miércoles, 10 de enero de 2018

TOP GUZZERO 1978 : ILUSTRES CUARENTONES DEL ROCK



Blondie, Big Star, The Jam, Nick Lowe, AC/DC, Rory Gallagher, Cheap Trick, The DIctators, Warren Zevon, Thin Lizzy, Wings y hasta los tan queridos Groovies... Tan ilustre personal (y con algunos discos fundacionales, más que meramente recomendables, bajo el sobaco aquel año) y más que se han quedado fuera por motivos de espacio y sangrante criba. Sin embargo, faltaría, uno "se debe a su público" y aquí va (en regresiva, como es habitual) el ya clásico -en el espacio- top-10 de finalistas (más el campeón del mundo mundial, para rematar) desde aquel ya bastante lejano 1978, con los rock albums que nos alcanzarán la cuarentena durante el transcurrir de éste 2018 que recién estrenamos.



10. "Darkness on the Edge of Town"/ Bruce Springsteen & E Street Band. Tres años transcurridos desde que Bruce reventara (a lo burro no, lo siguiente a lo siguiente) todas las bancas con su anterior referencia de estudio. La continuación se mostraría pues como algo, cuanto menos, complicado... a priori. Porque ésta oscuridad al filo urbanita permanece sin problemas como uno de los grandes triunfos de músico y banda. Sin más. Apagados los focos y con un evidente sentido de "recogimiento" la estrategia y planteamiento no podía salir mejor (de hecho, repitiría operación con el maravilloso "Nebraska" tras la famosa verbena fluvial de 1980). El disco de "Badlands", "Candy's room" o "The promise land" (etc), en definitiva y a qué añadir más por lo puro y duro de la obviedad que hoy día resulta.

09. "Give 'Em Enough Rope" / The Clash. Hombre, estaba claro: "hay que vender el producto a los yanquis"... Y esa era la premisa, sentido  e impulso del segundo álbum de Strummer y demás, en muy importante medida. Si le sumamos que, además, el disco va embutido entre, directamente, dos íconos de la cultura popular, pues nada: la invitación al "ninguneo indiscrimando" queda servida para los restos. Eso sí, subyace (y siempre lo hará) un problema desde ese simplista discurrir: el disco es, con perdón por la "jerga técnica", cojonudo sin más. Permanece, indómita, la urgencia del estreno y se empieza a escuchar el chirriar de bisagras desde la sacrosanta ventana que se abrirá para el siguiente... Aquí está, por mentar lo más evidente a modo ejemplo, "stay free" (el otro gran himno junto a "train in vain" de los atacados por Jones como voceras principal para quien suscribe), la poderosa "Tommy gun" o la barbaridad que responde por "safe european home" para dar la bienvenida... "Give 'Em Enough Rope" merece pues, que no queda otra, prevalecer como entidad propia por su tan estupendo contenido. Y sin añadidos que valgan, de forma íntegra y sin lecturas sesgadas ni dobleces.

08. "More Songs About Buildings And Food" / Talking Heads. Siempre me ha resultado, y muy marcadamente además, el más esquizoide (y ruego atención especial con esto a tenor de quien hablamos) y urgente de sus discos. El que arranca la trilogía clásica con Eno y tras el igualmente mutante estreno. De ello, claro está, se alimenta en gran medida: tiene la desvergüenza tan gloriosamente desmedida y propia del anterior, lo mismo que un sutil viraje hacia el mayor cuidado de formas (tan ubicables y siempre en vano imitadas, ni qué decir) desde el encontronazo en estudio con el ex-Roxy Music. Los presuntos hits del asunto, "Found a job" y "Take me to the river", no difieren en exceso de la misma encriptación del resto lo que además parece dar, contra pronósticos valgan, cierta aureola de cohesión (a pesar de la acostumbrada infinidad de palos que se tocan) y le hace ascender, frecuentemente y sin discusión, a las primeras posiciones para con sus fieles de siempre... Eso sí, a título personal, la final "The big country" y, sobretodo, la favoritísma particular "With our love" no hay ángel ni demonio (me) las pague.

