jueves, 7 de junio de 2018

1987: EL AÑO DORADO DEL "INDIE ROCK"

Se cumplió en el pasado 2017 tres décadas del año más seminal e incontestable del fenómeno "indie rock". Indie Rock del bueno, el añejo y el único que cuenta de verdad en ésta casa. La premisa de arranque de entrada se defiende sola: las, para mi al menos (aunque sospecho que para bastante gente, aún con los consabidos matices se puedan dar), siete mejores bandas del tinglado (sumen a ello, y en segunda  línea para la foto, los posteriores Pavement, Superchunk, Guided by Voices y Afghan Whigs para completar el "once ideal" de esta cuadra si gustan) se descolgaron con unos respectivos discos que si bien no son indebatiblemente el mejor de las respectivas -e ilustres- carreras, si forman en cualquier caso parte de lo más granado y necesario de sus respectivos "opuses"... Y respectivamente todo ello, cómo no.


Gloriosos, impresionantes trabajos todos ellos. Ese 1987 acabó por asentar un caldo de cultivo, que ya hacía algunas temporadas se fraguaba, sacado de varias leches y que terminó por cristalizar en unos discos irrepetibles. Sin más. Discos todos ellos que, a pesar de llegar en distintos momentos de la singladura de los diferentes protagonistas, configuran un casi imposible ramillete de los de "no me creo que esto pasara todo a la vez" y que, por supuesto, me dispongo hoy a recordar con la aguja del "apreciómetro" sacando humo y presto a la pura e inevitable explosión posterior. Qué dioses y demonios les bendigan siempre...

1. HÜSKER DÜ - "Warehouse: Songs and Stories".  En este caso, y contradiciendo ya de primeras algo de lo anteriormente explicado, sí estemos posiblemente ante el mejor disco del tan imprescindible como histórico power trio. O por lo menos atendiendo a las cuentas propias, claro está (y aunque con permiso de "Flip your wig"/1985 ocurra ello). Sea como fuere el último disco de estudio de los Husker entra de lleno (vive "ahí" de hecho) en el territorio de las "sensaciones encontradas". Por un lado resulta básico para asimilar el sonido que derivará en los tan adictivos Sugar de Mould (y su tan meritoria carrera en solitario, tremenda fuente de alegrías pseudosecretas), y por otro tenemos el eterno resquemor (ya del todo insaltable por el óbito de Hart en el otoño pasado) por la duda de a dónde cojones hubieran llegado éste par de haber logrado acercar posturas y/o aparcado adicciones. En cualquier caso, el legado de Hart y Mould (con el inobviable soporte del bajista Greg Norton -bastante ninguneado en la grabación de este disco, ya puestos-),  con su tan palpable crecimiento continuo (sobretodo a partir de "Zen Arcade") y desde aquellos inicios hard core (que tampoco les alejaban tanto de unos Minor Threat o Black Flag) hasta muchas de las composiciones aquí exhibidas sigue siendo un bendito escollo inesquivable en la historia toda de esto de las guitarritas... Y por supuesto, éste almacén suyo de canciones e historias permanece como la rúbrica perfecta para la banda que, en definitiva, nutrió más y mejor que ninguna otra el mentado hard core de los primeros 80 con el don de la simple y pura melodía. 

