sábado, 21 de mayo de 2016

CATORCE LINGOTAZOS DE MR. SALOMAN Y SUS BEVIS FROND

No es la primera vez, ni será la última seguramente, que Nick Saloman y sus Bevis Frond asomen por este lugar. Quintaesencia de lo reivindicable desde el rock de las islands en las últimas tres décadas, paladín protector de la psicodelia añeja por montera, acaparador de una retahíla de discos que en cantidad y regularidad no tiene parangón en su zona horaria, así como, entre muchas otras cosas -y para resumir lo indecible-, uno de los casos de ninguneo más abyectos e incomprensibles que se puedan recordar en el transcurrir histórico del  medio nos ocupa... Cosa rara, además, dada la tendencia natural de los "media" british a la hora de ensalzar hasta el cinturón de orión, y beyond, la más mínima e inane hez que acaban de expulsar desde sus queridas lands. Y, atención, me consta no soy objetivo porque si bien me confieso defensor a ultranza de muchas y variadas cosas que asolaron las islas durante los 80, ya en los 90 y hasta hoy... Bueno, con las señaladas excepciones siempre habidas (que las hay, claro), pues póngamos que no. 




Nick, el "Rey Saloman" (como me gusta llamarle por ser uno así de cretino -se siente, pero es lo que hay-), suena genuino y auténtico como bien pocas cosas. Un músico fuera de tiempo, según cómo. Hablamos de alguien que se curtió de bien jovenzuelo, del segundo lustro sesentero en adelante, en cover bands de blues rock británico tipo Cream, Ten Years After, Yardbirds y demás, lo que sumado a una querencia indisimulable por el ya mentado elemento sicodélico (con o sin el "folk" en danza de por medio además -pero si es "con" y con los guitarrazos desbocados que suele marcarse sumando, pues casi mejor, al menos para mi, oiga-) de la época y, con ello, el ir puliendo su discurso en base al rock de "el otro lado del charco" (mucho Byrds lo mismo que mucho Young, Stills y demás que hay también en su discurso y de evidente manera) acabó por cristalizar en un estilo propio y entrañablemente particular. Un estilo que entiende el rock como algo pura y netamente "orgánico", que no rehuye sino que acepta e incluso enarbola las imperfecciones propias con orgullo y que se abraza a lo silvestre de la Incredible String Band lo mismo que a los trances eléctricos de Crazy Horse o la melodía sin edulcorantes de gran urbe del mismísimo Drake (se insiste que, por mucha "bronca" genere a veces, el poso folk es clave en su sonido). Siendo, precisamente y en efecto, ese sacrificar la perfección de un "sonido tipo" en estudio en pos de una personalidad agreste y vitalista y, sobretodo, auténtica lo que, a muchos más de los que pareciera (atención ahí), nos hace su obra y proceder algo tan y muy  plenamente apreciable. Es decir: este tio es de verdad. Sin cartones que valgan y aún menos trampas. 


Para no liarla más de la cuenta, aprovecho hoy lo tan funcional de su página bevisfrond.bandcamp para seguir propagando la obra y arte de tan suculento artista ("el Mascis europeo", para mi -y, ojo, esa es otra... Nick es un admirador a ultranza de platos tan del gusto propio como Guided by Voices, Pavement, Sebadoh, largo etc.-), y me marco cual epítome de la pradera un top 14 particular (linkeos mediante -CLICKEEN UDS EL TÍTULO DE LA CANCIÓN, vaya y sin más-) de su inacabable cancionero que alcanza ya las tres décadas de vida (y como una veintena de álbumes aprox., ya puestos). Antes de empezar, eso sí y que no se lo voy a ahorrar a nadie, dejo constancia de la pleitesía total por mi tripleta elegida en cuanto a sus elepés compuesta por "Triptych", "Valedictory songs" y "Hit squad" a los que, que es de justicia, conviene sumar el doble "New river head" que resultaría algo así como el vademecum definitivo a fin de adentrarse cuanto antes en el particular universo de banda y músico.

01. "Let Them Beautify You" (2000). Cuarto cortazo del descomunal "Valedictory songs". Directo a yugulares y sin permiso a pedir. Esas guitarras cruzadas por encima y debajo de la melodía es, como poco, una inmejorable manera de empezar el pupurrí de las narices... Qué cojones, si con esto no se queda todo dios atrapado de primeras que se dedique a la polka o a los cassetes del padre Abraham y los pitufos. Dicho he.


02. "Termination Station Grey" (1987). Del segundo disco, "Inner Marshland", del mismo año que el estreno. ¿Alguien habló de psicodelia?. Melodía clásica youngera, fuzzeos por doquier y un bridge que parece robado a los mismos Wilson... Mercury Rev y Flaming Lips, por ejemplos, se mueren de la envidia forever. Y es que "prometía" el chaval, si...

03. "Lights Are Changing" (1988). La tercera del tercero: "Triptych", y "la mia" (solo con permiso de "And then") en definitiva de BF. Si no se conoce, si se es honesto y por supuesto, además, gusta esto de las guitarritas estás perdido. Te has metido de lleno en la trampa del Saloman King y ya no saldrás jamás.

04. "You Saw Me Coming" (1996). Del disco "Son of Walter" y cosa bonita por todos lados sin debate a colar. Quien con esta y a éstas alturas no caiga rendid@ no tiene entrañas, corazón ni nada. Y qué difícil siempre lo que parece fácil en esto de la música... la buena, la que cuenta. Otro diez y sigamos.

