jueves, 18 de julio de 2019

ROCK AGAINST LA CANÍCULA (VIII)

Cap. 8: "In Through the Out Door" (1979) / LED ZEPPELIN 

Ok, no sería LZ el colmo de lo ignoto y sea cualesquiera de sus discos el que se pretenda abordar. Pero su último estudio tiene ese aura de "patito feo" que tan injusta y antipática me resulta y que tantos discos de los grandes (de los realmente grandes de verdad) poseen a su pesar: un trabajo contundente, putámico a más no poder y mayormente denostado por la siempre tan subjetiva comparación pretérita con las (más o menos admitidas) cúspides de la formación/artista. De "New morning" a "Comes a time" sin olvidarnos de "Loaded",  "Workingman's Dead" o "Sunflower" y todo lo que se quiera... Discos amados sin reservas por los respectivos fans, pero también (y primordial ello) por ese impagable ingente añejo que no se deja engañar por la "bitácora establecida" y le dio, da y dará (espero y deseo) por sumergirse en los discos, ajenos a dires y diretes, para reivindicarlos en su más ajustada  grandeza y a fin de clamarla a todo viento asome. Menos rollos y en síntesis: con "In Through the Out Door" estamos ante un bicho de estos. Y qué quien toque bendiga por siempre al señor J.P. Jones por ello.

Partamos de la premisa que todos los discos de Zep son la releche (sí, hasta "Presence" que, de forma dolorosamente honesta, es el único que ralla pelín por debajo del resto tiene sus momentos que lo alzan hasta lo imprescindible sin debate a encaber). Y una vez admitido lo innegable ya podemos señalar su disco del 79 como "el disco de John Paul Jones", que lo mismo es bajista de leyenda que el genio escondido tras muchos de los arreglos de la formación. Y se nota y evidencia mucho ello. Se aprovechan (aprovecha Jones, mayormente, en su cualidad "arrengementista") las nuevas fórmulas de estudio de la época, del que tan machacón y ramplero uso darán algunas bandas del AOR más rijoso y militante, pero faltaría: en "clave Zeppelin". Victoria asegurada: los vericuetos de la extensa "Carouselambra", lo emblemático de la inicial "In the evening", la melosidad de "All my love", esta "South Bound Saurez" que tiene todo el nervio de antaño que conviene esperar, la saltarina y adictiva "Fool in the rain" que recuperaba el espíritu más abierto a disgregaciones y giros inesperados del totémico edificio doble del 75...  Y si hay que rocanrolear a lo Elvis en la cantina pues mucho más sobrado no se puede ir que Plant en "Hot dog" lo mismo que si toca despedirse con un vals de las galaxias como el de "I'm Gonna Crawl" pues para adelante oiga que somos los reputísimos Led Zeppelin. Y, en resumen, no ha habido ni habrá jamás nada que vuele más alto vínculado a la label "hard rock"... y eso como mínimo. Al año siguiente se nos iba Bonzo y en el 82 salía aquello de "Coda", más a fin de cuadrar contratos que otra cosa, pero "In Through the Out Door" cierra una octología que es un mundo en si mismo. Reincido, eso sí, con su permiso y para terminar (o el fan teenager que llevo dentro del cuarenton embalaje me mata): al final ni kuins, ni the jus, ni parpels, ni eisidisis, ni pollas en vinagre (y lo mismo para bandas tan queridas por mi persona como BÖC o los de Lynott)... Si de sacar a pasear guitarras y liarla a lo burro se trata: ayer, hoy y siempre ZEP. Los más versátiles, los más putámicos, los mejores. Y punto. Qué no te engañen. 

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