jueves, 12 de mayo de 2016

GENESIS - Foxtrot (1972)

Un lustro y si llega. Eso es lo que duró, desde principios de los 70, uno de los line-ups  más descomunales que hayan existido jamás en la historia del mundillo éste del rocanrol. En verano de 1971 Gabriel, Banks, Rutherford, Collins y Hackett se encierran en estudio y ese mismo otoño presentan al mundo su "Nursery Cryme", empezando así una secuencia de cuatro studio albums (más directo embutido por ahí en medio) que siempre consideraré el triunfo definitivo de ese monstruo llamado prog-rock, tan en auge por aquellos tiempos... y aclaro a los escépticos que ese subgénero me interesa desde la más tierna bisoñez... Ojo. 


Batallita guzzera: por el año 84-85 (y con apenas una década de vida servidor de uds) mi hermano trece años mayor consigue su primer curro y con su primer sueldo, viva él, no se le ocurre otra que comprarme mi primera doble pletina para cassettes (marca Crown, cómo olvidarlo... y espoleado ello por la generosidad más intachable lo mismo que por un muy posible "hasta los huevos"  de que el "petaco" -pues así me llamaba entonces el jodío- le rallara los vinilos cada maldita vez que salía por la puerta de casa). Y a juego con dicho presente me regaló también un cinta para estrenarlo, claro... Dicha cinta, mi primera original rockera de propiedad privada y mia para siempre, no era sino el apuntado "Live" de Genesis de 1973. Para resumir: aunque sin duda no sea ello el mejor de los currículums de la historia como fan de nada, creo se entiende (con la historieta que se acaban de meter entre pecho y espalda por la curra) que lo mio con esta formación no serían "unos picores de la semana pasada", precisamente... Y sigamos.


Le toca a la "controversia Collins", claro. Siempre presente cual jinete negro cuya sombra presta a arrugar narices cuando se trata de explicar la importancia e impronta en la historia de tan famosa formación (no se puede esquivar ello). Que su carrera en solitario es uno de los puntos más chuscos y evitables de todos los tiempos no será nunca uno quien lo niegue (un horror a la altura de bien pocas cosas, por lo menos en cuentas propias) y su liderazgo -que nunca lo fue del todo en el fondo porque esto de siempre es el juguete de Rutherford y Banks antes que de nadie más- en comparación a la anterior/clásica genialidad desmedida del histrionismo del sinpar Gabriel pues, indebatible ello, póngamos que "desmerece" en el muy mejor de los casos... Aunque, al tanto, que hasta el demonio es defendible según perspectivas... Los inicios del añejo combo experimental Brand X, avezado al free jazz y demás palos minimalistas, tiene en el señor Felipe Colinas un pilar importante; los coros y arreglos vocales que le hiciera a Gabriel en la mejor etapa del grupo ahí queda -lo mismo que su, entonces, muy apreciable pericia baquetera-; los dos-tres primeros discos sin el creador de Rael, y aún en los 70, guardan todavía importantes fogonazos de lo que había sido el monstruo (y aunque al irse Hackett ya del todo el asunto será otro cantar, diáfano ello); y, -atención que esto es lo más difícil de "defender"-, en la ochentera etapa más avezada a la radio-fórmula y reprobable, para con una formación que tanto había sido (entiéndase), se pueden encontrar algunos temitas muy contados la mar de resultones -e incluso con su espíritu prog de otros tiempos de por medio las veces- entre las multiplatino y chicleteras mandangas habituales (y, sí, el "trabajo de investigación" es casi un nuevo Watergate, por la paciencia y denuedo requiere, pero es de justicia -creo yo- el hacerlo constar)... Además, qué coño, lo de Rutherford con "los mecánicos" casi que es todavía peor, y aunque (ni qué decir) uno quisiera arrancarse las orejas con las manos antes de volver  a escuchar la "susudio" de las narices, ni que sea una sola vez más en la puñetera vida ésta (lo de los temas "románticos" de Collins, dentro o fuera del grupo y eso sí, ya ni lo menciono porque son el vómito asegurado, sin más).