2. THE REPLACEMENTS - "Pleased to Meet Me". Justo al revés que los anteriores. Si Husker (a pesar de sonar como nunca) estaban ya en fase de desmantelar el tenderete, los aquí tan y tan queridos Mats de Westerberg gozaban de un estado de gracia prácticamente abusivo. No cabe engañarse: si los Replacements hubieran grabado, en aquellos días, un disco de covers de tonadas autóctonas para bailes regionales de Kuala Lumpur la cosa les hubiera salido, también y seguramente, de narices. "Pleased", para el caso, cierra una de las trilogías de discos de estudio más escuchadas y adoradas en este espacio. El disco de "Alex Chilton", "Never mind" o "Can't hardly wait"... Qué añadir a estas alturas. Primer disco con Slim Dunlap sustituyendo a Bob Stinson (las adicciones ochenteras destrozaron muchas cosas en esto del rock y para que el ya hace mucho fallecido mayor de los Stinson fuera echado de ésta banda -ESTA, precisamente- la cosa tuvo que ser bien dramática, sin duda) y con Paul ya definitivamente atreviéndose con todo (aquí se pasa del punk rock melódico al jazz sin pesar medie y el que se extrañe de algo que se abrace a un cojín), estamos ante la tercera masterpiece del tirón y seguida de la formación. Pura historia, si. Desde aquí llegaremos a un disco tan interesante como incomprendido como fue el más oscuro y popero "Don't tell a soul", para terminar en el ya noventero y último "All shook down" (magnífico también, claro) donde, básicamente, ya tenemos el primer disco en solitario de Paul Westerberg aunque así vaya firmado. En resumen y como sea, escuchar seguidos "Let it be", "Tim" y éste "Pleased to meet me", de ésta tan caótica como imprescindible pandilla, seguirá siendo siempre una de las grandes alegrías no ya sólo del rock, sino de toda la maldita vida ésta... Y además beodos perdidos casi todo el rato que lo fraguaron ello. Si es que, por años pasen, no se puede molar más que los putos Mats, diáfano ello.

3. SONIC YOUTH - "Sister". Creo que muy pocas canciones me han atrapado tanto desde su primera escucha como en su momento logró "Catholic block", con esas guitarras entrelazadas que nunca había escuchado hasta entonces (y su celestial descompresión final que me sigue helando la sangre por lustros y lustros pasen), o ese uso tan oscuro y distinto de la melodía (etc)... El salto de gigante desde el anterior "Evol" (o "love" desde el espejo) con la llegada del que es mi baterista favorito de las últimas tres décadas, Steve Shelley, logra que la "era dorada" de la familia sónica se empiece a contar desde ahí directamente en no pocos lugares. Sin embargo, aún apreciando (y cómo no) dicho álbum, servidor lo intuye, y desde hace demasiado ya para ser casualidad, como un notable acetato de la grandeza que empieza a asomar y, sin poderlo evitar, arranca dicha "dorada" cuenta desde ésta, su sacrosanta "Sister".  Antesala del doble de estudio más importante e inalcanzable de todo el mundillo indie-rockero jamás grabado y transcripción, ya perfectamente filtrada, de un sonido que se tenía a unas canciones que, para muchos, son leyenda. La mutación de la no wave al noise de Sonic Youth, con su millón de matices desde su discurso-tipo (si es que dicho concepto puede adaptarse de alguna manera a algo tan imprevisible) se completa del todo en "Sister" y, al fin, la historia del rock que empezó la Velvet encuentra su última estación. O por lo menos hasta día presente... Lo mejor de todo, además, es que la mentada "catholic" y la inmediatamente anterior e inicial "Schizophrenia" (igualmente clásica y prohibido escucharse sentado jamás a partir del 1'45"), son la alfombrilla de bienvenida a uno de los mundos más únicos y nutritivos de la historia del rock. Tal cual es la cosa. Si contamos, de forma tan somera como recurrente, la historia del rock desde el primero de Elvis por allá 1956 y hasta hoy, nos salen sesenta y dos años ya de rocanrol. Sonic Youth fue la mejor banda del planeta en nueve de esos sesenta y dos años... y el viaje empezó con "Sister". 

