jueves, 21 de enero de 2016

ABOUT... DAVID LYNCH

Ya hace un tiempo generoso que, en según que foros, cuando algo on screen se pasa de raro, retorcido, escabroso, absurdo o/y surreal -con el consabido etcétera a cuestas- se puede leer o escuchar del concepto "tipo Lynch" (o similar)... Pues muy bien, oiga. Si a alguien le sirve para ubicar rápido (y sea a modo conspicuo o en su reverso peyorativo) pues allá él/ella con lo suyo. Sin embargo, cachís, se da el pesar en dicha percepción general, y siempre al humilde entender de uno, de caer en la trampa de lo fácil y, sobretodo, lo sesgado en exceso... Para resumir esto: cercenar o delimitar la obra y arte de Lynch a las derivas mil del leit motiv "raro" (desde la repipi finura de la "exaltación onírica" a la misma brocha gorda de la "puta chaladura" -abierto ello siempre a la apreciación personal en los ojos de quien contemple, que es lo que procede y debe por otro lado-) le parece a servidor un quedarse tan flagrantemente en la superficie que, -y con perdones mil de resultar ello altivo a quien toque pero no veo otra forma de expresarlo ahora mismo-, desvirtua la opinión de quienesquiera si es de dicha premisa de la que se parte. Lo siento pero es que no se puede evitar y ya todo un acto reflejo ello y por mis partes a estas alturas.

Y tampoco se trata, ojo con esto, de enarbolar la bandera del vehemente fan lynchniano (¿lynchnero?) ya tópica del: "y si solo sabe hacer paranoias, ¿qué me dice ud del Elephant Man o la Straight Story?"... Yendo más allá de eso el tema sería, un poco al menos, tratar de no perderse uno/a la lectura visual dispuesta por el autor para limitarse al "me gusta/no me gusta" la trama de base que se nos propone en el film que proceda. Este realizador es tan osado y personal para unos como vende-motos y dado a la pose (hasta el paroxismo, dirían algunos) para otros. No se puede negar ello y aunque sea rebozarse una y otra vez en lo mismo. Pero lo que tampoco se puede negar, igualmente y pese a quien lo haga, es lo genuino y ubicable de su estilo. Porque este cineasta atraviesa géneros y tópicos con una facilidad directamente abusiva y sin más. Perfecto (y sino poco menos)  equilibrio del transgresor de modo y secuestrador de formas, siempre avezado ello a ese estilo tan propio y localizable (el suyo... seguramente un género en si mismo, ya puestos), que no se sirve de la más fácil, aunque también agradecida si bien se hace (que en casa somos mucho de los Coen, oigan), "ruptura de género" de marras. Lynch utiliza, para sus folletines psicotrónicos lo mismo que para sus "formas más formales", los cánones clásicos de los distintos géneros para llevarlos simple y llanamente a "lo suyo" (de la misma manera que lo hacen, lo han hecho, a su manera Allen o Scorsese para sus mejores "historias" y por ejemplos) ... esto és: el principal (o único en su caso, seguramente) lugar donde le interesa llevar su discurso es a su propia visión y versión cinematográfica del guión que toque atacar pero demostrando a la vez, ineludible ello, un gran respeto y conocimiento de su medio y su Historia (aprovechándolo y mucho).No rompe la baraja ni da volantazos por darlos, no convierte una trama de mafiosos en gore porqué sí, ni una comedia familiar/intergeneracional en un drama forzado para tocarle la patata al personal con giros de "aquí te pillo mode". No es efectista o directamente, de resultarlo a alguien, lo és ya de base (toda la obra, íntegra, que toque considerar de principio a fin). Lynch no es el Tarantino de "Pulp Fiction" ni el Mendes de "American Beauty"... Ejemplos de buen "cine comercial moderno" (sin más -lineal, "de momentos", pero agradecido y funcional...y sin miramientos por encima de hombros medien que no es mala cosa ello si se analiza un algo-) que encandila sin duda a esas buenas gentes que, celosas de su criterio (infalible, seguramente, en su opinión), se ríen del tarugo fan de John Woo lo mismo que del gafapastas fan de Kaurismäki mientras cantan a la gloria del Nolan o Shyamalan de turno/temporada... Lo que me parece fantástico, el mundo necesita más humor y mirarse menos el ombligo, pero (ay) en dicho proceso (y sin darse cuenta, al generalizar por lo menos) pierden la perspectiva, básica, de que el cine (por dinero y prensa amarilla que mueva de siempre) puede y debe ser también a veces una forma artística plena. Y necesaria. Más fácil y menos letras: lo que sería un "Autor", vaya, el señor Lynch. Autor que ha tenido -y sabido- que bailar con la industria (y hasta, perentorio ello a segun que niveles, ha "puesto el culo" en alguna ocasión puntual) pero Autor al fin. Incólume a modas, épocas o tendencias. Indebatible ello (que las mayúsculas no responden a fallo de tecleo alguno aquí).


