viernes, 16 de octubre de 2020

"LETTER TO YOU": MÁS ALLÁ DE ECOS Y NOSTALGIAS

 En determinado momento, no del todo definido por la disparidad de opiniones, Springsteen se convirtió en el principal abanderado del "Rock Tertulia". Otra que le debemos, si. Lo que ocurre, a nivel de aceptaciones y rechazos, con cada maldita nueva reseña suya en comercios es algo que, en efecto, viene de cuño viejo y se adelanta (y por bastante) a los modernos tiempos de internés y RRSS. Todo disco del Boss es beatificado/fulminado en dos mil y una maneras distintas desde que, prácticamente, es meramente anunciado y desde los dos discos de principios de los 90 -sino antes- que ello ocurre (hay quien disimula más y hay quien olvidó ya cuanto hace que se la trae todo bien lironda con esto) ... Y de esto, precisamente, lo anterior del "no del todo definido" (los cuerpos astrales no acaban de consensuarse plenamente al respective). Con todo, ¿y acaso no mola este fenómeno en si mismo, casi tan digno de estudio antropológico basado en el método científico como del más banal y fariseo de los salseos?. Visto con la distancia necesaria, en efecto, hasta tiene su coña el tema... Maxime porque, claro, desde dicha lectura: "anything goes". La opinología como cuerpo abstracto que se eleva a un "algo" que por contra, y mecachís, jamás será pese a quien pese... Y es que me temo, lo siento querid@s amantes del propio ombligo sobre el que giran todos los fractales del universo así como por el incontable ingente que vive expectante de vuestro tan necesario parecer, que lo que más seguirá contando por siempre es "el disco" (el que toque) en si. Sea muy malo, muy bueno y todo lo que en medio quede. O debiera, vaya. Y es que faltaría, por famosas y por mucho que por exposición (y sobreexposición) se conozcan globalmente vida y milagros del músico (lo indecible de más por encima de la media en este caso), Springsteen también participa de ello. Del simple privilegio de ver su obra ponderada en si misma... Sin más. Sin comparaciones ni prejuicios que condenan ya desde la puñetera cuna. Negarle eso de base, por premisa, es por lo general falaz y mezquino... O de hij@ de puta, directamente y por sintetizar. 

Segundo prólogo: Breve y somero estudio sobre los distintos fans (y antifans) de Don Bruno Primaveras. 

Obviando un hipotético, aunque lógico de imaginar, tercer grupo de gentes que directamente no le han soportado nunca y punto (y que en su derecho están), podemos separar a los conocedores/fans/seguidores (etc) de Springsteen en dos grupos primordiales: fans y "antifans"... Y como ocurre con la manera de hacer paellas dile lo que quieras a la mayoría de representantes de ambas facciones que, comúnmente, antes te darán una extremidad arrancada a machetazos que aportarán matiz alguno a su opinión tan largo tiempo macerada. Sin embargo, primordial esto también, lo interesante aquí son los grises. Los extremos, como siempre, hacen más ruido que nadie y tiran palomitas de maíz desde las últimas filas pero, en resumen, su opinión no vendría a interesarme mucho. Los que condenan al olvido, a la defenestración automática cualquier disco que saque el Boss, básicamente, caen en la misma estulticia del zampabollos que se traga lo que sea que el músico ofrezca y que compra entradas para ir toda la familia a verle por cojonésima ocasión a poco se acerque por la zona horaria en la gira de su flamante nuevo álbum de techno-zarzuela... Exactamente la misma falta de criterio, unos y otros, sin más. Vamos pues con ese mar de grises, que es donde está el debate y donde las posturas se acercan, de forma más o menos pronunciada. Los "antifans", los menos vehementes, se dividen entre los que piensan que desde "Nebraska" no ha hecho nada digno y los que, por contra, piensan que no lo ha hecho desde "Tunnel of love". Así por resumir. Pueden aplaudir alguna canción suelta, pueden incluso desde la condescendencia acuñar un "este disco no está mal del todo" (o similar)... Pero de ahí no pasarán. Los "fans", los menos vehementes (bis), suelen ver también "Tunnel of love" como el claro final de su periodo clásico imprescindible pero, ojo, son más receptivos a varios de los giros de la obra springsteeniana posterior. Esto es interesante... Ambas posturas señalan, de alguna manera, el disco de "brilliant disguise" como un final de ciclo. Y esto es algo, a su vez, que debemos tener claro los que defendemos a pies juntillas algunos segmentos del Boss que nos sigue desde ahí (dicho consenso general, partiendo del criterio de gentes que aman y conocen el medio en distinto grado, puede ser casualidad hasta cierto punto... Escuchemos pues al que parece "está de culo" por sistema, y si nos parece que "la toca" un algo, pues quizá su parecer no sea tan fatuo al fin).  Paticularmente, ya para rematar párrafo (y a modo representación del club de "fans con asteriscos"), me parece que las Segger Sessions son cojonudas, que "Devils & Dust" es superior a la mitad de ese "periodo clásico", que Tom Joad está bastante bien y que, producciones al margen, hay bastante en "The Rising", "Magic", "Wrecking ball" o "Western stars" como para no merecer el menosprecio exacerbado que en tantos lugares se les ha dispensado (a veces los crueles "no me interesa" duelen más que los sandungueros "menuda mierda"... y que no son "masterpieces" esos discos, ok, desde luego, pero se escuchan bien y guardan algún que otro momento a tener en cuenta todos ellos)... Lo no mencionado, en efecto, no es porque se me haya olvidado (ni juntando los dos discos inmediatos a "tunnel" me sale uno entero que me apasione en exceso, "working" no me lo salva ni toda la familia de "Pete el forajido" y, claro, ya lo que opino de "High hopes" me lo guardo directamente para mis memorias).