07. "Comes a Time" / Neil Young. Y tras el huracán siguió un momento de calma. Uno de los más bonitos discos del genio en su tan larga singladura y, diáfano ello, desde un estado de gracia (en lo musical) que parecía no tener fin. Con una serie de sutiles pero significantes contribuciones (algunas impuestas otras por designio propio) ver y sentir crecer las tonadas aquí dispuestas resulta la felicidad en disco, o poco menos, y aún a pesar de que inicialmente la cosa debía quedarse a chapotear íntegramente en las orillas de lo acústico. Violines, coros (importante aportación de Nicolette Larson, que tanto le debía a Neil) y hasta orquesta de despedida para otro de esos cancioneros de puro vértigo... Al final se metió "Lotta love", la mentada y tan sentida despedida del "cuarteto de vientazos" o lo emblemático de la melosa "Peace of mind" (que no se escucha sin más, se deshace en el oido la muy cabrona) pero todo ello, a sumar lo manido de estar ante un nuevo manual (más) de sonidos folkie-yanquis, no debiera sesgar la grandeza de su contenido tomado en comándita y/o bloque. El reverso más cálido y halagüeño a la desolación de la irrepetible "segunda cara playera" brillará siempre  con muy especial fulgor en "Comes a time".

06. "Blue Valentine" / Tom Waits. Otro pieza al que le "salia todo" por aquellos tiempos. Empezar un disco con una canción de Bernstein, sacada de la West Side Story y letra de Sondheim es una mezcla de autoconfianza y morro de muy difícil medir realmente... No demasiado antes de la etapa dorada con Island y poco después del "small change" de voz, dejaba nueva impronta para la historia el pomonita. El precioso tema titular que despide ésta virguería casi exige después, de inmediato a decir verdad, una ducha para despojarse el hedor de nicotinas y bourbons derramados tras la escucha. Waits continua con su vampirización urbana de Louis Armstrong en la gran city y logra, como seguramente solo él puede, un carrusel de imágenes evocadoras más que una mera sucesión de canciones, o eso parece en demasiadas ocasiones para ser casualidad (y qué facil me resulta visualizar a Jeanne Moreau deambulando sin dirección en el "Ascensor para el cadalso" de Malle al son de éste trabajo y por rápido ejemplo). Da igual si es más animada o melancólica, si le da por el stomp o por el violín: "Blue Valentine" es otra masterpiece insaltable de este otro genio... Eso sí, cuidao: que no os pille de flojeras "Kentucky Av.", que retuerce el alma sin compasión y bendito sea por ello (como por tantísimas más) el impagable cabronazo de su hacedor.

05. "Street Hassle" / Lou Reed. Y cerramos trio de ases con el músico de cabecera del chiringuito de la mano con el que ahora precede en la lista y el Elvis gafotas (siempre todos ellos, como cualquier otro mortal que jamás se haya acercado a un micro, por detrás de "su souledad" Cooke, recordemos). Palabras muy mayores éste trabajo para quien escribe... En esa batalla encarnizada por meterse en el top 5 de discos predilectos de siempre del genio aterciopelado, estamos ante un candidato muy -MUY- firme en definitiva (el encuentro con los inglesitos, el descenso germano a los infiernos, la visita a la isla beibe y el favorito propio, desde los últimos ochenta, con el nombre de "su ciudad" en los morros, no son discos sin más, no, son milagros audibles... media comprensión con ello). La entrada de "gimme some good times" que parece que hayas llegado con el concierto empezado al garito con la coña aquella del binaural (de hecho, recordemos también lo tan sobado del trabajo "parcialmente en vivo") marca tono y la sensación de estar ante un trabajo que sangra y suda desde sus mismos surcos no abandona jamás. Y por mucho cover velvetero y oldies de manual como "I wanna be black" o "Shotting star" -etc- se crucen (sin olvidar, que de hacerlo muero, lo que adoro la final "Wait"), no sería justo del todo dejar de destacar de manera explícita en éste, uno de los discos que mejor deja constancia de la furia y proceder habitual de tan inalcanzable artista, la locura en tres actos que presta título...  Piel de corral entero hasta el fin. Imprescindible trabajo de uno de los más realmente grandes ever (de los de los deditos de la mano), y a qué más.

