jueves, 21 de julio de 2016

DINOSAUR JR - "Give a glimpse of what yer not" (2016)

Pues sí. Con dos días de escuchas ya me siento legitimado para dejar reseña. Es "mi banda" y me atrevo, qué pasa ("hala", incluso). Aunque, ojo, precisamente por ser "mi banda" (con la única duda razonable de la de Joe Strummer la que más veces he escuchado en la vida ésta sin dudas al respecto) no me gusta compartirla con el "infiel"... Ruego pues comprensión aquí con el tono a veces empleado, por lo que si alguien no está de acuerdo con todo o parte de lo que seguirá (basado principalmente en la premisa indebatible de que estamos con el nuevo disco de la mejor banda de esto de las guitarritas en los últimos tres decenios -y con remarcable holgura ya a estas alturas-) solo queda, y que ningún anillo se me cae por ello, disculparme en la más honesta y plena de las formas... Y, también claro, rogarle al "afectado" que mejore/matice sus gustos para ayer en "materia Rock". Que es que le urge, lo sepa o no, y tal. Esto es perse.


Antes de nada, por supuesto, permítanme que me dirija un momento de nada al mentado "deep fan" del histórico combo (que no somos tan pocos, ojo -we're not alone !-) y les resuma el disco en jerga técnica con lo que uno respondería, a grandes rasgos, a un hipotético intento de  síntesis sobre lo ofertado en este nuevo y reluciente "Give a glimpse of what yer not" (ya después seguimos, si):  THAT'S REALLY INSANE, MOTHERFUCKERS !!

... Y ahora, en efecto, sigamos. Y contextualicemos un poco... Cuando, hace una década, se anuncia el regreso de la formación original de Dinosaur Jr sus acérrimos nos hallamos en una dicotomía como algo curiosa: la alegría desbordada inmediata por el notición (recordemos que Mascis había aparcado a nuestra alma mater -en bandas rockeras- por allá el 97 a nivel studio albums) y por otro lado el recelo, mezquino sin duda pero también comprensible, de si ésta mierda, éste fake de plástico y fast food, de "mundo rockero" que abraza como genios a naderías (al menos para cualquiera que tenga medio tiro dado de lo que es un poco la historia del medio y tal -que no de conocer los nombres, o "haber leído mucho sobre",  va o debiera ir esto... sino de darle puras y duras horas de vuelo re-a-les a dichos nombres-) como Strokes, Whites Stripes, Arcades fires, Ferdinands y demás mamarrachadas con algún mero chispazo interesante (que aparenten mucho en imagen y tal, si, pero todo bien masticado y sin estridencias... que me duelen las orejitas) para denostar al cruel olvido a una fuerza ciclomotórica como, por ejemplo rápido, eran los cojonudos Zen Guerrilla, un mundo como éste (digo y sigo): ¿se merece una leche de realidad y talento sin medida como el de Dinosaur Jr? ¿Una banda liderada por el único y posible heredero real de un ícono sin apenas parangón en lo suyo como es el señor Neil Young?... Y digo "merecer", porque "entederlo" (si no se tiene la enfermedad de base), ya se da por hecho que es imposible... En cualquier caso, muchos críticos musicales y/o similares (y de los que cobran) tan gilipollas no son... Y entre tanto aupar a vampires y  claps your hands  de turno (¿dónde están ahora?, ya puestos) también les apetece escuchar en su casa, en "círculos reducidos", mandanga nueva de la buena (si es que la hay) y aunque no cobren de ningún lado por esos tipos de "aupamiento"... Tema espinoso, si. Por ello, en 2007, "Beyond" sin "petarlo" a lo bestia si tuvo la suficiente repercusión y aceptación para dejar al gigantesco réptil en danza... por lo menos un ratito más. La calidad del disco era demoledora, está claro, pero eso es otro tema (que uno ya entiende un poco mejor las cosas con el pasar de los años y tal) y, hoy por hoy -y entonces por entonces, también-, no significa nada. Había más verdad en la apertura de eléctrica desbocada de "almost ready" (y dos o tres segundos de ello nos valen para constatarlo), primer tema de dicho disco, que en cualquier cosa que puedan hacer todos esos pimpollos apuntados juntos, e indecibles de más de los del "nuevo cuño neomilenario" (obvio), así vivieran mil vidas... Aquello fue como probar de repente un tomate la huerta tras una ingente cantidad de años de probar tanto fruto de laboratorio, hinchado arteramente con agua y mas preocupándose los hacedores en el aspecto externo que en el sabor (que es en definitiva lo que importa, cómo no), que fue como -y tal cual se lo explico- reencontrarse de repente con "lo que debiera", lo que es bueno... pero "bueno de verdad", sí. Joder, incluso.  