Pero, superado ese escollo en lo que a escepticismos de base toca, volvemos ahora a 1971... Otros tiempos, otra banda. Historia a decir verdad y con la "H" mayúscula bien gorda no solo por su mera ubicación gramatical. Tras su estreno sixtie ("From genesis...", con su muy notable  psicodelia pop-rockera por montera) tan altamente reivindicable como a veces omitido (los del Allmusic, por poner el ejemplo más recurrente se me ocurre, ni lo mentan en su discografía -así con un par y tal cual se lo cuento-), llegarían a la nueva década con el bastante radicalmente distinto  "Trespass" bajo el sobaco... Más madera a reivindicar (o a mi siempre me ha gustado, vaya) y, en definitiva, el disco que marca el cambio de rumbo y sonido. Disco que sin elevarse a la altura de los cuatro que vendrán de seguidilla, sí ponía las premisas y modos que les harían alcanzar su reconocimiento global... Y es que ya faltaban un par de ingredientes sólo: Collins y Hackett. Y con dicho par Genesis tiene, al fin, la fuerza y el virtuosismo que envuelve plenamente  los tejemanejes de Mike y Tony lo mismo que  la teatralidad sin fin de Peter. Si se prefiere, y aunque sea tirar del tópico de señalar por enésima a los dos de siempre (por omisión en este caso): juntar a Gabriel, Banks y Hackett en una misma formación es algo de complicado tropezar musical ulterior... Bueno, de hecho no es/era una opción (que hable esa Historia que decíamos antes de ser ello menester). Tras el paso de gigante del "Nursery", llegarían las celebradas leyendas artúricas de "Selling England..." y/o el folletón (que folletín hace corto) de Rael que hiciera las veces de epílogo de Gabriel... Pero, claro, este texto tiene la cabecera que tiene. Y, tras el disco de la enfermera golfista, llegaba de inmediato el colosal "Foxtrot". Mi disco predilecto de la banda lo mismo que del subgénero del rock al que pertenece (y eso que me encantan Caravan, aprecio mucho las movidas de Ayers y Wyatt -Viva Canterbury, coño !-, me emociono solo con ver las chimeneas del "Animals" y/o tengo la flauta de Anderson más escuchada que la pandereta de mi hija -etc.-). "Foxtrot" me resulta, claramente, uno de esos "discos de la vida" y sin mas vueltas a darle, vaya... Aunque, igualmente, se las daremos (las vueltas) a continuación, faltaría menos.


