascina del arte de este genio es como logra volcar todas las enseñanzas previas, incluyendo las de su "erasmus" expresionista en la Alemania de tantos años atrás (sobretodo esas en realidad), para generar un estilo propio. Casi un género propio, de hecho.  Hitchcock se aleja del noir puro al que, por naturaleza y estilo previo, parece debe desembocar de forma lógica al llegar a "la meca"... Lo usa, lo utiliza de forma puntual en planos y secuencias concretas con una sabiduría intachable, sin duda. Pero, después y yendo mucho más allá de algo tan fácil o manido como "mago del suspense" y demás, le hace dar mil curvas de forma y estilo a sus films hasta lograr ese intangible que nos hace avistar una obra suya a la legua, sepamos o no previamente de su autoría. Pertenece "Recuerda" (como "Encadenados") a esa fase final en la que el Maestro acaba por cuajar del todo el cocido, su estilo/género propio y definitivo, lo que como amante del medio y su historia (y aún desde la mayor humildad y con todas las limitaciones a cuestas) me parece acojonante de narices... Y es que, sencillamente, emociona ver pasar al Don Alfredo de las últimas y mejores referencias que se marcó en su tierra natal a esto que vengo a exponer para, después, verlo explotar en los/sus gloriosos 50's donde el director era ya estrella (y pocas, por no decir ninguna, brillaba como la suya)  con toda la retahíla de genialidades a extraer y rematando por el delirio (el puro y definitivo orgasmo cinero -y aunque también le quedaran notables balas posteriores en recámara-) de los primeros 60's con Normans y pajarracos. Finalmente, ya en exclusiva sobre el film de hoy, solo reconocer que para mi las pasa "Spellbound" como bastante crudas para hacerse un hueco en el top-10 particular del genial Sir, pero (cómo no) entre las 15 está y, aunque no tenga que convecerles de nada -que bien lo saben pero déjenme cerrar "con estilo"-, por supuesto uno de los quince mejores films de Hitchcock es algo que, en efecto, se Recuerda...

GUZZTÓMETRO: 9/10