Más "contextos"... A "Beyond" lo siguió en 2009, por si poco fuera, el colosal "Farm". Que nos sacrificaba la entrañable mayor austeridad e inmediatez de su predecesor pero, por contra, nos regalaba su, casi inabarcable, bosque eléctrico definitivo... Impagable, sin más,  la labor de Mascis en este trabajo que se disfruta machete en ristre, perdiéndose en sus -más largos- temas y encontrándonos momentos para la gloria agazapados en todas las paradas del camino o poco menos. Puede, en resumen y en efecto, que sea el elegido para el irredento desde "el renacer" de la formación, y "sencillamente" por ese nutrir musical continuo que parece no tener fin. Tres años después, sigamos, llega su reverso más amable y accesible (y en verdad el disco más accesible de la formación, sin connotación negativa medie de ninguna de las maneras): "I bet on sky". También indispensable, también cojonudo sin más. A pesar de la tripleta más "sentía" que J nos reserva (puro espíritu "Where you been" -mi favorito, recuerdo de hacer falta-) y de los siempre bienvenidos, por contraste ni que sea más alla de su calidad evidente, temas de Lou, el disco de 2012 es el helado tras la excursión, el tazón de colacao tras la tormenta... Su mayor, y vibrante, inmediatez nos hizo abrazarlo sin reservas desde el primer puñetero día... Y ahí que sigue... Y aquí que estamos, cuatro años después y tras tres discos que, creo no queda duda, nos resultan a sus seguidores lo mejor que le ha pasado al rock de guitarras neomilenario con abusiva diferencia e imposible comparación (o solo con el único permiso tangible y lícito de aquel, ya relativamente lejano -2009-, canto del cisne de los también amados Sonic Youth y su "The eternal"). 

