lunes, 9 de abril de 2018

TARDE DE PERROS (1975)

INTRO. Como recordaba hace unas horas en otro lugar hoy se cumple el séptimo aniversario del adiós postrero del Maestro Lumet. Y, en efecto, puse mayúscula lo mismo que toda la intención. Como calva queda pintada la ocasión, y aunque poca excusa se requiera aquí para recordarle, vamos sin más con esta tan famosa "Dog Day Afternoon"... "Attica", Attica", que gritaba Pacino en uno de los más inolvidables momentos del film y en alusión directa al celebérrimo e histórico motín -en la mentada prisión- que desembocó en la infame ejecución, sin miramiento alguno, de más de una par de docenas de presos por parte de la policía... Lo dicho: historia ya. E historia ya conocida al afrontar el film,si. Pero lo que quizá no es tan conocido, al generalizar, es que el relato que se nos presenta en esta película también ocurrió realmente. Y faltaría: grotesco dispendio pollicial, exaltación desmedida de medios, cruda denuncia social, ignorante homofobia gratuita, etc... El caldo cultivado perfecto para que el buen Sidney despliegue las alas con su tan afilado bisturí, que al final no es sino un espejo de la bajeza que, mayormente, venimos a representar desde el monstruo este llamado "sociedad". Poderoso cineasta Lumet, y casi siempre interesante como mínimo (y aún desde sus referencias menos notables), que se movió especialmente como quiso en esta clase de tinglados pero, más allá de lo obvio, "Tarde de perros", su "gran carnaval" particular, sigue aguantando firmemente el carbono 14, manteniéndose incólume como una de sus mejores y más logradas cimas.

"SINOPSIS PRESTADA". Unos delincuentes de poca monta deciden atracar la sucursal de un banco de Brooklyn. Sin embargo, debido a su inexperiencia, el robo, que había sido planeado para ser ejecutado en apenas diez minutos, se convierte en una trampa para los atracadores y en un espectáculo para la televisión en directo.

A FAVOR. Cuesta imaginar a alguien más feliz que el realizador de éste largometraje cuando terminó de leer por vez primera ése guión (firmado/limado por Frank Pierson sobre novela ajena). Y lo hace porque, básicamente, encontrar algo que encaje, ya desde premisa base, con las querencias e inquietudes recurrentes de un director de cine como las recogidas en dicho texto se antoja algo como bastante complicado (y en términos de historia del medio/arte que refiero)... De hecho (por pura y dura naturaleza ideal engastada al acervo propio del cineasta), tan fuerte es el pulso narrativo, la propuesta visual, que no es de extrañar que diera rienda suelta -casi absoluta- a Pacino para hacer y deshacer a su antojo... Y otra muestra de sabiduría ello: lo de "estar atento al accidente" fue y és todo un sub-arte, sin duda (y aunque, explíquese todo, este par ya se conocieran desde la entonces todavía bastante reciente "Serpico"). Porque no nos olvidemos del todo del resto del elenco, faltaría (que, por ejemplo, tenemos al mismísimo Sr. Durnning por ahí en medio), pero el carrusel de improvisaciones del famoso actor, para este film, roza casi la leyenda... Y alguna absolutamente impagable, con el grandioso e inolvidable Cazale de por medio además (que tampoco es de extrañar, ya que este par eran colegas desde que eran unos jovenzuelos muertos de hambre tratando de cazar cualquier tipo de papel en el Off-Broadway). No veo a que alargarlo más. Ejemplo tremendo de narrativa a fuego lento y/pero siempre creciente on screen, lo mismo que (y me repito, pero pienso lo merece) uno de los torreones más claramente visibles y elevados del ya de por si magnífico Sr. Lumet... Imprescindible y todo, miren que les digo.

EN CONTRA. Que alguien se nos despiste y se quede solo con el magnífico "solo" de Pacino o, quizás, el  mero considerar este film un mero thriller más hijo de su tiempo, por puro estilo y simple tipo de relato... "Tarde de perros" es una impactante -que para nada efectista- tragicomedia, tan incompasiva como delirante, tan realista como patética, que se abre en muchas más direcciones que eso... Lumet  fue, al fin y para resumir, un monstruo en las cargas de profundidad, en el jugar entre significantes y significados. Téngase siempre en cuenta,  por favor y aún desde lo aparentemente liviano de la más plana de sus propuestas. 


CONCLUSIÓN. Sidney Lumet en su elemento más natural, con una de las interpretaciones más incontestables en toda la larga carrera de Pacino y, entre bastante más, un oscarizado guión que es y será siempre, y directamente, un tiro. Film muy famoso y manido en realidad, qué duda cabe y menos rollos (está claro). Pero (y más claro está aún) más de cuatro décadas después, las arrugas y canas han acabado haciendo de "Dog day afternoon" un señor clásico del medio como bastante indebatible y, en realidad, una obra general y  justamente  apreciada para un gran número de amantes del dicho medio. Recomendable y reivindicable siempre. Casi tanto como quien la firma, de hecho.

GUZZTÓMETRO: 9 / 10

2 comentarios:

  1. Magnifica, hace años que no la reviso y la tengo en VHS, mi vídeo aún funciona y sigo usándolo, en BOS. Para el fin de semana me la pongo. Tremendo y reivindicable el señor Lumet, uno de los grandes de su generación ensombrecido por algunos con obras mucho más discretas.
    Abrazos.

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    1. Lumet es uno de los realizadores más fiables de siempre en caso de congeniar con su estilo y temas (y tonos) habituales. Quizá parezca algo ventajista afirmar ello con éste film, una de sus cimas más incuestionables y admitidas, pero así lo creo en definitiva. Digo más, seguramente y durante varios años, su persistente denuncia a los distintos estados sociales esconde una prolongación natural del noir clásico que merece comer a parte en el cine de la segunda mitad del pasado siglo y en adelante.

      Abrazo !

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