viernes, 4 de agosto de 2017

THE BIRTHDAY - "Nomad" (2017)

Partamos de la premisa base de que Yusuke Chiba es la persona más brillante, constante e importante del mundo en lo que a garage y punk rock del último cuarto siglo pertoca. Esto es así. Claramente, además. Y no menos diáfano, ojo y para lo que de alguna manera se pretende venir a significar en este texto de hoy, partamos igualmente del hecho que uno es las veces un tarugo de los de tronío (no de champions quizá, ok, pero la uefa os la juego seguro y sin empezar sudar siquiera, querid@s -y con perdón inclusive por el símil futbolero, atendiendo al asco que me da a mi eso desde ya un tiempo muy considerable a esta parte-). 


No creo que, para cualquiera que los pilote un algo, exista la menor duda que Thee Michelle Gun Elephant fueron la banda de guitarras punkie-garageras por antonomasia en la bisagra del anterior milenio al presente. Esto no merece mucha más explicación: el espíritu de la densidad eléctrica "stoogie", la añeja melodia garagera  "flamin'groovera" o la honesta y magnética intesidad "clashera", galopaba por los surcos de los discos de este personal con una libertad y sangre que dejaba en pañales a todo coetáneo que blandiera semejantes armas en aquellos, sus tiempos de máximo esplendor (comparar algo como White Stripes o Strokes -por buscar los ejemplos más fácilmente ubicables de primeras- con TMGE era como, directamente, pretender vender pura mierda como caviar iraní y tal cual que se lo cuento).

Siguiendo (con su permiso) un poco más en clave flashback, resulta que TMGE (para desgracia de no tan pocos como alguien pudiera muy ligeramente suponer) se separan en algún momento del primer lustro neomilenario. Me cago un mucho en la puta (!!), si, pero sigamos... Antes de dicha separación ya se escondía, por entonces y por cierto, cierta sombra en forma de proyectos paralelos del personal (blancos, leches y botellas, si). Siendo, muy claramente además, el más significante y firme esos Rosso con los que Chiba firmaría dos discos, el primero un año antes y el otro uno después de ese 2003, que reza en la historia como el de la disolución oficial de los hacedores de "Gear blues" y "Casanova snake". Además, para los socavadores de pistas y conspiranoicos varios,  Rosso sonaba "sospechosamente" parecido a TMGE (una banda que suena prácticamente igual de la que ya lideras... mmm...¿"pa qué"?), con lo que el polígono se cerraba ya del todo. Los viejos amigos (que por otro lado nunca dejaron de serlo) y miembros fundadores del combo, Yusuke Chiba y Futoshi Abe (o si prefieren: el berreador implacable con puras brasas ardientes en la garganta y el kamikaze despiadado que atacaba las seis cuerdas como si las quisiera desintegrar por pura erosión en cada maldita canción que abordaba), querían "darse espacio", que se dice.  Y todo ello, de la mano con lo que -obviamente- apreciaba y aprecia  uno la obra de dicha banda (y sin olvidar, primordial esto, el "efecto taruguez" ya anteriormente explicado), hizo que, de forma harto estúpida y gratuita, mirara un poco bastante por encima del hombro a ese par de discos bajo la chapa Rosso que se marcara el amigo Yusuke... Discos bien cojonudos, cotejado hoy a posteriori y despojando tontunas personales, por otro lado y ni qué decir. Pero, nooo (faltaría), uno los entendió entonces como "delirio de estrellita", se olvidó así del músico y lo recuperó solo para repetirse de vez en cuando lo bombásticos e inapelables que eran operando bajo el influjo de la inolvidbale y todopoderosa banda madre. Moraleja: si no soy gilipollas ya de facto, resulto a veces algo prácticamente indistinguible. Las cosas como son.

Y es que (sigamos), anda-mira-tú, repasando un día de las últimas navidades este texto propio del Exile Magazine de hace ahora tres añitos, me picó la curiosidad y... Y resulta que el pedazo de cabrón de Chiba se sacó del badajo en 2006 una nueva banda llamada The Birthday, donde también opera el baterista de TMGE, y que (pasado ya medio año desde su descubrimiento por mis partes) puedo afirmar que es la mejor banda de "rock musculoso" surgida en la última década. Y con la misma boina que TMGE me reinó en ese cambio de guardia milenario ya relatado. Así de espectacular es, me resulta a mí vaya, la cosa (el gran Futoshi Abe, que nos dejó en 2009, estaría orgulloso de su colega y mucho). Sin embargo, ay caray, la estulticia duerme siempre con un ojo abierto y, tras empaparme de sus ocho discos de estudio en los últimos tiempos y la medida que ello ha sido posible aqui en el "susio occidente" (en cuentas propias, ya puesto, "I'm just a dog", el estreno "Rollers romantics" y el ahora penúltimo "Blood and love circus", quizá destaquen un plus de más pero, y ni el menor atisbo de duda aquí, a la postre todo es cojonudo y punto) me enteraba hace apenas tres  semanitas que los puñeteros han sacado disco este mismo año, tras tres de silencio. La cosa se llama "Nomad" y me tiene, con perdón por la jerga técnica, con la huevada cruzada sin remisión. Me lo iba a dejar a modo sorpresa para las cuentas finales de discos preferidos de temporada (y por si por ahí me daba llegado el momento), cuya presencia en el top 5 -mínimo- es un hecho incuestionable, pero no es posible. Me ha podido el ansia. Me puede el gritar a los cuatrocientos y un vientos la barbaridad que Chiba (que sigue cantando con la misma bilis y potencia de siempre) y secuaces han conseguido en esta burrada de elepé. Sudoroso, con hedor a gasolina, directo a yugulares y sin cucamonas de producción se crucen ni de lejos... La savia demoledora de TMGE nunca murió (esto me ha quedado más que claro en este tiempo que llevo escuchando a The Birthday), pero "Nomad" va a por todas sin pedir permiso ni dar tregua. Escúchenlo a discreción (a disco y banda). Si se atreven, claro.

2 comentarios:

  1. Apuntadísimo, Guzz. TMGE fue, por otro lado, el grupo más grande de su tiempo.

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  2. Suscribo el comentario de Gonzalo, apuntado.
    Salud.

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