¿Qué conviene esperar pues , en base a todo lo vertido, con éste "Give a glimpse of what yer not" que aparecerá en las tiendas el ya tan cercano 5 de agosto? (y sí, me llegó por medios un tanto "especiales", pero no se dude que ya está comprado/reservado desde el primer día que fue ello humanamente posible -y digo más, seguro caerá éste también en más de un formato... y ya me pueden llamar "idiota" o similar  en vez de "deep fan" que estoy vacunado, no problem que es lo que hay y además me la trae floja-). ¿Será la fresca electricidad desmedida de "Beyond"?, ¿el desacomplejado viaje épico de "Farm"?, ¿la síntesis más pulida y pegada inmediata de "I bet on sky"?...  Todo ello, además, regado con la obviedad de que, no creo nadie tenga duda (y volvamos con lo de la peticion expresa de "comprensión" de ser menester), que esto se lo explica alguien que es absolutamente incondicional con la formación (esa premisa es primordial, quien quiera "crítica" más aterrizada u objetiva se ha caído en un charco bien gordo aquí, diáfano e innegable ello). A sumar, ojo, lo engañoso del single de adelanto a la hora de tomar posibles posturas precipitadas... "Tiny", como ocurrió con "over it" en "Farm", es una alfombrilla liviana, agradable de primeras  y muy fácilmente asumible que, por contra, pertenece a un elepé que prescinde de la carta de lo "inmediato" al abarcarse en su conjunto. Y sí, el pálpito para el conocedor de la banda, es correcto. Ahí donde "Been there all the time" o "Watch the corners", sendos temazos/singles del copón superiores -a qué negarlo- al par inmediato anterior aquí mentados, nos "venden el disco" desde ahí mismo, "Tiny" ejerce de chocolate del loro y zanahoria del asno: te enseño un poco para que te toques un rato pero las fantasias, ya si eso, te las haces tu en casa... Y me parece fetén ello: "dar una imagen de lo que no és", significa el título, y lo consecuente con ello queda ahí, igualmente y desde ya, tambíen servido. Eso sí, por si poco fuera a la hora de reafirmar ese punto de partida (ese "jugar" con el título), resulta que la primera canción del disco, y la que antecede a "Tiny", es la otra píldora de más fácil y directa ingestión: "Goin down". Riffazo asesino sin contemplaciones que sostiene gran parte del tema en "sopapo mode". Engancha de primeras sin remisión , tiene además ese bridge saltarín entre partes, el breve momento de "magia jurásica" sobre el 2'43" (que después retomará el pollastre al final)... Y, en resumen, una fantástica manera de seguir esa tradición suya de que, vayan por donde vayan después los tiros, la primera del álbum tiene que ser un hostiazo en los morros sin negociación posible. La versión "feliciana" de su discurso (su vertiente más accesible) queda dispuesta por la ya más que mencionada -y escuchada a estas alturas, sin que por ello deba negársele el pan, ojo con eso- "Tiny". Aquí llegados, cabroncetes son estos señores, uno ya se pone en modo "auto pilot" dispuesto a meterse entre pechos y espaldas un "I bet on sky 2"... Y no. El minutaje por lo general breve, al repasar previamente el tracklist, de las canciones y dicho inicio pueden invitar a ello, está claro (a vueltas con lo de las falsas impresiones precipitadas -y que te lo están diciendo en el nombre del disco, coño, ya te lo repito/reitero de nuevo, si-). Son temas muy cohesionados como en el anterior, si, y su producción más ligeramente asilvestrada nos pueden retrotraer a "Beyond", también, pero nadie se engañe... el espíritu es el de "el otro" que nos queda en medio... "Be a part" empieza con esa ensoñación de ténues cuerdas de medio minuto para acelerarse muy sutilmente y plantarnos un drama eléctrico en la mayor y mejor tradición de los temas más introspectivos de Mascis (que les recuerdo así de gratis, y por ser así de buena gente, que fuera de sus círculos de confianza la "c" es una "k" a fin de no hacer el ridi porqué si... que los yanquis no "cecean"). Bonita y enorme canción, con unas guitarras que dicen más cosas que todas las palabras habidas en incontables discografías enteras de otros (sobre el 2'30" y en adelante, deep fan, vas a notar una hinchazón importante en el bajo viente... y, ay, cuando entra la guitarra justo antes de que acabe ese minuto... y el solo de despedida... su puta madre...). Mas. Así, en general, "más", con "I told everyone"... Al puto calabozo los tres por no alargar esto más allá  !. Y de nuevo esa sensación de descenso al vacio con los sentimientos desbordados que el conocedor de "Farm" abrazará sin reservas... Y qué bien suena el bajo de Barlow rebotando por todas partes... y qué maravilla el solo en el intermedio, justo antes de retomar el motivo principal (uno de los solo más cruelmente breves del melenudo y ya cincuentón skater). Turno para el primero de los dos temas de Lou: "Love is...". Mucho más que meramente "resultón" su concurso como siempre, por ser tan parecido en forma y distinto en ejecución -a la vez- del otro (al que, cómo no, le permite "su breve momento guitarril", faltaría). Sin alcanzar, aquí, los grandes temas de Sebadoh si que logra apaciguar la estática generada por su amigo/socio dando una lógica mayor presencia al bajo (y qué bajista, claro) que aminora el "efecto metralleta" habitual -para seguir al chalao- por una mayor nitidez y fluidez más melódica (y plácida, ya puestos). Un poco, también, la lágrima por intuir uno que esto es lo que tendrían que venir haciendo un poco los puñeteros Posies (en vez de la mierdaca con lo que han vuelto esta misma añada... pero de más lejos viene ese drama, si). 