"Foxtrot" fue, vaya aquí de entrada, el disco número 20 en la chirigota aquella que plasmé en el espacio, hará como año y medio aprox., con los TOP-25 BEST ALBUMS EVER por mis partes... No está mal, no. Más allá de su colección de conceptos tan evidentes como ocultos y todo lo que en medio quede, de la denuncia social a los cuentos para niños que caben en sus 50', atrapados por siempre en las lyrics lo mismo que en la propia y ya legendaria portada, lo que mejor me vendría a definir éste disco es la sensación tan gloriosamente intangible de puro y duro "banquete musical" al que se nos somete. Sin compasión medie. Del desfase más exacerbado a la delicadeza más extrema quedan aquí enclaustrados. Ya de salida "Watcher of the skies" con su calma tensa a modo intro y melotrón en ristre (pura experimentación de Banks -recalco para que no haya duda: para mi, soy de esos, el gran genio musical vinculado a esta formación junto a Gabriel-), acaba estallando en un relato  sci-fi  que a su vez dejará paso a algunos de los primeros pasajes con el combo zurriendo al unísono y, personalmente, logrando el bajo de Rutherford que le perdone todos los pecados que el tipo acometerá, -con su entonces tan lejano y famoso proyecto fuera de la banda-, en un futuro aquí completamente inimaginable. Aunque, desde luego, por mucho cuento de marcianos en una Tierra ya desierta a la salud de Mr. Clarke medie, la sobria y solemne bonitez extrema de "Time table" es demasiado... inalcanzable solo nuevamente, por este mismo personal -y por no mucha gente más, ya puestos-, en los "Carpet crawlers" del cordero de Broadway y en el cuarto tema de este mismo disco (o por lo menos, obvio y como siempre, en base a los gustos propios). "Get'em out by friday" es una magnífica jacaranda de esas que Gabriel borda como nadie, cambiando de voz para los distintos personajes a introducir (puro proto-burgermeister de su estreno en solitario del 77) e invitando a los espectadores a zambullirse en esta coñona historia -no exenta de crítica social por fácil y lógica extrapolación directa- de gente que tiene un límite para crecer a fin de poder llenar más pisos... Tras la hijoputez de nota del protagonista de éste, sarcástico más que irónico, melodrama se vuelven a alzar a los cielos, eso sí... "Can-utility and the coastliners" es "mi tema" por siempre de Genesis, no el mejor en las últimas seguramente (eso, sospecho, es lo ya mentado e inalcanzable de "los que reptan en la alfombra" del doble del 74 o el inabarcable broche de "Foxtrot", al que casi ya hemos llegado en este texto), pero sí el que mejor me sintetiza sus mejores y más memorables cimas y activos... Adaptación muy personal de la historia danesa con saga nórdica mediante y biografía de regente de fondo, en cuanto a contexto, tiene en lo musical un inicio melódico sencillamente memorable, donde el arte de Gabriel directamente camina sobre aguas, para irse después rearmando el todo en una verbena donde, concretamente, Banks  se reencarna en el hermano loco de Bach que escondieron en la mazmorra... Y (me) fastidia un poco ese cierre pelín abrupto, no lo negaré, ya que la reentré de Gabriel siempre he pensado que debiera estirarse un algo bastante de más en pos de una mayor épica, pero en cualquier caso, quien no quiera liarse con suites de más de dos dígitos en el minutero tiene aquí por siempre a los Genesis, en su mejor y más plausible versión, encapsulados hasta el fin de los tiempos en menos de 6'... Que quien toque diga la suya, pero sea como fuere a mi de "impagable" no me baja esto ni queriendo. Y, ahora, ya que hablábamos de aquel, las preciosas cuerdas barrocas de Hackett para su tan mínimo intermezzo en "Horizon's" son las encargadas, al darle vuelta vinilera al asunto, de alcanzarnos a la orilla donde empieza la madre de todas las suites progresivas... En efecto, los casi veintitrés minutazos de "Supper's ready" con sus siete partes diferenciadas como siete soles. Un mundo en si mismo donde no debieran aventurarse alegremente los incautos o pueden quedar tan irremediablemente taraos como servidor al abusar de ello con los años y tal... Si no se comulga, ni qué decir, pues tan amigos (oiga) pero, quede claro, lo más feo que le puedo yo otorgar a esto, en lo que a epítetos pertoca, es aquello de "prodigio". Directamente. Para resumir lo irresumible (intentarlo al menos): no muchas cosas tan enriquecedoras me ha dado esto del rocanrol, independientemente de la época a tratar, como el perderme en los infinitos recodos e imposibles virajes atrapados en la "recontraputeramente" celestial "Supper's ready". 


Muy largo ha quedado esto, pero no me importa (es "prog" !). ¿Nota final?... Pues no, no nos engañemos. No es un diez. Y muy claramente, además... "Foxtrot" habita fuera de tablaturas y puntuaciones. Una masterpiece intocable de la música que empezó a correr en otoño del 72 a lomos de un zorro que no se detendrá jamás... Disparad, disparad los cabro... cazadores, perdón, que no comulguéis (nunca le alcanzaréis). Y fin.


2 comentarios:

  1. También me considero animal progresivo a carta cabal, y además tengo una vinculación muy grande con Genesis desde incluso antes de ver su concierto presentación de "The Lamb..." en el otoño del 75 en Madrid. Un año antes hice mi primer viaje a Londres y en ese verano compré el "Selling England...", para mí el disco favorito de la banda. Cada vez que lo escucho (y creo que es el disco que más veces he escuchado en mi colección) me vuelvo más bueno de lo que ya soy. Como curiosidad, el arranque de Genesis aquí en España fue el "Selling England..." e inmediatamente después el "Lamb...". Desde entonces, y dada la contundencia de su éxito, tiramos para atrás y nos hicimos con los trabajos anteriores, "Foxtrot" y "Nursery Crime", obras de las que casi nadie hablaba en el año 73/74.
    Muy merecida entrada, si señor Guzz. Gran regalo el tuyo por parte de tu hermano, de esos que marcán tantos vínculos como la misma sangre.
    Abrazos,
    JdG

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  2. Debo ser un paquete de seguidor del Rock Progresivo, porque me molan todas las bandas del movimiento pero Genesis me cuesta un poco bastante... ¡Perdóoooon! :)

    Eso sí, no voy a bajar los brazos con ellos.

    La calidad de los discos es indiscutible y disfruto enormemente de 'Selling England...' pero a mi los Genesis que me molan son los poperos, con Collins al mando...

    Lo dicho, soy un paquete.

    ¡Abrazotes!

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