miércoles, 10 de agosto de 2016

LA COSA (EL ENIGMA DE OTRO MUNDO) (1982)

INTRO. Pues aunque es referida de pasada en varios posteos todavía no se había abordado en IGWT la famosa versión de Carpenter sobre "el enigma de otro mundo". Y fijarse que prefiero la opción "versión" que lo del "remake", aquí  (la toma del armazón principal es incuestionable pero, caray, Carpenter corta y tira por/de lugares bien distintos)... Y, recordemos, ya se tocó la original (de 1951) tiempo ha en la casa, y le metí un poco-bastante la del pulpo (se admite y se recuerda igualmente), lo que generó algunos comentarios en desacuerdo que. aunque más que respetables. no son compartidos en absoluto por mi persona (ni entonces -hace como un lustro- ni hoy)... Sigo pensando que uno puede hablar de "encanto de la época", "la mano de Hawks" -que por algo sería que no quiso aparecer como director en los credits- y/o "respeto a los mayores" (y además a mí, eso ! -para el que como tres cuartas partes del mejor cine jamás generado se encuentra en los 40's, 50's y cercanías-), pero al finaaal del todo de la cadena (nadie se engañe hasta según que punto) encontramos algo que, a priori, debe generar miedo y suspense y por contra, principalmente, lo que hace es que te descojones y cosa fina (y más de ella que con ella, primordial matiz). Sin embargo, con disculpas por la elipsis rumbera de décadas, cualquier cosa que huela a Hawks le puso, pone y pondrá lo nunca escrito a John Carpenter (su héroe personal desde la niñez -ejemplo rápido/sobado: el film del "asalto a la comisaría" que le hace saltar a la palestra es otro remake, de "Río bravo" en esta ocasión, que aunque, en efecto, convenientemente "makeado" no se esfuerza siquiera en disfrazar su origen... es más, se enorgullece de ello-). Y, lógico por tema y género, lo de esta "thing" (que Hawks produjo tres decenios antes)  no era sino un caramelo demasiado goloso que el creador de Mike Myers iba o pudiera a saltarse, así a la torera. Por ello, cuando a la primera de cambio le cae encima un presupuesto más abundante que en ocasiones anteriores, el tío no se lo piensa ni un segundo (seguramente, aunque "La niebla" o el "Rescate en NY" pudiera generar disensiones a algunas gentes, es fácil adivinar que esa "Halloween" -epítome casi en lo de hacer un dineral con cuatro duros y entre colegas, por mucha hija de famosos figure- le granjea, finalmente, el crédito para ello). Resultado: para un ingente incontable (en donde me incluyo de cabeza y sin mirar siquiera antes si hay agua en la piscina), John Carpenter realiza el film de su carrera y, al igual que ocurre con el "Alien" de Scott (que para mi le vence claramente a los puntos, todo sea dicho), siendo éste, además, perfectamente encajable entre los diez mejores films de terror de siempre, lo mismo que entre los diez o quince mejores films sci-fi de siempre (y no me queda duda de que quien no lo vea así del todo, por lo menos, sí tendrá la obligación de admitir el debate)... Y sí, igualmente, el aroma "serie B" ronda, -habrá algo más de pasta pero sigue siendo Carpenter (of course)-, pero al fin y para resumir:  muy poca coña con ello.


"SINOPSIS PRESTADA". En una estación experimental de la Antártida, un equipo de investigadores descubre a un ente extraño venido del espacio, que según todos los indicios ha permanecido enterrado en la nieve durante más de 100.000 años. Al descongelarse, experimenta una metamorfosis sorprendente... 