Tras el ecuador marcado por el primer tema de Barlow (conato de tradición ello también) y recordar ahora que, aunque no lo haya mencionado aún, entre las cabezas más visibles de J y Lou sigue habiendo como siempre un señor batería, Murph, que le arrea a los parches que se queda uno bizco, nos llega "Good to know". La otra canción, junto al single, que no supera los tres minutos y medio y que tiene una pinta segundo sencillo importante... O quizá no. Porque no es tan evidente o pegadiza y tiene, además, un momento donde Mascis parece que va a entrar en trance que se queda finalmente en impresión para recogerse, tras la esporádica aceleración superguerrera de turno, en parajes más calmos. Esta canción, ciertamente, hubiera durado el doble (mínimo) en "Farm", si, pero (al tanto) nadie la mire de lado... Es más: de no haberse marchado Lou tras "Bug", hace unos cuantos mundos, es fácil suponer lo distinto que hubiera sonado "Green mind", por lo menos en algunos momentos, tras echarle medio oido a esto. Y aunque el disco de la niña fumadora es irrepetible a distintos niveles, ok, lo que se dice "sonar mal" tampoco lo hubiera hecho del todo... Además, es la antesala ideal de "lo gordo" del disco... Ese lugar donde los más fanáticos retozaremos en barros como benditos, sacándole las entrañas a cada canción esperando el detallito, la genialidad de turno que, no se dude esto tampoco, nunca va a faltarnos... Lo de "I walk for miles" ya no es un riff asesino como con el tema inicial, no, es puro mármol el cabrón (atención al inicio, con tamaño ejercicio de contundencia a martillazo limpio fanes de Sabbath). Esconde algunos de las pasajes guitarriles más putámicos de la colección (atención fanes de Neil a lomos del horse en la conclusión) y va, sin remisión, de cabeza a la saca de los temas más queridos del lote desde ya... Aunque quizá no tanto como "Lost all day", conviene matizar. De momento "mi tema" de este "glimpse". Sentida agonía "mascisera" a la enésima. Melodía que te hace llorar lo mismo que sonreír según te pille el día pero que lo que es compañía va a hacer siempre y que se desdobla, a posteriori, en un pasaje instrumental en  crescendo eléctrico-melódico de esos que solo éste poeta de la jazzmaster, el hacedor de "Get me", (me) ha alcanzado en el rock de los últimos veinticinco años con remarcable, más que cierta, asiduidad. Pero, ojo, que llega la "quedada" del disco: "Knocked around"... Que empieza en un -aquí recuperado- falseto y que si bien deja claro de primeras que, en dichas formas, no esconde en su interior la épica fatalidad de "not the same" o el descenso infernal de "alone" (legendarias, que lo de meramente "buenas" es un insulto aquí, ambas), si genera un cierto sentir de "a ver por dónde tira el cabrito...". Y sí, claro, te/nos la clava de nuevo. A media canción se acelera, de repente y a traición, a lo burro para acabar cuadrando la guitarra con la que uno seguramente, de ser manager o promotor (o algo del estilo) para la banda, utilizaría para venderles la nueva rodaja a los fans de siempre... Más densidad sónica para "Mirror", el penúltimo puerto, con más melodrama, y ese curioso intermezzo bluesie "pega-partes" que aunque funcional casi parece una coña en sus manos (aunque desde esa perspectiva se agradece por la frescura y ligereza destila, en contrapunto a la fatalidad de J al relatar). Para mi la menos memorable, ahora mismo, de esta segunda parte del lote pero... eso si, no me pregunten de aquí -siquiera- un mes... En cualquier caso, trompetas y vítores, la despedida con Lou y su "Left/right", para mi (lo digo desde ya) el mejor tema que ha escrito para la banda desde la reunificación original, aparca del todo el asunto en su correspondiente y muy alto pedestal. El que procede. La melodía, ese segundo estribillo, ese breve momento de acústica inesperado, ese bajo más limpio de nuevo, la guitarra que se deshace... Aquí si está, de frente y sin cortapisas, el genio-ente creador (o co-creador, si nos ponemos puntillistas) de "Bakesale". Mucho se lo ha currado con ésta, Sr. Barlow. Bravos a mansalvas.


Y hasta aquí el mejor disco de rock del año... Y, en verdad, para mi el mejor de nadie desde 2012 (el de "I bet on sky", si). Solo un pero... Siguiendo la progresión numérica de aparición de discos el siguiente llega, si no lo dejan antes (lógico), sobre el 2021... Esto no se puede permitir. No se compren el disco, no les contraten para conciertos, háganles tod@s reseñas horribles en sus espacios... Qué fracase mucho éste álbum, joder. Y que tengan que volver con más a la mayor premura  (ayer de ser posible). Yo no puedo estar un lustro esperando más temas de esta banda, "mi banda". Es un hecho y punto.

2 comentarios:

  1. Eres un fan incorregible, y yo cada día soy más. Dices muchas verdades y otras te dejas llevar por el fervor, aunque me parece lógico. Es un discazo como la copa de un pino (aunque me gusta algo más el del señorito Toledo, jejeje). Le dedicaré líneas más adelante cuando sea oficial su salida. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo mio con ésta bandurria no tiene solución Cosmic Master, está claro... Fíjate que ya empiezo a tener dudas de si la banda de my life siguen siendo los de Strummer como siempre o YA son esta gente. En fin, que tu me calas fácil con los de Mascis de por medio, y espero que quien caiga en este texto tenga tan claro como vos en todo momento que esto queda aquí -como ya aviso en el texto varias veces- pergeñado por un fan irredento total... Dicho lo cual: discazo ! (igualmente y ni qué decir). Otro más. El que mentas es un "clásico", desde luego... pero, ojo, tiempo al tiempo con estas bondades neomilenarias del bicho de cara a su repercusión histórica. O así lo ve uno, vaya.
      Abrazo, Johnny !

      Eliminar