04. "Some Girls" / The Rolling Stones. Pues si. Aún le quedaba veneno a la puta serpiente por mucho que entre bastantes la quisieran matar... o eso parece querer contarnos la historia en cualquier caso. "Some girls", con perdón una vez más por recalcar lo obvio, es la última masterpiece incuestionable de "sus satánicas". Un disco que se abre en muchas direcciones a la vez, que les recuperaba y les catapultaba a la vez. El tracklist habla por si solo: si la famosa "miss you" podía pasar por una tonada del mejor Stevie, la magnética "shattered" descoloca hasta al Tato; y si tenemos una cover de los Temptations también la bestia volvía a rugir con "lies", "respectable" o aquel caer del látigo... Por el camino se acuerdan del viejo y querido blues de manual, apenas maquillado, para el tema titular o, ya puestos, recuperaban antiguas formas countrescas para la maravillosa "far away eyes". Rematemos del todo con el canalla de Keith y la saltarina "before they make me run"y, que duda cabe, con la legendaria "Beast of burden", para linea, bingo y comprarnos el casino entero. Porque, al fin, si "some girls" es en verdad un canto del cisne, hace plena justicia (para el caso) a éste cisne concreto y con la impagable burrada que acarrea ello a cuestas.

03. "Outlandos d'Amour" / The Police. Ya está bien que los fans de los Police tengamos que ir con la cabeza gacha por los excesos del rey del tofu  (y la antipatía que a veces pueda generar) y/o lo populares que fueron... Eran una banda de la hostia, no eran meramente un producto para vender rock al aficionado garrafero que los alterna, porqué sí, con la basuraza de los yutú y/o similares (busquen videos "live" en youtube si les hace falta y comparen, que se entiende rápido la cosa). Escuchando desde éste, su estreno, temas como "next to you", "truth hits everybody" o "peanuts" te das cuenta que también tenían -claro qué sí- la urgencia de los punk/newavers tiempos que les tocó... "Sólo" que, ay caray, son Sting y Summers envueltos por Copeland, uno de los mejores baqueteros de cualquier tiempo y lugar en el mundillo éste de las guitarritas. El disco de "can't stand losing you", "Roxanne" y la eternamente gigantesca "so lonely", por los clavos y las tablas del que te dije... No merece más explicación la cosa. 

02. "Street legal" / Bob Dylan. Miren, esto lo voy a simplificar mucho: aunque para un alto porcentaje de eruditos dylanitas del orbe merezca ser lapidado en prime time en la tele pública por ello, mi disco favorito (con el único permiso del "bringing", eso también) suyo (y uno de los favoritos ever de quien sea, ya puestos) es el "New morning"... Bien, "Street legal", me da igual que sea abrir la puerta al cristianismo lo mismo que donde y como se grabara, es el que -siempre para mi- más se le parece. Tocado y hundido. El reverso soul de Dylan, con los teclados y los coros negroides, me resulta sencillamente abrumador. Solo por contener "true love tends to forget" o "is your love in vain ?" (que la madre que lo parió por ella -es de esas en que te queda en mármol porque este hombre es quien és-), ya me resulta el disco algo absolutamente irrepetible en la historia del medio. Nada sobra en "street legal", NADA, hasta la portada es cojonuda... que no les vengan los historiadores, plumillas o enteraillos mil de turno con gaitas... Qué sufra otro hoy, que pensaría el jodío duluthero (y otra masterpiece al zurrón). Amén para siempre a la "street legal"... y sea cristiana, judia o adepta del espaghetti volador.