A FAVOR. Como gran fan de Hawks que és, y me repito, el factor "gente encerrada pasándolas más bien putas por culpa de un violento agente exterior" es uno de los motivos y recursos que más marcadamente nutren el cine de Carpenter. Ello, obvio, alcanza su punto extremo en la película que hoy nos ocupa. Detrás de las plastelinas mil y los lanzallamas, tendremos aquí por siempre un ejercicio de tensión al límite muy rara y contadamente alcanzado. O al menos con este nivel de calidad mediante. Otro factor a reseñar, que de siempre me resulta cuanto menos curioso, es el hecho de que para este proyecto la Universal le pone al realizador a nada menos que al Sr. Morricone (mi compositor predilecto de la historia del medio -que lo confieso sin dolor me pese-) a los mandos de la soundtrack... Cosa que, -y que podía haberse visto venir de lejos sin problema-, a Carpenter se la trae bien floja, supeditando la partitura de puro suspense (y casi por completo) del genial músico a las dos notas de teclado que irán por siempre indeleblemente unidas a éste film. Y, aclarado quede, no es ello por orgullo mezquino o gratuito... Carpenter es el primero en afirmar en su humildad, acostumbrada y tan poco común en esto del cine, que dista mucho de ser un "gran músico", pero sus composiciones (mejores o peores) van siempre unidas a sus imágenes y, a la postre, tan celoso es en ello en concreto que no piensa claudicar ante nadie... o al menos jamás del todo. Tan siquiera ante un monstruo como Ennio. Por lo demás, aplaudir las magníficas secuencias de exteriores en el inicio y la gran sensación de agobio lograda en espacios reducidos (cuya salida muy hábilmente se nos esconde a los espectadores en alguna ocasión), unos efectos que aguantan curiosamente muy bien -es "el festival de la plastelina", recuerden- el carbono 14, el concurso de un cast implicado de lleno (con un Russell -trasunto habitual de Wayne como el madelman de acción particular del realizador cuando le es menester-), y un ritmo en creciente continuo que no se lo salta nadie y que no puede, ni debe, dejar de aplaudirse. Como colofón, y aunque deteste por lo general esa -para mi malsana- costumbre de ponderar films enteros en base a su final, señalar y subrayar su inolvidable conclusión que es como para quedarse aplaudiendo de pie un buen rato en la sala/salón al terminar el film.

EN CONTRA. Que los ya explicados, e insaltables por denominación de origen, tics de Serie B habidos en los FX puedan confundir a alguien... "The Thing" es un pedazo de película que, amén de entretenida hasta el hartazgo, debe guardarse sin reparo entre "aliens" y "tiburones". Tal cual. 

(Kurt machaca, Kurt destroza...)

CONCLUSIÓN. Claramente influenciado por el tipo de cine fantástico imperante en aquellos tiempos -ver las dos mentadas en apartado anterior, mismamente-, Carpenter configura un descomunal batiburrillo que sin dejar de rendir pleitesía al original (al que mejora a un nivel infinito -algo sin parangón en la historia del cine o poco menos, ya puestos-), implementa toques de su admirado Lovecraft y/o de sus aún más admirados westerns (con los que se criara). mientras de paso aprovecha para quitarse la espina de un primer film (también sci-fi y con monstruito -aunque ahí era un balón de playa rojizo más bien, si-) del que nunca, y ya entonces en esos primeros 80's, se ha mostrado especialmente orgulloso... Dos películas de marcianos trascendieron especialmente en 1982. Una me parece de siempre una de las mayores mierdas jamás habidas en el medio (y en verdad el "bicho" en si se asemeja a una bosta de medio metro con ojos, directamente... solo la música, gloriosa, de Williams salvaría yo de la hoguera en tamaña babosería sin excusa, y aún por mucho esté avezada principalmente al público infantil -que qué bien nos viene ese paragüas a modo comodín, eh Stevie ?- ) . Por suerte, la bastarda, la fea y cutre, es uno de los films más gozosamente disfrutables (al menos desde la perspectiva de la pura y dura -y siempre necesaria se confiese o no- "evasión") se puedan ver. Ya nunca volvería a volar tan alto Carpenter (ni remotamente y aún por mucha comprensión se quiera mediar dada la simpatía que a muchos nos genera) pero, desde luego, gracias por siempre por ésta tremenda "thing"... Tuun-tún... 


GUZZTÓMETRO: 9 / 10

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Y lo bien qué nos aguantan esos efectos pre-digitales sin aguarnos la diversión un ápice (todo un qué que no me cansaré de destacar -por época de realización y género dispuesto-) Muy, muy grande y sin duda !

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  2. Para mí la mejor película de Carpenter. Esa tensa sobriedad aprendida de Hawks funciona en "La cosa" como nunca.

    Um abrazo, Guzz.

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  3. Coincido de pleno. Tiene además Carpenter la gracia y acierto de meterse en algo mucho más "grande" (desde el presupuesto, lo de Morricone, etc.) de lo acostumbrado y seguir manteniendo, igualmente y por completo, su identidad. Que esa es otra: gustará más o menos pero que este tipo tiene "su cine" es algo que yo nunca dejaré de valorarle.
    Abrazos.

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