4. R.E.M. - "Document". Reventaron todas las bancas en su país (aquí habría que esperar al siguiente) con "Green", al que siguieron "time", "automatic", "monster" y "adventures"... Discos multiplatino que, la verdad, de malo tienen bien poco (así en general, y por mucho que se acabara hasta las napias de la redifusión de alguna que otra pista concreta -o tres-). Después Berry se pide la cuenta, la mesa se queda coja y entran en una espiral de tres discos que, ahí sí, hablamos de su peor y menos logrado momento creativo... Fácil ver ahora, en perspectiva, que cuando volvieron a resultar interesantes (el último par de discos, con las salvedades que se quiera, estuvieron francamente bien) ya poca gente quedaba para recibirles con los brazos abiertos... ¿Y por qué tanto castigo a una banda tan y tan apreciada anteriormente?. Tirado ello: por las malditas comparativas. R.E.M. fueron la mejor banda americana en la década de los ochenta. La más constante durante sus primeros e intocables cinco discos que recogían, como nunca antes se había hecho, el legado de Byrds o Beach Boys para re-lanzarlo a algo nuevo y tremendamente adictivo. No se les perdonó la bajada de listón y, en muchos lugares, se les arreó con saña e inquina desmedida. No suena a paradigma de lo que sería "la gratitud", en efecto, y en cualquier caso  este  "Document" cerraba dicha pentalogía a unos niveles que, por si solos, darían vitola de clásica a cualquier banda por haber logrado una sola vez lo que estos lograron cinco veces seguidas. La colección, para cualquier conocedor del combo, da vértigo sin más, claro: "the one i love", "king of birtds", "it's the end of the world...", "finest worksong", "exhuming McCarthy" (etc) y, ya puestos, particularmente quien suscribe solo la pondría por detrás del inalcanzable estreno con "Murmur". Dicho todo ello y para no alargar ya más: ¡ joder, cómo se les hecha de menos !.

5. PIXIES - "Come on Pilgrim". Vale, si. Es un poco hacer trampas. El primer LP de los duendes bostonianos es, en propiedad, un -muy famoso- EP. Aunque, igualmente y por supuesto, nos importa ello más bien poco aquí. Los primeros 20' editados en estudio de los Pixies son también historia (de esa que decía "de la buena, de la que cuenta de verdad" -se insistirá hasta el último aliento-) en esta casa. La manera enfermiza de entonar de Francis, lo anguloso de la guitarra de Santiago, y demás, brilla desde el primer y dichoso minuto... Ese pasar de algo tortuosamente melindroso a un estado de histeria desatada (el famoso loud-quiet-loud de marras, que "les tomó prestado" Cobain y varios millones de músicos más un algo después, vaya) estalla ya desde aquí mismo. Quizá haya quien reniegue de siempre por la mutilación esporádica del castellano que -muy- a veces se comete, o quizá también quien les niegue esa originalidad que por sistema se les otorga (particularmente, encuentro ciertos puntos de conexión con los anteriores, y un poquito inferiores en mis cuentas, The Gun Club... aunque bienvenida conexión sea esa, al menos en la lectura que yo hago, claro -vaya par de bandas de puta madre, en definitiva-), pero a la postre los Pixies (y por mucho que ellos mismos estén jugando con fuego con su legado, a base de recientes discos irregulares tirando a innecesarios) empezaron ya con pie firme su saga con éste peregrino que esconde un, en efecto, EP que (por otro lado) vale por tantos y tantos LPs que no hay puñeteros dedos en el sistema solar para contarlos todos. Además: "holiday song", "I've been tired" y "levitate me", están aquí dentro. Nada más que añadir, señorías. 

6. YO LA TENGO - "New Wave Hot Dogs". Como para mi ocurre también con su continuación, el segundo de YLT tiene el handicap (por lo menos presunto) de quedar bastante injustamente diluido o relativizado por las grandes cúspides, en forma de discos, que se darían en la siguiente década y más allá, por parte de "los Kaplan" y -a partir de determinado momento de los primeros 90 y también hasta hoy- James McNew (si prefieren, pero a la postre es lo mismo,  desde "Fakebook" -si no el mejor disco de covers que existe sin duda sí uno de ellos- y en adelante). No veo a qué negarlo, además: las otras referencias hoy aquí vertidas son puros tótems (sin más) y, al comparar, parece que a "New wave...", en efecto, haya que defenderlo con un especial denuedo. Que se tenga que excusar su presencia entre tanto ilustre de alguna manera... Pues no, oiga. Para nada, en realidad. Aquí tenemos la toma original de la excelsa "Did I tell you", y esa "Lewis", o aquella tremenda versión velvetera, y " A shy dog", y... Y un muy señor álbum, en definitiva. De los tantos que vendrán. Y, finalmente, aunque si bien es cierto que Yo La Tengo es invariablemente "el 7" de "mis 7 magníficos" (y con Pavement méandoles en el jardín, ya puestos y prestos al menor descuido para acometer la invasión), a veces me da por recontar hitos y milagros de éste  trío de Hoboken y, sin falta posible, descubro siempre que en un día ni que sea medio bueno, los Yo La Tengo puede alcanzar unos niveles de emoción de casi imposible ponderar en justa medida (Ira y Georgia son dos vocalistas maravillosos, quieras que no). Y no se dude que esto de "New Wave Hot Dogs" ayuda, y con solvencia sobrada, a enmarcar y entender todos los "painfuls" y "fades" que después vendrán.