Y ahora ya sí: el nuevo disco.  ¿Será una obra maestra? ¿Una puta bazofia? ¿Cuarto y mitad de cada? ¿Es pronto para opinar? ¿Tarde? ¿Por qué no sacan ya el disco que tienen grabado Dinosaur Jr y me ahorro -y a uds de paso- meterme en estas movidas? ¿Pero Tom Waits no estaba grabando algo nuevo hace la tira de meses? ¿De qué sirve que mantenga la distancia en la oficina y me lave las manos cada dos minutos si después vuelvo a casa en un bus que parece el puto Woodstock de la de gente que hay?. En fin...

"Letter to you"... Lo primero, elefantes fuera de la cacharrería cuanto antes: por evocadora resulte y significados paralelos sugiera a quien fuere, ¡vaya portada cutre de narices! (no es lo de "tunnel" ni "hopes", pero vaya, que quitamos a Bruce y ponemos a un cantante de boleros de esos revienta-bingos y cuela sin excesivo problema). Ya está, ahí quede escrito para los restos y a fin de centrarnos cuanto antes en contenidos. 

Los contenidos... Lo siento, no. Vaya ello de entrada. No es el mejor disco desde "The river" del Boss (y la conocida camarilla de la Calle E en ristre para la ocasión -los que están y los que ya no, que ahí siguen en espíritu-). Eso sería una flagrante e inexcusable exageración. Es el mejor desde "Nebraska", que no es lo mismo. Aquí se puede debatir sobre la aparición o no de la famosa banda de acompañamiento, de acuerdo, pero si de discos con "Bruce Springsteen" en la cover tratamos ahí que quedaría la cosa. "Letter to you" es un trabajo abusivamente superior a todo lo facturado fuera del ya multimentado "periodo clásico" (sí, "D&D" incluido, a pesar de mi querencia particular por aquel disco). Supera también claramente a los dos ultraconocidos discos ochenteros post-Nebraska (por producción y mero tracklist) y se situa casi a la altura de su eterna tetralogía de referencias más allá de bienes y males; aquella que empieza a correr en el 75 y no para hasta Atlantic City. Ojo, mucho ojo, en esta ocasión con las voces/plumas discordantes... Esos "sieeeempre que saca un disco nuevo dicen que es lo mejor desde..." (y/o similares). Pero es que cero, ni puto caso en esta partida. Se lo recomiendo, sino ruego, a tod@s. Si alguien trata de empatar lo ofrecido en este álbum con lo propio desde los "The rising" y demás, es que bien no se ha escuchado el disco en realidad o, directamente, no le gusta o le ha dejado de gustar ya hace demasiado la música -toda ella, aunque no lo admita- del Boss (y será ello con fines de realtivizar/ningunear en cualquier caso, no se dude). Todo lo que nos fascinó en algún momento, desde la leyenda pretérita del músico en sus mejores modos, aparece en mayor o menor estancia por este trabajo. Está la épica tan garrula como entrañable (e inefablemente adictiva, en cualquier caso) de "Born to run", el recogimiento de "Darkness" (eterno ganador en fuego medio por su maravilloso juego de esquinas contrarias), el despliegue del "River" (el más natural y honesto de sus trabajos en comándita) y, aunque en menor medida sea, la cercanía de "Nebraska", donde tantos nos hicimos amigos suyos para siempre y con esta tenue "One minute you're here" que da el "buenos días" al disco mediante. 

Quizá, y coincido con alguna reseña que ya me he cruzado por ahí, sea el tema titular (muy "tunnelero") lo menos memorable -de la mano con la casa de las mil guitarras, que es la otra que me flojea- de un disco  que integra barbaridades como "Last man standing" (impagable melodía con la que Clemons Sr. lloraría de orgullo en su conclusión), "Song for orphans" (salvajada total con sombra de Duluth ocasional a juego), "Rainmaker" (qué vivan los backstreets forever) o esta "The power a prayer" que te hace buscar celo para pegarla al final del river cuanto antes. Todo el temario, en definitiva, se las apaña al fin para subsistir entre la grandilocuencia festiva con poso nostálgico de "BTR" y, en menor dosis, el tomahawk directo, natural (sin "procesar tramposo" alguno pareciera), del doble de 1980. En fin, portadas al margen y sin hacernos trampas con hermenéuticas de garrafón, Springsteen y cia han hecho un disco que hará feliz a millones aunque deje indiferentes a otros tantos y que, en cualquier caso y sinceramente, si no es el disco predilecto de esta casa en lo que va de año es por la única y sencilla razón de que un gran álbum de Bob Dylan me sigue resultando mejor que un gran álbum de Bruce Springsteen (sean discos de 1975 o de hoy mismo). Bastante más que altamente recomendable, para cerrar y quede bien claro. Ni que sea en definitiva, y por qué no, por ser el disco del Boss que más se parece al "Born to run" sin serlo. Así de simple y rimbombante a la vez. Y fin.

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