David Lynch, ya para terminar, me hace pensar siempre en aquellos primeros pintores del tiempo las castañas (muuucho antes de los impresionistas y/o surrealistas) que se atrevieron a salir del triunvirato "retrato de noble-paisaje-escena sacra" para, a la postre, tratar de delimitar un proceder único e intransferible ("el suyo" de nuevo, sí) y, de paso, transformar ello -lo del triunvirato- en "otra cosa"... No es raro ni casualidad que fuera colega de su tocayo Bowie, me temo (al que seguimos llorando a moco tendido). Y para rubricar ya no nos queda sino felicitarle, desde la humildad y pequeñez de este tugurio, por esos setenta añazos que ayer mismo nos cumplió... Un cabronazo, incómodo en la superficie como pocos pero rico en el interior como igual de pocos (o más, que son menos), y culo inquieto a admirar por siempre el Sr. Lynch. Uno de los nuestros, vaya... "solo" que con un talento descomunal. Obviamente. El mundo necesitará siempre cosas como la  visión enfermiza de Van Gogh, las guitarras retorcidas de Joey Santiago y, por supuesto, los requiebros angulares de las "pesadillas" de Lynch. Así nos acordamos todos de las tres jodidas dimensiones que tenemos... Y sin gafitas ni mierdas. Un grande de los de verdad. Y fin.

(Pd. Este posteo va dedicado al gran Agente Cooper de la Long Black Limousine, amigo de la casa y "lynchnero" de pro -que a nadie engañe el nombre,está claro-, del que ya hace demasiado en base a las egoístas querencias propias que no se sabe nada en esto de la "blogosfera")

6 comentarios:

  1. la verdad que creo no vi nada de él, pero si lo comparás al nivel del estilo de Bowie, Van Gogh y Santiago, bueno, debería verlo ya...

    es en algo parecido al estilo de Jarmusch? ese si que me gusta... salu2...

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    1. Si no has visto "El hombre elefante" y a pesar de ser una de las cosas más tristes que existen creo, en mi humilde opinión, que debieras remediarlo (para mi es de los mejores films de la historia, con toda la pompa y rimbombancia del mundo pero es lo que hay). Lynch tiene auténticas barbaridades de films pero de entre los que más comúnmente definen su estilo me quedo con "Terciopelo azul" y "Carretera perdida" (que junto a "Una historia verdadera" harían mi póker favorito del cineasta).
      Tiene su cine algún rasgo similar al de Jarmusch (que también me gusta y bastante pero al que para mi supera con holgura) como la tendencia al plano estático, la omisión de diálogos gratuitos o, entre alguna otra cuestión, el huir de convencionalismos más que sobados... pero al fin Lynch me resulta mucho más personal (sin desmerecer al otro en absoluto) y, a la postre, necesario.
      Abrazo guzzero.

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  2. A veces se le va un poco la olla. Sin embargo, me entristece enormemente que lleve tanto tiempo sin dirigir y la perspectiva de no poder ver otra película suya (buena o mala, eso es lo de menos).

    Saludos.

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    1. Pues si, la expectativa de un film nuevo de Lynch siempre fue algo especial (más allá de gustos y disgustos con la película que toque considerar). Creo, además, que la "mirada laberíntica" (trillada si se quiere pero también agradecida forma de referirse al proceder del cineasta que me he encontrado en algunos lugares) de marras se revaloriza y revalorizará año tras año... Todo es opinable, está claro, pero a "personal" le tosen pocos y lógico que los que comulgan lo tengan (téngamos, vaya) en pedestal tan alto.
      Saludos guzzeros !

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    1. Muchas gracias. En parte, lo confieso, está inspirado en que nunca entenderé a aquellas buenas o malas gentes que se ponen a ver un film del Lynch más (póngamos) habitual y después se quejan de no se qué...A ver, si te tiras al rio puede, es factible, que te mojes. Está claro. El cine-tipo de Lynch quizá no sea para todo el mundo, de acuerdo, pero negarle la maestría (siempre desde la humildad del parecer propio) es lo que no veo que proceda por ningún lado...Eso sería, si.
      Saludos guzzeros.

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