7. DINOSAUR Jr - "You're living all over me". A rabbit falls away from me... Pues sí, 1987 fue también el año del segundo Dinosaur Jr, nada menos. La banda preferida desde tiempos inmemoriables para quien suscribe. Eternamente mimado trabajo por parte de la crítica especializada (el que más de su carrera junto a su continuación -hace relativamente poco aquí recuperada-), y otro mítico disco para el tan ilustre listado nos ocupa... Disco que, y qué duda cabe, aunque adorado también para quien suscribe lo cierto es que, a estas alturas, no veo como meter en un hipotético top-3 de la banda ni haciendo trampas... Dicho ello, vayamos a lo obvio: "little fury things", "in a jar", "the lung", "sludgefeast" y cia, siguen configurando un muro de mezcolanza noise, hard core, punk, y no se cuántas cosas más, difícil de contener por lo que quiera dios se le cruce. Con el ímpetu del estreno y una producción ya más profesional, dichas canciones reafirmaron a todos los que por ellos apostaron (como su colega Lee Ranaldo de los SY, que aquí colaboraba fugaz y mismamente) y aunque J y Lou ya se empezaban a vigilar de reojo un poco de más, asentaba el sonido de la banda que más y mejor ha continuado jamás la inacabable aventura del Neil Young más eléctrico contra todos los tedios y naderías de este mundo... Ver crecer al Dinosaurio en aquellos furiosos primeros pasos (y aunque sea tirando de retrospectiva) resulta siempre entrañable al fin y, desde luego, esto fue uno de los "estirones" más sonados del bichejo. Imprescindible hace corto, para despedir y por aquello de reincidir en lo obvio ni que sea.

4 comentarios:

  1. Te iba a decir que 2, 3 y 7, pero, joder, es que son todos adorables… R.E.M. incluido.

    Abrazos.

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    1. Son discos en los que perderse de puro gozo todos ellos (de comulgar, claro y desde luego). Hombre, si me fuera la vida en ello, quizá me quedaría con Husker y SY por aquello de ser los únicos casos en los que se coincide con mi favorito del combazo en cuestión (y aunque "sister" sea ex aequo con su continuación), pero ya es lo que dices, qué duda cabe...
      Otro abrazo !

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  2. Brutales todos, debería retomar más de uno porque prácticamente no me acuerdo de la mitad. Enhorabona por el post!

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    1. Muchas gracias lo primero y, sobretodo, yo al menos no dejaré de aplaudir ese "retome". Eran otros tiempos en "ese mundillo": las bandas buscaban su identidad, trataban de currarse un discurso diferenciable propio, en vez de limitarse a intentar la canción "más bonita de la temporada", como ocurriría en tropel desde algunos años después y en adelante, al desprenderse lo de "rock" del concepto "indie" (cuando la oferta nos obligó a abandonar la disquería de siempre para tirar de fnacs, también), y cuando algunos/demasiados descubrieron que también había lana a ingresar ahí... Epaaa, todo subjetivo ello, ni qué decir. Pero así lo ve uno, y con perdón por la chapa, eso si.
      Abrazo para Pupilandia !

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