05. "Hole Song No. 2" (1997). Segunda pieza de "North circular", la más evidentemente youngera del lote hasta momento presente y con su riff circense-circular que abre abismos de infiernos y/o locuras por bandera. Y esa parte final que es el tocamiento para todo fan de Mascis que se quiera y respete un mínimo. Noise melódico a la enésima. 

06. "New river head" (1991). Del colosal doble album que lleva su nombre... Y, claramente, una de las mejores cinco piezas de tan cojonuda formación/carrera. Guitarra rugiente, guitarra melódica, un estribillo que deshace todo lo deshacible (y lo que no también) y con ese reverso folkie ya apuntando surgiendo de sorpresa en el mismo. Majestuoso temarral en el que rebozarse sin medida y hasta el fin. 

07. "Waving" (1991). Y justo antes que la anterior y en el mismo disco, atención, teniamos esta otra preciosura que a ver quién coño la paga... Folk, ya a cara descubierta, mínimo con acústica y violines de puro babero. Ésta ya, directamente, es como para buscarse uno una ermita apañá y que te busquen... 

08. "Through the Hedge" (2004). Del más que respetable "Hit squad" llegan estos nueve minutazos de contienda guitarra vs. hammond que crece y crece y... Catártica como ella sola la cabrona, de esas canciones que molan de escuchar en la superfície pero que, en realidad, es en la maraña de fondo donde se fragua la batalla y de donde a uno le costará salirse. 

09. "And then ?" (1993). La "otra mia". El tema de cierre de "It just is" es uno/otro de los ganchos más obvios y putámicos para agarrarse cuanto antes a la saga "salomanera". Qué melodía, qué bonita y saltarina la jodía... Y qué breve la muy hija de puta. "And then we die"... no hay derecho, hombre.

10. "Nursery Rhyme" (2002). Del disco "What Did for the Dinosaurs" tenemos esta adictiva guitarra-reloj  de ida y vuelta con su dinámico marchamo vencedor de entre medias... Y lo mejor es que uno ya no sabe ni le importa si es que no tiene estribillo o es que lo és todo el rato. 

11. "Everyday sunshine" (1993). También en "It just is"  tenemos esta hermana, por arrojo y vitalidad, del primer corte propuesto en el listado... Y de nuevo la virtud de Nick y asociados para entrelazar electricidad  y melodía a nivel ninja, si. Que no se la infravalore nunca por estar en tan ilustres compañias aquí, al tanto y ni qué decir con eso.  

12. "Heavy hand" (2011). Antepenúltimo y guitarrero tema del todavía relativamente reciente  "The leaving of London". De las favoritísmas de "las rápidas" de Bevis, desde luego. Y por si lo redondo de la melódica e incesante calbagata fuera poco el tio se marca una guitarra que no por breve deja de resultar la mar de vacilona para separar partes y que después se ve desbordada por el volcado/vuelta del asunto (y es que esos apenas seis o siete  segundos de "regreso" sobre el 1'54" me vale a mi por tantas canciones enteras que ni lo intento explicar). 

13. "Old man blank" (1988). De regreso al "tríptico" para esta sufrida tonada "folkadélica" más hippie que todas las palomas de Woodstock tocando la flauta de pan al unísono. Y más teclados añejos sosteniendo aquí y cediendo, para la ocasión, solo parte de su implacable protagonismo  a una ocasional guitarra intrusa que resulta aún más hippie que todo el resto de esta sufrida tonada "folkadélica" más hippie a su vez que todas las palomas de... Y, coñas al margen, ojo con ese órgano que no se lo quita el demonio  de la cabeza ni con agua hirviendo... Avisados quedan.

14. "You got to unwind" (1988). No nos movemos de disco desde la anterior y, más concretamente, nos recogemos ahora en el tema que lo cierra. Triunfo popero total e inmediato que, sin escamotear la innegociable guitarra-guía que conviene esperar,  recuerda lo mismo a los Fleetwood Mac 75-79 en espíritu que a los primeros REM  en ejecución. Magnífico broche, ni qué decir. Aunque, bueno, ya puestos... 



Bonus trackaza. "The garden feature" (2013). De su penúltimo trabajo, "White numbers" y con uno de esos estribillos que a veces te clava el puñetero para quedarse ya para siempre contigo. Y la garra que tiene toda ella, a pesar (o precisamente en contraste con ello) de esos "and she's gone" que se marca. Formidable, o sinónimo favorito a elegir. Y sin más, y ahora ya si: Fin... Escuchen (o escuchen más incluso en caso de ya hacerlo) a Nick Saloman y sus Bevis Frond por todo lo sagrado (y lo que no también), todo lo más que añadiría. 

(Pd. Breve reseña del cuajanésimo "Triptych" sito en este lugar desde otoño/2015)

3 comentarios:

  1. tendria que desempolvar los discos del grupo para ahcerme el set list imbatible que propones y si lo voy a hacer. Asi tendre mo Bevis from car

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    1. No sé yo si tengo su mail por algún sitio... Pero, ojo, lo cojonudo total del asunto es que se puede "jugar a las casitas" con los pupurrís de este músico/banda hasta la semana que viene... no se le acaban los temas !
      Abrazo, Bernardo.

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  2. ¡Joder, lo que me he perdido yo aquí por no estar al día de la entrada! Sabiendo además que compartimos pasión por el gran Nick Saloman. Si me lo permites, corto y pego el texto para desmenuzarlo mañana y sacar las oportunas conclusiones.
    Abrazos,
    JdG

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