lunes, 7 de enero de 2019

AMANECE, QUE NO ES POCO (1989)

INTRO. Sin que sirva de precedente ni nada se le parezca, aprovechemos hoy "la actualidad rabiosa" en el espacio. Para el caso el estreno de hace unos pocos días del film "Tiempo después", secuela directa del largometraje que reza hoy en cabecera (o eso dice el prospecto) y  sobre el que ya se opinará en la casa cuando se haya visualizado y solo entonces (que aunque me hice recientemente una cuenta en twitter todavía no le he pillado el truco, ruego comprensión con esto). Maravilloso, histórico en verdad, homenaje al absurdo por parte de José Luis Cuerda cuya desvergüenza y libertad de tonos y formas logra llegar mucho más lejos del objeto, meramente funcional, avezado al pseudoelitismo garrafero o el frikismo de baratillo. "Honestidad" puede parece un término extraño para referirnos a algo tan anárquico como "Amanece" pero, apriorismos al margen, encaja curiosamente bien al hacer recuento. Para terminar epígrafe, y para los amantes wikipédicos (y/o similares), mentar lo sobado de que es la parte central de una trilogía (desde hace una semana o dos ya tetralogía, puntillistas me perdonen) completada con la televisiva "Total" (1983) y "Así en el cielo como en la tierra" (1995).

SINOPSIS PRESTADA. Teodoro, un ingeniero español que es profesor en la Universidad de Oklahoma, regresa a España para disfrutar de un año sabático. Al llegar, se entera de que su padre ha matado a su madre y, para compensarlo de la pérdida, le ha comprado una moto con sidecar para viajar juntos. Así es como llegan a un remoto pueblo de montaña que parece desierto; lo que ocurre es que todos los vecinos están en la iglesia, porque la misa es un auténtico espectáculo. Padre e hijo asisten a las elecciones que se celebran cada año para designar alcalde, cura, maestro y puta. Además, al pueblo ha llegado un grupo de estudiantes de una universidad norteamericana, unos meteorólogos belgas, un grupo de disidentes de los Coros del Ejército Ruso e incluso invasores camuflados de un pueblo cercano. (FILMAFFINITY)

A FAVOR. A medio camino de la sucesión de gags y la comedia coral clásica, Cuerda consiguió uno de los films más abiertamente divertidos y desacomplejados que, quien suscribe al menos, haya visualizado jamás. Así de contundente que me resulta la cosa. Para no ahogarnos en el mar de destacar personajes y frases concretas (si se empieza la cagamos de a seguro que de ahí no salimos -aunque lo de "Porque era muy mala, hijo", del inolvidable Luis Ciges, me acompañará mientras viva y esto en concreto no lo puedo omitir de ninguna manera-), destaquemos esa locura por montera que ejerce de motor y, de la misma forma, lo difícil que debe ser aguantar eso en alto sin que el guiso se venga abajo. Esto és: aplaudamos la disposición de tiempos (focalizados en cada cosa/escena concreta que nos vamos cruzando) en la narrativa global de Cuerda. Que para mi, en verdad, es justo ahí donde reside la gran baza del film más allá de lo divertido que -parcial o completamente- resulte a quien sea. Asimilado ello y para no alargar, para quien les escribe ya podría durar siete horas o más esto... Qué no termine nunca. No me canso de ver a campesinos hablando de "grandes temas" para imaginar a un ingente de pijos mogigatos, gin-tonic de fresa en ristre de ser posible, riéndose de ellos desde "su" engañosamente presupuesto vehículo "de culto" que, por contra, se está descojonando en su puñetera cara sin que sean siquiera conscientes de ello. Maravilloso trabajo Sr. Cuerda.

EN CONTRA. Si este film fuera no ya anglosajón sino, por ejemplo, de Luxemburgo (cuya cinematografía desconozco por completo y lo mismo es fascinante, ya puestos), sería mucho más considerado y reivindicado en determinados medios estatales. Y ello, para mi al menos, es un poco de ascopena supina y más. Casi se puede adivinar leer o escuchar, según donde, sobre las influencias "pythonianas", los ecos a la coralidad bizarra de la "Delicatessen" de Jeunet & Caro (y aunque fuera posterior en el tiempo, que eso es lo de menos) o, yendo más allá con todo el morro, a "La Ronda" del maestro Ophüls... Sin embargo, por cosas de la vida, esto nos lo regaló un señor nacido en Albacete y eso a algunos no les permite realizar sesudas "críticas" llenas de neologismos y voces de otros idiomas en tropel... Qué se le va a hacer.

CONCLUSIÓN. Disfrutemos y recuperemos con cierta cadencia este divertídisimo film. No seamos acomplejados... Contingentes puede (ok), pero no, nunca acomplejados. Por favor se lo pido. 

GUZZTÓMETRO: 8 / 10


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