miércoles, 7 de noviembre de 2018

LA CIUDAD DESNUDA (1948)

INTRO. Ya hace mucho tiempo que repasamos en este lugar la maravillosa "Noche en la ciudad" del realizador Jules Dassin. Uno de los films de cabecera para quien suscribe y desde ese "género negro" que habitará, por siempre, en lo más alto de mis querencias desde género fílmico se me cruce. Encontrar una burrada, una obra tan excelsa como aquella en la filmografía de tan magnífico (como algo ninguneado pese a todo) realizador se antoja complicado. Y, sin embargo, el hacedor de "Rififi" (por mentar también, ni que sea de pasada, la tercera en discordia de sus consideradas "grandes" a nivel de reconocimiento crítico) se acercó mucho, muchísimo (hasta rozarle los faldones), con ésta ya heptagenárea "The Naked City" cuya vigencia y fuerza sigue funcionando ajena a tiempos y modas -y modos- en el medio al que pertenece. 

SINOPSIS PRESTADA. Una calurosa madrugada neoyorkina, la modelo Jean Baxter es asesinada a sangre fría. El teniente de homicidios Daniel Muldoon (Barry Fitzgerald) se hace cargo del caso con la ayuda de un joven y competente detective, Jimmy Halloran (Don Taylor). Mientras los policías tratan de desentrañar los motivos que condujeron a la muerte de la chica y de encontrar a su asesino, la vida cotidiana sigue como si tal cosa en el corazón de la populosa urbe.

A FAVOR. Ya no es sólo lo bien que están Barry Fitzgerald y Don Taylor en los principales roles (lo mismo que el resto del elenco), o el repasar jocosamente los currículums de algunos de los implicados en los créditos... "La ciudad desnuda" es una colección de fotografías en blanco y negro de pura exposición, lo mismo que (y sobretodo) un ejemplo perfecto de la importancia seminal, desde la estructura, de ese estamento algo etéreo (por lo tan diversamente sobado) que responde por "ritmo narrativo". Regodearnos ahora que ésta manera de plasmar en imágenes por parte de Dassin el guión ajeno que le cae en las manos (y que él convierte en sinfonía visual, con la cotidianeidad policial en la gran urbe y demás inclusive) dio lugar a una exitosa serie televisiva, o también, recrearnos en la retahíla de premios y reconocimentos alcanzados (que pocos no serían), sería perderse y de gratis en lo más que meramente circunstancial. Vean y repasen este cañón con pólvora vitalicia de film, pardiez. Que es lo que realmente importa.

EN CONTRA. Inserte la publicidad de su negocio aquí por un módico precio a convenir con la dirección de este espacio (y por aprovechar el epígrafe ni que sea).

CONCLUSIÓN. Tremendísimo vehículo de noir policial en el pináculo de la carrera del gran Jules Dassin que ningún amante del género, ni del medio a decir verdad, debiera perderse so pena tortura medieval. Obligatoria más que recomendable y sin más.

GUZZTÓMETRO: 10 / 10


2 comentarios:

  1. No la he visto, Guzz, a pesar de llevar años leyendo acerca de esas bondades que destacas. Habrá que remediarlo.

    Abrazos.

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    1. Ultra-recomendable para mi, Gonzalo. Puede que por su militancia "noirense", y más en esa época y con este realizador, me venga un poco arriba... Pero con todo, solo por sus méritos estéticos y su ritmo/estructura (puro bisturí) me resulta una maravilla de incontables quilates y sin más.
      Abrazo !

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