01. "This Year's Model" / Elvis Costello & The Attractions. El último "finalista" del tinglado de hoy se lo lleva el disco que hay que regalar a los pequeños de la familia cuando pregunten de qué iba "eso de la new wave". Tal cual. Asumiendo que la primera media docena de discos con material original de Costello es puro masterpiecismo en sesión continua, prefiero (particularmente y desde hace ya varios lustros) el estreno del año anterior y "Trust" a éste. Pero da igual, "model" es el libro de estilo. El mismo Lowe lo sabía sin duda: el desaliñado y rabiudo gafotas era "el hombre", y ahora además contaba con la cacharra infernal de Nieve y el marchamo incompasivo de los dos Thomas... Habrá que producirles !. Y ni qué decir, ojo, busquen siempre la versión british (para la yanqui el berzas de turno tuvo a bien sacrificar la enorme "Chelsea", nada menos). Mas allá de la tan famosa "pump it up", reconocer el talento de Lowe para enfrentar la formación clásica del "cancionero-tipo costellero" con las esquizoides formas de la banda es algo que quedará para siempre por acabar de pagarle del todo... Para todo lo demás, ahí está el melisma en el interpretar del autor de "Alison" y su perenne mezcla de ira y miel en exactas, perfectas e inimitables proporciones.

... and the 1978's guzzer goes to...




"ROAD TO RUIN" / Ramones. Toma ya. Y claro qué sí, hombre... Siempre he querido mucho a ésta formación. Siempre los he visto (y esto le he explicado alguna vez con anterioridad) como el Prometeo que baja, para la ocasión, el rock desde el Olimpo: "dejad de mirar de una puta vez a ésta gente, babeando con sus solos de pandereta de veinte minutos y sus exhibiciones de a ver quién mea más lejos... vosotros también lo podéis hacer !"... Y la verdad es que no podían hacerlo, o no del todo. Porque jamás habrán otros Joey, Johnny y Dee Dee, básicamente. Pero se les entiende y aplaude su regalo, su dádiva hacia el sucio y polvoriento vulgo. Tal es su importancia y su poder en la leyenda del medio. "Road to ruin" es desde ni me acuerdo ya, y además, su studio album predilecto. El que matiza y mejora su también básico segundo trabajo (y más allá de los míticos tomahawks de punk rock entre los que quedó emparedado), mostrando sus magníficos apuntes pop, donde Joey deja notar mejor y más su formación a costa de las formaciones corales femeninas de otros tiempos y donde se alcanza, finalmente, la sublimación del rocanrol en su acepción más lúdica y gamberra durante treinta minutos de pura evasión, sin otra ínfula ni motivación se nos cruce. Creo que fue en una Ruta 66, hace años, donde leí a colación "ramonera" que no hay "nada que se acerque más al infinito que el cero"...  Y así lo veo también, por lo menos en teoría, o (directamente) a nivel de "cita coehlera" de a granel... En la práctica, me temo, necesitaremos un espárrago miope de dos metros que cante de puta madre, un facha de manual amigo de las armas e imborrable cara de mala leche que se aprenda tres acordes y, por supuesto,  un yonqui con la cabeza muy mala que, eso sí, sepa escribir canciones... Entonces nos damos todos las manos, mirando muy fijamente las estrellas, mientras rezamos porque el milagro se repita de nuevo... Y, que me lo temo aún más que lo otro, ya adelanto que va a estar realmente jodido para que salga bien la cosa.

2 comentarios:

  1. Pareciendome la lista y su añadido irreprochables e impagables, como bien sabes, esto de las listas esta diseñado para que lleguemos los listillos petulantes a tocar los colindrones. Así que me pongo a ello con el coñazo de lo que echo a faltar.
    Burning, Rory Gallagher, Thorogood, The Saints, The Jam, Radio Birdman, Thunders, Aute... lo dicho, por oficiar de mosca de aquellas.
    La lista impoluta reitero.
    Abrazos.

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  2. Uf, de los que pones los dos de vertiente aussie y el "so alone" del Juanito Truenos (lo mismo que el segundo de los Television, por sumar otro distinto de esa añada) son cosas de autofustigación sin más en base a querencias propias... Pero nada, yo me lo he buscado. Queda el consuelo de qué en esos años los "tops 10" son mera utopía (imposible no dejarse algo). Y por supuesto tú puedes venir aquí con "el coñazo" que te de la gana siempre que quieras y como si estuvieras en tu casa. Que es lo que és y desde hace tiempo ya, claro.
    Abrazo de vuelta Mr. De Witt.

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